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  • India
  • Anuario de los testigos de Jehová para 1977
  • Subtítulos
  • LA GENTE Y LA RELIGIÓN
  • LLEGA A LA INDIA EL CRISTIANISMO VERDADERO
  • UNA VISITA SIGNIFICATIVA
  • TRAVANCORE OYE EL MENSAJE DEL REINO
  • IMPORTANTES PRINCIPIOS
  • LA OPOSICIÓN Y UNA PROSCRIPCIÓN
  • LA VERDAD SE ESPARCE A PESAR DE OPOSICIÓN
  • ENFRENTÁNDOSE A LOS OPOSITORES CON CELO
  • DANDO ADELANTO A LA OBRA
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  • PENETRANDO EN EL INTERIOR
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  • DANDO EXPANSIÓN AL TESTIMONIO DEL REINO
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  • TESTIFICANDO POR CASA-AUTOMÓVIL
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  • LA INDIA DE FINES DE LOS AÑOS TREINTA
  • MIENTRAS LA GUERRA SEGUÍA
  • CONTRAPESANDO LA INFLUENCIA DE LA RELIGIÓN FALSA
  • PENETRANDO EN REGIONES REMOTAS POR BOTE
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  • DESENVOLVIMIENTOS DE ORGANIZACIÓN
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  • EXPANSIÓN EN LA CENTRAL
  • SIKKIM SE UNE A LA INDIA
  • 1975... UN AÑO MEMORABLE
  • LA CUESTIÓN DE LA SANGRE
  • ESPARCIENDO EL TESTIMONIO
  • ADELANTO EN CUANTO A PUBLICACIONES
  • ASAMBLEAS DE DISTRITO REVELAN CRECIMIENTO CONSTANTE
  • NUEVA ADMINISTRACIÓN EN LA SUCURSAL
  • BASE PARA OBRA FUTURA CON DIOS
Anuario de los testigos de Jehová para 1977
yb77 págs. 34-138

India

La India está ubicada en una península meridional del continente asiático. Por su tamaño, a este vasto país se le puede llamar un subcontinente.

La India posee varias divisiones fisiográficas. Entre las montañas del norte están los mundialmente famosos montes del Himalaya con sus majestuosas cumbres cubiertas de nieve. Aquí se encuentran las fuentes de sistemas fluviales como el Ganges y el Brahmaputra.

Las Grandes Llanuras se encuentran enfrente del Himalaya, extendiéndose desde ambos extremos hasta incluir el fértil delta del Ganges al este y el desierto semiárido de Rayastán al oeste. La depresión gangética cubierta de terreno de aluvión es una de las zonas más fértiles de la Tierra, pero es también el valle fluvial en segundo lugar entre los más densamente poblados.

Extendiéndose desde el mar Arábigo al oeste hasta la bahía de Bengala en el este está la meseta peninsular, conocida como el Decán. El borde occidental es conocido por su imponente majestuosidad. La belleza creativa de Dios se manifiesta en las tremendas cumbres desde las cuales se precipita el agua en cataratas por cauces gastados por el tiempo. Un panorama de escarpados valles que presentan una vista calidoscópica de tonos verdes se extiende bien abajo hasta perderse en la distancia. Este macizo occidental alimenta tres ríos importantes, el Godavari, el Kitsna y el Cauvery.

La India abunda en vida animal, tanto silvestre como domesticada. El raro leopardo de las nieves se oculta en el Himalaya, mientras que el industrioso elefante se encuentra en los bosques del sur. En el oeste se conserva el león asiático, en cantidades que van disminuyendo, mientras que la pantera se encuentra en casi todos los bosques. El imponente tigre, en cantidades que van menguando, vaga por la mayoría de los bosques de la India, pero el rinoceronte, camino a la desaparición, está libre ahora solo en el nordeste. En varias zonas hay variedades de antílopes silvestres, búfalos, perros, hienas, osos, ciervos y monos.

Entre los animales domesticados, se cría el carabao especialmente por su leche. El buey todavía es indispensable para la agricultura. También se usa el asno como bestia de carga.

LA GENTE Y LA RELIGIÓN

La gente de la India constituye aproximadamente la séptima parte de la raza humana y se compone principalmente de siete estirpes raciales. Sin embargo, los dos pueblos dominantes son el nórdico, con sus rasgos distintivamente europeos (que residen en el norte de la India), y los dravidianos, de piel oscura y de forma delicada (los cuales habitan principalmente las zonas del sur).

La Constitución india reconoce quince idiomas oficiales, el principal de los cuales es el hindi, del que se dice que es la lengua de 181 millones de personas. ¡Sin embargo, los diferentes grupos tribuales y étnicos hablan unos 872 idiomas y dialectos! En la actualidad, el inglés continúa siendo el lenguaje del comercio y la industria.

El hinduismo es la religión sobreviviente de más antigüedad en la India. Dominaba aquí cuando el Imperio Persa se extendió a la India en el siglo sexto a. de la E.C. Otras religiones indígenas son el budismo y el jainismo, religiones que empezaron para el tiempo en que los judíos estaban en cautiverio en Babilonia en el siglo sexto a. de la E.C. Más tarde, en el siglo quince de nuestra era común, se fundó la religión de los sijs. Alrededor del 10 por ciento de la población son musulmanes, que invadieron por primera vez a la India en el siglo octavo E.C. Solo 2 1⁄2 por ciento de los 609 millones de personas de la India son miembros de las religiones de la cristiandad. En 1973 había casi catorce millones de cristianos nominales en la India, de los cuales una gran cantidad vive en Kerala, al sur de la India.

LLEGA A LA INDIA EL CRISTIANISMO VERDADERO

Algunos alegan que el apóstol Tomás plantó las semillas originales del cristianismo verdadero en el país de la India. Eso, sin embargo, es simple leyenda. No tiene prueba confiable, a pesar del hecho que en un suburbio de la ciudad de Madrás existe un cerro pequeño conocido como el monte de Santo Tomás. Se supone que allí el apóstol sufrió el martirio. Sobre el cerro hay una capilla dedicada a él. Si la leyenda fuera cierta, también habría que decir que Satanás fue muy próspero al plantar su “mala hierba” entre la semilla excelente de hijos del Reino, porque la cristiandad apóstata ha florecido en esa sección del sur de la India.—Mat. 13:24-30, 36-43.

Sin embargo, lo siguiente no es de ninguna manera legendario: En 1905, S. P. Davey, un estudiante de ciencias que había viajado a los Estados Unidos, conoció a Carlos Taze Russell, el primer presidente de la Sociedad Watch Tower. Después de pasar algún tiempo con él estudiando la Biblia, Davey regresó a su provincia nativa de Madrás aquel mismo año para dar comienzo a la obra del Reino. Predicando entre sus paisanos de habla tamil, con el tiempo estableció unos cuarenta grupos de estudio bíblico en Nagercoil y sus alrededores, en el extremo meridional de la península de la India.

En aquel mismo año, A. J. Joseph, un estudiante de veintiún años de edad, empezó a buscar la verdad bíblica. Joseph y sus padres pertenecían a la comunidad de la Iglesia Anglicana. Sus padres habían inculcado en el joven Joseph un aprecio profundo a la Biblia. Sin embargo, él tenía muchas preguntas. Habiendo examinado algunas publicaciones adventistas, Joseph buscaba explicaciones más claras de la Biblia. Le perturbaban los dogmas de la Trinidad y el bautismo de infantes, que ni su padre ni ninguna otra persona que él conocía podían explicarle satisfactoriamente.

El padre de Joseph le sugirió que escribiera a P. S. Pulicoden, que encabezaba el movimiento adventista en el sur de la India, y le preguntara si tenía libros que explicaran la doctrina de la Trinidad. Pulicoden le envió al inquiridor Joseph la obra de Carlos T. Russell The At-one-ment Between God and Man (La propiciación entre Dios y los hombres). Este libro le permitió al joven Joseph ver la verdad acerca de la supremacía de Jehová Dios, la relación entre Jehová y Su Hijo, Jesucristo y el significado del espíritu santo. Después de leer este tomo de la serie Estudios de las Escrituras, y habiendo obtenido de allí la dirección de la Sociedad, no pasó mucho tiempo antes de que Joseph lograra que todas las publicaciones de Russell le fueran enviadas desde los Estados Unidos. Se hizo un lector regular de Zion’s Watch Tower and Herald of Christ’s Presence (hoy en español La Atalaya). Joseph también empezó a distribuir The Bible Students Monthly (Mensuario de los Estudiantes de la Biblia) y tratados similares.

A principios de 1906 la familia de Joseph vivía cerca del pueblo mercantil de Kottayam, un centro de venta de especias y caucho en el estado real de Travancore (Kerala). Ansiosamente, Joseph se puso a traducir El Plan Divino de las Edades (tomo 1 de Estudios de las Escrituras) a su lenguaje nativo de malayalam. Entonces el padre de Joseph y Oommen su primo y el joven Joseph mismo usaron el Estudio XII y su “Mapa de las Edades” para esparcir celosamente la verdad bíblica entre sus amigos y parientes. En las aldeas dedicadas al cultivo de arroz y en las plantaciones de coco y sus alrededores anduvieron, por los sembrados de arroz infestados de mosquitos y las húmedas y calurosas selvas, con el fin de compartir con otros las cosas que ahora creían.

Hacia fines de 1906 Joseph contrajo una severa enfermedad pulmonar. Por consejo médico, se mudó a un lugar más seco, Cuddapah, un pueblo ubicado en el distrito oriental del estado de Madrás, a unos 644 kilómetros al nordeste de su hogar. Aquí, en un fértil valle fluvial entre las colinas de Velikonda y Palkonda, aprovechó la ocasión para estudiar intensamente la Biblia. Aun antes de recuperarse, entusiásticamente esparció la verdad por medio de distribuir tratados que el hermano Russell le enviaba desde los Estados Unidos. Para hacer esto, Joseph hasta aprendió el telugu, el lenguaje local de la gente entre la cual vivía ahora. Fuera tiempo de las lluvias intensas del monzón o de sol ardiente, en pueblos y aldeas se esforzó Joseph por llevar a la gente el mensaje del Reino.

UNA VISITA SIGNIFICATIVA

Joseph, lector ávido de The Watch Tower (La Atalaya), supo que el hermano Russell visitaría a la India mientras efectuaba una gira mundial durante 1912. La ciudad de Madrás había de ser visitada, y Joseph aprovechó la oportunidad para oír a Russell y obtener una entrevista personal. En Madrás, el hermano Russell pronunció una conferencia en el Salón de la YMCA y, aunque tenía un programa completo de actividades, le otorgó a Joseph una entrevista personal de dos horas. El resultado de esto fue que en la India se colocó un verdadero fundamento para esparcir la verdad bíblica. Russell y su grupo también prepararon el terreno para la expansión futura por medio de pronunciar discursos por toda la India en la ciudad religiosa de Benarés, la ciudad histórica de Lucknow, y en Trivandrum, Kottarakara, Nagercoil, Puram, y Vishakhapatnam, así como en los puertos marítimos comerciales de Calcuta y Bombay.

Cuando Russell llegó de Trivandrum desde Madrás, S. P. Davey recibió a Russell en la estación del ferrocarril y puso sobre él una guirnalda al estilo típico de la India. El representante del gobierno británico, conocido como el residente político, recibió al hermano Russell hospitalariamente y lo invitó a alojarse en la Residencia. Él hizo arreglos para que el primer presidente de la Sociedad hablara en el salón Victoria Jubilee Town Hall, de la ciudad. Russell también habló en una aldea cercana llamada Nyarakad, donde vivía Davey. Después de eso el nombre de la aldea fue cambiado a Russellpuram, que significa El Lugar de Russell, y así se le llama hasta hoy.

Aquellas reuniones fueron notadas por el maharajá de Travancore, quien invitó a C. T. Russell al palacio real. El gobernante hindú trató a Russell muy respetuosamente y le pidió una fotografía suya. Más tarde, la fotografía del hermano Russell fue colgada en el palacio del maharajá. Russell también hizo arreglos para regalarle al maharajá seis tomos de Estudios de las Escrituras, así como la Biblia.

Más al sur, en Nagercoil, el hermano Joshua Jacob recibió al hermano Russell y colocó sobre él una guirnalda. El discurso del hermano Russell allí causó gran agitación entre los miembros de la iglesia de la Misión de Londres. Algún tiempo después sucedió esto que recordó el hermano Jacob: “Cierto día yo estaba pronunciando un discurso a poca distancia de la iglesia cuando un alborotador me derribó al suelo de un golpe. Me puse de pie de nuevo y dije: ‘Estamos proclamando el segundo advenimiento de nuestro Mesías y no se nos debe tratar así.’ Como consecuencia de esta riña, tuvimos la oportunidad de ayudar a algunas personas que eran miembros de la iglesia de la Misión de Londres a entrar en la verdad.”

Algún tiempo después de estos sucesos S. P. Davey cayó en el vicio de la bebida. Con dinero que le había dado el hermano Russell había comprado propiedad para celebrar reuniones. Pero al meterse en dificultades financieras vendió la propiedad a una misión religiosa local. Las personas que él había recogido en clases para estudio bíblico se dispersaron. La mayoría de ellas regresaron a sus iglesias. Otras, sin embargo, permanecieron fieles y con el tiempo se asociaron con el hermano Joseph en la obra del Reino.

TRAVANCORE OYE EL MENSAJE DEL REINO

Mientras tanto, C. T. Russell había invitado a Joseph a emprender la obra de proclamar las buenas nuevas como carrera de tiempo cabal. Joseph no disfrutaba de buena salud y modestamente reconocía sus limitaciones. Además, era una decisión difícil la de dejar su puesto seglar en una oficina del gobierno local. Con mucha timidez, Joseph respondió favorablemente a la invitación del hermano Russell. Se sentía como el Jeremías de la antigüedad, incapaz de llevar tan grande carga de responsabilidad.—Jer. 1:4-8.

