Nota
a Note, también, que otras personas consagraban a sus sacerdotes. En Jueces 17:5, 12 leemos acerca del apóstata Mica que consagró primero a un hijo y luego a un levita infiel para el sacerdocio de una casa de ídolos que él construyó. Y en 1 Reyes 13:33 y 2 Crónicas 13:9 leemos acerca del rey apóstata Jeroboam, que levantó dos becerros de oro para adoración idólatra y “a cualquiera que quería, le consagraba para que fuese uno de los sacerdotes de los altos”.