‘Dios la hace crecer’
Un agricultor pudiera sembrar una semilla, regarla y cultivarla, pero tiene que esperar pacientemente a que Dios la haga crecer hasta llegar a la madurez. Lo mismo sucede con los ministros cristianos. Como dijo el apóstol Pablo: “Yo planté, Apolos regó, pero Dios siguió haciéndolo crecer” (1 Corintios 3:6). Aunque pudiéramos proclamar las “buenas nuevas” y enseñar la Palabra de Dios a las personas que tienen interés en ella, Dios es quien hace que la “semilla”, o palabra sembrada, llegue al pleno crecimiento cristiano, tal como lo ilustra la siguiente experiencia. (Mateo 24:14; Lucas 8:11-15.)
“En 1953 comencé a estudiar la Biblia con Mable y su madre. Celebramos tres estudios. Pero el esposo de Mable estaba tan opuesto al estudio bíblico que vendió la casa y se mudó a otro lugar con su familia. Ella tenía tanto amor a la Biblia que a menudo me preguntaba qué había sucedido con ella.
El mes pasado recibí esta carta, la cual me ayudó a darme cuenta de que Jehová es quien hace crecer la ‘semilla’.
’Querida Virginia:
Por fin somos hermanas, después de todos estos años. Espero que no hayas pensado que había dejado definitivamente la verdad. Simplemente se requirieron todos esos años y, finalmente, el espíritu de Jehová para fortalecerme lo suficiente como para adoptar una actitud firme.
Muchas veces he pensado en las “semillas” que sembraste hace muchos años, y solo quería que supieras que finalmente lo logré.’”