Joseph pidió ayuda y la consiguió. El hermano R. R. Hollister, de los Estados Unidos, recibió la asignación de trabajar en la India y llegó a este país en 1912. Juntos, él y Joseph formaron un plan para traducir las publicaciones de la Sociedad en malayalam y distribuirlas por todo el estado ornamentado de cocoteros de Travancore.

Lo primero que produjeron fue “Las señales de los tiempos,” tomado de The Bible Students Monthly (Mensuario de los Estudiantes de la Biblia). Hollister le asignó a Joseph suministrar cierta cantidad de estos tratados a un hermano de apellido Devasahayam que estaba en Neyyattinkara, un pueblo productor de arroz a unos 16 kilómetros al sudeste de Trivandrum. Devasahayam también representaba a la Sociedad en Travancore.

Mientras viajaba por carreta de bueyes, Joseph distribuía los tratados. Los lentos bueyes lo transportaron por los caminos serpenteantes, bordeando arrozales verdes sobre los cuales rielaba la luz. Penetraron en palmares de areca, mientras Joseph aguantaba pacientemente la presencia de los insectos zumbadores y el calor sofocante, y distribuía constantemente verdades libertadoras a los miembros de la cristiandad. Vadeando los muchos ríos de Travancore y dando la vuelta alrededor de lagunas bordeadas de palmeras, Joseph siguió moviéndose hacia el sur por esta pintoresca región, y fue esparciendo la “palabra de vida” hasta al fin encontrarse con Devasahayam en Neyyattinkara.—Fili. 2:14-16.

Travancore disfrutaba del honor de tener el más alto porcentaje de alfabetización de toda la India. Esto quizás se debía a que muchas de las misiones educativas de la cristiandad florecían entre los malayalis. Los programas educativos de las misiones, esparcidos entre la gente, fuera entre los pescadores de la costa, los cultivadores del arroz de las llanuras, o los trabajadores de los sembrados de té, o los obreros de la industria maderera de teca, o los productores de caucho, habían producido en este estado un mayor número de cristianos nominales que en cualquier otro lugar de toda la India. Travancore y su estado vecino de Madrás eran un campo fructífero en el cual esparcir las verdades bíblicas, y nuestra obra adelantó allí. Pero Joseph no estaba satisfecho; solicitó más ayuda puesto que el hermano Hollister no estaba establecido permanentemente en la India.

El hermano Russell invitó a A. A. Hart, de Londres, y a S. J. Richardson, un repartidor de literatura en Singapur, a transferirse a la India. Por eso, cuando Hart llegó en 1913, él y Joseph fueron a ver a Devasahayam en Neyyattinkara, y los tres hicieron planes para dar adelanto a la obra. Sin embargo, Devasahayam no perseveró, y no hay registro en cuanto a precisamente qué hizo con las publicaciones que se le suministraron. Pero hay evidencia de que él era como muchos “evangelistas” independientes de la India: Quería que la gente lo siguiera a él, en vez de conducirlos a Cristo. Su obra quedó en nada.

Sin embargo, en Tiruvella, en el norte de Travancore, el fiel hermano Joseph y su compañero el hermano Hart establecieron una oficina central temporera desde la cual pudieron abarcar con su trabajo la parte norteña del estado. En aquellos días, la obra consistía principalmente en distribuir tratados y pronunciar discursos públicos sobre “El plan divino de la edades.” La obra progresó, particularmente en esta zona del norte. Mientras tanto, el hermano Richardson llegó desde Singapur y empezó a trabajar en la ciudad de Madrás. Predicó principalmente entre la comunidad angloindia de personas que sabían leer y escribir y hablaban inglés y que ya afirmaban ser cristianas. Así, en 1913 se fundó en la ciudad de Madrás un grupito para estudiar la Biblia.

En Travancore la obra progresó rápidamente, aunque no sin mucha oposición. Se pronunciaron discursos públicos en la mayoría de los centros llamados “cristianos” y en los pueblos principales. No pasó mucho tiempo antes de que en muchos lugares se formaran grupitos para estudiar la Biblia. Pero pronto estallaría la I Guerra Mundial.

En vista de que posiblemente se interrumpiera toda comunicación con los Estados Unidos y Europa debido a la guerra, Hart y Richardson fueron llamados de nuevo a Inglaterra en noviembre de 1914. Joseph, lleno de celo y entusiasmo, hacía lo mejor que podía para seguir adelante solo. Pero pronto empezó a pedir ayuda de afuera otra vez. El hermano Russell entonces le pidió a Hart de Londres que regresara a la India. El hermano Hart llegó en julio de 1916, y pronto subió a las provincias norteñas del país, y particularmente entre los angloindios distribuyó ayudas en inglés para el estudio de la Biblia. Estos descendientes de estirpe británica eran cristianos nominales en su creencia y modo de vivir.

IMPORTANTES PRINCIPIOS

En 1916 los hermanos hicieron arreglos para la primera asamblea del pueblo de Jehová en la India. Se celebró en diciembre en la ciudad de Tiruchirapalli, en el sur del estado de Madrás. El hermano Hart organizó esta asamblea de “Estudiantes de la Biblia” de toda la India. Por lo menos cuatro asociados vinieron de la isla de Ceilán, y hubo un total de treinta y cinco personas en aquella histórica ocasión.

En aquel tiempo las diapositivas del Drama Eureka del Foto-Drama de la Creación de la Sociedad Watch Tower se estaban usando extensamente. En la India muchas personas vieron esta presentación visual del propósito de Dios para la Tierra y el hombre. En aquellos días, por supuesto, la electricidad no se usaba tan extensamente como se usa hoy. Por eso estas diapositivas se proyectaban por medio de generadores de gas acetileno.

Se publicaron muchos tratados sobre “¿Dónde están los muertos?” y “La vuelta de nuestro Señor.” A los hermanos les emocionó mucho, también, tener una traducción del libro El Plan Divino de las Edades en malayalam en un solo volumen. Algunos miembros sinceros de las iglesias estaban siendo despertados espiritualmente y se estaban asociando en clases de estudio de la Biblia por todas las aldeas. A lo largo de la llanura litoral de Travancore, estos grupitos surgieron en lugares como Kottayam, Aymanam, Chingavanam, Talapady, Meenadom, Ayerkunnam, Kanghazha, Valiyamala y Neermankuzhy. De hecho, Meenadom tiene la distinción de ser la primera congregación de testigos de Jehová que se estableció en el país de la India.

LA OPOSICIÓN Y UNA PROSCRIPCIÓN

En 1917, después de publicarse The Finished Mystery (El misterio terminado), empezaron verdaderos tiempos de prueba. A. A. Hart mismo empezó a oponerse a la misma obra que había ayudado a poner en marcha. Algunos de los creyentes locales de Travancore tropezaron con relación a The Finished Mystery y se pusieron de parte de Hart. Él publicó una carta abierta a los “Estudiantes de la Biblia” de Travancore y regresó a aquel lugar personalmente para tratar de obtener el apoyo de los hermanos en su oposición a la Sociedad Watch Tower. Algunos apostataron y aceptaron el liderato de Paul S. L. Johnson, de los Estados Unidos, quien había dirigido una revuelta similar en ese país. Pero, en general, estos esfuerzos no causaron mucha perturbación en la India.

Sin embargo, surgió oposición de una fuente diferente. En 1918, cuando en los Estados Unidos el hermano Rutherford y sus colaboradores fueron arrestados y encarcelados bajo la falsa acusación de ser sediciosos, las noticias llegaron a los periódicos de la India. Como consecuencia de esto, el gobierno británico empezó a obrar contra nuestros hermanos en la India.

A. A. Hart, aunque estaba haciéndose desleal a la Sociedad, estaba entonces completando una gira de predicación en Ceilán y en la parte sur de la India. Cuando llegó a la casa del hermano Joseph, en Kottayam, Travancore, recibió una notificación del maharajá local. Según instrucciones recibidas de los gobernantes británicos, se solicitaba que Hart partiera del país dentro de siete días. Él se fue a Australia. Los libros de la Sociedad Watch Tower fueron proscritos entonces, aunque se hicieron esfuerzos por esconder las existencias que había a la mano.

No obstante, durante la proscripción la obra del Reino continuó adelantando. Fue en este tiempo, en 1919, que el hermano K. K. Ipe conoció la verdad. Ipe era un hindú y vio la Biblia por primera vez cuando recibía educación en una escuela misional. También había estado asociado hasta cierto grado con la organización de los Brethren. Pero cuando oyó la verdad en Kottayam reconoció la voz del “pastor excelente” y “consagró,” o dedicó, su vida a Jehová.—Juan 10:14, 15.

En vista de lo activos que habían estado en esta zona los seguidores de Paul Johnson, ¿qué pensó de ellos el hermano Ipe? “Bueno,” admitió él, “todo me pareció muy confuso después de haber salido del hinduismo. Los Johnsonitas me engañaron y por un tiempo estuve con ellos. Pero pronto empecé a ver lo falso de sus enseñanzas y rápidamente los abandoné y me puse a favor del pueblo de Jehová y aquí me he mantenido.”

Nuestra obra continuó efectuándose bajo la proscripción con el uso de la Biblia por sí sola. Los discursos públicos y las reuniones para estudiar la Biblia continuaron sin que el celo de los fieles disminuyera. En 1920, K. C. Chacko, de Puthuppally, huyó de “Babilonia la Grande” y se puso de parte de Jehová. Refiriéndose a las primeras reuniones cristianas a las cuales asistió en Travancore, dijo: “Era práctica aceptada el que el presidente pidiera a hermanas que oraran.” Pero cuando se tomaron medidas de corrección, los hermanos cooperaron con éstas.

LA VERDAD SE ESPARCE A PESAR DE OPOSICIÓN

La proscripción fue removida en 1920. Poco después de eso el hermano Joseph le pidió a J. F. Rutherford permiso para reimprimir El Plan Divino de las Edades en malayalam. Se le suplieron fondos y, en 1923, hubo 1.000 ejemplares disponibles. Esto de nuevo dio gran empuje a la obra, especialmente en Travancore.

A medida que la verdad se esparció, también lo hizo la oposición que venía del clero. T. J. Andrew, clérigo de la Iglesia Anglicana, desafió a Joseph a un debate público sobre el tema del alma y Joseph aceptó el desafío. Andrew ofreció para el debate el edificio eclesiástico que tenía en el pueblo de Thottakad, y el debate fue anunciado por medio de hojas sueltas. Así, un domingo por la tarde unas 300 personas concurrieron al debate. La proposición que se iba a debatir era: “Las Escrituras enseñan claramente que el alma humana es inmortal, eterna y no puede morir nunca.” Andrew iba a afirmar esto; Joseph lo negaría.

Andrew habló primero por una hora, pero el único texto que usó fue el de 1 Corintios 2:11: ‘Porque ¿quién conoce las cosas de un hombre, excepto el espíritu del hombre que está en él?’ (King James Version) Joseph respondió con muchos textos bíblicos y mostró la diferencia entre espíritu y alma. El resultado fue que dejó una impresión muy favorable y muchas personas vinieron a hablar con Joseph después del debate porque quisieron aprender más. Entonces en este poblado pequeño de Thottakad, en el corazón de la zona rural de Travancore, se formó una nueva congregación.

Joseph entonces le solicitó a la Sociedad más ayudantes de tiempo cabal en la India. Esta escogió a cuatro hermanos: Al propio primo de Joseph, el hermano K. C. Oommen, y a los hermanos Mani, de Thottakad, K. C. Chacko, de Kottayam, y K. M. Varughese, de Talapady. Varughese era maestro de escuela y podía escribir con gran claridad en malayalam. Por varios años él transcribió para el impresor los manuscritos que el hermano Joseph preparaba en malayalam. Los cinco hermanos trabajaron como un equipo, visitando los pueblos y aldeas de Travancore, pronunciando discursos, demostrando clases para el estudio de la Biblia y distribuyendo los tratados y otras publicaciones que ayudaban a estudiar la Biblia.

El hermano Joseph ahora se esforzó por extender su obra a otras partes de la India. Unos diecisiete años antes, mientras se recuperaba de una enfermedad en Cuddapah, en el estado de Madrás (ahora Andhra Pradesh), Joseph había aprendido telugu. Ahora emprendió una gira del viejo estado de Hyderabad (Haidarabad) y esparció tratados bíblicos y pronunció discursos. Mientras hacía esto, vino a sus manos el periódico en telugu llamado Millennial Light, que contenía extractos de las publicaciones de la Sociedad Watch Tower. Esto hizo que Joseph le escribiera al hermano Rutherford solicitando autoridad para publicar alguna de nuestra literatura en telugu. Como consecuencia de esto se publicaron 2.000 tratados sobre “¿Dónde están los muertos?” y 5.000 sobre “La vuelta de nuestro Señor.” Joseph entonces hizo una gira extensa por lo que en aquel tiempo era el estado de Hyderabad o Haidarabad, distribuyendo estos tratados. Obtuvo un Directorio de Misiones Cristianas en la India y, usando esto, pudo visitar a la mayoría de los centros de la Misión Cristiana.

Mientras tanto, en otros lugares de la India se hacían intentos aislados por esparcir la verdad bíblica. El soldado británico Frederick James, popularmente conocido como Jimmy James, renunció del ejército, se “consagró” al Dios de la Paz, Jehová, y se estableció en Cawnpore (Kanpur) en las Provincias Unidas (Uttar Pradesh) del norte, donde trabajó como ingeniero electricista.

