Parte 8
Cómo hallar un mejor camino
¿LE GUSTARÍA que se le ayudara a librarse del vicio de las drogas? A continuación le presentamos a personas que lo han logrado:
Leona, que ahora tiene más o menos 25 años de edad, usaba marihuana, metanfetaminas, mescalina y cocaína. ¿Qué le ayudó a abandonar aquel modo de vida?
“Quedé asombrada al saber que Dios tiene un propósito para la Tierra y para los que la habitan. Una de sus promesas es que la Tierra será restaurada de modo que llegue a ser un hermoso paraíso.” El aprender acerca de estas promesas le dio esperanza en cuanto al futuro.
“También aprendí el valor de cuidar una de su cuerpo y su vida. Puesto que la vida viene de Dios, él es, en justicia, dueño de todo lo que tenemos, incluso de nosotros mismos.” El aprecio que Leona llegó a tener le dio estímulo para dejar de abusar de su cuerpo con las drogas. Algo más la ayudó también.
“El Salmo 83:18 indica que Jehová es el nombre personal de Dios. Al pronunciar su nombre en sincera oración, sentí que realmente podía acercarme a él. Este era un personaje fuerte y poderoso que se interesaba en mí, y que era bueno, pues siempre se apega a lo correcto. Verdaderamente había hallado a alguien que era digno de ejercer autoridad.”
Al estudiar la Biblia con los testigos de Jehová, Leona adquirió la esperanza que necesitaba para luchar contra el abuso de las drogas y vencer.
Carlos, que había empezado a tomar drogas tales como LSD y hachís mientras asistía a la universidad, reconoce que el estudiar la Biblia le ayudó a rehacer la mente. “Después de haber estado estudiando solamente tres semanas, eché por el inodoro una cantidad de hachís que valía unos 100 dólares y me resolví a jamás volver a usar estas drogas,” declara él. Los estudios de la Biblia también le han ayudado en su matrimonio.
Felipe comenzó a usar drogas cuando tenía 11 ó 12 años de edad. Su vida se convirtió en “una pesadilla que él estaba viviendo, y no parecía que hubiera ningún escape salvo la muerte por medio del suicidio, en lo cual él pensaba constantemente.” Felipe se hizo ladrón, pendenciero, alcohólico y vendedor de drogas. Comenzó a sufrir de alergias, dolores de cabeza y ataques epilépticos por el abuso de las drogas, y contrajo hepatitis por inyectarse las drogas con agujas antihigiénicas. Finalmente, Felipe pidió a los testigos de Jehová que le ayudaran.
“La persona que me visitaba me convenció de que existe un Dios que sí se interesa en uno,” explicó él. “Aprendí que este Creador también tiene un propósito para el hombre, y que ofrece vida eterna a los que tienen su favor. No puede imaginarse lo feliz y bien que esto me hizo sentir. Hoy disfruto de buena salud, tranquilidad mental y una estrecha relación con Dios.”
Quizás usted crea que realmente no hay nada en la Biblia que pueda cambiar su punto de vista en cuanto a la vida... ¡pero lo hay! Si usted no ha encontrado eso en su iglesia, se debe a que las iglesias no están hablando a la gente en cuanto a Jehová Dios y su maravilloso propósito respecto a la Tierra. El simplemente saber que Dios verdaderamente desea que las personas disfruten de la vida en la Tierra puede comenzar a hacerle cambiar de punto de vista en cuanto a su propia vida. Es animador saber que Dios pronto intervendrá para eliminar las guerras, la contaminación, el delito y las enfermedades que hacen que la vida de millones de personas sea una agonía. Lea en su Biblia Salmo 37:1-11, Isaías 65:17-25 y Revelación 21:3-5.