BIBLIOTECA EN LÍNEA Watchtower
Watchtower
BIBLIOTECA EN LÍNEA
español
  • BIBLIA
  • PUBLICACIONES
  • REUNIONES
  • w73 15/1 págs. 35-36
  • Haciendo frente al desafío de los principios morales

No hay ningún video disponible para este elemento seleccionado.

Lo sentimos, hubo un error al cargar el video.

  • Haciendo frente al desafío de los principios morales
  • La Atalaya. Anunciando el Reino de Jehová 1973
  • Información relacionada
  • Enfréntese al desafío de su ambiente
    ¡Despertad! 1972
  • Índice
    ¡Despertad! 2019
  • Los principios morales que seguimos
    La escuela y los testigos de Jehová
  • Nunca transigiendo en cuanto a los principios cristianos
    La Atalaya. Anunciando el Reino de Jehová 1958
Ver más
La Atalaya. Anunciando el Reino de Jehová 1973
w73 15/1 págs. 35-36

Haciendo frente al desafío de los principios morales

“LA PENA y la lástima.” Ese fue el nombre de una película de cuatro horas y media que se exhibió en la primavera de 1972 a través de los Estados Unidos. De manera brusca y sin arte documentó cómo algunas personas se portaron durante la ocupación alemana de su país. Un crítico declaró que servía un propósito excelente puesto que “nos obliga a hacer un examen de nosotros mismos y de nuestras egoístas suposiciones acerca de cómo nos portaríamos en un momento de crisis nacional. . . . ¿Nos expondríamos a dolor y prisión y muerte por nuestras creencias?” Muchos, al enfrentarse a esa crisis, no lo hicieron.

A modo de contraste, se ha notado que los testigos cristianos de Jehová durante aquellos tiempos fueron la excepción de la regla. Rehusaron transigir. Como escribió el profesor Ebenstein, de la Universidad Princeton, en The Nazi State, “cada miembro parece ser una fortaleza que puede ser destruida pero jamás tomada.” ¿Por qué? Sin duda una razón fue que en su vida cotidiana habían estado haciendo frente al desafío de los principios morales, y por eso, cuando llegó la crisis, estaban bien preparados para encargarse de ella y salir victoriosos.

Hoy la mayoría de la gente no se halla frente a una crisis nacional que plantee cuestiones vitales como éstas. Pero todas las personas sí están envueltas en un conflicto entre las fuerzas de lo correcto y lo incorrecto. ¿Dónde, pues, nos hallamos? ¿Estamos haciendo frente al desafío de los principios morales en nuestra vida cotidiana?

Una de las glorias de nuestra humanidad es que somos personas con libre albedrío. Es decir, somos capaces de entender la diferencia entre lo correcto y lo incorrecto y estamos libres para escoger el ser gobernados por una cosa o la otra. Esto, tanto como cualquier otro factor, da testimonio del vasto abismo que existe entre nosotros y la creación animal. Los que aceptan la teoría de la evolución optan por pasar por alto esta importantísima diferencia. Sí, únicamente nosotros de todas las criaturas de la Tierra tenemos sentido moral; únicamente nosotros podemos apreciar la diferencia entre lo que es, un mundo lleno de iniquidad y violencia, y lo que debe ser, un mundo de justicia y paz. Únicamente nosotros sentimos la necesidad de una explicación de las cosas, la necesidad de religión.

La Palabra de Dios, la Biblia, da testimonio elocuente de esta gran diferencia. Solo el hombre fue hecho a la imagen y semejanza de Dios. Solo al hombre se le dio una cuestión moral a la cual enfrentarse: “En cuanto al árbol del conocimiento de lo bueno y lo malo no debes comer de él, porque en el día que comas de él positivamente morirás.”—Gén. 1:26-28; 2:16, 17.

Adecuadamente, el hombre, en virtud de sus dotes superiores, no solo tiene mayores privilegios y una capacidad mayor para gozar de la vida, sino que también tiene mayores responsabilidades. Es tal como dijo Jesús: “A todo aquel a quien se le dio mucho, mucho se le exigirá; y al que pusieron a cargo de mucho, le exigirán más de lo acostumbrado.”—Luc. 12:48.

