Nota
b Durante cierto tiempo, los cristianos hebreos que vivían en la Jerusalén del siglo primero cumplieron varios requisitos de la Ley mosaica, probablemente por las siguientes razones: la Ley procedía de Jehová (Romanos 7:12, 14); se había convertido en parte de las costumbres judías (Hechos 21:20); era la ley del país, y toda oposición a ella pudiera haber causado innecesariamente antagonismo hacia el mensaje cristiano.