Palabras que conmueven
EL PADRE de Débora, niña de ocho años de edad, le preguntó: “¿Oras a Jehová?”. La respuesta de ella fue: “Sí, mucho”. “¿Cuándo?” “Cuando estoy sola.” “¿Por qué entonces?” “¡Para que nadie me moleste!”
La madre de Lorenzo, niño de seis años de edad, le preguntó: “¿Quieres que deje encendida la luz de tu habitación esta noche?”. (Lorenzo tenía miedo a la oscuridad, y se le había dicho que orara a Jehová con relación a ese asunto.) “No, ya no tengo miedo porque Jehová está conmigo.”
Una niñita de seis años de edad dijo en oración: “Gracias, Jehová, por la esperanza de la resurrección. ¡Es una buena idea!”. En otra oración, dijo: “Vas a tener mucho que hacer aquí en nuestro país cuando estemos en el Paraíso, Jehová, porque aquí llueve muchísimo”.
Hugo, de tres años de edad, oró: “¡Por favor, Jehová Dios, haz que mi padre lea la Biblia para que no muera en Armagedón!”. La puerta del dormitorio del niño estaba abierta, y su padre oyó la oración. Aquello hizo que él finalmente dejara de oponer resistencia a la verdad, y hoy es un siervo fiel de Jehová.