Ponderando las noticias
Influencia satánica
Después de efectuar una investigación sobre la influencia del satanismo en la música “rock” y la más intensa “heavy metal rock”, el periodista Tom Harpur escribió lo siguiente en el periódico The Sunday Star, de Toronto, Canadá: “Tengo que usar los términos más categóricos en esta advertencia. [...] Jamás he visto nada tan degradado. La obsesión que reflejan las canciones es de locura, posesión, demonios, sangre, maldiciones y violencia de toda clase: ultraje sexual, automutilación, asesinato y suicidio. La muerte y la destrucción, profecías de calamidad, el rechazamiento de todo lo bueno y la aceptación de todo lo repugnante y maligno... esos son los temas”.
Junto con el auge en la música satánica aumentan las actividades religiosas satánicas en los Estados Unidos y Canadá. En un informe sobre un seminario de policías celebrado en Ontario hace poco, el periódico canadiense The Globe and Mail comenta que en el ejercicio de la religión satánica se incluyen “sacrificios de animales, profanaciones de cementerios y ritos en que se abusa de niños”. El detective James Bradley, de Washington, D.C., relacionó centenares de casos de abuso de niños con los crímenes rituales del satanismo. Según se le cita en The Globe and Mail, el detective Bradley añade que durante los últimos cinco años “centenares de niños, centenares de trabajadores sociales y maestros” han informado sobre ritos en que se abusó de niños.
Al referirse a “los últimos días” del inicuo sistema de cosas actual, el apóstol Juan escribió: “El Diablo ha descendido a ustedes, teniendo gran cólera, sabiendo que tiene un corto espacio de tiempo”. (2 Timoteo 3:1; Revelación 12:12.) La influencia de Satanás, el “gobernante de la autoridad del aire”, ha penetrado hasta en la música popular de este mundo. (Efesios 2:2.) Por eso el apóstol Pablo instó a sus compañeros cristianos a “estar firmes contra las maquinaciones del Diablo”. (Efesios 6:11.)
“Fuera de control”
Fue razón de escándalo y consternación para millones de personas el que en el Parque Central de la ciudad de Nueva York se golpeara y violara a una mujer de 28 años de edad. ¿Por qué? Porque el ataque violento y cruel fue cometido por una pandilla de adolescentes cuyo “regocijo obsceno después del ataque, y su indiferencia en cuanto al sufrimiento que infligieron, es verdaderamente horroroso”, dice el periódico New York Post. Se informa que algunos de los jóvenes que cometieron tan atroz crimen tenían 14 años. Espantado por el ataque, uno de los redactores del Post admitió que el mundo se ha convertido en una “sociedad indisciplinada, inmoderada, infestada de drogas, obsesionada con el sexo, caracterizada por familias en desintegración y sumamente violenta” que está “fuera de control, y la pregunta es: ¿por qué?”.
En realidad esta generación de violencia sin paralelo es exactamente lo que predijo el apóstol Pablo en 2 Timoteo 3:1-5. Allí él explicó que “los últimos días” se caracterizarían por individuos “egoístas, amantes del dinero, orgullosos y vanidosos”. Además de eso, “hablarán en contra de Dios, desobedecerán a sus padres, serán ingratos y no respetarán la religión. No tendrán cariño ni compasión, serán chismosos, no podrán dominar sus pasiones, serán crueles y enemigos de todo lo bueno. Serán traidores y atrevidos, estarán llenos de vanidad y buscarán sus propios placeres en vez de buscar a Dios” (Versión Popular). ¿Permanecerá “fuera de control” para siempre este mundo violento? ¡No! Jesús dijo: “Al comenzar a suceder estas cosas, levántense erguidos y alcen la cabeza, porque su liberación se acerca”. (Lucas 21:28.)