BIBLIOTECA EN LÍNEA Watchtower
Watchtower
BIBLIOTECA EN LÍNEA
español
  • BIBLIA
  • PUBLICACIONES
  • REUNIONES
  • w84 15/8 págs. 15-20
  • Cómo llegar a ser ministros eficientes

No hay ningún video disponible para este elemento seleccionado.

Lo sentimos, hubo un error al cargar el video.

  • Cómo llegar a ser ministros eficientes
  • La Atalaya. Anunciando el Reino de Jehová 1984
  • Subtítulos
  • Información relacionada
  • ¿Qué métodos debemos usar?
  • El primer obstáculo
  • Cómo responde la gente
  • Desconocidos se convierten en amigos
  • El ministerio eficaz que resulta en más discípulos
    La Atalaya. Anunciando el Reino de Jehová 1984
  • ¿Por qué tiene buen éxito su ministerio?
    La Atalaya. Anunciando el Reino de Jehová 1969
  • El propósito de nuestro ministerio
    La Atalaya. Anunciando el Reino de Jehová 1961
  • El ministerio cristiano
    La Atalaya. Anunciando el Reino de Jehová 1965
Ver más
La Atalaya. Anunciando el Reino de Jehová 1984
w84 15/8 págs. 15-20

Cómo llegar a ser ministros eficientes

“Por eso es que envío a Timoteo a ustedes, [pues] él les recordará mis métodos relacionados con Cristo Jesús, así como yo estoy enseñando en todas partes en toda congregación.” (1 CORINTIOS 4:17.)

1, 2. Para atraer a la verdad a una persona, ¿cuál es uno de los factores necesarios? (Hechos 8:12.)

A PARTIR del derramamiento del espíritu santo en el Pentecostés de 33 E.C., la congregación cristiana creció y se extendió rápidamente (Hechos 2:40-42; 4:4; 6:7; 11:19-21). ¿Cuál fue la clave de su éxito? ¿Por qué hubo tantos judíos y luego samaritanos y gentiles que aceptaron a Cristo y el mensaje del Reino de Dios? (Hechos 8:4-8; 10:44-48.)

2 Ciertos factores tienen que entrar en juego para que una persona acepte las buenas nuevas cristianas. En primer lugar, tiene que apreciar la bondad inmerecida de Dios para con la humanidad al haber tomado Él la iniciativa y haber enviado a su Hijo a la Tierra como sacrificio de rescate. Como lo expresó el escritor bíblico llamado Juan: “En esto el amor de Dios fue manifestado en nuestro caso, porque Dios envió a su Hijo unigénito al mundo para que nosotros consiguiésemos la vida por medio de él. El amor consiste en esto, no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros y envió a su Hijo como sacrificio propiciatorio por nuestros pecados”. (1 Juan 4:9, 10.)

3. ¿Por qué es necesario que uno esté consciente de su necesidad espiritual?

3 Otro factor vital es la actitud de cada uno hacia los valores espirituales. Jesús dijo: “Felices son los que están conscientes de su necesidad espiritual, puesto que a ellos pertenece el reino de los cielos. Felices son los que tienen hambre y sed de justicia, puesto que ellos serán saciados” (Mateo 5:3, 6). La persona satisfecha de sí misma y farisaica no está generalmente consciente de ninguna necesidad espiritual, y por eso no está dispuesta a recibir la verdad. Cuando los testigos de Jehová le presentan el mensaje del Reino, una persona de ese tipo a menudo contesta: ‘No me interesa. Tengo mi propia religión’. De igual manera, la persona sumida de lleno en búsquedas materialistas no tiene tiempo para tratar asuntos espirituales. (Mateo 6:33, 34; 7:7, 8; Lucas 12:16-21.)

4. ¿Qué preguntas se considerarán ahora?

4 Pero ¿qué hay de los que están “conscientes de su necesidad espiritual” y están dispuestos a buscar a Dios y su Reino? ¿Cómo se puede hallar y reconocer a tales personas? ¿Hay algo que podamos hacer como ministros de la Palabra de Dios para que nuestro mensaje sea más comprensible? ¿Cómo podemos ser ministros más eficientes?

¿Qué métodos debemos usar?

5. Según Pablo, ¿qué enseñaría Timoteo a los corintios?

5 Cuando el apóstol Pablo escribió su primera carta a los cristianos de Corinto, les dijo que les enviaba a Timoteo, quien ‘les recordaría sus métodos [los de Pablo] relacionados con Cristo Jesús’. En lugar de “métodos”, algunas traducciones hablan de “normas de conducta”, “conducta” o “manera de vivir”. Sin embargo, el Greek-English Lexicon of the New Testament, del profesor Thayer, ofrece esta interpretación de ese texto: “Los métodos que yo, como ministro y apóstol de Cristo, sigo en el desempeño de mi cargo”. Puesto que Pablo terminó la oración diciendo: “Así como yo estoy enseñando en todas partes en toda congregación”, es razonable concluir que sus comentarios abarcaban su ministerio activo y no solamente su conducta personal cristiana. (1 Corintios 4:17.)

