26 a la joven no debes hacerle nada. Ella no cometió ningún pecado que merezca la muerte. Este caso es igual que el del hombre que ataca a su prójimo y lo asesina.*+
26 y a la muchacha no le debes hacer nada. La muchacha no tiene pecado merecedor de muerte, porque tal como cuando un hombre se levanta contra su semejante y verdaderamente lo asesina,+ sí, a un alma, así es en este caso.