25 Dios lo presentó a él como ofrenda de reconciliación*+ mediante la fe en su sangre.+ Esto lo hizo para demostrar su propia justicia, porque Dios fue paciente* y perdonó los pecados del pasado.
15 Esta afirmación es digna de confianza y merece ser totalmente aceptada: Cristo Jesús vino al mundo para salvar a pecadores.+ De todos ellos, yo soy el peor.+
17 Así pues, tuvo que llegar a ser igual que sus “hermanos” en todo sentido,+ para poder ser un sumo sacerdote misericordioso y fiel en lo relacionado con Dios, a fin de ofrecer un sacrificio de reconciliación*+ por los pecados de la gente.+
24 Él mismo cargó con nuestros pecados+ en su propio cuerpo sobre el madero,*+ para que muriéramos con respecto a* los pecados y viviéramos para la justicia. Y “debido a sus heridas ustedes fueron sanados”.+
10 El amor consiste en esto: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros y envió a su Hijo como sacrificio de reconciliación*+ por nuestros pecados.+