Solo como se hallaba, el hermano James predicaba la Palabra de Dios, particularmente entre sus antiguos colegas militares. Un militar que especialmente expresó interés genuino fue Jack Nathan. Mientras éste servía en el ejército británico, un clérigo le había dicho que un “hombre raro” que se llamaba James tenía información acerca de la vuelta del Señor. Pero a Nathan se le hizo difícil hallar a Jimmy James. Cuando al fin lo halló la primera conversación que tuvieron siguió extendiéndose hasta las tres de la mañana, mientras caminaban ocho kilómetros de regreso a un cuartel donde se alojaba Nathan. Nathan inmediatamente reconoció la explicación que buscaba. En 1921, Nathan asistió a la Cena del Señor en el hogar de James en Cawnpore. En total, cinco personas se reunieron en aquella ocasión. Después de eso, Jack Nathan predicó a sus compañeros del ejército, y al regresar a Inglaterra en 1923 pudo salir del ejército y seguir la vida de persona dedicada a Jehová Dios. Ahora sirve como miembro de la familia de Betel de Toronto, Ontario, Canadá.

ENFRENTÁNDOSE A LOS OPOSITORES CON CELO

En cierta ocasión, en la última mitad de 1923, allá en su estado nativo de Travancore, Joseph estaba pronunciando un discurso bíblico en Pallam, una aldea al sur de Kottayam. Al lado de la carretera, bajo un árbol frondoso, Joseph hablaba a una muchedumbre que lo escuchaba, cuando un individuo violento embistió contra él, lo agarró por su larga barba (que Joseph había cultivado por consejo de su médico para protegerse la garganta y los pulmones debido a su debilidad anterior) y desbarató la reunión. Al hermano Joseph literalmente lo arrastraron por casi seis kilómetros hasta los límites del pueblo de Kottayam antes de soltarlo. Pero esta experiencia no le restó celo.

Un transeúnte que fue testigo de esta fea escena fue a la casa de Joseph para expresarle sus simpatías y lo invitó a ir a la aldea de él, Chingavanam, y a permanecer allí una semana y pronunciar discursos bíblicos. Este hombre temeroso de Dios construyó un lugar de reunión con bambú y palmas. Joseph mandó a imprimir hojas sueltas para anunciar las reuniones, y por una semana entera de 300 a 400 personas pudieron instruirse en la Palabra de Dios. Este hombre amigable aceptó la verdad, y se fundó una congregación en Chingavanam.

Estos acontecimientos atrajeron mucha atención. Tanto la Iglesia Católica Romana como la Iglesia Cristiana Siria y la Iglesia Anglicana se combinaron para oponerse a la verdad. Llamaron ateos a los Testigos porque no creían en la doctrina de la Trinidad. Y publicaron artículos escandalosos que tiznaban a Carlos Taze Russell como persona. Por eso Joseph obtuvo ejemplares del folleto A Great Battle in the Ecclesiastical Heavens (Una gran batalla en los cielos eclesiásticos), por J. F. Rutherford, y los distribuyó a todo miembro del clero de habla inglesa que él conocía en aquella zona. Note, por favor, que esta oposición era de gente que afirmaba ser cristiana; nunca de musulmanes ni hindúes. En cada reunión que nuestros hermanos celebraban en aquel tiempo, había alguna forma de presión hostil y perturbación alborotosa. Una táctica favorita de la oposición era gritar y golpear tambores y latas, para que no se oyera el mensaje del Reino... ¡el único argumento que tenían contra la verdad bíblica!

Kozhencherry es una aldea situada dentro de una zona de Travancore que produce pimienta y jengibre y es un baluarte de la secta Cristiana Reformada Marthoma (Santo Tomás). Los hermanos decidieron exhibirles el Foto-Drama de la Creación a los residentes de Kozhencherry, pero se les hizo difícil obtener un salón conveniente. Finalmente se les otorgó permiso para usar la escuela gubernamental de la localidad. Joseph se presentó allí con su equipo, con el tiempo preparó el proyector con su lámpara de acetileno, y procedió a empezar el programa. Súbitamente, unos religiosos extraviados se presentaron allí, encabezados por su furioso sacerdote. Por medio de gritos clamorosos estos alborotosos desbarataron nuestra reunión. Aunque se pidió ayuda policíaca, no vino ninguna.

Más al sur, en Kundara, estaba atrincherada la secta jacobita, con un seminario teológico. Kundara fue otro lugar donde hubo hostilidades. En medio de los apacibles alrededores de majestuosas palmeras y lujuriantes platanares, el hermano Joseph pronunciaba un discurso en el cual explicaba el “Mapa de las Edades” cuando, bajo la dirección de un sacerdote, se presentó una muchedumbre que vino golpeando latas y levantando una cacofonía de voces ensordecedoras que ahogaron las expresiones del orador. Los maleantes religiosos arrancaron el “Mapa de las Edades” y se lo llevaron. Otros arrojaron estiércol de vaca contra el hermano Joseph. Un hindú intervino para ver a qué se debía el alboroto y le preguntó al sacerdote si esto era seguir el ejemplo de Jesucristo o el de los opositores de Cristo. Amenazó con llamar a la policía. El sacerdote entonces se escabulló y la muchedumbre se dispersó.

DANDO ADELANTO A LA OBRA

Nuestra obra en Travancore progresaba. Circulaba El Plan Divino de las Edades y, en 1920 se imprimió The Time is at Hand (El tiempo ha llegado; segundo tomo de Estudios de las Escrituras).

En 1924 se obtuvo papel de la sucursal suiza de la Sociedad y se publicó una edición en malayalam del folleto Millones que ahora viven no morirán jamás.

En aquel mismo año el hermano Rutherford le envió dinero a Joseph para que comprara terreno y construyera un lugar de reuniones en Meenadom, donde estaba la congregación más antigua de la India. Aquel lugar, en medio de arrozales bordeados de palmeras y árboles Jack llenos de fruto, resultó ser un deleitable lugar de reuniones.

En 1924 el hermano A. J. Joseph emprendió también una extensa gira por ferrocarril por toda la India, y habló de temas como “La vuelta del Señor” y “¿Dónde están los muertos?” Partiendo de Kottayam, Travancore, se dirigió en esta gira de discursos hacia el nordeste hasta al fin llegar a Calcuta.

Entonces, desde la famosa capital del cáñamo de Indias, Calcuta, continuó hacia el noroeste a la ciudad de peregrinaciones hindúes de Allahabad y desde allí al norte a Cawnpore, o Kanpur, un lugar de la industria textil. El siguiente lugar donde habló fue en Agra, la ciudad del Taj Mahal. Entonces se transportó al noroeste a un gran puesto militar en Ambala. Finalmente regresó a su hogar bien en el sur de la India después de haber viajado unos 5.798 kilómetros. Aquél ciertamente fue un noble esfuerzo por una sola persona, pero se logró con la fortaleza que Jehová da. (Fili. 4:13) De esta manera se estaba preparando el “suelo” de la India para la obra futura del pueblo de Dios en este enorme país.

El año siguiente fue uno de tragedias personales para el hermano Joseph, pero que él lo diga en sus propias palabras: “En 1925 ocurrió una gran calamidad en mi familia. Debido a un grave tipo de disentería, tres de mis hijos murieron. Esto fue una gran sacudida para mí y mi esposa, pero nos consoló la fe firme que teníamos en la resurrección. Jehová nos sostuvo para sobrellevar con valor y fortaleza el golpe que nos propinó esta calamidad y seguir adelante con la obra.”

COMIENZA LA EXPANSIÓN

Cuando hubo desaparecido la histeria de la I Guerra Mundial, se hizo otro esfuerzo por establecer la obra del Reino con una base que abarcara toda la India. En la asamblea de “Estudiantes de la Biblia” que se celebró en el Alexandra Palace, de Londres, Inglaterra, en mayo de 1926, José F. Rutherford inquirió en cuanto a hermanos de aquel país que quisieran ir a la India para consolidar y extender la obra del Reino allí. George A. Wright y Leslie Shepherd fueron seleccionados, pero por alguna razón Leslie Shepherd fue reemplazado por Edwin Skinner.

Wright y Skinner, ambos jóvenes y solteros, salieron de Londres por barco en julio de 1926 y llegaron a Bombay para fines de aquel mes en medio de los aguaceros de monzón de la India. En el muelle los esperaban A. J. Joseph y un compañero suyo llamado Abraham. Joseph permaneció unos días con ellos para darles información de primera mano acerca de hasta dónde alcanzaba la obra que ya se había hecho en la India y los resultados que se habían obtenido. Wright y Skinner obtuvieron los nombres y direcciones de personas que habían mostrado interés en la verdad y de las cuales se sabía que leían La Atalaya, principalmente angloindios que estaban empleados en el servicio telegráfico gubernamental y en el ferrocarril. Estos eran solo familias sencillas o grupitos esparcidos por toda la India desde el norte lejano en Quetta hasta la misma Madrás en el sur. Así, la oficina de la Sociedad Watch Tower en Bombay, mejor centralizada, suministró mejores comodidades y dirección para la obra del Reino en la India.

Los hermanos Wright y Skinner alquilaron una casa en la carretera de Lamington en la sección central de la ciudad de Bombay. Hubo un cambio de administración en la sucursal, y Edwin Skinner llegó a ser el nuevo superintendente de sucursal. El territorio para la sucursal expandida abarcaba toda la India, Birmania, Ceilán, Persia y Afganistán, una zona enorme vastamente poblada.

Los esfuerzos iniciales se dirigieron a anunciar dos discursos públicos: “Millones que ahora viven no morirán jamás” y “¿Dónde están los muertos?” Para éstos, se alquiló el viejo Cinema Wellington, en Dhobi Talao, en Bombay. Como resultado de esto Wright y Skinner se pusieron en comunicación con algunas personas del público que asistió, las cuales dejaron su nombre y dirección. Al atenderse el interés, se congregó un grupito para estudiar la Biblia en la sucursal. Estas personas eran cristianos nominales que estaban asociados con la Misión Luterana Alemana de Basilea, que funcionaba principalmente en las zonas occidentales de lo que entonces era la Presidencia de Madrás en Mangalore, donde el lenguaje regional era el kanarés. Los discursos se pronunciaron en inglés, el lenguaje que por lo común usaba la gente de Bombay en el comercio y la industria.

Sucedió que los vecinos inmediatos de los hermanos Wright y Skinner eran cristianos nominales de la comunidad angloindia. Estos les dieron a los recién venidos una útil explicación de dónde había una concentración de cristianos y particularmente de la comunidad angloindia que leía inglés. Los hermanos visitaron estas zonas e hicieron una amplia distribución del libro El Arpa de Dios entre estas personas. Esto llevó a los hermanos al distrito de Parel, en la sección septentrional de la ciudad de Bombay, donde la compañía ferroviaria Great Indian Peninsula Railway tenía muchos talleres, con arreglos para recreación y un auditorio público.

Nuestros hermanos alquilaron este auditorio llamado Railway Institute Hall y anunciaron más discursos públicos acerca de la Biblia. Estos dieron fruto, pues llevaron a que los hermanos conocieran a George Waller, empleado de un taller ferroviario que anteriormente había tenido algunas publicaciones de la Sociedad y ya estaba hasta cierto grado familiarizado con el mensaje. Se hicieron arreglos para tener un estudio bíblico semanal en el hogar de uno de los trabajadores. Este, pues, fue el principio de la obra organizada de predicar el Reino en la ciudad de Bombay. George Waller resultó ser un muy celoso testigo de Jehová. Murió en 1963, fiel hasta el fin.

PENETRANDO EN EL INTERIOR

En 1926 solo había dos hermanos en la sucursal en Bombay. Esto significaba que solamente uno salía hacia el vasto interior, mientras que el otro permanecía en Bombay para atender las responsabilidades de la sucursal. Skinner primero hizo arreglos para explorar el territorio en busca de Estudiantes de la Biblia conocidos que habían mostrado interés. Primero viajó por tren a la ciudad de Madrás para conocer al hermano Wrightman, quien vivía en gran pobreza con su esposa y tres hijos en el distrito de Royapuram. En la casa de ellos un grupito se reunía y celebraba estudios bíblicos semanales. Un soldado británico que entonces estaba estacionado en Madrás también estaba mostrando interés, y muy bondadosamente le suministró alojamiento al hermano Skinner mientras éste estuvo en la ciudad.

Tres días después el hermano Skinner continuó su viaje, cruzando desde la costa oriental todo el país hacia el oeste, hasta Kottayam en Travancore, que entonces era un estado nativo gobernado por un maharajá. Este era el lugar donde la obra del Reino había echado sus primeras raíces debido a la celosa actividad de A. J. Joseph. Ahora la obra progresaba con alguna intensidad. Skinner permaneció en Travancore por aproximadamente una semana, sirviendo en una pequeña asamblea. De este modo, pudo conocer a unos cuarenta de los más celosos y activos hermanos y hermanas.

Pasando más al sur todavía, Skinner hizo su primera visita a la isla productora de té de Ceilán hoy llamada Sri Lanka. En Colombo se esforzó por ayudar a la congregación local de unos veinte Estudiantes de la Biblia dirigida por el hermano Van Twest.

OTRA GIRA EFICAZ

Más o menos a principios de 1927 Skinner emprendió otra gira y esta vez penetró en las secciones del norte de la India. Equipado con el nombre y la dirección de suscriptores de la Watch Tower (La Atalaya) y Estudiantes de la Biblia, salió en un viaje que empezó en Agra, a unos kilómetros al sur de Delhi. Allí conoció a Frank Barrett, un angloindio que trabajaba en el Departamento del Telégrafo.

Barrett era un trabajador entusiástico que anteriormente había estado estacionado en la ciudad sagrada hindú de Allahabad. Centenares de miles de peregrinos viajaban periódicamente a aquel lugar para adorar a sus dioses hindúes en la confluencia de los ríos “sagrados” Jamuna y Ganga, más popularmente conocido como el Ganges. Por eso el hermano Barrett levantaba allí un puesto donde exhibía para venta y para distribución gratis a las enormes multitudes las publicaciones y los tratados de la Sociedad. Barrett había tomado la iniciativa de hacer que se tradujera a indostani (romanizado) un tratado sobre el tema de Aabadi Zindagi (“Vida eterna”).

