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MúsicaPerspicacia para comprender las Escrituras, volumen 2
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Música vocal. Los cantores del templo eran varones levitas. Las Escrituras no dicen en ningún lugar que hubiera cantoras en el templo. Además, uno de los targumes (al comentar Ec 2:8) indica con claridad que no había mujeres en el coro. El que las mujeres tuvieran prohibido incluso el acceso a ciertas zonas del templo parece excluir toda posibilidad de que ocuparan algún puesto oficial en él. (2Cr 5:12; Ne 10:39; 12:27-29.)
El canto en el templo recibía una importancia considerable. Prueba de ello son las muchas referencias bíblicas a los cantores, así como el hecho de que se les “dejó libres de deberes” comunes a los demás levitas con el fin de que pudieran dedicarse por completo a su servicio. (1Cr 9:33.) Estos cantores continuaron como un grupo especial de levitas, pues se les registra por separado dentro del grupo de los que volvieron de Babilonia. (Esd 2:40, 41.) Incluso el rey persa Artajerjes Longimano los favoreció, dispensándolos de ‘impuesto, tributo y peaje’, al igual que a otros grupos especiales. (Esd 7:24.) Más tarde, el rey mandó establecer un sistema para cubrir las necesidades de los cantores “según lo que cada día requería”. Aunque esta orden se atribuye a Artajerjes, lo más probable es que la decretara Esdras en virtud del poder que el rey le delegó. (Ne 11:23; Esd 7:18-26.) Estos hechos ayudan a entender por qué aunque todos los cantores eran levitas, la Biblia se refiere a ellos como un grupo especial: “los cantores y los levitas”. (Ne 7:1; 13:10.)
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MúsicaPerspicacia para comprender las Escrituras, volumen 2
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Basándose en una investigación internacional, Sachs presenta la conclusión de que “los coros y las orquestas relacionados con el templo de Jerusalén debieron tener un elevado nivel de educación, destreza y conocimiento musicales”. Continúa diciendo: “Es importante darse cuenta de que en la parte occidental del antiguo Oriente la música era muy diferente de lo que los historiadores del siglo XIX supusieron [...]. Aunque no sabemos cómo sonaba esa música antigua, tenemos suficientes indicios de su fuerza, dignidad y maestría”. (The Rise of Music in the Ancient World: East and West, 1943, págs. 48, 101, 102.)
Las Escrituras permiten llegar a una conclusión similar. Por ejemplo, aparece más de 30 veces la expresión “Al [Del] director” (CJ, NM, SA) en el encabezamiento de los Salmos (Sl 11 y otros). Otras traducciones leen “Del [Al] maestro de coro” (BJ, CB, LT, PIB), “Al director de coro” (CI, BR, FS), “Al director de música” (BC), “Al músico principal” (Val) y “Para el Director de[l] canto” (DK, Mod). El término hebreo parece referirse a alguien que de algún modo dirigía el canto, ya fuera arreglándolo, dirigiendo los ensayos y preparación de los cantores levitas o dirigiendo sus interpretaciones oficiales. Quizás se refiera al director de cada uno de los 24 grupos que servían por turno en el santuario o quizás a otro de los músicos expertos, pues el registro dice que tenían que “actuar de directores”. (1Cr 15:21; 25:1, 7-31.) En otros veinte salmos los encabezamientos son aún más específicos, ya que se refieren a los ‘directores’: “Al director sobre instrumentos de cuerda”, “Al director sobre la octava baja”, etc. (Sl 4, 12, y otros; véase SEMINIT.) Además, también hay referencias bíblicas a los “cabezas de los cantores”, a los “peritos” y a los ‘aprendices’. Todo ello prueba que había un nivel musical elevado. (Ne 12:46; 1Cr 25:7, 8.)
Parece ser que en Israel el canto en grupo era principalmente antifonal, ya sea porque el coro se dividía en dos grupos vocales, alternándose en cantar estrofas paralelas, o porque un solista se alternaba con un coro que contestaba. Al parecer las Escrituras se refieren a esta acción del coro con la expresión ‘responder’. (Éx 15:21; 1Sa 18:6, 7.) El mismo estilo de escritura de algunos salmos, como el Salmo 136, muestra que se practicaba este tipo de canto. El relato sobre los dos grandes coros de acción de gracias del tiempo de Nehemías y de su papel en la inauguración del muro de Jerusalén también da a entender que cantaron de este modo. (Ne 12:31, 38, 40-42; véase CANCIÓN.)
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