“Está dando poder al cansado”
1 Todos nos cansamos de vez en cuando, y no solo por el trabajo u otras actividades físicas, sino también por los problemas que afrontamos en estos “tiempos críticos, difíciles de manejar” (2 Tim. 3:1). ¿Cómo nos fortalecemos espiritualmente los siervos de Jehová para no aflojar el paso en nuestro ministerio? Confiando en Jehová, quien es “vigoroso en poder” (Isa. 40:26). Él está al tanto de nuestras necesidades y tiene un sincero interés en ayudarnos (1 Ped. 5:7).
2 Provisiones de Jehová. Jehová nos fortalece mediante su espíritu santo, la misma fuerza irrefrenable que utilizó para crear el universo. El espíritu de Dios nos ayuda a ‘recobrar el poder’ cuando nos fatigamos (Isa. 40:31). Preguntémonos: “¿Cuándo fue la última vez que le oré a Jehová para pedirle espíritu santo a fin de cumplir con mis obligaciones cristianas?” (Luc. 11:11-13).
3 Si a diario leemos la Palabra inspirada de Dios y meditamos en ella, y además nos nutrimos espiritualmente mediante el estudio regular de las publicaciones cristianas, seremos como un frondoso “árbol plantado al lado de corrientes de agua, que da su propio fruto en su estación y cuyo follaje no se marchita” (Sal. 1:2, 3).
4 Jehová también utiliza a sus siervos, que pueden ser “un socorro fortalecedor” para nosotros (Col. 4:10, 11). Nos fortalecen en las reuniones con sus conversaciones, comentarios y discursos edificantes (Hech. 15:32). Los ancianos cristianos, en especial, son una fuente de ayuda y ánimo (Isa. 32:1, 2).
5 El ministerio. Si se siente fatigado, no deje de predicar. A diferencia de otras actividades, la participación regular en el ministerio en realidad nos revitaliza (Mat. 11:28-30). Predicar las buenas nuevas nos ayuda a centrarnos en el Reino de Dios y a no olvidarnos de la vida eterna y las bendiciones de que disfrutaremos.
6 Hay mucho que hacer antes de la destrucción de este sistema malvado. Tenemos razones de sobra para seguir a paso firme en nuestro servicio “dependiendo de la fuerza que Dios suministra” (1 Ped. 4:11). Con su ayuda terminaremos nuestra obra, pues Jehová “está dando poder al cansado” (Isa. 40:29).