El gobierno perfecto para todo el género humano
“Fuéle dado el dominio, y la gloria, y el reino, para que todos los pueblos, naciones y lenguas le sirviesen: su dominio es un dominio eterno, que jamás pasará, y su reino el que nunca será destruído.”—Dan. 7:14, Mod.
1, 2. (a) ¿Cómo están nuestras vidas entrelazadas unas con otras, y por lo tanto qué se necesita para nosotros? (b) ¿Qué peligro común para el futuro reconocen los hombres, pero qué será peor y sin embargo provechoso?
NADA debería ser más claro hoy día que el hecho de que se necesita un gobierno perfecto para todo el género humano. El hecho de que todo el género humano es uno en todo continente e isla de los mares no se puede negar. También es cierto el hecho de que todos nosotros, como criaturas humanas, estamos limitados a este único hogar terrestre, nuestro globo terráqueo, de modo que todos tenemos que vivir juntos. Ningún otro planeta del universo proveerá espacio donde podamos vivir nosotros. Ahora, más que en cualquier otro tiempo, la vida de cada uno de nosotros, de todos, se traslapa con la de los demás. Nuestras vidas están entrelazadas una con otras, particularmente en este día moderno.
2 No hay aislamiento en ninguna parte de la tierra hoy día. Gústenos o no, todos estamos sujetos a un peligro común. Reconocen los caudillos humanos de la actualidad que este peligro es la III Guerra Mundial, que será global en sus consecuencias. Pero aparte de esta guerra nuclear global, que tanto se teme y que muchos están convencidos de que no puede evitarse en el futuro cercano, hay otro conflicto que será más terrible en sus consecuencias. Ese será el acto del Dios del cielo mismo. Ya no se puede pasar por alto: el gran Creador del cielo y de la tierra va a ejecutar un acto. Sin embargo, éste será provechoso a todos los hombres de buena voluntad que se pongan de parte de él. Eso significará vida para ellos. Todos nosotros como criaturas humanas tenemos un anhelo común, y éste es vivir felizmente y vivir aquí en armonía con el Cielo y con el poder divino que el cielo representa. Para que se satisfaga nuestro anhelo, necesitamos un gobierno mundial, y este gobierno tiene que ser perfecto.
3. (a) ¿Es posible tal gobierno perfecto? (b) ¿Cuándo vendrá, y cómo, según la mejor autoridad?
3 ¿Es posible tener un gobierno perfecto? Es un placer decir aquí al principio que es posible tener un gobierno perfecto, y es cosa segura que vendrá. ¿Cómo, sin embargo, habrá de venir tal gobierno perfecto, y también cuándo vendrá con el alivio que con seguridad traerá a todos los hombres de buena voluntad? Otra vez nos sentimos felices de poder decir que este gobierno perfecto para todo el género humano habrá de venir en nuestro propio tiempo, dentro de esta generación, de modo que estamos en espera de algo muy agradable. ¿Vendrá por medio de los científicos políticos entre los hombres? ¡No! Los científicos políticos han estado experimentando durante los milenios pasados. Si tuviésemos que esperar hasta que los científicos políticos desarrollasen un gobierno perfecto para nosotros por el método que aparentemente han estado intentando, el método de ensayo, ¡cuánto tiempo pasaría antes de que siquiera se acercaran al resultado satisfactorio! Mientras tanto los hombres por todo el globo terráqueo tendrían que continuar sufriendo a causa de la imperfección continua y los nuevos errores y chapucerías de los gobiernos humanos, que siempre nos mantienen en dificultades. No se desea esto. Pero sobre la autoridad del más importante Libro del mundo, el libro de profecía auténtica, puede declararse aquí que este gobierno perfecto vendrá por el acto glorioso de Aquel que creó nuestro universo y no por ningún otro.
4. El que examinemos los cielos y sus cuerpos brillantes ¿qué pregunta hace surgir concerniente a la ley y el orden para la tierra?