Adelantando desde Agra, Skinner se volvió hacia el norte en dirección al pueblo de acantonamiento de Ambala, en el Pendjab o Punjab Oriental. Allí halló a Clarence Manning viviendo en los cuarteles del Telégrafo Gubernamental y lo animó a hacer lo que pudiera por esparcir las buenas nuevas del Reino. Fue allí que el superintendente de la sucursal descubrió que el norte de la India puede ser incómodamente frío en enero, porque informa: “Bien recuerdo que al sentarme a la mesa para la cena en la noche con la familia Manning tenía un abrigo puesto debido al frío. En aquellos lugares las casas se construían con paredes gruesas y techos altos por la comodidad que aquello brindaba en los meses intensamente calientes del verano, y no había arreglos para calefacción en enero.”

Siguiendo por el Pendjab (que significa “Cinco Ríos”), Skinner cruzó el Sutlej, tributario del río Indo. Hizo una parada en la ciudad universitaria de Lahore, la metrópoli principal del Punjab y predominantemente musulmana. Aquí conoció a V. C. W. Harvey, otro individuo que trabajaba para el telégrafo, y se alojó en su hogar. Harvey hizo arreglos para tener un discurso público en el Ayuntamiento. Con el propósito de comunicar prestigio a la ocasión persuadió a un abogado influyente, que no estaba en la verdad, a servir de presidente. Más tarde, volviendo sobre sus pasos, Skinner regresó a Bombay.

DANDO EXPANSIÓN AL TESTIMONIO DEL REINO

Hacia fines de 1926 empezó el testificar de casa en casa los domingos por la mañana. En Bombay, esta obra promovió mayor progreso en la actividad del Reino. Pero la idea principal era dejar literatura en las manos de la gente sin el pensamiento de regresar para estimular a la gente a estudiar la Biblia, excepto en casos extraordinarios en que definitivamente se manifestaba interés. Aun en esos casos, no se conducían estudios de la Biblia personales en los hogares. Más bien, se invitaba a las personas a venir al lugar común de reunión para estudiar en grupos. Los hermanos, que creían que Armagedón vendría dentro de muy poco tiempo, se esforzaban por trabajar la mayor cantidad posible de territorio con el mensaje del Reino en forma impresa.

En los primeros años Wright y Skinner viajaron por turno a lugares distantes, particularmente a centros “cristianos,” con la única idea de distribuir literatura. Esto se hacía principalmente en las colonias del ferrocarril, donde siempre había una concentración de “cristianos” angloindios. Estas colonias ferroviarias estaban compuestas de grupos de familias que podían variar desde veinte o treinta hasta unos centenares. A menudo había alojamiento disponible en las “habitaciones de viajes” del ferrocarril, donde pasaban la noche los ferroviarios que manejaban los trenes.

Aproximadamente un año después de haber llegado a la India, el hermano Skinner recibió un embarque de 10.000 ejemplares de Liberación, una edición en rústica del libro que había visto la luz pública en 1926. ¡Diez mil libros para solo dos precursores! No había espacio para almacenar aquella cantidad de libros en la sucursal, de modo que los hermanos se pusieron a buscar inmediatamente un lugar más conveniente. El anuncio que se puso en un periódico local resultó en que se alquilara un apartamiento con cómodo lugar para almacenamiento en el suburbio de Colaba. Por eso la sucursal fue transferida desde la zona central de Byculla al suburbio meridional, al 40 de la carretera de Colaba, lugar que sirvió bien de oficina central por doce años.

Poco después de haberse recibido este embarque del libro Liberación, el hermano Skinner salió en un segundo viaje a la provincia norteña del Punjab. Esta vez tomó un barco a Karachi, donde permaneció una semana en este importante puerto marítimo en el cual hay gran comercio de trigo. Como se acostumbraba, Skinner buscó a los cristianos nominales, de nuevo especialmente en la colonia ferroviaria y en las zonas angloindias, y colocó muchos ejemplares de Liberación en manos de ellos.

Saliendo por ferrocarril de Karachi, en el delta del Indo, Skinner siguió hacia el pueblo norteño de Quetta, la capital del Baluchistán británico, situada a unos 1.676 metros sobre el nivel del mar y a 863 kilómetros de Karachi. Aquí había un lector de La Atalaya, Walter Harding. Harding era guarda para el ferrocarril, y vivía en la colonia ferroviaria. La esposa de Harding, que era miembro de la iglesia local, sentía alguna aversión a las verdades bíblicas que su esposo estaba proclamando.

A Skinner le presentaron un clérigo metodista muy jovial que lo invitó a una cena. Allí Skinner pudo conocer a otros miembros del rebaño metodista y hablarles acerca del reino de Dios y la esperanza de un paraíso restaurado en la Tierra. Harding mismo era como una voz solitaria que estuviera ‘clamando en el desierto’ de esta avanzada de la cristiandad.

Después de la muerte de uno de sus hijos, la Sra. Harding aceptó la verdad, y todos sus hijos también, de modo que algunos de ellos llegaron a ser precursores de tiempo cabal. Por eso, con la familia Harding de Quetta, y porque más tarde se les transfirió a Rawalpindi, Karachi y Lahore, se puede decir que la obra del Reino fue establecida firmemente aquí en la sección norteña o septentrional de la India que más tarde llegaría a ser el estado separado de Paquistán, que significa “tierra santa.”

DECLARANDO LAS BUENAS NUEVAS POR RADIO

Se intentó dar expansión al testimonio del Reino por medio de la radio. En Bombay se abrió una radioemisora en 1928 y los hermanos obtuvieron permiso para usarla para transmitir el mensaje del Reino.

En la lejana ciudad de Cawnpore el hermano James oyó el primer discurso de diez minutos que pronunció el hermano Skinner. Entonces escribió una carta a la sucursal con sus comentarios en cuanto al discurso. Sin embargo, después de unos cuantos de aquellos discursos se le negó a la sucursal el permiso para seguir usando la radioemisora, dándose la excusa de que solo a las iglesias ortodoxas se les debería permitir transmitir temas religiosos.

LLEGANDO A PERSONAS DE MUCHAS LENGUAS

Debido a que siempre se estaba consciente del problema lingüístico que existía en la India, donde se usan quince lenguas principales, los hermanos buscaron maneras de poner el mensaje del Reino en más lenguajes vernáculos. En el estado de Travancore, los hermanos de habla malayalam ya tenían El Plan Divino de las Edades en su lengua. Ahora se imprimieron en malayalam El Arpa de Dios y el folleto Libertad para las gentes.

Después se preparó en kanarés el folleto Angustia mundial... ¿por qué? El remedio para ser distribuido en Bombay entre los “cristianos” de la Misión de Basilea y en el estado nativo de éstos al sur.

En Mangalur (Mangalore), un centro de exportación de café y sándalo en la costa, hay una considerable población católica romana y protestante. Este lugar es la central de la Misión Luterana Alemana de Basilea, con su extensa propiedad y una universidad. El hermano Skinner viajó a este lugar y se alojó en casa de un Sr. Aiman, quien era miembro de esta Misión de Basilea y publicador de una pequeña revista religiosa que se publicaba en kanarés. Después de considerar temas bíblicos con Skinner, este señor hizo arreglos para publicar porciones tomadas de nuestro libro Liberación. De esta manera, los miembros de aquella iglesia obtuvieron unas cuantas verdades más de la Biblia en su propia lengua. También se hicieron arreglos para que el hermano Skinner pronunciara un discurso público en el Salón de la Universidad de la Misión de Basilea. Al fin del discurso él ofreció El Arpa de Dios. Pronto se hicieron arreglos para que miembros de esta misma Misión de Basilea estudiaran la Biblia semanalmente con la ayuda de El Arpa de Dios en el lenguaje kanarés.

Nuestra obra en Travancore adelantó sin cesar a pesar de dificultades. Los hermanos tenían que caminar muchos kilómetros bajo un sol candente, con pocas facilidades para las comodidades personales de la vida. Durante 1928, las catorce congregaciones nativas, compuestas de cuarenta y un publicadores del Reino activos y trece precursores, lograron hacer arreglos para 550 reuniones públicas a las cuales asistió un total de aproximadamente 40.000 personas.

Sí, para entonces en la India había sesenta y dos “trabajadores de las clases,” como los llamábamos, haciendo lealmente su mejor esfuerzo por esparcir el mensaje del reino de Jehová. Era patente que se necesitaban más trabajadores para abarcar el país entero. Por eso, se pidieron más precursores a la oficina central de la Sociedad. En respuesta, cuatro ingleses partieron de Gran Bretaña rumbo a Bombay. Claude Goodman y su compañero, Ron Tippin, llegaron en agosto de 1929, solo unos cuantos meses después de la llegada de Ewart Francis, de Gloucester, y su compañero Stephen Gillett. Después de habérseles presentado brevemente a los hermanos de Bombay y dárseles a conocer los métodos que se seguían al hacer las cosas en la India, estos precursores fueron asignados a sus respectivos territorios.

ALGÚN BUEN ÉXITO EN EL PENDJAB

Ahora se hizo otro esfuerzo por esparcir el mensaje del Reino en el Punjab o Pendjab. Un corto viaje por mar llevó a Claude Goodman y a Ron Tippin a Karachi.

La siguiente experiencia ilustra cómo Jehová cuida de sus siervos fieles: Después de pasar aproximadamente una semana viviendo en el alojamiento más barato que había disponible, Ron Tippin le testificó a la dueña de un gran hotel de Karachi. Ella aceptó literatura y le preguntó dónde se alojaba. Cuando él le dijo, ella invitó a estos dos hermanos a ser sus huéspedes mientras estuvieran en la ciudad. Puesto que los precursores no recibían mesada personal de la Sociedad, esta provisión fue en realidad algo maravilloso que les permitió a estos dos hermanos continuar su servicio de manera dignificada y con fondos que necesitaban para la obra que tenían que hacer.

Desde Karachi, Goodman y Tippin siguieron hacia el norte a la ciudad desértica de Haidarabad en la provincia de Sind. Ahora se separaron, pues Tippin fue hacia el norte a Quetta para ayudar a la familia Harding, mientras que Goodman viajó hacia Ambala para estimular a la familia Manning. Aquel verano de 1930 fue extraordinariamente caluroso, y la mayor parte de la población de habla inglesa se había transportado al alto y fresco lugar de veraneo de Mussoorie, a unos 2.012 metros sobre el nivel del mar en el Himalaya. Por eso, Goodman siguió a la gente, por tren y a caballo, para compartir con ella el mensaje del Reino.

Mientras estuvo allí, Goodman se enteró de que Mohandas K. Gandhi estaba en Mussoorie, como invitado de un rico comerciante. Goodman informa lo siguiente:

“El nombre de Gandhi en aquel tiempo no significaba nada para mí excepto que era un político muy envuelto en controversias y que quería ver a la India libre de la dominación británica. Pero era persona humana y con tanta necesidad del mensaje del Reino como cualquier otra persona. Por eso, al llegar a su hogar temporero mientras yo trabajaba en aquel territorio, decidí pedirle una entrevista personal. Después de un rato él salió, vestido en su familiar ropa sencilla y tejida en casa, con un bastón en la mano, y me invitó a dar un paseo con él por el hermoso local. Mientras caminábamos, hablamos, y yo le pinté un cuadro del nuevo mundo que se acercaba. Gandhi prometió que leería nuestras publicaciones, puesto que su anfitrión ya las tenía en su biblioteca.” Así que, diecisiete años antes de su asesinato, el que le trajo la independencia a la India, y que llegó a ser llamado “Padre de la Nación,” recibió una oportunidad personal de aceptar la gobernación del gobierno de Dios.

Goodman y Tippin se encontraron de nuevo después que Goodman había pasado algún tiempo en Ambala. Juntos salieron hacia Lahore en respuesta a muchas cartas que se habían recibido de las aldeas del Pendjab en los alrededores de aquella ciudad. Resultó que el que había escrito estas cartas era un clérigo que operaba por su propia cuenta. Puesto que los hermanos no hablaban penjabi, y no tenían literatura bíblica en ese idioma, solo pudieron dar discursos acerca del “Mapa de las Edades,” usando como intérprete a este clérigo. Grandes muchedumbres se reunieron para escuchar, pero más tarde se supo que lo que más interesaba a los aldeanos era que nuestra “Misión” les construyera una escuela o un hospital.

TESTIFICANDO POR CASA-AUTOMÓVIL

Las casas-automóviles fueron un nuevo rasgo del servicio en la India en 1929. Estos vehículos, manejados por dos hermanos y bien cargados de literatura, estaban equipados para las necesidades domésticas. Con ellos la Sociedad pudo ahora extender la actividad de predicar el Reino a más zonas rurales y disfrutar de independencia con referencia a hoteles y la transportación pública. Cada tripulación, viviendo en un “hogar misional móvil,” buscaba los centros llamados “cristianos” a lo largo y a lo ancho de este vasto subcontinente, y extendía a estas personas las buenas nuevas de salvación.

En muchos casos nuestros hermanos viajeros visitaban lugares de las misiones de la cristiandad, y hasta disfrutaban de la hospitalidad de los clérigos locales en sus cómodas chozas con galerías. En aquel tiempo no se reconocían tan claramente las agudas diferencias entre “Babilonia la Grande” y la organización de Jehová. (Rev. 17:3-6; 18:4, 5) Sin embargo, se creaban divisiones cuando se oían los discursos públicos y se leía nuestra literatura. Algunos de estos clérigos europeos estaban más interesados en dar entrenamiento vocacional en sus escuelas e instituciones a los niños y a las niñas que en suministrarles instrucción religiosa sacada de la Biblia.

