-
JuramentoPerspicacia para comprender las Escrituras, volumen 2
-
-
La otra palabra usada es ʼa·láh, que significa “juramento, maldición”. (Gé 24:41, nota.) También se puede traducir “juramento de obligación”. (Gé 26:28.) El léxico hebreo-arameo de Koehler y Baumgartner (pág. 49) define el término como una “maldición (amenaza de calamidad en caso de delito) proferida contra una p[ersona], bien por sí misma o por otros”. En tiempos bíblicos se consideraba que hacer un juramento era un asunto de máxima importancia. Un juramento se tenía que cumplir, incluso si resultaba en perjuicio para el que lo había hecho. (Sl 15:4; Mt 5:33.) A la persona que hablaba irreflexivamente en una declaración jurada se la consideraba culpable ante Jehová (Le 5:4), y el violar un juramento acarrearía un gravísimo castigo de parte de Dios. Entre las naciones más antiguas, especialmente entre los hebreos, un juramento era en cierto modo un acto religioso que tenía que ver con Dios. El uso que los hebreos hacían del término ʼa·láh implicaba que Dios era partícipe del juramento y manifestaba su disposición de aceptar cualquier juicio que quisiera infligir por su incumplimiento. Dios nunca utilizó este término para referirse a sus propios juramentos.
-
-
JuramentoPerspicacia para comprender las Escrituras, volumen 2
-
-
La palabra griega a·na·the·ma·tí·zō se traduce “comprometer con maldición” en Hechos 23:12, 14 y 21.
-
-
JuramentoPerspicacia para comprender las Escrituras, volumen 2
-
-
En unos pocos casos muy serios o cuando la declaración solemne iba acompañada de una fuerte carga emocional, se especificaban las maldiciones o castigos que resultarían de no cumplir con el juramento. (Nú 5:19-23; Sl 7:4, 5; 137:5, 6.) En su defensa, Job repasa su vida y dice que está dispuesto a sufrir el peor castigo si se demuestra que ha violado las leyes de Jehová de lealtad, rectitud, justicia y moralidad. (Job 31.)
Cuando se juzgaba a una mujer por los celos de su esposo, ella tenía que contestar “¡Amén! ¡Amén!” cuando el sacerdote leía el juramento y la maldición, y de este modo juraba que era inocente. (Nú 5:21, 22.)
-