4 Al mirar los cielos por medio de nuestros poderosos telescopios y aun a simple vista humana, podemos ver la perfección que corona este universo, con todos los cuerpos celestes que brillan desde el espacio sideral sobre esta tierra, para dar luz y calor y vida al género humano. Al examinar la relación intrincada entre todos los cuerpos celestes, podemos ver que existe orden perfecto entre ellos de acuerdo con la ley universal. No se necesita la ciencia moderna para mostrarnos que la ley mediante la cual funcionan estos cuerpos celestes es perfecta. Esto armoniza con lo que dijo el salmista de tiempos antiguos, el rey profeta David, concerniente a los cielos: “Los cielos están declarando la gloria de Dios, y de la obra de sus manos está contando la expansión.” David también dice en esa mismísima relación que la ley de Jehová Dios es perfecta. (Sal. 19:1, 7) La marcha del universo confirma este hecho: que la ley de Dios es perfecta. Ahora bien, si tenemos perfección de ley y orden por todas partes del universo, que está fuera del alcance del género humano, ¿por qué, entonces, no deberíamos tener perfección de ley y orden aquí mismo sobre esta tierra entre el género humano? Sólo es razonable que la tengamos.
5. (a) ¿De qué es esa perfección de ley universal una prueba? (b) ¿Cómo se llama la Fuente de esta ley?
5 La perfección de la ley que funciona por todo el universo hacia todas las cosas creadas es una prueba de que hay un Legislador inteligente, supremo, todogobernante y tododominante, un Creador Todopoderoso, que es la Fuente de toda la vida de que se disfruta en toda la creación en las regiones invisibles de su propia morada y en la región visible de la morada del hombre. Él es Dios. La Santa Biblia dice que se llama Jehová. Este gran Dios de perfección es Aquel de quien emana esta ley que tan hermosamente gobierna todo el universo.
6. (a) ¿Por qué puede él apreciar o evaluar lo que es un gobierno perfecto? (b) ¿Qué preguntas concernientes a él surgen debido a nuestro propio descontento para con el gobierno por humanos, y a qué conclusión llegamos?
6 Cuando se trata de gobierno, este gran Dios de perfección ciertamente tiene que poder apreciar o evaluar lo que es un gobierno perfecto. Que él es perfecto y que él cree en cosas perfectas se declara en la profecía de Moisés, en Deuteronomio 32:3, 4: “Declararé el nombre de Jehová. ¡Atribuyan ustedes grandeza a nuestro Dios! La Roca, perfecta es su actividad.” Puesto que él es el Dios de perfección, ¿cuál ha de ser su opinión en cuanto a los gobiernos por el hombre sobre esta tierra? ¿Podríamos pensar de modo alguno que este Dios de perfección esté más satisfecho con los gobiernos humanos sobre esta tierra que lo que estamos nosotros los que vivimos bajo dichos gobiernos? ¿Podríamos pensar de modo alguno que él pudiera estar satisfecho con los gobiernos imperfectos hechos por el hombre, cuando nosotros mismos, que somos imperfectos, no estamos satisfechos con ellos? Él es más sabio que todos los partidos políticos de las diversas naciones que están peleando entre sí y que están criticando a los gobiernos de los diferentes partidos políticos y que se desahucian unos a otros del puesto de dominio en el gobierno por las elecciones que se realizan de vez en cuando. Si el género humano a través de los siglos ha estado descontento con los gobiernos que los hombres han establecido sobre las naciones, ningún gobierno a través de toda la historia humana se le ha hecho satisfactorio al gran Dios de perfección. El no permitirá que su descontento siga para siempre.
7. ¿Qué historia de gobiernos humanos da la Biblia, y, de acuerdo con ésta, cómo juzga Dios a tales gobiernos en lo que concierne a la calidad de ellos?
