Un proverbio sabio
“Para un tonto la sabiduría verdadera es demasiado alta; en la puerta él no abre su boca,” dice Salomón en Proverbios 24:7.
¡Cuánta perspicacia encierra la instrucción de este breve proverbio! Para el tonto, la sabiduría verdadera es demasiado alta, como si estuviera más allá de su alcance. Él no está dispuesto a hacer el esfuerzo que se necesita para obtenerla. Otra posible versión del hebreo original es que “la sabiduría es como corales.” Entre los antiguos el coral atractivo, ornamental, era costoso. Se pudiera decir que para el tonto la sabiduría verdadera es demasiado cara. No está dispuesto a pagar el precio del esfuerzo necesario ni hacer los sacrificios que se necesitan para adquirirla.
En el Israel antiguo los ancianos sabios se reunían en la puerta de la ciudad para dar fallos con relación a las disputas y para ofrecer consejo. Aquel no era sitio en el cual hubiera de hablar el tonto. Ni siquiera se le hallaría allí buscando consejo sabio. En vez de estar abriendo la boca en la puerta, estaría en otro lugar expresándose en charla tonta.
Al declarar gráficamente los hechos acerca del “tonto,” Salomón nos ayuda a comprender el verdadero valor de la sabiduría.