La integridad conduce a la vida
1. ¿Cómo fué Jesús el mayor ejemplo de integridad?
AQUÍ llegamos al mayor ejemplo de todos—el hombre que retuvo su integridad hacia Dios bajo las pruebas más severas. Dios le dió una comisión sagrada y esperó que retuviera su integridad en esa comisión. Él tenía un trabajo que hacer. Habría de venir a la tierra para restaurar la adoración verdadera y para colocar el fundamento para el nuevo mundo de justicia. Jesús fué un hombre ejemplar, que vivió una vida dedicada a Dios, reteniendo su integridad, aunque fué probado por Satanás con mucho más de lo que aguantaría un hombre normalmente. Jesús siempre se adhirió a la Palabra de Dios y vivió de acuerdo con sus leyes. En tiempos de tentación él citó de la Palabra de Dios, porque ésa es la fuerza más potente para bien que existe sobre la tierra. Aunque Satanás, que domina a todas las naciones de este mundo, le ofreció a Jesús la gloria de todas ellas, Jesús mantuvo en alto el lado correcto del punto en cuestión, diciendo: “¡Márchese, Satanás! Porque está escrito: ‘Es a Jehová tu Dios que tienes que adorar, y es a él solamente que tienes que rendir servicio sagrado.’”—Mat. 4:10, NM.
2. ¿Qué logró Jesús debido a su vida de integridad sobre la tierra?
2 Jesús denunció a los adoradores falsos, aquellos que introducían tradiciones de los hombres y que las colocaban por encima de la Palabra de Dios. (Mat. 15:7-9) Él enseñó a los hombres cómo adorar a Dios y les mostró personalmente cómo retener su integridad. Por medio de él se hizo destacar claramente la ley superior de amor por Dios y amor por su prójimo, un requisito justo para los que esperan ganar la vida en el nuevo mundo. Jesús entrenó a sus seguidores para que fueran ministros genuinos de Dios, hombres que predicarían la verdad de la Palabra de Dios. Se necesitarían horas para relatar todas las cosas que él hizo para honrar él nombre de Jehová, pero usted puede leer los informes evangélicos en otro tiempo para darse cuenta de todo eso. Las pruebas que vinieron sobre él fueron muchas. Por fin fué acusado falsamente de sedición y se le dió una muerte humillante, pero aun en esto él apoyó la supremacía de Dios. Debido a esto Dios lo resucitó y le dió la inmortalidad. Él ganó la vida porque retuvo su integridad. Hizo la provisión para que otros de integridad ganen la vida, por medio de su sacrificio rescatador. De hecho fué una derrota para el desafiador, Satanás. No pudo inhabilitar al Rey del nuevo mundo.—Juan 19:12, 15; Fili. 2:5-11, NM.
3. ¿Cómo y por qué siguieron los apóstoles el ejemplo de Jesús?
3 Fué seguido por otros. Los cristianos que vinieron después de él, los apóstoles por ejemplo, también retuvieron su integridad. Jesús les había enseñado que tenían que seguir en sus pisadas y hacer igual que él si es que deseaban ganar la vida, y por esto se adhirieron a la adoración pura de Dios. Resistieron toda forma de inmoralidad y retuvieron su virtud. Se adhirieron a la Palabra de verdad de Dios. Esparcieron las buenas nuevas, edificando la adoración de Dios en pureza. Debido a esto ellos sufrieron encarcelamiento, vituperios, golpes y martirio. No siguieron el camino cómodo de la vida. Satanás quería quebrantar su integridad y destruir toda la adoración de Dios; pero estos hombres aguantaron inculpablemente e hicieron provisión para adelantar la adoración pura dejando instrucciones que otros podían seguir.—Hech. 8:1, 4; 2 Tim. 4:2; 1 Ped. 4:3, 4.
4. ¿Qué curso de vida siguieron los otros cristianos primitivos?
4 Los cristianos primitivos que vinieron después de ellos también fueron probados en su integridad. Pero ellos aguantaron con inculpabilidad. Iban por dondequiera, hablando de la supremacía de Dios, ensanchando la adoración pura así como Dios había mandado. En aquellos días era cosa popular entre la gente del Imperio romano adorar a Diana y a Venus, adoración sexual. También había borrachos, los adoradores de Baco. Los de Roma lo adoraban a él. Pablo describe las condiciones en Roma en Romanos 1:24-31. Debido a esas condiciones era imposible para los cristianos primitivos participar en cualesquier movimientos de unión de fes. Hay solamente una adoración pura, y ellos se adhirieron a esa adoración pura porque ellos tenían la forma más alta de adoración que existía, la adoración de Jehová Dios. Porque se mantenían limpios y daban su lealtad a Jehová Dios ellos fueron perseguidos severamente.