7 El registro bíblico da en forma concisa la historia de todos los gobiernos que han tenido que ver con el pueblo de Dios. La Biblia fué completada hace diecinueve siglos, y sin embargo también previó los gobiernos que eran futuros al tiempo de completarse la escritura de la Biblia. Por lo tanto la Biblia muestra que el Dios Todopoderoso en el cielo, cuyo nombre es Jehová, previó todos los gobiernos humanos hasta nuestro propio día y que él determinó el valor de ellos, también la naturaleza de ellos. De acuerdo con la apreciación o avalúo de este gran Dios, que es perfecto en sabiduría, justicia, amor y poder, todos esos gobiernos terrestres en su larga procesión a través de los siglos hasta ahora han sido gobiernos bestiales. Prescindiendo del orgullo nacional del hombre, la Santa Biblia describe los gobiernos creados por el hombre como bestias salvajes. Aun el mismísimo último libro de la Santa Biblia, la Revelación o el Apocalipsis, pinta a los gobiernos humanos hasta este día como bestiales en su naturaleza. En prueba de esto, lea para usted mismo la profecía de Daniel, capítulo siete, y Apocalipsis, capítulos trece y diecisiete.
8. (a) A causa de la bestialidad de los gobiernos humanos, ¿qué ha decretado Dios para éstos? (b) ¿Qué gobiernos ya han llegado a su fin bajo la desaprobación de Dios, y por qué razón principal?
8 A causa de la bestialidad de los gobiernos humanos como se revela por la matanza y el sacrificio de preciosa vida humana y todo el estrago que han causado entre las naciones, Jehová Dios el Gobernador del universo ha decretado el fin de todos los gobiernos hechos por el hombre al tiempo que él mismo ha escogido. En el pasado él ha arruinado gobiernos en cumplimiento de su palabra. Lea los relatos de la Biblia en cuanto a Egipto, Asiria y Babilonia. En cada caso hallamos que Jehová Dios, quien domina los asuntos del género humano, hasta declara que él es responsable de haber puesto desastroso fin a estos gobiernos bestiales de la antigüedad. En cuanto a los gobiernos subsecuentes, el Imperio medopersa, el Imperio griego y el Imperio romano, la Biblia también predijo su venida. Estos, también, han tenido su época y, bajo la desaprobación de Dios, han terminado con calamidad. La razón principal ha sido que todos estos gobiernos imperfectos han estado bajo el poder y dominio invisibles del principal enemigo de Dios, Satanás el Diablo, el impío dios de este inicuo mundo.—Luc. 4:5, 6; 2 Cor. 4:4; 1 Juan 5:19.
9. ¿Cuál ha sido el más grande imperio que ha dominado la tierra, y por qué habrán de terminar todos los gobiernos de hoy día, sin importar de qué clase sean?
9 De todos los imperios que han dominado este globo terráqueo, la potencia mundial binaria angloamericana ha sido el más grande de la historia humana. La Biblia también lo predijo y a la organización internacional de la cual es principalmente responsable, las Naciones Unidas. Sin embargo, la Biblia franca declara que aun estos gobiernos de hoy día, sin importar cuán magníficos los consideren los hombres, habrán de tener su fin, sean del tipo comunista o del tipo no comunista. Todos son gobiernos imperfectos; y las cosas que son imperfectas no van a durar aquí para siempre según la voluntad del Dios de perfección, el Creador de nuestra tierra.
10. ¿Qué gobierno no derribará Dios de modo que deje de existir o funcionar, y con qué fin permanecerá para siempre?
10 En nuestro día ha llegado a existir un gobierno que Jehová Dios Todopoderoso no derribará de modo que deje de funcionar o existir. Ese es el gobierno perfecto, el gobierno de su Mesías, el gobierno de su Cristo, el gobierno de su Hijo celestial, el Señor Jesucristo. En vez de derribar este gobierno, el Dios Todopoderoso lo usará para derribar todos los sistemas políticos humanos imperfectos que están causando tanta angustia entre los pueblos y parentelas y tribus de nuestro tiempo. En la guerra que se aproxima por la dominación universal el gobierno perfecto resultará victorioso y permanecerá para siempre para la alabanza y honor de Dios y para la bendición eterna del género humano.