6. ¿Por qué fue eficaz el ministerio de Jesús?

6 Jesús no efectuó su ministerio al azar. Él también empleó método en su predicación. Para ilustrarlo: Enseñó cuidadosamente a sus apóstoles, y más tarde a los 70 evangelistas, a predicar eficazmente. Su uso constante de ilustraciones, preguntas y citas bíblicas fue un ejemplo para ellos. Éste continúa siendo el mejor método hoy día. (Lucas 9:1-6; 10:1-11.)

7. ¿Cómo podemos transmitir las buenas nuevas a la mayor cantidad de personas posible?

7 Puesto que el ministerio cristiano es asunto de vida eterna o muerte, ¿cómo podemos transmitir las buenas nuevas a la mayor cantidad de personas posible? Sí, ¿cómo podemos estar ‘limpios de la sangre de todo hombre’? Utilizando toda vía de servicio, lo que incluye, como declaró el apóstol Pablo, el ministerio “de casa en casa”. El comentario que aparece en una traducción hispana acerca de Hechos 20:20 declara: “Aquí tenemos el método de predicación que siguió Pablo en Éfeso”. (Hechos 20:20-27.)

El primer obstáculo

8, 9. a) ¿Cuál es a menudo el primer obstáculo en el ministerio? b) ¿Por qué pudo hablar Jesús con denuedo?

8 Muchísimas veces el primer obstáculo que hay que superar en el ministerio es uno mismo. Algunos tienden a sentirse cohibidos, ineptos y faltos de educación en comparación con las personas que encuentran al predicar. Pero ¿cómo se sintió Jesús? ¿Asistió él a las escuelas de enseñanza rabínica? ¿Recibió enseñanza superior? No obstante, ¿cómo reaccionaron los de su propio pueblo cuando él predicó? Mateo nos dice: “Quedaron atónitos y dijeron: ‘¿De dónde consiguió este hombre esta sabiduría y estas obras poderosas?’”. Es cierto que Jesús era perfecto, el Hijo de Dios. Pero sus métodos eran también prácticos para sus discípulos que en su mayoría eran “incultos” y habían de ser imitadores de él. ¿Qué reacción causaron ellos, incluso entre sus enemigos religiosos? “Ahora bien, al contemplar la franqueza de Pedro y de Juan, y al percibir que eran hombres iletrados y del vulgo, se admiraban. Y empezaron a reconocer acerca de ellos que solían estar con Jesús.” (Mateo 13:54; Hechos 4:13.)

9 Pero ¿de dónde consiguió Jesús todas aquellas cosas que enseñó? ¿Por qué tuvo tanto éxito en su ministerio? ¿Se valió de emociones exageradas, como lo hacen los predicadores modernos de la TV, para convencer a su auditorio? No. La base de Jesús era la sencillez misma... hablaba en el lenguaje de la gente común, estaba al tanto de las necesidades espirituales de la gente y, lo más importante de todo, Jesús sabía que tenía el apoyo de su Padre. Explicó esto claramente en la sinagoga del pueblo donde se crió, en Nazaret de Galilea, cuando anunció la comisión ministerial que tenía. Leyó esta porción del rollo del profeta Isaías: “‘El espíritu de Jehová está sobre mí, porque me ungió para declarar buenas nuevas a los pobres, me envió para predicar una liberación a los cautivos y un recobro de vista a los ciegos, para despachar a los quebrantados con una liberación, para predicar el año acepto de Jehová.’ [...] Entonces comenzó a decirles: ‘Hoy se cumple esta escritura que acaban de oír’”. (Lucas 4:16-21.)

10, 11. a) ¿Cómo nos debemos sentir en cuanto a nuestro ministerio? b) ¿Cómo contesta Pablo esta pregunta?

10 Hoy día nosotros tenemos el mismo apoyo en nuestro ministerio... el de Jehová Dios, el Señor Soberano del universo. Predicamos Su mensaje, Su sabiduría. Nos basamos en su Palabra y la utilizamos abundantemente en nuestras conversaciones. Por consiguiente, ¿deberíamos tener algún complejo en cuanto a predicar incluso a personas más cultas o más ricas?