5. (a) ¿Bajo qué condiciones retuvieron los cristianos primitivos su integridad? (b) ¿Cuál fué la verdadera razón por su persecución?
5 En su Book of Martyrs, el Dr. John Fox discute el porqué era tan violenta la persecución de los cristianos primitivos. Dice que los romanos eran notables porque no eran perseguidores de la gente a causa de su religión; sin embargo casi desde el principio de la promulgación del cristianismo empezó la persecución y fué muy cruel. Dice él, refiriéndose al Dr. Mosheim, que esto se debió a la actitud manifestada por los cristianos. Rehusaban tener cosa alguna que ver con las religiones del imperio, con la adoración de los antepasados o con la adoración del emperador. Se mantuvieron separados de todo eso y se declararon en contra de los absurdos de la adoración pagana, manifestando cómo era superior la adoración pura de Jehová Dios a la gran conglomeración de adoraciones que existía en el Imperio romano. Algunos emperadores primeramente pensaron en adoptar el cristianismo como parte de su conjunto de religiones—ellos tenían muchas—pero cuando hallaron que el cristianismo permanecía separado, que era superior y que rehusaba tener cosa alguna que ver con las otras religiones, no perdieron tiempo en apartarse de él y empezar la persecución. El Dr. Fox dice que por esta razón surgió la persecución. Pero un examen cuidadoso de la Biblia manifiesta que la persecución surgió porque el dios de este mundo, Satanás, estaba tratando de extirpar la adoración pura del Dios Altísimo y que aquellos que estaban llevando a cabo la adoración pura eran su blanco. Todas las otras formas de adoración fueron toleradas. Satanás usó los agentes que tenía sobre la tierra, los gobernantes de ese tiempo, para tratar de quebrantar la integridad de los siervos de Dios en aquellos días. Pero los siervos de Dios rehusaron contemporizar. Usando el conocimiento que tenían de la verdad de la Palabra de Dios ellos mantuvieron en alto la supremacía de Jehová Dios aun hasta la muerte.
6. ¿Por qué fueron probados en su integridad los cristianos verdaderos que vivieron después de la caída del Imperio romano?
6 Durante toda la edad media, sí, aun durante este siglo veinte, las personas rectas y de integridad que se han esforzado por retener la adoración pura de Dios han sufrido persecución y vituperio. Así como los romanos se burlaban de los cristianos primitivos porque éstos se adherían a las enseñanzas de Cristo y a los escritos de la Biblia y porque no tenían templos, imágenes, sacrificios a los ídolos, órdenes sacerdotales, y cosas paganas parecidas, asimismo desde el tiempo del establecimiento de la Iglesia católica romana y durante todos los siglos desde entonces los poderosos guías religiosos han perseguido a los cristianos verdaderos porque éstos se adhieren a la Biblia y a la adoración pura.
7. ¿Por qué debe esperarse la persecución de cristianos en el siglo veinte?
7 Ahora que hemos llegado al siglo veinte, ¿podemos esperar algo diferente? Y ¿podemos esperar que la gente sea más civilizada, como suele decirse, y que se abstenga de la persecución y que empiece a vivir una vida mejor debido al esclarecimiento que ha venido al mundo? Acuérdese, todavía estamos bajo el sistema de cosas de Satanás. De hecho, debemos esperar cosas aun peores ahora. ¿Por qué? Porque eso es lo que dice la Palabra de Dios. Estamos acercándonos al clímax que la Biblia llama ‘la batalla del Armagedón’. Allí es donde se decidirá el punto en cuestión de la supremacía. El Apocalipsis 12 nos dice que empezó guerra en los cielos; y esa profecía se cumple desde 1914 en adelante. Se predijo un tiempo de ayes para la tierra y para el mar “porque el Diablo ha descendido a ustedes, teniendo gran ira” (NM), sabiendo que tiene solamente un corto período de tiempo que vivir. Esto manifiesta que Dios ha limitado el tiempo de la existencia de Satanás, que él no permitirá que Satanás siga por un tiempo ilimitado para probar la integridad de todas las personas cada día que vivan sobre la tierra; pero ha llegado el tiempo para ejecutar los justos juicios de Dios. Todas las naciones y todos los individuos ahora están en juicio delante del Rey de Dios.—Mat. 8:29; 2 Ped. 2:3, 4; Apo. 20:1-3; Mat. 25:31-33.