11-13. (a) ¿Sin qué no es posible tener un gobierno perfecto? (b) ¿Cómo se expresa la importancia de un gobernante o cuerpo de gobernantes para el buen gobierno en la opinión judicial sobre el Estado de Idaho vs. Raimundo Brungardt?
11 Todos tenemos que convenir en que no se puede tener un gobierno perfecto a menos que se tenga un gobernante perfecto, o un cuerpo perfecto de gobernantes, y, además, un Dios perfecto. Todos los gobiernos humanos pasados y presentes han reconocido a algún dios. Los dioses que ellos han reconocido no han podido dar a sus adoradores un gobierno perfecto. El hecho de que un gobierno perfecto depende del gobernante o cuerpo de gobernantes que empuña el poder del dominio lo admite toda persona razonable. A la mano se encuentra una opinión jurídica que dictó un juez norteamericano, un juez de distrito, dentro del estado de Idaho. El juez rindió esta opinión el 8 de abril de 1958, en la causa conocida como el Estado de Idaho vs. Raimundo Brungardt. En ella él dijo:
12 “Guillermo Penn, hace más de doscientos años, él, a quien la Corona [de Inglaterra] dió el Estado de Pensilvania cuando él estableció su colonia cuáquera aquí en esta nueva tierra, su colonia de Amigos, y a causa de quien el Estado de Pensilvania fué llamado así, enseñó:
13 “‘Los gobiernos, semejantes a relojes, funcionan a causa de la marcha que los hombres les dan, y así como los Gobiernos son hechos, puestos en moción por los hombres, así, por ellos son arruinados, también. Por lo cual, los Gobiernos más bien dependen de los hombres, que los hombres de los Gobiernos. Sean buenos los hombres, y el Gobierno no puede ser malo. Si es malo ellos lo curarán, pero si los hombres son malos, por bueno que sea el Gobierno, ellos se esforzarán por torcerlo y arruinarlo para su propia conveniencia.’”—Página 6 de la opinión impresa.
14. ¿Concerniente a qué principio gubernamental está de acuerdo esta opinión con la Biblia?
14 Esto está de acuerdo con la Biblia, la Palabra de Dios, en que el gobierno perfecto depende de un gobernante perfecto, de aquel que Dios mismo proveerá para todo el género humano.
ORIGEN DE LOS GOBIERNOS
15, 16. ¿Cómo han venido a funcionar y a tener poder los gobiernos humanos desde el antiguo Imperio babilónico?
15 ¿Cómo llegaron a existir los gobiernos humanos? ¿Por qué se han vuelto malos y han fracasado? Las historias escritas por hombres nos informan que los gobiernos han llegado a funcionar y tener poder por diversos métodos. El primer gobierno después del diluvio del día de Noé hace cuatro mil años fué un arrebatamiento por un dictador llamado Nemrod. Sin la aprobación de Noé o de Jehová Dios, pero con la aprobación de Satanás el Diablo, Nemrod se apoderó del gobierno que se estableció en el Medio Oriente, en la tierra de Mesopotamia. Fué el reino dictatorial de Babilonia. Nemrod fué enemigo de Dios, “un poderoso cazador en oposición a Jehová.” Llevó a cabo expediciones militares en contra de la gente de las tierras vecinas para establecer el antiguo o primer Imperio babilónico. (Gén. 10:8-12) Desde entonces, el género humano ha tenido muchas formas y tipos de gobierno que han dominado sobre diversas secciones de la tierra.
16 Estos gobiernos han llegado a existir por diversos medios, por arrebatamientos de poder, por la rebelión de las masas de la gente, por la conspiración de los que han tenido sed de ejercer poder sobre la gente, por usurpación al desahuciar un individuo fuerte a otro gobernante y colocarse él en el puesto de poder. Y luego, como en los Estados Unidos de América del Norte, el hombre ha establecido un gobierno no simplemente con una revuelta, una rebelión, contra una potencia política en ultramar, sino mediante una convención constitucional, tal como la convención constitucional que redactó los Artículos de la Confederación en 1777 para las trece colonias norteamericanas del Imperio británico. Esos Artículos de la Confederación dominaron las colonias por un período de varios años, hasta que se inauguró en el año 1788 la Constitución que hoy día gobierna a la nación.