11 Pablo contesta: “¿Dónde está el sabio? ¿Dónde el escriba? ¿Dónde el disputador de este sistema de cosas? ¿No hizo Dios necedad la sabiduría del mundo? [...] Pues ustedes contemplan su llamamiento por él, hermanos, que no muchos sabios según la carne fueron llamados, no muchos poderosos, no muchos de nacimiento noble; sino que Dios escogió las cosas necias del mundo, para avergonzar a los sabios; y Dios escogió las cosas débiles del mundo, para avergonzar las cosas fuertes; y Dios escogió las cosas innobles del mundo y las cosas menospreciadas, las cosas que no son, para reducir a la nada las cosas que son, a fin de que ninguna carne se jacte a la vista de Dios”. (1 Corintios 1:18-29.)

12. ¿De qué se deriva el éxito en nuestro ministerio? (Santiago 4:8.)

12 El éxito en el ministerio no depende de nuestra educación o nuestro linaje. Es el resultado del mensaje del Reino mismo, que toca una fibra sensible del corazón de la persona que está consciente de su necesidad espiritual. Otro factor es la buena voluntad de Jehová hacia tal persona, pues como dijo Jesús: “Nadie puede venir a mí a menos que el Padre, que me envió, lo atraiga”. (Juan 6:44.)

13. a) ¿Cómo respondieron Pablo y Bernabé a la oposición? b) ¿Cómo podemos tener gozo en el ministerio siempre?

13 Por lo tanto, al confiar en el apoyo de Jehová, podemos efectuar nuestro ministerio con convicción, tal como lo hicieron Pablo y Bernabé en el primer siglo. Cuando ellos predicaron en Iconio, su ministerio causó una marcada división de opiniones y alguna oposición. ¿Se echaron ellos atrás por eso? El registro de Lucas nos dice: “Pasaron bastante tiempo hablando con denuedo por la autoridad de Jehová, quien daba testimonio a la palabra de su bondad inmerecida, concediendo que mediante las manos de ellos ocurrieran señales y portentos”. Si nosotros tenemos igualmente una actitud positiva para con la gente de nuestro territorio, y dejamos los resultados en las manos de Jehová, el ministerio siempre será un gozo, no una carga. (Hechos 14:1-3; Santiago 1:2, 3.)

Cómo responde la gente

14. ¿Cómo reaccionó la gente a la predicación de Pablo?

14 Durante su predicación, ni Jesús ni Pablo lograron que la gente respondiera siempre de modo favorable. Por ejemplo, ¿cómo reaccionó el público cuando Pablo predicó en Atenas? El registro nos dice: “Ciertos individuos, filósofos de los epicúreos así como de los estoicos entablaban conversación polémica con él, y algunos decían: ‘¿Qué es lo que este charlatán quisiera contar?’ Otros: ‘Parece ser publicador de deidades extranjeras.’ Esto se debió a que declaraba las buenas nuevas de Jesús y de la resurrección. De modo que se apoderaron de él y lo condujeron al Areópago, diciendo: ‘¿Podemos llegar a saber lo que es esta nueva enseñanza que es hablada por ti? Porque presentas algunas cosas que son extrañas a nuestros oídos’”. (Hechos 17:18-20.)

15. ¿Cómo reacciona la gente al ministerio de usted? Pero ¿qué debemos recordar?

15 Tenemos que reconocer que nuestro mensaje y la versión de éste que publican los medios de información y los opositores podrían también sonar extraños a nuestro público moderno. Como resultado, muchas personas, predispuestas debido a rumores, prejuzgan el asunto y nos rechazan sin habernos oído antes. Otras, como aquéllas de Atenas, aceptan más información antes de tomar una decisión. Por supuesto, una vez han escuchado, puede que todavía se mofen de la esperanza del Reino como algo increíble. Sin embargo, recuerde que ellas rechazan a Cristo y su mensaje, no a usted. (Hechos 17:32-34; Mateo 12:30.)

Desconocidos se convierten en amigos

16. a) ¿Cómo pudiéramos reaccionar cuando personas desconocidas visitan nuestro hogar? b) ¿Qué debe lograr nuestra introducción?

16 ¿Cómo se siente usted cuando personas desconocidas van a su hogar? ¿Qué preguntas pudieran venirle de súbito a la mente? Pudieran ser éstas: ¿Quiénes son? ¿Qué quieren? ¿Irán a causarme dificultades? Por consiguiente, cuando nos presentemos como ministros ante la puerta de otra persona, debemos recordar que nuestra introducción debe tranquilizarla en lo que toca a esas preguntas. Pero ¿cómo? Pues bien, ¿qué sugirió Jesús como introducción? Dijo: “Al entrar en la casa, salúdenla; y si la casa lo merece, venga sobre ella la paz que le desean; mas si no lo merece, vuelva sobre ustedes la paz de ustedes”. (Mateo 10:12, 13.)

17. ¿Cómo podemos tranquilizar a una persona durante nuestra introducción?