En aquellos días el viajar por las carreteras en una casa-automóvil a veces era una empresa algo atrevida, porque muchas veces las carreteras no eran más que sendas para carretas de bueyes y los ríos no tenían puentes. En la temporada seca los lechos de los ríos estaban casi secos, y solo había corrientes llanas y extensiones de arena. Para cruzar por estos lugares, con frecuencia era necesario remover algún aire de los neumáticos y a veces quitarle la carga al automóvil y cruzar la corriente llana con las cosas encima. Una vez cruzada la corriente, los hermanos tenían que inflar los neumáticos con una bomba manual y poner la carga de nuevo sobre el vehículo antes de partir. En la temporada de las lluvias, se arreglaba cierto tipo de transbordador por medio de atar tablones de madera a dos embarcaciones de las que se usaban en el campo y formar así una plataforma sobre la cual llevar el automóvil o autobús pequeño. Por supuesto, los caminos transitados por las carretas de bueyes se convertían en lodazales. A pesar de las dificultades con que se encontraban los viajeros, ahora se estaba llegando con la verdad bíblica a zonas que antes eran inaccesibles.

En cierta ocasión en aquellos primeros días, George Wright estaba efectuando una gira en casa-automóvil por las Provincias Unidas (Uttar Pradesh) cuando se acercaba la temporada del calor. El hermano Skinner se unió a él en Cawnpore. Después de pasar una noche como huéspedes de la familia James, durmiendo bajo las estrellas porque hacía demasiado calor en la casa extremadamente calentada por el sol, estos dos precursores empezaron un viaje de 362 kilómetros a Naini Tal, un importante lugar de veraneo a 1.951 metros sobre el nivel del mar, en el Himalaya. Subieron por la estrecha y serpenteante carretera que llevaba al Tal, o lago, de Naini. La única carretera que podía ser transitada en vehículo de motor en Naini Tal era la carretera llana alrededor del lago, pero solo el automóvil del virrey podía usarla. Se exigía que todos los demás vehículos fueran estacionados en el estacionamiento municipal del bazar que había cerca del lago.

Nuestros hermanos se alojaron en la Hostería de la YMCA y ofrecieron la literatura en los hogares residenciales esparcidos sobre las empinadas laderas de las montañas. Había sendas que llevaban en zig-zag hacia arriba por las pendientes, y el trabajar de casa en casa en estas circunstancias era algo difícil. Skinner, que era algo más joven que Wright y tenía un cuerpo más robusto, subió a trabajar en los lugares más elevados. Mientras tanto, el hermano Wright, que tenía una debilidad cardíaca, visitaba las laderas más bajas. Se dejó mucha literatura en los hogares de estas personas.

Desde Naini Tal nuestros hermanos se abrieron camino a través de las montañas hasta Ranikhet, un acantonamiento donde había soldados británicos casados estacionados. Allí los hermanos distribuyeron alguna de nuestra literatura. Adelantando desde Ranikhet, llegaron al fin de la carretera que se podía transitar por vehículo de motor en Almora. Desde allí pudieron ver las imponentes y tremendas cumbres cubiertas de nieve del Himalaya. En este poblado distante de Almora la cristiandad había plantado algunas de sus misiones religiosas. Por eso, a estas personas aisladas también se les dio la oportunidad de recibir el testimonio del reino establecido de Jehová.

PENETRANDO EN UN VALLE RETIRADO

Mientras estaban en esta región de tierras altas cerca de Nepal, Skinner y Wright se enteraron de que el Dr. Stanley Jones, famoso obispo metodista de la cristiandad, tenía su ashram, o hermita religiosa, escondida en un valle apartado conocido como Sath Tal (Siete Lagos). “Por eso, allá fuimos para procurar entrevistarnos con este conocido misionero estadounidense,” dice el hermano Skinner. “Yendo en nuestro vehículo de motor por una carretera enarenada, finalmente llegamos a aquel lugar y descubrimos, anidada en este valle en las montañas, una propiedad bastante extensa, compuesta de un edificio principal y varias cabañas. El edificio principal estaba cómodamente amueblado y tenía un espacioso comedor con una alfombra que se extendía de pared a pared . . .

“Al visitar el edificio principal, conocimos al Dr. Stanley Jones, quien nos recibió hospitalariamente y nos invitó a tener la comida del mediodía con él y los aproximadamente veinte otros misioneros que vivían en el ashram. La comida se sirvió al estilo verdaderamente indio... condimento y arroz servidos en un thali, o un plato metálico, para comerse con los dedos, mientras todos los participantes se sentaban en el piso. ¡A George Wright y a mí nos suministraron cucharas!

“Después de la comida hubo una consideración por todos acerca de la obra de estos misioneros, todos protestantes pero de diferentes confesiones eclesiásticas. Bien recuerdo que Jones dio énfasis al punto de que el individualismo era la clave del progreso, y la autodeterminación la línea que habían de seguir estos misioneros. No se consideró ninguna base bíblica para sus actividades misionales. Cuando se nos despidió del comedor, tratamos de envolver al Dr. Jones en una conversación acerca de doctrinas bíblicas, pero él no se prestó a esto y no quiso aceptar ninguno de los libros de la Sociedad.”

Cuando llegaron a este punto del viaje, el hermano Skinner dio una vuelta completa en su itinerario. Mientras que el hermano Wright continuó trabajando en la zona de Naini Tal, Skinner viajó por autobús por la carretera de las montañas hasta el ferrocarril de Kathgodam. Allí subió a un tren para transportarse a Lucknow y viajó por las vastas llanuras tostadas por el sol hasta Bombay, al otro lado del subcontinente.

PROGRESO EN EL PENDJAB

A principios de 1931, el hermano Skinner emprendió otra gira en la provincia del Pendjab. Esto había de convertirse en un acontecimiento anual durante la temporada fresca del año, por lo general comenzando a principios de enero. Skinner seleccionó en particular la zona de los ríos del gran valle del Indo, una tierra de aldeas sin cercado a lo largo del gran sistema de canales para riego.

Un maestro de escuela “cristiano” de la India llamado Samuel Shad, que vivía en Khanewal, se ofreció para traducir los folletos de la Sociedad en urdu, y para servir de intérprete a Skinner mientras éste viajaba por estas aldeas. Ellos seleccionaban unas cuantas aldeas compuestas enteramente de cristianos nominales, salían primero por tren de Lahore, entonces iban quizás por tonga (un vehículo de pasajeros de dos ruedas) tirado por caballos, y entonces a veces viajaban a caballo. Pasaban dos o tres días en cada aldea.

Los aldeanos vivían en casas hechas de lodo endurecido al sol, con techos de paja o de madera. En el interior el alojamiento era primitivo. Se dormía sobre un charpoy, un catre de cuatro patas con armazón de madera y sogas entretejidas.

Pero estas visitas siempre eran experiencias alegradoras y refrescantes, porque estos agricultores, al regresar de sus plantaciones de caña de azúcar o sus campos de grano, se sentaban en grupos sobre sus charpoys con la Biblia en la mano. Algunos fumaban una hookah (una pipa enfriada por agua con un cañón de casi un metro de largo). Pero estos individuos buscaban texto bíblico tras texto bíblico a medida que se les explicaba la verdad de Dios. Todos eran cristianos nominales asociados con varias sectas de la cristiandad excepto la católica romana, puesto que en esta zona había muy pocos grupos católicos.

Se hicieron arreglos para tener reuniones públicas en los lugares de más población, tales como Raiwind, Renala Khurd y Okara. Con el tiempo, algunos hermanos se ofrecieron voluntariamente para el servicio de precursor, pero con la llegada de la II Guerra Mundial la mayor parte de este interés se perdió. Sin embargo, se había sembrado el terreno en preparación para los graduados de Galaad que llegarían a esta zona más tarde, cuando se formara el nuevo estado de Paquistán.

Estas personas sufrían mucha opresión a manos de sus amos misionales. El gobierno había otorgado terrenos a las misiones para que los cultivaran, y, a su vez ellas arrendaban la tierra a cultivadores. Esto se hacía con el entendido de que los cultivadores contribuyeran una porción del valor de sus cosechas a la misión anualmente hasta que pagaran por el terreno, y entonces el terreno llegaba a ser posesión de ellos. Pero en la mayoría de los casos eso solo sucedía en teoría. Bastaba con que hubiera poca lluvia, y a veces una verdadera sequía, para que el valor de sus cosechas se redujera, y el resultado era que estas personas casi siempre estaban en deuda con sus misiones.

Cuando el mensaje del Reino les llegaba a estas personas, ellas querían romper con las misiones, pero no podían, o no se atrevían a hacerlo. Hubo muchos casos de verdadero sufrimiento cuando a algunos se les privó de sus domicilios en el terreno. Muchos transigieron y nunca se libraron del agarro de Babilonia la Grande. Cuando estalló la II Guerra Mundial y se hizo imposible tener comunicación estrecha con la sucursal, que estaba en Bombay, hasta Samuel Shad, quien tanto había hecho para preparar esta zona para recibir el mensaje del Reino, regresó a la organización de la cristiandad para ganarse su sustento y murió en el agarro de Babilonia la Grande.

A PARÍS Y DE REGRESO

La Sociedad hizo arreglos para celebrar una asamblea internacional en París, Francia, en mayo de 1931. El hermano Skinner obtuvo permiso para asistir, y porque no tenía suficiente tiempo para conseguir pasaje a Europa por mar, viajó por vía del Golfo Pérsico y entonces por tierra a través de Basora, Bagdad, Estambul y de allí a París.

En la asamblea de París, Skinner tuvo el privilegio de conversar personalmente con José F. Rutherford, el segundo presidente de la Sociedad Watch Tower. Para intensificar la obra del Reino en la India, el hermano Skinner obtuvo permiso para comprar un vehículo que se pudiera usar como otra casa-automóvil.

NUEVOS TRABAJADORES EN EL CAMPO INDIO

Mientras disfrutaba de unas cortas vacaciones con su familia en Sheffield, Inglaterra, el hermano Skinner conoció a los hermanos Randall Hopley y Clarence Taylor, que eran repartidores (hoy llamados precursores). Cuando les preguntó si querían servir a Jehová en la India, dijeron que sí. Por eso, con el permiso de la Sociedad, los hermanos Hopley y Taylor, junto con el repartidor Gerald Garrard, partieron por barco desde los muelles de Londres y llegaron a Bombay en septiembre de 1931. El hermano Skinner estuvo presente para dar la bienvenida a estos precursores cuando desembarcaron en suelo indio.

Después de más o menos una semana en Bombay acostumbrándose al calor y la pegajosa humedad, los repartidores partieron hacia sus nuevas asignaciones. Hopley y Taylor viajaron hacia Puna (Poona) subiendo por los pintorescos Gates occidentales. Pronto estuvieron ocupados distribuyendo las publicaciones de la Sociedad entre los habitantes de este puesto militar de considerable tamaño.

Después de trabajar en Puna unos cuantos meses, tuvieron que hacer un viaje de 193 kilómetros a Bombay debido a enfermedad. Al recuperarse, emprendieron el trabajo en una nueva asignación de servicio en la provincia de Sind y también el Pendjab en el noroeste de la India. Equipados con cajas de literatura y rollos que contenían lo que necesitaban para dormir, Hopley y Taylor salieron por tren, bordeando las colinas Aravalli vía Marwar Junction y Luni y siguiendo por Haidarabad hasta Karachi. El viaje de tres días y en tercera clase por ferrocarril no fue un paseo gozoso, pero era el más barato.

Hallando alojamiento en el hogar de Florence Seager, quien los trató con extraordinaria bondad humana, los hermanos Hopley y Taylor esparcieron la Palabra de Dios en grandes secciones de Karachi. Desde allí salieron de la llanura del Indo y ascendieron hacia el norte a las montañas Kirthar hasta Quetta a unos 1.676 metros sobre el nivel del mar. Quetta misma está situada en una llanura abierta rodeada de montañas, algunas de más de 3.353 metros de altura. Aquí alegrándose por el clima estimulador en contraste con el calor de las llanuras, Hopley y Taylor pasaron muchos días gozosos en la predicación del Reino. Pronto, sin embargo, nuestros dos hermanos estuvieron viajando de nuevo, esta vez hacia la capital de la India británica, Delhi, la central del histórico Gran Mogol.

Delhi consistía en dos secciones, la Vieja Delhi y la Nueva Delhi. Puesto que esta ciudad era mucho más grande que las que habían visitado anteriormente, los hermanos Hopley y Taylor tuvieron que pasar más tiempo de lo corriente allí. Se les hizo fácil colocar literatura en manos de la gente en Delhi, pero no tan fácil el convencer a los hindúes y a otros de que la vida solo podía venir como resultado del sacrificio de rescate de Jesucristo.

El verano en Delhi se les hizo insoportablemente caluroso a los hermanos, y por eso visitaron a Naini Tal, el lugar de veraneo en las montañas anidado en las colinas al pie del Himalaya. Había varias escuelas europeas allí, y nuestros hermanos pudieron extender el mensaje de la Biblia a los maestros, así como a los residentes de las llanuras y a los ricos profesionales que allí habían buscado refugio del calor del verano.

Al completar su obra en Naini Tal, los dos hermanos salieron a efectuar una extensa gira por ferrocarril que los había de mantener ocupados por los siguientes dos años y medio. Siguiendo la costumbre de los precursores primitivos en cada lugar, buscaban las zonas llamadas “cristianas” y distribuían centenares de libros y folletos. De esta manera abarcaron en su obra grandes extensiones de terreno, particularmente en las Provincias Unidas. Mathura, el alegado lugar de nacimiento de Krisna, un “dios” inmoral del hinduismo; Agra, la vieja capital del emperador Akbar; Lucknow, un importante empalme ferroviario; Cawnpore, una ciudad de manufactura de objetos de cuero; Allahabad, sagrada para musulmanes e hindúes; y Benarés, la ciudad “eterna” del hinduismo... todos estos lugares fueron visitados por turno, y a la gente se le dio la oportunidad de aprender acerca de los propósitos de Jehová y su organización.