17. (a) En cuanto a gobierno, ¿qué no desean los hombres que Dios haga? (b) ¿Qué respuesta tiene que darse en cuanto a si Dios puede o no establecer un gobierno en la tierra, y cuál fué su primera demostración?
17 Los hombres no desean que el Dios del cielo, Jehová, establezca un gobierno sobre todo el género humano. El hecho de que se le adelantan y sus acciones obstinadas muestran que ellos dudan que Dios pueda establecer un gobierno sobre la tierra. No obstante, ¿puede Dios establecer un gobierno sobre todo el género humano? A esta pregunta el raciocinio sencillo responde: Si las criaturas humanas imperfectas pueden establecer un gobierno por diversos medios, ¿por qué no podría su Creador, el Dios Todopoderoso, que gobierna y domina a todo el universo y domina a ángeles, tener el poder para organizar, establecer y manejar un gobierno sobre los hombres en la tierra? Él tiene este poder. En tiempos pasados él demostró el poder que tiene para establecer el mejor de los gobiernos. El primer rey de la tierra que tuvo la aprobación de Dios fué un hombre llamado Melquisedec, que fué sacerdote y rey. Gobernó en la ciudad llamada Salem, que más tarde se llamó Jerusalén. Melquisedec bendijo al patriarca Abrahán en el nombre del Altísimo Dios. Su gobierno en Salem dejó de existir no se sabe exactamente cómo. El registro bíblico no dice nada en cuanto al asunto. (Gén. 14:18-20) Pero este gobierno del sacerdote-rey Melquisedec se usa en la profecía bíblica como tipo profético o prefiguración del gobierno perfecto que Dios establecerá sobre todo el género humano en las manos de un gobernante perfecto, semejante a Melquisedec.—Sal. 110:1-4; Heb. 5:10; 6:20; 7:1-17, 28.
18. ¿Cuál fué el siguiente gobierno que Dios estableció en la tierra, y de qué manera fué éste un reino?
18 El siguiente gobierno que Dios estableció en la tierra fué el de Israel en el siglo dieciséis antes de la era cristiana. Por medio del acaudillamiento del profeta Moisés él sacó a los que formaban su pueblo escogido de Israel de la tierra de Egipto, donde estaban de esclavos contra su voluntad. Los llevó al desierto, al pie del monte Sinaí, en la península de Arabia. Allí estableció un gobierno sobre ellos con él mismo como su Rey invisible celestial. La base de ese gobierno fué los bien conocidos Diez Mandamientos. (Éxo. 20:1-17) A estos Diez Mandamientos Jehová Dios agregó centenares de otras leyes y éstas llegaron a ser las leyes que Dios dió por las cuales había de ser gobernada la nación de Israel. Al debido tiempo, a petición de los israelitas, Dios estableció un reino visible sobre la nación de Israel. Esto fué centenares de años después que los había introducido en la Tierra Prometida de Canaán y los había establecido allí y había echado del lugar a los inicuos habitantes de esa tierra, que eran adoradores de demonios.—1 Sam. 8:4-22; 10:17-26; 12:1-14.
19. ¿De qué manera fué el gobierno de Israel un gobierno teocrático, y por qué fué el más excelente sobre la tierra hasta ese día?
19 El gobierno que Dios estableció sobre Israel fué el gobierno más excelente que el mundo había conocido hasta ese día. A causa de que las leyes que tenía le fueron dadas por Dios, fué una teocracia, es decir, fué un gobierno, una nación, que Jehová Dios dominaba. Por lo tanto el gobierno era un gobierno teocrático, aunque es cierto que la nación tenía un representante visible de Dios aquí en la tierra como su caudillo humano. La Biblia nos dice que las naciones de aquel entonces se maravillaban del conjunto de leyes que tenía Israel, y decían: ‘¿Qué nación tiene reglamentos y fallos judiciales tan justos y un Dios como el que tiene esta gran nación de Israel?’ Y Jehová Dios prometió a los israelitas que si cumplían estas leyes y lo adoraban y lo obedecían como Dios suyo, entonces él los haría cabeza de las naciones en vez de cola y ellos estarían encima de las naciones en vez de estar en el fondo entre las naciones, como está la nación del Israel moderno hoy día.—Deu. 4:5-8; 28:13, 14.