8. ¿A qué se deben la violencia y delincuencia aumentantes del mundo?
8 Siendo que Satanás sabe que su tiempo es corto él está tratando de dominar a la humanidad y hacer que todos lo adoren a él, inhabilitándolos para que no puedan ganar la vida eterna. Si no le es posible dominar, quiere arruinar. Aquí tenemos la causa fundamental de la violencia y delincuencia aumentantes del mundo. Esto manifiesta por qué es que las normas y la moralidad de la gente están decayendo tanto en estos días. Esto explica por qué hay violación de leyes, opresión, por qué la gente no cumple con su palabra y acuerdos, por qué hay tantos homicidios y guerras. Por esta razón la mayoría de la gente rehusa tomar en serio la Palabra de Dios; son guiados hacia otras cosas por los engaños de Satanás.—2 Tim. 3:1-7.
9. ¿Cómo podemos saber quién es responsable por la prueba de integridad, y cómo podemos ganar la victoria en este tiempo de la prueba final?
9 Está en progreso la última prueba de integridad. Las preguntas son éstas: ¿Quiénes vivirán en rectitud e integridad? ¿Quiénes resistirán estos ataques del Diablo en estos últimos días cuando está tratando de arruinar a la humanidad? ¿Quiénes sobrevivirán esta crisis mundial? ¿Cómo podemos hacer frente al sistema de cosas de Satanás y la presión inicua que él dirige contra nosotros? El secreto para lograr la victoria se encuentra en la Palabra de Dios y en reconocer la causa de nuestras pruebas. Satanás es el responsable. No debemos pensar ni por un momento que el Dios Altísimo es responsable por el sufrimiento que ha venido sobre nosotros o sobre cualquier otra criatura humana que está sobre la tierra hoy en día. La Biblia nos suministra ejemplos de aquellos que fueron fieles y de algunos que fueron infieles. Manifiesta cómo los hombres y mujeres del pasado resistieron los ataques que se lanzaron contra ellos por Satanás y su inicua organización y cómo los ayudó Jehová para aguantar. Por medio de ellos podemos ver cómo nosotros también podemos retener nuestra integridad hacia Dios y que tenemos que retener nuestra integridad hacia Dios si es que esperamos ganar la vida eterna.—Heb. 12:1-3.
10. ¿Hacia quiénes debemos retener nuestra integridad ahora, y cuál debe ser nuestra actitud?
10 Tenemos que confiar en Jehová para que nos preste ayuda. Tenemos que buscarlo en oración. David, uno de los que retuvo su integridad hacia Dios, escribió en el Salmo 26:9-11 su oración al gran Jehová, el Dador de la vida: “¡No arrebates mi alma con los pecadores, ni mi vida con los hombres sanguinarios! en cuyas manos está el crimen, y su diestra está llena de cohechos. Empero yo andaré en mi integridad; ¡redímeme, y ten misericordia de mí!” El juicio está en manos de Jehová; tenemos que retener nuestra integridad hacia él. Es cosa admitida que debemos ser personas de integridad hacia nuestros patrones, consortes o amigos, pero esto en sí no es suficiente para ganarnos la vida. El vivir lo que la gente del mundo generalmente llama “una vida buena” no nos trae la vida eterna. Tenemos que sobrepasar eso. Tenemos que retener nuestra integridad hacia Jehová Dios y creer en su Hijo. Tenemos que hacer esto porque amamos la justicia, porque deseamos hacer lo que es recto. El retener nuestra integridad o el ostentar integridad a causa del orgullo o debido a lo que pensarán de nosotros nuestros vecinos ciertamente no nos ganará la aprobación de Dios. Tenemos que amar a Dios y sus justos principios. Podemos ganar la vida eterna si agradamos a él.
11. ¿Debe seguirse a la mayoría confiando que esté en lo correcto?
11 El camino que sigue la mayor parte de la gente no es el camino que conduce a la vida. Jesús aclaró este hecho. El camino que conduce a la vida está en seguir la Palabra de verdad de Dios. Jesús dijo, en Mateo 7:13, 14 (NM): “Entren por la puerta angosta; porque ancho y espacioso es el camino que conduce a la destrucción, y muchos son los que entran por él; mientras que angosta es la puerta y estrecho el camino que conduce a la vida, y pocos son los que lo hallan.”