Mientras estas cosas sucedían, Claude Goodman y Ron Tippin habían regresado a la India desde una asignación en Birmania. Arribaron en el puerto interior de Calcuta durante la temporada de los monzones. Al ver las enormes multitudes de la gente, se preguntaban cómo podía jamás esta ciudad tan llena de gente recibir las buenas nuevas. Hasta donde ellos sabían, ninguna persona en Calcuta pertenecía al “Camino.” (Hech. 9:1, 2) Habiendo obtenido una habitación sin muebles cerca de la calle Free School, usaron cajas de literatura como sillas, otras cajas como mesas y el piso como cama. Una gran parte de la gente solo conocía el lenguaje bengalí. Por eso, los precursores solo pudieron concentrarse en la pequeña cantidad de personas que leían inglés. De esta manera empezó la obra en Calcuta.

“EL REINO, LA ESPERANZA DEL MUNDO”

En julio de 1931 los Estudiantes de la Biblia adoptaron su nuevo nombre de “testigos de Jehová.” Ahora, en una campaña especial, se distribuyó entre los clérigos, los políticos y los hombres del comercio en grande de las naciones principales el folleto El Reino, la esperanza del mundo, y así se les notificó a estos líderes prominentes acerca de nuestra nueva designación.

Esta campaña al fin llegó a la India y gran parte de 1932 se dedicó a traducir el folleto El Reino en los idiomas nativos de la India. ¡Ahora los precursores que trabajaban en el norte de la India se regocijaron de tener este folleto en urdu, guzrati e hindi para usarlo entre la gente del Pendjab o Punjab, Bombay y las Provincias Unidas! En las provincias de Travancore y Madrás los hermanos estuvieron intensamente ocupados en la distribución del folleto El Reino en malayalam y tamil. Mientras tanto, los precursores se mantuvieron activos poniendo en las manos del clero la edición en inglés. De 7.320 folletos en inglés y 14.603 en los idiomas vernáculos, 2.468 se pusieron en manos de los líderes eclesiásticos de la cristiandad en la India. Fue motivo de gran satisfacción ver la expansión en nuestras actividades de traducción.

EN CASA-AUTOMÓVIL POR EL CENTRO DE LA INDIA

La obra de testificar con la ayuda de las casas-automóviles iba alcanzando desarrollo también. Ahora había dos de estos vehículos por las carreteras principales y secundarias de la India. En agosto de 1932 Claude Goodman y Ron Tippin fueron enviados hasta la misma Jhansi, históricamente una capital de los guerreros maháratas, pero ahora un lugar de comercio con productos agrícolas, para encargarse del manejo de una de las casas-automóviles. Goodman y Tippin aprendieron rápidamente a manejar el vehículo, y lo cargaron de equipo esencial, incluso cajas de literatura en inglés y folletos en urdu e hindi.

Estos valerosos precursores abrieron una senda de predicación por el centro mismo de la India. Se hicieron peritos en el cruce de los ríos, de modo que casi nada podía evitar que llevaran la Palabra de Dios a la gente. La rutina al hacer los cruces de los ríos era desinflar parcialmente los neumáticos, desconectar el sistema de escape en el tubo múltiple, remover la correa del ventilador, engrasar los alambres del encendido y obturar el cárter del cigüeñal y otras aberturas. Invariablemente el ruido del motor atraía a nativos curiosos, que súbitamente se presentaban desde quién sabe dónde. Mientras cruzaban el río Mahanadi cerca del pueblo de Sambalpur, se les rompió un muelle principal, que arreglaron lo mejor que pudieron, y decidieron seguir adelante hasta Cuttack sin detenerse a testificar en los pueblos que encontraban en el camino.

Después de pasar por Rampur, estacionaron la casa-automóvil a unos 16 kilómetros más allá, en la selva, y se prepararon para pasar la noche en aquel lugar. Más tarde, oyeron que un automóvil iba pasando por la carretera, lo cual era un acontecimiento raro, y más tarde lo oyeron pasar de nuevo. Pronto una gritería despertó a los hermanos que dormían. Era un grupo de miembros de la policía con el superintendente. El rajá local había pasado por allí antes y había visto la luz de la casa-automóvil. Exigió que regresaran a Rampur y permanecieran allí o que tuvieran un guarda armado que vigilara el automóvil toda la noche puesto que este lugar era peligroso debido a los elefantes y los tigres. Aunque no era lo que deseaban, los hermanos “cojearon” de regreso bajo escolta. El día siguiente decidieron trabajar en aquel lugar. Todo el mundo se había enterado de lo que había pasado con el rajá y los hermanos eran casi celebridades. Distribuyeron casi toda la literatura que tenían. Esto hizo que los precursores pensaran en Jonás, a quien ‘lo llevaron’ parte del camino a su territorio en Nínive.—Jonás 1:17; 2:10; 3:1-3.

Y AHORA, AL SUR

Cuttack se encuentra en el delta del río Mahanadi y es el punto central de la intersección del sistema de canales de riego de Orisa. Fue a esta ciudad que nuestros viajeros “llegaron cojeando” y entraron con cuidado en su vehículo destartalado. Después de pasar unos días reparando la casa-automóvil, consiguiendo existencias de literatura de Bombay y adquiriendo las necesidades físicas de la vida, Goodman y Tippin dieron vuelta hacia el sur, para seguir la carretera que se extiende a lo largo de la costa oriental de la India en dirección al cabo Comorín.

Durmiendo en las selvas, lavándose en los ríos y testificando por el camino, los dos precursores lentamente fueron viajando hacia el sur. Puesto que le informaban a la sucursal de Bombay dónde estarían para cierta fecha específica, se les enviaba literatura para que renovaran sus existencias. De este modo, dejaron miles de libros y folletos en manos de la gente a su paso y proveyeron a muchas familias la oportunidad de volverse a la Biblia en busca de esperanza.

En Puri los hermanos vieron un enorme vehículo religioso, que pesaba quizás 18 toneladas métricas y sobre el cual iba el ídolo hindú Jaggernat. Este es el título del culto de los dioses paganos Visnú y Krisna, y todos los años la gente arrastra el ídolo alrededor de la ciudad. Delante de él centenares de devotos se postran, mientras que muchos otros halan las gruesas cuerdas. ¡Qué bendición conocer la verdad que liberta a uno!—Juan 8:32.

TESTIFICANDO CON SONIDO Y PELÍCULAS

En 1933, Florence Seager visitó la sucursal en Bombay y donó, para ser usada en la India, una máquina reproductora de grabaciones hecha por la Sociedad. Esta máquina de batería, la primera de su clase en este país, tenía su propio amplificador y un disco giratorio de cuarenta centímetros y medio. Con este regalo, se introdujo en la India un nuevo rasgo de nuestra obra. Ahora las casas-automóviles podían convertirse en vehículos con altavoz. La obra con la máquina reproductora de grabaciones comenzó en Bangalur, donde hubo una asamblea pequeña aquel año.

Estas casas-automóviles rindieron un valioso servicio en cuanto a hacer que el mensaje de salvación llegara a muchísimos lugares. En unos minutos, los dos altavoces podían ser montados sobre el techo de la casa-automóvil y ser conectados al amplificador. Así, en los bazares o mercados públicos, los parques, en las carreteras principales —dondequiera que hubiera gente— los discursos bíblicos grabados se ponían “en el aire.” Los domingos, a poca distancia de los edificios eclesiásticos locales, se transmitían temas como “Purgatorio,” “Trinidad” y “¿Por qué se opone el clero a la verdad?” a medida que las iglesias se vaciaban y los miembros de ellas regresaban a sus hogares. Con frecuencia muchos venían al automóvil y solicitaban literatura. Muchas veces el clero trataba de incitar a la gente a la violencia. Y a veces, nativos primitivos se trepaban por toda la casa-automóvil, tratando de localizar la fuente de la “voz.”

Una de las casas-automóviles tenía un proyector de películas. En lugares distantes, nativos de la India contemplaron un nuevo fenómeno en su vida... ¡el Foto-Drama de la Creación!

Para usar su casa-automóvil como automóvil con altavoz, George Wright compró un generador de fuerza motriz. Conectando al motor del automóvil una conexión hecha por él mismo, producía su propia electricidad para proyectar las diapositivas del Foto-Drama. En aquellos primeros días los hermanos tenían que improvisar para poner a funcionar su equipo. Como lámpara proyectora, Wright a menudo usaba una bombilla tomada del foco principal de una locomotora, suministrada por un amigable encargado de locomotora.

Para este tiempo, el hermano Skinner acompañó al hermano Wright en una gira de las Provincias Unidas. En cierto pueblo alquilaron el auditorio de una escuela para exhibir el Foto-Drama. Mientras George Wright estaba arriba en el auditorio exhibiendo las diapositivas, Edwin Skinner permanecía sentado en el automóvil, vigilando el voltímetro y encargándose de que se mantuviera una velocidad estándar para no fundir la bombilla.

VALEROSOS TRABAJADORES EN EL CAMPO

Se dieron grandes pasos de adelanto en la producción de literatura en el lenguaje vernáculo para todo el campo de la India a mediados de los años treinta, pues diferentes folletos se produjeron en tamil y urdu. Por primera vez en la historia de nuestra obra en la India, la salida de literatura alcanzó la marca de un número de seis cifras, pues en 1934 se distribuyeron 102.792 libros y folletos.

Para este tiempo Gerald Garrard, un precursor alto, delgado, jovial, pasó nueve meses testificando a los habitantes de Calcuta. Tenía problemas con su salud, principalmente debido al calor. Sin embargo, una experiencia compensó por todas las inconveniencias. Mientras trabajaba solo en las casas comerciales de Calcuta, Garrard habló con un hombre cuyo padre era testigo de Jehová en Londres, Inglaterra. El hermano Garrard estimuló el interés de William King y éste entró rápidamente en la verdad.

El compañero que más tarde tuvo Garrard fue un hermano de apellido Vanderbeek, quien había sido capitán de barcos. Este trabajó como ejemplo amoroso con Garrard en Calcuta y de hecho murió allí de fiebre tifoidea. Aquella fue una ocasión dolorosa. El hermano Vanderbeek murió un domingo por la noche. Garrard enterró a su compañero el lunes por la mañana y entonces celebró el Memorial de la muerte de Cristo aquella misma noche.

Maude Mulgrove, una mujer delicada pero vivaracha que había sido enfermera en un hospital, aceptó rápidamente la verdad en Bombay y empezó a servir de precursora en 1935. Inmediatamente fue enviada a trabajar en Bangalur, la capital del estado nativo de Misora y un lugar conocido por su excelente seda. Esta ciudad de Bangalur, a una elevación de 949 metros sobre el nivel del mar, poseía un clima saludable para sus grandes cuarteles militares de tropas británicas. Aquí, la hermana Mulgrove, una de las precursoras más eficaces de la India, empezó su carrera de predicar en servicio de tiempo cabal.

LA INDIA DE FINES DE LOS AÑOS TREINTA

Para este tiempo, el hermano Randall Hopley recorrió la mayor parte del sudeste de la India. En Negapatam (ahora llamada Nagapattinam), se unió a él un joven precursor llamado George Puran Singh, que anteriormente había sido miembro de la religión sij y que había aceptado el verdadero cristianismo mientras vivía en Malaya. Hopley pudo ayudar a este joven precursor a perfeccionar sus aptitudes en la testificación mientras trabajaban juntos.

Al norte, en el Pendjab, cuatro precursores de la India y otros seis proclamadores del Reino estaban efectuando muy buen trabajo. En esta fértil provincia había dieciséis pueblos y aldeas en los cuales había arreglos para reuniones que se celebraban con regularidad, a las cuales asistían 166 personas que mostraban interés en la verdad. El perseverar en la obra exigía resolución y valor, porque era patente que se necesitaba buena dirección y fortalecimiento para los débiles. El Ejército de la Salvación echó a ocho hombres del terreno que éstos cultivaban porque estos individuos habían cesado de identificarse con esa organización religiosa y se habían asociado con la organización de Jehová. Aun así, en el Pendjab seguía habiendo un vasto campo y pocos trabajadores.

En diciembre de 1938 el superintendente de sucursal de Australia, Alex MacGillivray, visitó a la India junto con Alfred Wycke. Se celebró una asamblea en el lugar de veraneo de las montañas en Lonavla, a 129 kilómetros al sudeste de Bombay. Para determinar la profundidad de un lago cercano para el bautismo, Claude Goodman y Ewart Francis entraron en el agua, y hasta nadaron un poco antes de regresar para dar su informe. Dos semanas más tarde el hermano Goodman estaba gravemente enfermo en el hospital con la temida tifoidea y Ewart Francis había muerto. Esto posiblemente fue el resultado del contacto con agua infectada. La pérdida de uno de nuestros más eficaces precursores ciertamente fue un golpe para la obra.

Como resultado de la visita del hermano MacGillivray y con el consentimiento de la Sociedad se hicieron arreglos para que la sucursal de Australia le suministraba a la India una pequeña prensa.

En los años desde 1926 hasta 1938 se había hecho una cantidad tremenda de arduo trabajo de precursores en la India. Decenas de miles de kilómetros se habían viajado y grandes cantidades de literatura se habían distribuido. Se había llegado a muchísimos lugares. Sin embargo, no había habido un aumento que correspondiera con todo este esfuerzo. En 1938 había dieciocho precursores y 273 “publicadores de compañía,” lo cual significaba un total de casi 300 Testigos en todo el país. Estos fieles hermanos estaban esparcidos en veinticuatro congregaciones por toda la India. Pero los hermanos estaban comprendiendo mejor la necesidad de hacerse proclamadores y maestros de las buenas nuevas. Gradualmente estaba organizándose mejor la obra con relación al informe del servicio del campo, hacer revisitas y conducir estudios bíblicos de casa.