20. ¿Qué ilustró el reinado de Salomón concerniente a un gobierno establecido por Jehová Dios?
20 El grado sublime de gloria y esplendor y bendición a que este gobierno establecido por Jehová Dios en Israel pudo llegar fué ilustrado durante el reinado pacífico del rey sabio Salomón. Todo el mundo ha oído de la sabiduría de Salomón. En el Libro santo, la Biblia, tenemos preservada hasta nuestro día algo de la sabiduría maravillosa del rey Salomón. En el día de Salomón hombres procedentes de todos los reyes de la tierra vinieron a Jerusalén para oír la sabiduría de Salomón. Aun la reina de Sabá vino, desde los mismísimos cabos de la tierra, por decirlo así, para oír la sabiduría de Salomón y para ver la gloria de su reino en Israel. (1 Rey. 10:1-10; 4:34) El relato bíblico nos describe las bendiciones de que los israelitas disfrutaron bajo este reinado. Dice que desde Dan hasta Beer-seba los hijos de Israel estaban banqueteando, cada hombre sentado debajo de su propia parra e higuera, y regocijándose en la bondad de su Dios y en el gobierno que él había colocado sobre ellos.—1 Rey. 4:20, 25.
21. ¿De qué fué una prefiguración el gobierno del rey Salomón, y por qué será esto algo mayor?
21 Pero, a pesar de lo glorioso y espléndido que fué, y aunque fué tan grande bendición para los súbditos del reino, ese gobierno de Salomón sólo fué una prefiguración profética del gobierno perfecto que vendrá, bajo el cual todas las familias y naciones de la tierra serán bendecidas al debido tiempo de Dios. Tendrá un gobernante más grandioso, un gobernante más sabio, que el rey Salomón. Hace diecinueve siglos cierto hombre estuvo en la tierra de Israel y él dijo a los judíos que la reina de Sabá había venido desde los cabos meridionales de la tierra para oír la sabiduría de Salomón, y que ella sería levantada en el tiempo de juicio con esa generación de judíos. ¿Por qué? Porque, aunque ella había venido desde lejos para oír la sabiduría de un hombre imperfecto, no obstante allí en medio de los israelitas de ese día había alguien que era mayor que Salomón, alguien que era más que Salomón, y sin embargo los israelitas rehusaban escuchar a éste. Hasta hicieron que se le diera muerte. (Mat. 12:42) Es éste, algo que es mayor que Salomón, algo que es más que Salomón, quien va a estar encargado del gobierno perfecto que Jehová Dios establecerá en su tiempo señalado con pleno poder sobre la tierra.
22. ¿Qué hay de las bendiciones que habrán de disfrutarse bajo el gobierno de este Gobernante mayor que Salomón?
22 Ahora bien, si los israelitas bajo el reinado del rey Salomón disfrutaron de las bendiciones de paz, prosperidad, felicidad y piedad, ¡cuánto más disfrutará todo el género humano de bendiciones semejantes bajo este Gobernante poderoso, este Gobernador perfecto, que es alguien mayor que el sabio rey Salomón de la antigüedad! Dichas bendiciones serán las bendiciones de vida eterna, de paz duradera, de felicidad sin diminución y de prosperidad que siempre abundará junto con piedad.
23. ¿Por qué no disfrutaron los israelitas en aquel entonces de la perfección de gobierno, aunque los reyes se sentaban en “el trono de Jehová”?