12. ¿Cómo podemos aprender el camino que conduce a la vida? ¿Tenemos que unirnos a una iglesia?
12 De modo que la tarea no es fácil. Pero podemos hacerlo si aprendemos primeramente lo que dice la Palabra de Dios, si aprendemos lo que está en ese libro y si aprendemos qué camino hemos de tomar y luego nos esforzamos por hacerlo. Tenemos que tratar de ser cristianos genuinos en todo sentido de la palabra. ¿Significa eso que tenemos que unirnos a una organización eclesiástica de la cristiandad? Pregúntese pues: ¿Se unió Jesús, el cual nos puso el ejemplo y que nos dijo que siguiéramos su ejemplo para ganar la vida, a una organización eclesiástica en su día? No, Dios no requiere que hagamos tal cosa; pero sí requiere que nosotros le adoremos, que prediquemos las buenas nuevas del Reino, que seamos cristianos, que sigamos el ejemplo que Jesús nos puso, viviendo dedicados inalterablemente a Jehová Dios; que alabemos a Dios y que respetemos su supremacía, que resistamos todos los esfuerzos por alejarnos de la decencia y que aguantemos con fe. Tenemos la Biblia y ella nos manifiesta el camino recto. Ciertamente que no es necesario que una persona llegue a ser un miembro de una iglesia para ganar la vida.—Juan 3:16-18; 17:3.
FRACASO DEL CLERO
13. ¿Qué condición existe generalmente entre los guías de la cristiandad?
13 Los guías religiosos admiten que han fracasado en cuanto a “cristianizar” al pueblo de América, según lo describen ellos, y no han tenido más éxito en el resto del mundo. A través de todo el mundo la concurrencia a las iglesias es poca, entre tanto que la población sigue creciendo. La gente está perdiendo confianza en los clérigos. ¿Por qué? dice usted. Los clérigos mismos son los culpables de esto. La religión pretende representar a Dios. Entonces los clérigos deben tomar la delantera en el campo de la integridad. Deben enseñar la verdadera adoración de Dios. Cristo es el ejemplo para ellos, igual que para nosotros. Deberá haber un mensaje consistente a todo tiempo, uno que esté consistente con la Biblia, la Palabra de Dios. En esto también Cristo es nuestro ejemplo, y el de ellos. Él predicó consistentemente de acuerdo con la Palabra de Dios y sostuvo en alto la veracidad de ella a todo tiempo. Pero ¿qué han hecho los clérigos? ¿Qué indica su proceder pasado? Considerados como una clase ellos han quebrantado su integridad a su puesto sagrado de confianza. Si pretenden ser ministros de Dios, deben predicar lo que dice la Palabra de Dios, deben obedecerle a él. (Rom. 6:16) Pero ¿qué es lo que enseñan?
14, 15. ¿Cómo han demostrado los clérigos por medio de sus enseñanzas que no han retenido su integridad hacia Jehová?
14 Están enseñando un montón de doctrinas que son contrarias a la verdad de la Biblia. Están diciéndole a la gente de un lugar de tormento eterno en un infierno ardiente; y, créalo o no, eso no se enseña en la Biblia. Algunos de ellos enseñan acerca de un purgatorio, una idea pagana que ni siquiera se menciona en la Biblia. Tratan de inducir a la gente a creer en una trinidad de tres dioses iguales en uno; pero la Biblia dice que Jehová es supremo y que Cristo Jesús es, no su igual, sino su Hijo. Usan imágenes del mismo modo que los paganos. Han proclamado el derecho divino de los gobernantes de las naciones, lo cual querría decir que hasta los dictadores de hoy tienen la aprobación de Dios y que son nombrados por él. Existe una tendencia reconocida en estos tiempos modernos y los clérigos se dejan guiar por ella, enseñándole a la gente que no hay Diablo. Dicen que el Diablo ni siquiera existe, que es pasado de moda creer en el Diablo. Acerca de esto la Encyclopædia Britannica (novena edición), tomo 7, página 138, comenta que si existe creencia alguna en el Diablo ésta se “mantiene con una confianza muy dudosa en cualquier sección de la iglesia cristiana”. Y la Encyclopedia Americana (edición de 1942), tomo 9, página 38, informa: “La tendencia moderna es considerar al Diablo personal como parte de la mitología de los tiempos primitivos.” Los guías religiosos de la cristiandad son responsables por esta pérdida de creencia en lo que la Biblia definitivamente enseña.