Por algún tiempo se había pensado que la sucursal de la Sociedad en la India debería tener mejor alojamiento del que había en el 40 de Colaba Road. Habiendo obtenido el permiso necesario, la oficina de Bombay se mudó a otro lugar en el número 17 de Bastion Road, en la sección comercial de Bombay. Además de que había mejores instalaciones, el nuevo lugar suministraba acceso fácil a la estación ferroviaria y otros centros para los trámites de la Sociedad. Pero poco después de esta mudanza estalló la II Guerra Mundial.

MIENTRAS LA GUERRA SEGUÍA

Con la guerra vinieron restricciones cada vez mayores. Por eso la sucursal fue mudada de regreso a su lugar anterior. Arriba en el Sind y el Pendjab, la obra del Reino ahora se vio más o menos limitada a las dos ciudades grandes de Karachi y Lahore. No se efectuaba mucha predicación en otros lugares de aquellas provincias. Sin embargo, se logró algún progreso allí en lo que ahora es Paquistán.

El gobierno británico, que gobernaba en la India en aquel tiempo, exigió que se le enviaran los nombres de todos los súbditos británicos europeos varones para probablemente reclutarlos para servicio militar. Los testigos de Jehová en la India cumplieron con esta solicitud de “César” y el hermano Skinner, el superintendente de la sucursal, envió una lista de nombres, junto con una carta en la cual se presentaba claramente la posición cristiana de neutralidad.—Mat. 22:21; Juan 15:19; 17:14; 2 Tim. 2:3, 4.

El resultado de aquella explicación fue que a los hermanos a quienes afectaba esta Acta de Servicio Nacional se les dio exención del servicio militar, aunque el gobierno británico hizo esfuerzos por lograr que los precursores varones efectuaran algún servicio nacional. Se les preguntó si objetaban a efectuar trabajo en la Oficina de Correos. La respuesta del hermano Skinner fue en el sentido de que no objetamos al trabajo en la Oficina del Correo como tal, pero nuestra obra cristiana es proclamar el Reino de Dios a la gente, y objetamos a que se nos remueva de esa actividad. Por consiguiente, las autoridades seglares permitieron que los precursores continuaran en libertad para efectuar el servicio que Dios les ha dado de proclamar las buenas nuevas.

CONTRAPESANDO LA INFLUENCIA DE LA RELIGIÓN FALSA

Incidentes que ocurrieron en 1940 demostraron la mala influencia de la adoración falsa. En cierto pueblito, una muchedumbre de católicos romanos trató de ‘forjar penoso afán por medio de decreto’ al esforzarse por hacer que la autoridad civil prohibiera el uso de nuestra máquina reproductora de grabaciones. (Sal. 94:20) El magistrado recibió una petición firmada por 150 personas, incluso tres sacerdotes católicos, en la cual se expresaba una queja en el sentido de que se había insultado a la iglesia de éstas. Habiendo investigado el asunto, el magistrado les advirtió a los 150 firmantes que no estorbaran la obra de los testigos de Jehová, y permitió que nuestra labor continuara.

Otro disturbio religioso ocurrió en aquel mismo año en otro pueblo. Un pastor religioso atacó a dos precursores de la India por distribuir literatura entre “su rebaño.” Inmediatamente, los precursores imprimieron hojas sueltas en las cuales llamaron atención sobre esta “pelea” no cristiana, y entonces las distribuyeron por toda la localidad. Se envió rápidamente un automóvil con altavoz a aquel lugar y se presentaron algunos discursos bíblicos. Como resultado de esto, un grupo de “cristianos” de la India llegó a ver la diferencia entre la cristiandad y el cristianismo, y comenzaron a participar activamente en la publicación del mensaje del Reino.

PENETRANDO EN REGIONES REMOTAS POR BOTE

A los rincones lejanos de las aguas bordeadas de árboles del interior de Travancore se llevaron las buenas nuevas por medio de un bote. Un grupo de precursores malayalis alquilaron un bote rural impulsado por remos. Viajaron por las aldeas aisladas de las aguas del interior y pudieron pronunciar discursos públicos y distribuir literatura a más de mil personas. Se circularon seiscientos libros y folletos en dieciséis aldeas a las cuales de otro modo no se hubiera podido llegar. Así se le dio un testimonio eficaz acerca del reino de Dios a esta tierra de abundantes arrozales y delgadas y altas palmeras.

AUMENTANDO LOS ESFUERZOS EN TRAVANCORE

En 1941 se alcanzó un punto significativo en la obra que se efectuaba en Travancore cuando se empezó a publicar La Atalaya en el lenguaje malayalam en la propia prensa de la Sociedad. Usted quizás recuerde que en 1938 la sucursal australiana de la Sociedad le había suministrado a la India una prensa pequeña. El precursor Claude Goodman recibió la asignación de superentender la impresión de La Atalaya para los hermanos malayalis.

“Yo no sabía nada acerca de imprimir y no conocía el lenguaje malayalam en el cual se había de imprimir La Atalaya,” admitió el hermano Goodman. “Resolví el primer problema por medio de leer libros acerca del tema; el segundo, por medio de hablar por señas, explicándole al hermano K. M. Varughese lo que leía en los libros. En unos cuantos meses estuvimos imprimiendo nuestra propia revista malayalam tan bien como lo había hecho la firma comercial antes, o mejor.” No hay duda de que la introducción de la prensa fue un definitivo paso adelante en el progreso de la obra del Reino en el sur de la India.

Por el puro peso de las circunstancias nuestra obra con las casas-automóviles terminó. Las restricciones de tiempo de guerra habían creado una aguda escasez de petrol (gasolina), y el racionamiento imponía un límite a las distancias que podían viajarse. Además, la sucursal de la Sociedad en la India experimentó una grave reducción del apoyo financiero que le venía de otras sucursales extranjeras. Por eso se vio como la voluntad de Jehová el vender las casas-automóviles y usar el dinero en otras maneras de efectuar la actividad del Reino. Sin embargo, con estos vehículos se había efectuado una tremenda cantidad de trabajo satisfactorio en lo que se refiere a extender el testimonio acerca del reino de Dios por todas partes de la India.

DECLARANDO LAS BUENAS NUEVAS BAJO PROSCRIPCIÓN

Cierto día en la primavera de 1941 el hermano Underwood predicaba de casa en casa en Patna, la capital del estado de Bihar, en su asignación de precursor. Súbitamente, la policía se presentó allí y lo arrestó y se lo llevó al cuartel policíaco. Allí le confiscaron toda la literatura que llevaba en su maletín. Después de eso, el gobierno proscribió oficialmente las publicaciones en particular que Underwood poseía. Lo que sucedió en Bihar continuó sucediendo automáticamente por todo estado de la India. Así, el gobierno expidió una notificación Núm. 21-C del 14 de junio de 1941 en la cual confiscaba todas las publicaciones de la Sociedad.

Hubo una incursión en la sucursal de la Sociedad Watch Tower en Bombay y toda la literatura fue removida de allí. Pero la mano de Jehová no se había acortado. Puesto que no había necesidad de almacenar grandes cantidades de literatura, y puesto que no se podía recibir ayuda financiera de la oficina central en Brooklyn, la sucursal de la India fue transferida a un alojamiento más pequeño y menos costoso en el distrito de Colaba. Aunque La Atalaya estaba proscrita ahora, ni siquiera un número se perdió durante todo este período. Jehová se encargó de que los hermanos recibieran alimento espiritual. Con frecuencia en los barcos mercantes que arribaban a la bahía de Bombay llegaban marinos que eran testigos de Jehová, y sin falta ellos llevaban el último número de La Atalaya a la sucursal.

Entonces, denodadamente, pero con discreción, se hacían estarcidos de la materia y el material se imprimía en una máquina de hacer copias y se suministraba a los hermanos que estaban esparcidos por la India. En años posteriores, los libros “La verdad os hará libres” y “El reino se ha acercado,” y unos cuantos folletos, fueron publicados por mimeógrafo, encuadernados y distribuidos a los hermanos. Como consecuencia de esto, durante todo el período de la proscripción hubo muchas provisiones para el estudio de la Biblia debido al cuidado amoroso de Jehová.

Afuera en el campo, funcionarios gubernamentales afectados por la histeria de la guerra estaban causando dificultades a los hermanos. Allá en Kottayam vino el día en que un vehículo policíaco se detuvo delante del almacén de la Sociedad y la policía confiscó la pequeña prensa. Esta quedó bajo la custodia de la policía mientras duró la II Guerra Mundial. Arriba, en el norte, en Calcuta, la policía hostigó a nuestros precursores y los privó de toda la literatura que poseían.

Se recurrió al virrey británico, lord Linlithgow, para procurar libertad de cultos, pero éste sencillamente se hizo el sordo para con el pueblo de Jehová. Sin embargo, los hermanos estaban resueltos a ‘llevar la batalla hasta la puerta’ y enviaron el folleto Dios y el Estado a todas las legislaturas políticas y a muchas de las instituciones educativas de la cristiandad, mientras que, a la vez, se le dio el folleto La Teocracia a cuanto miembro del clero se pudo hallar.

En enero de 1942 murió el fiel y amado José F. Rutherford. El nuevo presidente de la Sociedad Watch Tower, Nathan H. Knorr, inmediatamente escribió a todas las sucursales y, amorosamente, estableció comunicación con ellas. Fue alentador el sentir este estrecho contacto con la oficina central en medio de las hostiles condiciones de guerra.

Pronto se emprendió una nueva campaña de estudios bíblicos de casa, y cada proclamador del Reino abarcaba su propio territorio sistemáticamente, anotaba dónde estaban los que manifestaban interés y volvía a visitar para conducir un estudio bíblico en el hogar con regularidad, si era posible. Además, a todos los trabajadores de tiempo cabal de la India que hablaban inglés se les invitó a alistarse como precursores especiales de modo que dedicaran 175 horas al mes al servicio del campo.

Arriba en Lahore, Jacob Forhan, un persa, servía de precursor especial con su compañero británico, Clarence Taylor. Súbitamente, en marzo de 1942, los dos fueron arrestados sin acusación y puestos bajo custodia. Taylor fue puesto en libertad, pero Forhan fue detenido por tres meses. Por instancias repetidas y entrevistas personales, se hicieron esfuerzos por hacer que las autoridades gubernamentales declararan por qué delito se había encarcelado al hermano Forhan. Existía la intensa sospecha de que un clérigo de la Iglesia Anglicana llamado Johnson había dado un informe falso y malicioso a la policía contra este precursor. Cuando a Johnson se le preguntó cara a cara si había presentado tal informe, lo negó. Al hermano Forhan no se le dijo qué delito supuestamente había cometido, pero, cuando lo pusieron en libertad, él continuó predicando valerosamente en el mismo territorio.

La hermana Kate Mergler, otra precursora especial, también estaba experimentando dificultades. Allá abajo en Kotagiri, hermoso retiro en las colinas Nilgiri, en el sur, ella recibió la orden de salir del distrito dentro de una semana, en el mes de julio. Le presentó esta orden el gobernador de la provincia de Madrás, un católico romano. ¡La razón que se dio fue que la presencia de ella en Kotagiri se consideraba “perjudicial a la prosecución eficaz de la guerra”! Nuestra joven hermana optó por ‘obedecer a Dios más bien que al hombre’ y siguió adelante con su obra de predicar procedente de Dios. (Hech. 5:29) Fue arrestada y sentenciada a dieciocho meses de encarcelamiento sencillo en la cárcel de mujeres de Velore, provincia de Madrás. Se presentó una instancia a su favor y la hermana Mergler fue puesta en libertad después de haber sido detenida por unos seis meses.

Por algún tiempo, el superintendente de la sucursal y sus colegas de la oficina en Bombay habían aguantado el ruido perturbador del equipo de guerra que pasaba por las calles durante la noche. La oficina estaba en la carretera que llevaba al sector militar de Bombay donde se almacenaban tanques, cañones y otro equipo militar pesado británico. El estrépito era grande de noche. Por eso, con autoridad recibida de la Sociedad, la sucursal fue mudada de nuevo, esta vez al número 167 de Love Lane, un lugar más espacioso y económico en el distrito de Byculla, donde había menos ruido. Esta ubicación sirvió como centro de nuestra actividad cristiana en la India durante los siguientes dieciocho años, hasta 1960, cuando la Sociedad compró su propia propiedad en los suburbios de Santa Cruz, a 2 kilómetros al norte de Bombay.

Puesto que la prensa de la Sociedad había sido confiscada y los impresores que no eran Testigos temían encargarse del trabajo para nosotros, los hermanos malayalis del sur de la India no podían obtener literatura para el servicio del campo. No obstante, persistieron en testificar con la Biblia solamente. Sin embargo, una cantidad pequeña de literatura en inglés penetraba en el estado. La oposición católica romana aumentó y en una ocasión una chusma católica desbarató una reunión pública por medio de arrojarle estiércol de vaca al discursante. El día siguiente, nuestro valeroso hermano visitó toda casa de aquella misma aldea y les ofreció el mensaje de la vida.

Aunque el gobierno había proscrito nuestra literatura, nunca dejamos de tratar de ver si podíamos imprimir alguna. En 1942 llegó un ejemplar de muestra del folleto Esperanza desde Brooklyn. Puesto que este folleto quedaba tan obviamente fuera del alcance de las Reglas para la Defensa de la India, la sucursal le pidió al gobierno que garantizara que no lo confiscaría cuando fuera impreso. Después de una tardanza considerable, el gobierno central concordó en hacer una excepción en el caso de este folleto, aunque no sin tomarse el gran cuidado de declarar que no impedía que los gobiernos provinciales lo proscribieran si les parecía conveniente. El folleto Esperanza fue impreso por la Uniform Printing Press, de Bombay. En la parte posterior de cada folleto aparecían estas palabras: “Por autoridad del Gobierno de la India este folleto está eximido del funcionamiento de la notificación Núm. 21-C del Gobierno, con fecha de 14 de junio de 1941.”