23 Hoy tenemos toda razón para esperar confiadamente este gobierno perfecto venidero. En aquel entonces los israelitas vivían simplemente bajo el reino típico de Dios bajo reyes humanos que eran ungidos por su sumo sacerdote, de modo que se decía que aquellos reyes se sentaban en “el trono de Jehová”; y sin embargo aquellos israelitas no disfrutaron de perfección de gobierno. Todos ellos, rey y súbditos a la par, hallaron que no les era posible poner por obra las leyes perfectas de Dios. ¿A qué se debía esto? A que todos eran descendientes de Adán y Eva. La Palabra de Dios nos dice que fué de Adán y Eva que todos nosotros heredamos el pecado y la imperfección. El apóstol cristiano Pablo dijo correctamente: “Por medio de un solo hombre el pecado entró en el mundo y la muerte por medio del pecado, y así la muerte se extendió a todos los hombres porque todos habían pecado.” (Rom. 5:12) Todos hemos nacido en pecado. En realidad, hemos sido concebidos en iniquidad por nuestra madre. Esto fué cierto de la nación judía aun bajo su gobierno teocrático. El rey David mismo admitió este hecho aciago. (Sal. 51:5) De modo que tanto sus gobernantes, sus reyes ungidos, como la gente misma eran imperfectos y moribundos.
24. ¿Qué hecho se propuso Dios que su ley por medio de Moisés enseñara a los israelitas, y qué pregunta y respuesta por Job mostraba por qué ellos no tuvieron perfección de gobierno?
24 Jehová Dios se propuso que la ley que él dió por medio del profeta Moisés enseñara a los de su pueblo Israel que eran pecadores, que eran imperfectos. Como dijo el apóstol Pablo, que antes había sido fariseo judío: “Por obras de ley ninguna carne será declarada justa ante [Dios], porque mediante la ley viene el conocimiento acertado del pecado.” (Rom. 3:20) Aunque tratamos de guardar la ley de Dios, hallamos que no podemos hacerlo, el cual hecho nos muestra que nacimos imperfectos, y nuestra imperfección resulta en que seamos pecadores. De modo que los judíos honrados aprendieron a apreciar, y la ley de Dios los ayudó a apreciar, que eran pecadores y por consiguiente que no podían tener un gobierno perfecto, puesto que hombres pecadores servían como gobernantes suyos, como reyes ungidos suyos. Aquí es muy apropiada la pregunta que el profeta, el paciente Job, hizo: “¿Quién puede producir a alguien limpio de alguien inmundo?” ¿Qué madre, siendo ella misma imperfecta y concibiendo por el hombre imperfecto, ha podido dar a luz un hijo perfecto? Job respondió: ‘No hay ninguna.’ (Job 14:4) Por consiguiente, dado que los hombres son imperfectos y de ellos vienen los gobernantes, ¿cómo pudiéramos esperar que en tiempo alguno produjeran un gobierno perfecto? No pueden hacerlo. La ley de Dios por medio de Moisés sirvió para grabar ese hecho en el entendimiento de los israelitas fieles, creyentes.
25. ¿Qué se necesita para que se pueda producir un gobierno perfecto, y por eso qué otro hecho tenía como propósito mostrar a los israelitas la ley de Dios por medio de Moisés?
25 Para que se pueda presentar un gobierno perfecto tiene que haber una fuente perfecta del gobierno. La única fuente perfecta es Dios. La ley de Dios según fué dada a los israelitas por medio de Moisés tenía como propósito mostrar a los israelitas más que el que eran imperfectos, pecadores que necesitaban redención por el sacrificio humano perfecto que Dios proveería por medio de su Hijo. La ley de Dios por medio de Moisés también tenía como propósito mostrar a los israelitas que necesitaban un gobierno perfecto. Esa ley divina tenía como propósito dirigir a los israelitas no sólo al Redentor que necesitaban para levantarlos del pecado, la imperfección y la muerte, sino también a su Rey. La ley de Dios por medio de Moisés les ordenaba: “Sin falta deberías establecer sobre ti un rey que Jehová tu Dios escogerá.” (Deu. 17:14, 15) “¡Rompe en aclamaciones, oh hija de Jerusalem! he aquí que viene a ti tu rey,” dice la profecía de Dios.—Zac. 9:9, Mod.