15 Muchos de los clérigos no tienen fe en el sacrificio rescatador de Cristo Jesús. Muchos enseñan que la tierra será consumida y que toda la vida en ella será destruída. Algunos de ellos hasta están enseñando la evolución, no la creación, la cual se enseña en la Biblia. Su mensaje es uno de confusión y desacuerdo entre sí mismos. Una declaración clásica de cómo consideran ellos las enseñanzas de la Palabra de Dios es la que se hizo por el obispo de Bradford (Gran Bretaña) el 29 de mayo de 1952. El Press & Journal, de Aberdeen, Escocia, informó el 30 de mayo de 1952: “‘Hemos renunciado la idea del infierno y hemos perdido la creencia en el cielo, a no ser como una vecindad residencial que es deseosa pero probablemente ficticia,’ declaró el obispo de Bradford en una conferencia diocesana ayer.” Esto por nada menos que un obispo de la Iglesia de Inglaterra.
16. ¿Qué actitud hacia la religión se está manifestando en Gran Bretaña según informes? ¿Por qué?
16 Como había de esperarse después de leer la declaración por el obispo de Bradford encontramos que la Iglesia de Inglaterra está en apuros. Comentando acerca de su condición una revista semanal de Londres llamada Everybody’s publicó un artículo (el 17 de mayo de 1952) intitulado “¿Está muriendo la Iglesia de Inglaterra?” Ellos allí se refieren a la condición peligrosa en que se encuentran todas las iglesias en Gran Bretaña y manifiestan que solamente como el diez por ciento de la gente en Gran Bretaña tiene conexión alguna con cualquiera de las iglesias. Ellos mencionan apatía e indiferencia y se refieren al informe de una indagación que se publicó por Rowntree y Lavers, intitulado “Vida y desahogo inglés”, y ellos citan: “Hemos encontrado una aversión tan extensa contra los ministros de la religión, de la Angelicana y de las Iglesias Libres, que sólo puede describirse como anticlerical.” El artículo continúa para citar las ideas del arzobispo de York tocante al porqué ha menguado la concurrencia a las iglesias. Él se refiere a la crítica destructiva de parte de los escritores prominentes que no creen en la Biblia, además de la psicoanálisis. Hay dioses substitutos, dice él, los dioses de mamón, o dinero, y el buscar las riquezas; la democracia, que convierte a la gente en dios; y el totalitarismo, que coloca al estado como dios. Dice que la guerra también es una razón. El escritor, el Sr. Joad, critica el análisis del arzobispo de York y dice:
“Yo creo que los datos históricos de la Iglesia en lo que toca a la guerra han contribuído de un modo más fuerte al decaimiento de su reputación en la mente del hombre común que lo que admite el arzobispo. Cuando viene la guerra, se juntan las diferentes Iglesias nacionales en la nación guerreante. Los púlpitos se convierten en oficinas de reclutamiento y los obispos bendicen las armas. Estas cosas se hacen en el nombre del Príncipe de Paz, que renunció la violencia y mandó que sus seguidores se amaran los unos a los otros . . .
“Ahora todo esto quizás sea muy natural, . . . pero cuando pasa el furor ardiente y la nación se encuentra otra vez en paz, la Iglesia no puede esperar que la gente reciba su predicación de religión, una religión de paz, con toda la seriedad que ésta quizás desee.
“ . . . ¿qué cosa tiene para ofrecerle a los hombres que no tiene el estado?”
17, 18. Manifieste usted cómo algunos clérigos americanos han demostrado una falta de integridad hacia Jehová.
17 En América los clérigos hacen declaraciones públicas tales como la que hizo el obispo auxiliar Joseph F. Flannelly, administrador de la catedral de St. Patrick, acerca del conflicto en Corea: “Nuestros propios pecados sin duda han traído sobre nosotros este nuevo castigo.” (Times de Nueva York, 24 de julio de 1950) Así tratan ellos de mostrar que Dios trae tales guerras. Si el obispo Flannelly está en lo correcto, entonces la gente debe considerar a los comunistas como instrumentos en manos de Dios.