17 “Venga sobre ella la paz que le desean.” ¿Qué significa eso? Que en nuestro ministerio le deseamos nuestra paz a cada persona y familia. Así que nuestras primeras palabras deben mostrar que somos ministros de Dios y amadores de la paz. Hasta el día de hoy, los judíos y los musulmanes emplean el saludo: “La paz sea con vosotros” o “Que tengan paz” (“Shalom aleichem”, o: “Shalom”, en hebreo, y: “Assalām ‘alaikum”, o: “Salām”, en árabe). Claro, nuestro saludo varía de país en país, según la costumbre de la localidad. Pero el objetivo es el mismo... tranquilizar a la persona para que ésta escuche el mensaje del Reino. El dar primero el nombre, y hasta mencionar dónde vive uno, tal vez sea útil en dicha situación. Esto muestra que usted no tiene nada que ocultar. Su propósito y honradez son patentes a la vista de todos. Entonces usted está haciendo lo que aconsejó Pablo: “Procurad la buena reputación entre la gente. En cuanto sea posible, por parte vuestra, estad en paz con todo el mundo”. (Romanos 12:17, 18, J. M. González Ruiz.)

18. ¿Con qué norma debemos cumplir siempre en nuestro ministerio?

18 Sea que estemos en el ministerio de casa en casa o en la calle, estamos a la vista del público. Nuestra conversación y nuestro comportamiento siempre deben ser irreprochables e inofensivos. No obstante, aunque nuestra presentación debe ser apacible y pacífica, no debemos estar ofreciendo disculpas. No nos avergonzamos de ser ministros públicos de Dios. (Marcos 8:38.)

19, 20. a) ¿Cómo puede uno abordar en la calle a personas más reservadas de lo normal? b) ¿Por qué fue eficiente Jesús en el modo informal de abordar?

19 En algunas naciones, las personas son más reservadas y conservadoras que en otras. Algunas se molestan si alguien se les acerca en la calle y les muestra unas revistas. Si ése es el caso, ¿por qué no utiliza usted un método de abordar más discreto? Con tacto uno puede entablar una conversación con una persona que no tenga prisa, y luego sacar la literatura bíblica de modo natural.

20 Ciertamente Jesús fue apto en un tipo similar de predicación. Puesto que los judíos generalmente menospreciaban a los samaritanos y a las mujeres, Jesús fue discreto al abordar a la samaritana inmoral en la fuente de Jacob. Su conversación es un modelo para la testificación informal y en las calles. También es un ejemplo excelente de un modo de enseñar compasivo y constructivo. (Juan 4:5-30.)

21. ¿Qué otro factor vital se ilustra en el ministerio de Pablo?

21 Hay que tomar en cuenta otro factor vital cuando presentamos las buenas nuevas del Reino. Pablo fue maestro a este respecto. Vea si puede reconocer ese factor en algunas de sus introducciones, que se hallan en Hechos 13:16-20; 17:22 y Hch 22:1-3. Note que en cada ocasión él buscó un tema de interés mutuo con relación a los de su auditorio. Se identificó con ellos y sus antecedentes. El resultado fue que ellos escucharon aunque no estuvieran de acuerdo con él. De igual manera, nuestra introducción puede llegar a dar con el toque humano, el punto de identidad entre nosotros y el amo de casa. Quizás usted note que en la casa hay niños, y puede que usted también sea padre o madre. Entonces ustedes tienen cosas en común, una base amigable. ¡Usted tiene un asunto de qué hablar que puede conducir al mensaje del Reino! (Mateo 18:1-6.)

22. ¿Qué preguntas requieren respuesta ahora?

22 Pero estas sugerencias son solo el comienzo. ¿Qué otros pasos hay que dar para, finalmente, producir otro discípulo? Sí, ¿qué más es necesario para ayudar a otra persona a entrar en una relación con Dios mediante Cristo? ¿Qué cualidades harán que su ministerio sea más eficaz?

¿Cómo contestaría usted?

◻ ¿Cuáles son algunos de los factores envueltos en que una persona acepte el mensaje del Reino?

◻ ¿Cómo se pueden superar la timidez y el ser cohibidos en el ministerio?

◻ ¿Cuál debe ser el objetivo de nuestras introducciones en el servicio del campo?

◻ ¿Cómo pueden ayudarnos en nuestro modo de abordar a la gente el ejemplo de Jesús y el de Pablo?

[Ilustración en la página 17]

Jesús enseñó a sus discípulos métodos eficaces para el ministerio

[Ilustración en la página 19]

¿Qué preguntas le vienen a la mente cuando un desconocido se presenta ante su puerta?

    Publicaciones en español (1950-2025)
    Cerrar sesión
    Iniciar sesión
    • español
    • Compartir
    • Configuración
    • Copyright © 2025 Watch Tower Bible and Tract Society of Pennsylvania
    • Condiciones de uso
    • Política de privacidad
    • Configuración de privacidad
    • JW.ORG
    • Iniciar sesión
    Compartir