26. Además de un gobierno perfecto, ¿qué más puede proveer Dios, y cuándo prometió hacer esto?
26 Dios, la Fuente perfecta, no sólo puede producir el gobierno perfecto, sino que también puede proveer el gobernante perfecto que se necesita para ese gobierno. Él ha prometido hacer esto. Más de diecinueve siglos antes de la era cristiana él llamó al patriarca fiel Abrahán de la tierra mesopotámica de Caldea a la Tierra Prometida en el Medio Oriente. Dios dijo al fiel Abrahán que haría de Abrahán una bendición para todas las familias de la tierra y que en él y en su simiente, en su prole, todas las familias y naciones de la tierra deberían ser bendecidas. (Gén. 12:1-3; 22:17, 18) Fué cuando Abrahán tenía cien años de edad y su esposa Sara tenía noventa años de edad que Dios milagrosamente dió al patriarca Abrahán un hijo llamado Isaac. Isaac nunca llegó a ser rey. Pero cuando Dios dijo a Abrahán que le iba a dar este hijo por su esposa Sara, Dios dijo que Sara llegaría a ser la antepasada de reyes, sí, de gobernantes, gobernadores, monarcas reales: “La bendeciré y ella llegará a ser naciones; reyes de pueblos provendrán de ella.” Por eso su nombre fué cambiado a Sara, que quiere decir Princesa. (Gén. 17:15, 16) De modo que esta Simiente que Dios dijo que él produciría al debido tiempo y en quien todas las familias y naciones de la tierra serían bendecidas había de ser una Simiente real; ¡había de ser un Rey! ¡Había de haber un gobierno real!
27. ¿De quiénes formó Jehová una nación con un gobierno establecido, y por medio de cuál sección de esta nación había de ser producido el Rey prometido?
27 El patriarca Abrahán tuvo doce bisnietos. Estos produjeron las doce tribus de Israel, y Jehová Dios formó de éstas una nación. Estableció un gobierno teocrático sobre ellas. Él, como su Rey y Legislador divino, les dió los Diez Mandamientos. (Deu. 33:1-5) De esas doce tribus de Israel Dios escogió una tribu en particular por medio de la cual produciría su gobernante para bendecir a todo el género humano. Se vió que era la tribu de Judá cuando el padre de Judá pronunció esta bendición sobre él: “El cetro no se apartará de Judá, ni el báculo de comandante de entre sus pies, hasta que venga Shiloh [el gran Pacífico], y a él le pertenecerá la obediencia de la gente.” (Gén. 49:10) De modo que, ¿qué descendiente de Judá llegaría a ser Rey?
28. En realidad, ¿en quién comenzó a cumplirse la promesa real de Dios a Abrahán y Sara, y qué quiso decir en realidad el contra to solemne de Dios con éste?
28 La promesa que Dios hizo a Abrahán y a su esposa Sara, de que con el tiempo procederían reyes de ella, realmente comenzó a cumplirse con David, el joven pastor de la pequeña ciudad de Belén. David fué el undécimo en la línea de descendencia de Judá. Al debido tiempo David fué ungido rey sobre las doce tribus de Israel. Pronto estableció su asiento de gobierno en la ciudad santa de Jerusalén. La santa arca del pacto de Dios fué llevada a ese lugar y alojada cerca del palacio del rey David. Entonces Dios hizo un pacto o un contrato solemne con el rey David, el pacto de que el reino nunca se apartaría de su familia, de su linaje, de su casa, de su línea de descendencia. (2 Sam. 7:12-16) En el Salmo 89 Dios dijo que él había hecho este pacto con David y que jamás lo violaría, razón por la cual el rey perfecto que proviniese de David tendría un trono que duraría tanto tiempo como durarían el sol y la luna, es decir, sería eterno, nunca tendría fin, nunca tendría que tener un sucesor en el gobierno.—Sal. 89:3, 4, 19-37.