18 Unas cuantas semanas más tarde, desde este mismo púlpito, se dió una media vuelta. Ya no se lamenta la guerra como un castigo de Dios, sino que se proclama que es una bendición de él. Del Times de Nueva York, 11 de septiembre de 1950, citamos: “Los padres afligidos de los hijos que se han reclutado o que se han vuelto a llamar para servicio combatiente fueron informados ayer en la catedral de St. Patrick que la muerte en batalla era parte del plan de Dios para poblar ‘el reino del cielo.’ ‘Es un pensamiento que no siempre se recuerda,’ continuó él [Mons. W. T. Green], ‘pero es la primera responsabilidad de los padres cristianos hacer lo que está a su alcance para devolver sus hijos a Dios en cualquier tiempo, lugar y circunstancia que él escoja para llamarlos, para que puedan llegar a ser ciudadanos verdaderos del reino eterno del cielo.’” Si la guerra es parte del plan de Dios para poblar el reino del cielo, entonces ¿por qué tener paz, y así frustrar el plan de Dios, y hacer que el cielo permanezca sin poblar? No se encuentra en la Biblia ninguna declaración que concuerde con la de Green; la guerra en Corea no es una bendición de Dios ni es parte del plan de Dios para poblar el reino del cielo. Esta clase de predicación culpa al Dios Altísimo por todos los males que el adversario, Satanás, trae sobre el mundo y demuestra una falta completa de integridad hacia Dios.
19. ¿Qué acción y actitud de los clérigos en general los inhabilitará para ganar el favor de Dios?
19 En su esfuerzo por mantener satisfecha a la mayor parte del pueblo, los clérigos están tratando de agradar a todos, agradar a los gobiernos, agradar a los generales, agradar a los comerciantes, agradar a los trabajadores—agradar a todos. Predican cualquier cosa que sea conveniente para ellos en cierto tiempo, sin importar lo que dice la Biblia. Pero nunca podrán ganar el favor de Dios haciendo eso. Ni tampoco ganarán el favor de los hombres y mujeres que son cristianos sinceros. De hecho, puede verse que los clérigos han llegado a formar una parte íntegra de este mundo. Hoy las religiones organizadas de la cristiandad han llegado a ser una parte tan estrecha de este mundo bajo Satanás que no tienen la determinación ni la habilidad para tornar hacia los caminos claros de la adoración pura que se enseñan en la Biblia. Se inquietan cuando están bajo presión por los políticos y la opinión pública. No manifiestan tener confianza completa en Dios. Parecen estar listos para contemporizar con cualquiera si es que así pueden ganar materialmente. Considere el proceder tomado por las iglesias católicas y luteranas y ortodoxas en la Europa oriental. Rehusan resistir firmemente al comunismo ateo. Bajo la presión ellos convienen en cooperar con el programa comunista, hasta predican el comunismo desde sus púlpitos. Y firman acuerdos para colaborar con los comunistas. Si rehusaran hacerlo, ellos piensan, sus iglesias serían cerradas; y bien podría suceder. El 17 de agosto de 1952 el Departamento de Estado en Wáshington circuló un estudio de las tácticas que los gobiernos comunistas están usando para “capturar la juventud y encadenar las iglesias al estado en un esfuerzo para matar a toda la religión”. “‘Esta mira se ha logrado parcialmente en Rumania, Albania y Hungría,’ dice. ‘En Checoeslovaquia se ha hecho algún progreso en esta dirección. En Polonia el gobierno no ha tenido tanto éxito . . . ’
“Cuando las organizaciones eclesiásticas se ponen bajo el control del estado, dijo el estudio, ‘nombramientos a puestos eclesiásticos desde el más alto hasta el más bajo vienen del estado o de las organizaciones aprobadas por el estado.’
“‘Únicamente aquellos sacerdotes que han probado ser leales o amigables para con el comunismo tienen esperanza alguna de ser escogidos. La materia discutida en los sermones, en las conferencias, y otras actividades teniendo que ver con los parroquianos muy a menudo son provistos por el estado.’”—Post de Boston, 18 de agosto de 1952.
LOS QUE NO CONTEMPORIZAN
20. ¿Qué curso distinto es seguido por los verdaderos ministros de Dios en retener su integridad?