El ser gobernado por principios morales significa poner la obediencia a la conciencia por delante de la ganancia egoísta, adelante de las cosas materiales. Cuando nos detenemos a pensar en ello, realmente todos los animales son materialistas, porque para ellos la comodidad física y la satisfacción de sus impulsos sexuales son todo lo que importa. Es interesante que la Biblia nos dice que la sabiduría caracterizada por contienda egoísta y celos es sabiduría animal. Además, la Biblia nos dice que los inicuos son como animales irracionales, y, lo mismo que éstos, personas de esa índole también perecerán.—Sant. 3:14-16; 2 Ped. 2:10-13.

Hoy el mundo se porta como animal en todo respecto y como resultado se le hace a uno cada vez más difícil gobernarse por principios morales. Nunca antes ha habido semejantes tentaciones y presiones dirigidas al egoísmo, conveniencia, codicia, amor de placer sensual o sed de poder. Todos los días nos enfrentamos a desafíos morales, con tentaciones para transigir.

Por supuesto, los desafíos no son los mismos para todos. Debido a herencia y/o ambiente difieren. A una persona se le puede presentar un desafío a causa de la excitación asociada con el juego por dinero, como el apostar a los caballos. Para otro, quizás sea el uso de narcóticos, debido al placer asociado con la afición. Para muchos otros, el desafío se presenta a causa de su inclinación hacia la inmoralidad sexual. Y no son solamente unos cuantos los individuos para quienes el trabajo duro representa un desafío, debido a su amor al desahogo o simplemente por su pereza llana. Igualmente para muchos que ingieren bebidas alcohólicas el gobierno de sí mismos presenta un verdadero desafío.

El hacer frente al desafío de los principios morales, el salir victorioso cuando se aplican tentaciones o presiones, no es fácil; no es el proceder del menor esfuerzo. Pero es el único proceder prudente, el único satisfaciente, el único remunerador. El rey humano más sabio que ha vivido en cualquier tiempo probó para su propia satisfacción que la búsqueda de cosas materiales solo lleva a la frustración.—Ecl. 2:1-11.

El hacer frente a estos desafíos con éxito requiere que uno esté alerta. Y también requiere que uno acuda a Dios por ayuda. Como dijo Jesús: “Manténganse alerta y oren de continuo, para que no entren en tentación. El espíritu, por supuesto, está pronto, mas la carne es débil.” (Mat. 26:41) Y también requiere autodisciplina, gobierno de uno mismo, tal como lo apreció el apóstol Pablo: “Aporreo mi cuerpo y lo conduzco como a esclavo, para que, después de haber predicado a otros, yo mismo no llegue a ser desaprobado de algún modo.”—1 Cor. 9:27, New World Translation.

Además, le ayudará a uno a hacer frente al desafío de los principios morales el recordar continuamente el hecho de que uno es responsable al Creador, y que siempre debe cuidarse de desagradarle. Es por eso que Su Palabra nos dice que “el temor de Jehová es el comienzo de la sabiduría.” (Pro. 9:10) También será de gran ayuda el leer diariamente la Palabra de Dios, la Biblia. Ésta no solo está llena de excelente consejo como el que se nota en lo susodicho, también contiene excelentes ejemplos que uno debe esforzarse por imitar.

Considere, también, las recompensas que uno obtiene al hacer frente al desafío de los principios morales. Están la conciencia limpia y la dignidad que uno obtiene cuando gana una victoria sobre las tentaciones y presiones para ceder o transigir, cuando uno se deja gobernar por el amor y la justicia más bien que por las consideraciones egoístas. Y la Biblia ofrece la esperanza de vida eterna a los que consiguen la aprobación de Dios haciéndole frente al desafío de Sus elevados principios morales.

    Publicaciones en español (1950-2025)
    Cerrar sesión
    Iniciar sesión
    • español
    • Compartir
    • Configuración
    • Copyright © 2025 Watch Tower Bible and Tract Society of Pennsylvania
    • Condiciones de uso
    • Política de privacidad
    • Configuración de privacidad
    • JW.ORG
    • Iniciar sesión
    Compartir