Hallando asociación que lo edifique a uno
¿HA OBSERVADO usted alguna vez a una cuadrilla de demolición derribar una casa? En unos cuantos días la cuadrilla puede destruir lo que requirió meses para edificarse. Como sucede con una casa, así sucede con otras cosas; es más fácil destruir que edificar. En el caso de un joven, los padres necesitan tiempo para edificar en él respeto a la honradez, integridad, veracidad y moralidad, pero las malas asociaciones pueden dañar severamente o aun destruir ese respeto en corto tiempo. Es por eso que la Biblia advierte: “Las malas asociaciones echan a perder los hábitos útiles.”—1 Cor. 15:33.
Posiblemente usted conozca a algún joven que había sido criado en lo que usted consideraba como una buena familia pero que empezó a asociarse con mala compañía y se metió en dificultades. Esto sucede comúnmente, especialmente entre estudiantes jóvenes en terrenos universitarios donde son bajas las normas de moralidad. Tocante a honradez, un estudio nacional que efectuó la Universidad de Columbia reveló que más de la mitad de los estudiantes universitarios norteamericanos había hecho trampas. Ciertamente el compañerismo de personas como éstas no edifica a un joven; es más que probable que tendrá un efecto perjudicial en él.
Aunque usted comprenda el efecto que las malas asociaciones tienen en los jóvenes, ¿considera usted alguna vez el efecto que pueden tener en usted? Quizás algunos de sus compañeros de trabajo hayan adquirido el hábito de hurtarle a su patrón. El ver esto y oír su jactancia puede ser perjudicial para usted si se asocia con ellos. Quizás hasta se ponga usted a justificar el hurtar como ellos lo hacen... alegando que no es malo en este caso porque no se le paga lo suficiente. Así quizás la asociación de ellos debilite el respeto de usted al principio moral de la honradez y haga que se desmorone. Prescindiendo de cómo traten de justificarlo, el hurtar nunca es lo correcto y lo que deba hacerse. Es moralmente incorrecto. La Biblia establece la norma moral correcta que ha de seguirse a todo tiempo cuando dice: “No debes hurtar.” (Éxo. 20:15) Sería mejor buscar la asociación de empleados que respeten esa norma moral.
Es muy difícil hallarse en asociación frecuente con malas compañías y seguir siendo diferente de los demás. La coacción de los grupos siempre es hacia la conformidad con el modo de pensar, de hablar y con las acciones de ellos. Es persona muy excepcional la que puede resistir esa coacción por un espacio de tiempo prolongado. ¿No sería mejor buscar asociación edificante en la compañía de personas que tienen normas elevadas?
La literatura que uno lee y los dramas de la pantalla que ve también pueden afectarlo, influyendo hacia lo bueno o hacia lo malo. ¿Puede decirse que la literatura y los dramas que amplifican el asesinato, el latrocinio, la falsedad, el sadismo, la inmoralidad y todo otro tema degradado constituyen asociación edificante? ¿Cómo puede uno beneficiarse de llenar la mente con las acciones viles de la peor gente del mundo? Dijo el Daily Star de Toronto del 1 de octubre de 1966: “Las perversiones casi parecen prosaicas en el cine de hoy en día.” Declaró un escritor en The Saturday Evening Post del 10 de noviembre de 1962: “No quiero aclimatarme a violación ya sea en la pantalla o fuera de ella. Y ciertamente no quiero que mis hijos se aclimaten a ello.” ¿No sería mejor escoger literatura y diversión que sea edificante, que lo deje a uno con un aprecio más profundo a las cualidades sanas?
La más excelente asociación literaria que uno podría hallar es la Biblia misma. Cuando uno la lee está teniendo asociación con personas que fueron inspiradas por Dios. Los pensamientos que expresan son Sus pensamientos, los principios que manifiestan son Sus principios y el consejo que dan es Su consejo. ¿Qué mejor influencia podría usted encontrar? Esto puede elevar el modo de pensar y la manera de vivir de una persona desde el nivel bajo que es común en el mundo hasta el elevado nivel de los cristianos verdaderos. Esta transformación se menciona en 1 Pedro 4:3, 4, donde está escrito: “Porque basta el tiempo que ha pasado para que ustedes hayan obrado la voluntad de las naciones cuando procedían en hechos de conducta relajada, lujurias, excesos con vino, diversiones estrepitosas, partidas de beber e idolatrías ilegales. Porque ustedes no continúan corriendo con ellos en este derrotero al mismo bajo sumidero de disolución, están perplejos y siguen hablando injuriosamente de ustedes.”
Como se puede discernir de este texto, personas del primer siglo que fueron elevadas por la Palabra de Dios desde el “bajo sumidero de disolución” que era el nivel común de vivir en el mundo romano no continuaron “corriendo con” aquellas personas degradadas ni asociándose estrechamente con ellas. Más bien, buscaron la asociación edificante de personas que vivían en armonía con las elevadas normas de la Palabra de Dios. Ese es el sabio derrotero que debe emprenderse hoy en día. Pero, ¿dónde puede usted hallar asociación edificante?
Usted hallará que la asociación con los testigos de Jehová es edificante. Su norma de conducta es la norma elevada que se manifiesta en la Biblia. Se esfuerzan por medio de estudios bíblicos de casa por poner a gentes de toda clase en contacto con la influencia edificante de la Palabra de Dios. Por el amor que los testigos de Jehová se muestran mutuamente, demuestran que verdaderamente son los discípulos de Jesús, pues Jesús dijo: “En esto todos conocerán que ustedes son mis discípulos, si tienen amor entre ustedes mismos.” (Juan 13:35) Un observador de Liberia vio esto y comentó: “A menudo los criticamos a ustedes, pero hay una cosa que no podemos negar... ustedes se aman mutuamente, y ése realmente es el camino de la verdad.”
Puesto que la Palabra escrita de Dios y los testigos de Jehová se encuentran en casi todas partes de la Tierra, no es difícil hallar asociación edificante. Saque provecho de ello sacando partido del servicio de estudios bíblicos de casa gratuitos que los testigos de Jehová ofrecen a todos. Esto edificará su fe en la Biblia, ensanchará su aprecio a las normas elevadas de la Biblia y profundizará su entendimiento de sus verdades vivificantes.