20 Qué diferente a ellos son los verdaderos ministros cristianos. Los testigos de Jehová fueron proscritos en la Europa oriental y en todos los países comunistas. Rehusan doblegarse ante los mandatos de los dictadores para predicar el comunismo como la esperanza de la gente. Ellos se adhieren a la adoración limpia de Dios. Los políticos quizás proscriban a los testigos de Jehová y digan que no pueden servir a Dios y que no pueden retener su integridad hacia él, pero los testigos de Jehová se mantienen firmes, sin atemorizarse, y no dejarán de predicar ahora ni nunca que el reino del Dios Altísimo es la esperanza del mundo hasta que Dios diga que cesen. La voluntad de los dictadores no puede ponerse por encima de la voluntad de Jehová Dios. Cuando los dictadores tratan de contaminar a la verdadera organización cristiana, los ministros de Dios resisten cabalmente y seguirán predicando la verdad de la Biblia aunque tengan que hacerlo de una manera subterránea. Significa una lucha a favor de la justicia; y la esperamos ahora, cuando el gran punto en cuestión de la dominación mundial habrá de decidirse. La integridad de cada cristiano se está probando cabalmente.—Apo. 14:6-12.
21. ¿Cómo pueden los testigos de Jehová adoptar una posición tan firme a favor de la justicia?
21 ¿Cómo, preguntará usted, pueden los testigos de Jehová adoptar esa posición? Es posible únicamente cuando se tiene un conocimiento acertado de la verdad, cuando se tiene una fe poderosa en Jehová Dios, y con la ayuda que el Dios Altísimo, Jehová, da a aquellos que confían en él y que le sirven. Algunas personas que no reconocen el gran punto en cuestión tratarán de argüir a favor de buscar la conveniencia en tiempos de aprieto, diciendo que Dios le perdonará porque las cosas son tan difíciles. Pero ¿dónde hay algún texto que apoye tal argumento? ¿Contemporizó Cristo los principios de Dios cuando vino la prueba? ¿Lo hicieron sus apóstoles o los hombres fieles de la antigüedad que vivieron antes de Cristo? La respuesta es No. Los verdaderos cristianos de hoy siguen en el mismo curso de integridad seguido por Cristo. Ellos aman la vida y se esfuerzan por ser leales al gran Dador de vida.
22. ¿Podemos ganar la vida eterna si contemporizamos? ¿Qué tenemos que hacer?
22 Cristo Jesús abogó por un punto de vista que mira hacia el futuro, y no por uno de contemporización que mira hacia el tiempo presente y que sólo busca ganancia egoísta o alivio al tiempo de prueba. “Entonces, pues, si tu mano o tu pie te está haciendo tropezar, córtalo y échalo de ti; es mejor para ti entrar a la vida manco o cojo que ser echado con dos manos o dos pies al fuego eterno. Además, si tu ojo te está haciendo tropezar, sácalo y échalo de ti; es mejor para ti entrar tuerto a la vida que ser echado con dos ojos al Gehena ardiente.” (Mat. 18:8-10, NM) Jesús aquí ilustró que es mejor aceptar la pérdida de alguna cosa material, aunque fuera tan preciosa como un ojo a las personas a quien él hablaba, que el perder uno su integridad. Este es el tiempo para evaluar correctamente a las cosas. Este es el tiempo cuando Dios debe ocupar el primer lugar en nuestras vidas. No podemos ceder a los esfuerzos que se hagan para desviarnos de nuestra integridad, sea por ofrecimientos sutiles de riquezas que se obtienen violando la ética o por la aplicación de persecución cruel y dolorosa.
23. ¿Cómo podemos ser una influencia activa a favor del bien en este mundo degenerado?
23 Los testigos de Jehová hoy luchan confiadamente bajo su Guía y Comandante, Cristo Jesús, reteniendo su integridad. Pero al hacerlo, ellos no llegan a ser introversos ni emprenden ellos una vida de recluso en algún monasterio. Es ahora o nunca que se le tiene que decir a la gente de buena voluntad que se dirija al Dios Altísimo y a su reino por Cristo, que busque la justicia y busque la vida. Este es el tiempo cuando debemos ser una influencia activa a favor del bien en este mundo degenerado. Por medio de retener nuestra integridad estamos mostrando a otros que es posible hacerlo; estamos animándoles para que ellos también emprendan el servicio de Dios. Por medio de nuestra fidelidad a Dios, por medio de nuestra predicación de las buenas nuevas y por medio de retener en alto la supremacía de Dios, podemos ayudar a otras personas a ganar la vida eterna. Millones de personas en la cristiandad hoy están buscando la justicia. Muchos de los que están en las organizaciones eclesiásticas hoy están buscando una esperanza, un camino. Nosotros podemos ayudarles. Tenemos que ayudarles. Tenemos que apoyar el lado de Dios en el punto en cuestión en este tiempo del fin.—Rom. 10:13-15.
