Televisión y lectura
● Bennett Cerf, presidente de la Random House, editores de libros, discutió la televisión y la lectura. Descubrió que los padres no necesitan alarmarse si ponen el ejemplo correcto. “El tiempo para comenzar a recalcar la idea de que los libros pueden ser una fuente de placer de toda la vida,” dijo, “es cuando la criatura ha cumplido seis años... y apenas está comenzando a aprender a leer. . . . El sistema ideal es convencer a los hijos que a los padres, también, les gusta leer. Muchas veces he oído que madres y padres deploran: ‘Mis hijos se sientan fijamente en frente de ese enfadoso aparato de TV todo el día y nunca piensan en abrir un libro’... solo para descubrir que no hay libros en la casa para que los abran los hijos. ¡Los padres que no han leído tres libros desde que se graduaron de la primaria no deben sorprenderse demasiado si sus hijos tropiezan al seguir sus pasos descarriados! Ponga un par de libros atractivos dentro del alcance de sus hijos —que lo vean enfrascarse en los libros de vez en cuando— ¡y los resultados quizás le sorprendan!”—The Saturday Evening Post, 22 de marzo de 1958.