Parte 2
Los nuevos adictos a las drogas... ¿conoce usted a alguno?
MARÍA (éste no es su nombre verdadero) fue poniéndose más y más nerviosa después que su esposo se divorció de ella y su hija abandonó sus estudios universitarios. “Me sentía tan perturbada que empecé a beber martinis a la hora del almuerzo,” admite ella. “Cuando me dí cuenta de que también estaba bebiendo por las mañanas a la hora de tomar el café, fui a consultar a Juan, médico y amigo mío, y él me recetó Valium.”
María no se convirtió en alcohólica, pero, en vez de eso, se envició con tranquilizantes, “cosa de la cual ni Juan ni yo nos dimos cuenta,” dice ella. María se desmayó una tarde después de haber combinado accidentalmente demasiados tranquilizantes y somníferos. “Atontada por las drogas, yo había dejado la comida cocinándose en el hornillo,” relata ella, y agrega: “Unos minutos más y se hubiera formado un incendio grave, pero entonces mi hijo llegó a casa.”
¿Es éste un caso insólito? De ninguna manera. El Instituto Nacional Sobre el Abuso de las Drogas, de los Estados Unidos, calcula que tan solo en ese país unos dos millones de mujeres están esclavizadas a drogas que se les han recetado. Se calcula que durante el período de 12 meses que terminó en abril de 1977 hubo 880 muertes relacionadas con el Valium en los Estados Unidos. En la mayoría de estos casos las víctimas habían combinado el Valium con el alcohol o con otra droga.
Considere la droga Darvon. Esta droga popular que mata el dolor también puede matar a la gente. Se calcula que en los Estados Unidos, tan solo en 1978, unas 1.200 personas murieron por haber dado mal uso a esta droga.
Aunque el abuso de las drogas recetadas es más frecuente entre las mujeres, los hombres de ninguna manera están exentos de lo mismo.
En algunos casos de hombres de negocio que beben demasiado, los médicos les han recetado tranquilizantes para ayudarles a dejar la bebida. Pero, según informa un médico, “por lo menos el 95 por ciento de ellos regresaron al alcohol dentro de un año. Pero eso no es lo malo. La tercera parte de ellos quedaron adictos al Valium también.”
Hay varios usos genuinamente medicinales para los tranquilizantes como el Valium. Pero, ¿por qué están tantas personas haciéndose víctimas de ellos?
En algunos casos se está cometiendo el error de recetar estas drogas para tratar la tensión común. El Dr. Sidney Wolfe, director del Grupo Público de los Ciudadanos de Washington, D.C., para Investigaciones describió la situación como sigue: “Actualmente la cantidad de recetas de tranquilizantes leves es diez veces mayor de lo necesario.”
Recientemente los fabricantes de tranquilizantes se han puesto de acuerdo para que las etiquetas de sus productos lleven una advertencia directa que indique que las píldoras no deben usarse para combatir “la tensión cotidiana.” Los pacientes mienten a sus médicos, toman píldoras prestadas de sus amistades o visitan a varios doctores a fin de obtener el medicamento que anhelan. A fin de cuentas, la persona que usa la droga es la que tiene la responsabilidad de evitar el abusar de ella.
¿Cómo puede usted evitar los problemas causados por los tranquilizantes? A continuación se dan algunas sugerencias...