AYUDA DIVINA Y LIBERACIÓN
24. ¿Qué seguridad tenemos de parte de Jehová para ayudarnos a retener nuestra integridad bajo la prueba?
24 Hoy se encuentran a los testigos de Jehová en todas partes del mundo reteniendo su integridad bajo pruebas severas. La Palabra de Dios asegura que es posible para los cristianos resistir todas las pruebas y tentaciones que les sobrevengan, porque está escrito en 1 Corintios 10:13 (NM): “Ninguna tentación les ha sobrevenido a ustedes que no sea común al hombre. Pero Dios es fiel y él no permitirá que sean tentados más allá de lo que puedan soportar, sino que junto con la tentación él también abrirá el camino de salida para que puedan soportarla.” Dios conoce a los que le pertenecen, y nunca los abandona. Aunque vemos que las organizaciones de la religión están fracasando y que las condiciones mundiales van de mal en peor—debemos esperarlo porque la Palabra de Dios predijo todo esto—no hay razón para que los creyentes en Dios pierdan su esperanza. Acuérdese, Jehová es supremo y todopoderoso. Su propósito declarado es destruir a Satanás, remover toda su organización inicua y a los que han introducido prácticas inicuas sobre la tierra. Los inicuos ahora parecen florecer más que nunca antes, y la Palabra infalible de Dios dice: “Cuando los inicuos brotan como la hierba, y florecen todos los obradores de iniquidad, es para que sean destruídos eternamente. ¡Mas tú, Jehová, eres para siempre ensalzado!”—Sal. 92:7, 8.
25. ¿Cómo traerá bendiciones el dominio justo del reino de Dios a todos los hombres que aman la justicia y que retienen su integridad?
25 Eso querrá decir el fin de toda dificultad para los que vivan sobre la tierra, porque los que sobrevivan ese tiempo de destrucción vivirán bajo el reino de Dios, gozando de sus muchas bendiciones. Jesús nos enseñó a orar por ese tiempo. Nos dijo que oráramos por el reino de Dios, porque entonces se hará la voluntad de Dios en la tierra. No habrá lugar entonces para sobornos y violencia e inseguridad, ni preocupación. Ya no habrá odio, ni picardía ni derrumbamiento de la moral. Esas cosas nunca volverán a entrar a la mente. (Apo. 21:1-5) Ese será un dominio justo, el dominio de Dios. Ese gobierno teocrático será una evidencia de la supremacía de Jehová, de su bondad, amor y pureza. Bajo ese dominio los fieles que ahora están en los sepulcros, que murieron en integridad, volverán a la vida. Por esto los que ahora retienen su integridad—aunque tengan que morir para poder hacerlo—tienen la seguridad de vivir en felicidad eterna. Y muchos de éstos sobrevivirán la batalla del Armagedón en esta generación y entrarán al nuevo mundo de gozo, justicia y vida eterna.—Juan 5:29.
26. ¿Qué debemos hacer ahora?
26 Hoy podemos ver que hay un gran galardón para los que retienen su integridad. Entonces, tome su puesto al lado de los testigos de Jehová. Estudie la Palabra de Dios y, obedeciéndola, líbrese de la apostasía de la cristiandad. Participe en alabar a Dios. Dedíquese usted a Jehová entera, completa y cabalmente y sin reserva y no ceda por ninguna razón a las tentaciones que le rodean. Crea en la Palabra infalible de Dios y sígala. Esta dice: “La integridad de los rectos los guiará; mas la perversidad de los disimulados los destruirá.” “Ustedes fueron llamados a este curso, porque hasta Cristo sufrió por ustedes, dejándoles un modelo para que siguieran cuidadosamente sus pisadas. Él no cometió pecado, ni engaño se halló en su boca. Cuando él estuvo siendo vilipendiado, él no recurrió a vilipendiar a su vez. Cuando él estuvo sufriendo, él no recurrió a amenazar, sino que siguió encomendándose al que juzga justamente.” “No tengas miedo de las cosas que estás destinado a sufrir. ¡Mira! el Diablo seguirá echando a algunos de ustedes en prisión para que sean probados cabalmente, y para que tengan tribulación por diez días. Pruébense fieles aun bajo peligro de muerte, y les daré la corona de la vida.” (Pro. 11:3; 1 Ped. 2:21-23; Apo. 2:10, NM) ¡La integridad conduce a la vida!