Entre las notables asambleas que celebró el pueblo de Dios en aquel tiempo estuvo una que se celebró en Bombay en enero de 1943. Esta asamblea de tres días resultó ser la más grande asamblea celebrada en inglés en la India hasta aquel tiempo. Hubo 77 publicadores presentes, incluso dos de Ceilán.

RECOMPENSADOS LOS INTENSOS ESFUERZOS

Varios hermanos y hermanas de Birmania habían buscado refugio de la ocupación japonesa de Birmania y éstos se establecieron en la capital de la India, Nueva Delhi. Aquí, entre el relumbre de las ceremonias imperiales y los espaciosos bulevares, se formó una pequeña congregación de testigos de Jehová. La hermana Phyllis Tsatos tenía un pariente que trabajaba en los cuarteles militares británicos de Delhi. Cierto día este pariente la presentó a tres soldados británicos, con los cuales ella comenzó estudios bíblicos. Uno de estos soldados era Peter Palliser, quien llegó a ser testigo de Jehová, por un tiempo sirvió de superintendente de circuito en la Gran Bretaña y más tarde superentendió la sucursal de la Sociedad en Kenia. El mayor de los tres soldados tenía en Inglaterra una esposa que era testigo y que concienzudamente le enviaba a su esposo cada número de La Atalaya. Los hermanos de Delhi podían enviar cada número a la oficina de Bombay, donde se copiaba para darle circulación en la India.

A muchos kilómetros al sudeste, en Puna (Poona), las hermanas precursoras Maude Mulgrove y Edith Newland celosamente se apegaban a su asignación. Bastante inesperadamente, un magistrado del distrito les ordenó que salieran de Puna. Aunque se apeló de la orden al gobierno de Bombay, la orden fue declarada válida. Las dos precursoras aceptaron una asignación en otro lugar de la misma provincia, pero la acción arbitraria que había resultado en que salieran de su asignación había llegado a conocerse entre el público. Fred Hurst, un predicador bautista, leyó en el periódico lo que había sucedido. Esto le hizo buscar literatura de la Sociedad Watch Tower. Buscó en todas las librerías y al fin halló uno de los libros que llevaba el título de “Vindicación.” Por este libro consiguió la dirección de la Sociedad en la India. Envió una carta a la oficina de Bombay y esto resultó en que Edwin Skinner lo visitara personalmente. El clérigo Hurst inmediatamente reconoció que la doctrina de la “Trinidad” era antibíblica y empezó a interesarse en la verdad. Su esposa le presentó enconada oposición, pero el corazón de él estaba a favor de lo correcto. Después de pensarlo cuidadosamente, presentó su renuncia a la Iglesia Bautista, se fue a Australia para ganarse su sustento, y se hizo un muy activo testigo de Jehová.

Continuaron los esfuerzos solícitos en Travancore y nuestra obra allí fue adelantando continuamente. Se hacía esencialmente en el idioma vernáculo entre los nativos de la India. La mayoría de los hermanos eran pobres en las cosas materiales de este mundo, pues ganaban como promedio ocho annas diariamente. En 1943 eso correspondía a solo dos centavos moneda estadounidense. Sus hogares consistían en chozas de palmas secas, o casas pequeñas hechas de laterita (una arcilla ferruginosa que se solidifica cuando se seca). Debido a las difíciles circunstancias, estas personas estaban tan completamente ocupadas con suministrarse el sustento que les quedaba poco tiempo para nuestro mensaje. Pero en algunos casos estas condiciones los impulsaban a buscar el único remedio... el reino de Dios.

Los precursores especiales estaban haciéndose un notable registro de servicio. Estaban esparcidos por el país, uno aquí y otro allá. Entre ellos había gente que mostraba gran firmeza en la verdad, como George Wright, Clarence Taylor, Randall Hopley, Gerald Garrard y Jacob Forhan. En su mayor parte, la masa de la población, que no profesaba el cristianismo, le tenía aversión mental a la Biblia, y esto hacía que hubiera muy pocos territorios que realmente pudieran trabajarse bien. Uno nunca encontraba manzanas completas de casas que ofrecieran muchas oportunidades para la actividad de los estudios bíblicos. Exigía mucho tiempo y energía el buscar a personas que probablemente se interesaran o que mentalmente pudieran entender el mensaje de la Biblia. El participar en el servicio del campo por 175 horas al mes en tal clase de territorio, en una temperatura que por lo general estaba entre los 27 y 46 grados Celsius exigía tanto fortaleza física como espiritual. Pero por la bondad inmerecida de Jehová estos siervos fieles efectuaban buen trabajo. Pudieron ver algunos resultados de sus años de servicio, porque para 1943 había treinta y siete congregaciones en la India, con un total de veinte precursores y 381 publicadores.

SIGUE LA OBRA A PESAR DE LA PROSCRIPCIÓN

Los hermanos estaban en mala situación en sentido financiero, pues no había comunicación con las oficinas centrales de la Sociedad en Brooklyn, Nueva York. Pero de nuevo resultó que la mano de Jehová no se había acortado. (Isa. 59:1) Desde diferentes fuentes vinieron contribuciones que mantuvieron en función la obra.

En Delhi trece clérigos que pertenecían a seis diferentes sectas (la anglicana, la presbiteriana, la metodista, la bautista, la católica romana y la ‘americana’) lanzaron un ataque unido contra los testigos de Jehová. Publicaron una maliciosa hoja suelta intitulada “Una advertencia a todos los cristianos de Delhi.” Esta hoja contenía alegaciones falsas, entre ellas que los testigos de Jehová habían sido proscritos por razones políticas. El hermano Basil Tsatos respondió publicando un tratado en arreglo similar y con el mismo título, pero que aparte de eso lo único que contenía era citas directas de la Biblia. Aunque este tratado no venía de la Sociedad, tanto el impresor como Basil Tsatos fueron llevados al tribunal.

Estos problemas no impidieron que el pueblo de Jehová siguiera efectuando su muy importante obra de predicar el reino de Dios y hacer discípulos cristianos. Por ejemplo, en enero de 1944 se celebró una asamblea en Bombay, esta vez en la zona intensamente católica romana de Bandra. Además, en la India se introdujo durante 1944 el servicio revivificado de “siervo para los hermanos” (la obra de circuito). Uno de los precursores especiales, Ronald Tippin, fue entrenado para esta obra entre los publicadores de habla inglesa y visitó las congregaciones de Delhi, Calcuta, Bombay, Bangalur y otros cuatro lugares. A. J. Joseph, el siervo del almacén de Kottayam, Travancore, emprendió la obra entre las veintiocho congregaciones en su propio campo vernáculo.

El conseguir que los hermanos de Travancore alcanzaran buena organización fue un proceso extremadamente lento. No todos ellos poseían un reloj, lo cual quería decir que no había puntualidad en llegar a las reuniones ni en la duración de ellas. La posición del Sol en el cielo, o lo que se sentía en el estómago, eran a veces las guías principales en cuanto a qué hora era. Al estudiar, los hermanos se absorbían tanto en el estudio que parecía una gran imposibilidad el mantener los estudios dentro del límite de una sola hora. Estos fieles de Travancore tenían que copiar a mano todo su material de estudio de La Atalaya. No obstante, se mantenían al paso con los estudios semanales regulares.

SE REMUEVE LA PROSCRIPCIÓN

Ahora las circunstancias fueron dirigiéndose lentamente hacia la eliminación de la proscripción que se había impuesto a la literatura de la Sociedad en la India. Margrit Hoffman, una joven suiza que servía de niñera como empleada de un prominente oficial del ejército británico en la India, adquirió las publicaciones de la Sociedad y por algún tiempo sostuvo correspondencia con la sucursal de Bombay. Cuando su contrato se venció ella se bautizó y más tarde empezó a servir de precursora. Mientras servía de precursora en Nueva Delhi, la hermana Hoffman visitó el hogar de un miembro del Parlamento procedente de Madrás. Este político le prestó un oído atento mientras ella le explicaba la naturaleza de nuestra obra. Ella también habló acerca del asunto de la proscripción que el gobierno le había impuesto a nuestra obra y mencionó que esto había sido inspirado por el clero. Este líder amigable concordó en plantear preguntas en cuanto a estos asuntos en el Parlamento.

Mientras tanto, Basil Tsatos estaba practicando la fisioterapia y lo emplearon en suministrar tratamientos a sir Srivastava, el ministro de alimentos en el Gabinete del virrey. Tsatos, mientras le administraba el tratamiento a este hombre, le testificó y consideró la proscripción y la actitud del clero para con nuestra obra. También mencionó que el Sr. Skinner, nuestro administrador de la sucursal en Bombay, había tratado inútilmente de considerar el asunto con el Sr. Jenkins, el miembro para Asuntos del Interior. Para deleite de nuestro hermano, sir Srivastava dijo: “Pues, no se preocupe. El Sr. Jenkins se retirará de aquí a unos días y un muy buen amigo mío va a tomar su lugar en el Gabinete del virrey. Tan pronto como esto suceda, dígale al Sr. Skinner que venga acá y yo se lo presentaré a sir Francis Mudie.”

Se hicieron arreglos para que el hermano Skinner visitara a Delhi y hablara con sir Francis Mudie, el nuevo miembro para Asuntos del Interior del Gobierno Central. Después de esto, a todos los miembros de la Legislatura Central se les pidió que nos ayudaran por medio de presentar preguntas oficiales delante de la Asamblea Legislativa en cuanto a por qué se había impuesto la proscripción. Dos miembros no cristianos del Parlamento aceptaron nuestro caso, recibieron detalles completos y presentaron trece preguntas. Se fijó una fecha para plantearlas en el Parlamento. El hermano Skinner, Margrit Hoffman y Basil Tsatos estuvieron presentes en la galería de los visitantes el día en que se presentaron las preguntas para recibir audiencia.

El momento crítico vino cuando se preguntó: “¿Es verdad que el gobierno de la India ha proscrito las publicaciones de la Sociedad Watch Tower Bible and Tract, y si así es, qué razones ha habido para ello?” Imagínese el gozo electrizante que sintieron nuestros hermanos cuando oyeron a sir Francis Mudie decir en respuesta: “La proscripción fue impuesta por razones de precaución, pero ahora el Gobierno ha decidido abrogar la proscripción.” Esta declaración se hizo el 21 de noviembre de 1944. Dieciocho días después, el 9 de diciembre, la proscripción fue removida oficialmente. Ahora podíamos importar e imprimir las publicaciones de la Sociedad y distribuirlas por toda la India sin amenazas de intervención oficial.

Durante la última semana de 1944 se programó una asamblea para Jubbulpor (Jabalpur), una importante ciudad militar y ferroviaria, a 991 kilómetros al nordeste de Bombay. Puesto que aquel lugar era el centro misional de la cristiandad para las Provincias Centrales (Madhya Pradesh), era ideal para dejarle saber a la cristiandad que los testigos de Jehová no estaban ya bajo proscripción gubernamental. Por primera vez en tres años y medio, distribuimos literatura al público en las calles y en sus hogares sin temor de intervención oficial.

EXPANSIÓN A PESAR DE OPOSICIÓN EN BOMBAY

La proscripción ciertamente no había detenido la expansión en Bombay. El hermano Kaunds recibió la dirección de Benjamin Soans. Como Arthur Kaunds, Benjamin Soans era del sector de Kanara del Sur de la costa sudoeste de la India, y ambos hablaban kanarés. Soans tenía algún conocimiento de la Biblia y era escritor para un periódico kanarés. Sin embargo, estaba empleado en el Taller Telefónico de Bombay junto con otras veinte personas que pertenecían a la misma comunidad religiosa, la Misión Protestante Alemana de Basilea.

No pasó mucho tiempo antes de que Soans estuviera hablando a sus compañeros de empleo y pronto tuvo otras personas en el estudio bíblico que se celebraba en su hogar. Un mes después Benjamin Soans mismo estaba conduciendo un estudio bíblico con un grupo de amigos, y dentro de nueve meses —a principios de 1946— se bautizó. Inmediatamente se le asignó completar la traducción de “La verdad os hará libres” en kanarés, obra que había sido comenzada por la hermana Rose Robello. Después de eso, el hermano Soans fue el traductor de la edición kanaresa de La Atalaya hasta que murió en diciembre de 1966. Su hija, Joanna Soans, sucedió a su padre en la traducción que la Sociedad prepara de La Atalaya en kanarés.

Cierta noche muchos publicadores de la congregación de Bombay participaban en testificar en la calle en Flora Fountain cuando una muchedumbre desordenada de jóvenes católicos se presentó para vender tratados en los cuales anunciaban su culto. Cuando alguien se detenía para hablar con un Testigo u obtener una revista, un joven católico venía y rudamente metía su folleto bajo la nariz de la persona, tratando de frustrar al Testigo.

De semana en semana los de la Acción Católica cambiaban su táctica. En una ocasión posterior varios desordenados católicos rodearon a un solo Testigo, tratando de desviar de él la atención. Aquellos métodos hacían que los Testigos se hicieran más denodados en vez de intimidarlos. Los hermanos respondían por medio de expresar en voz alta lemas como: “Por qué el papa se opone a la libertad.” Esto hacía que los transeúntes sonrieran y causaba incomodidad a los opositores, que se iban, dejando el campo a los Testigos.

AGITACIÓN DESPUÉS DE LA GUERRA

Al cesar la II Guerra Mundial en 1945 las condiciones en la India fueron deteriorándose rápidamente hasta que se llegó a un estado de agitación por todo el país. Grandes cantidades de hombres perdieron su empleo. Personas que habían sido encarceladas por sus ideas políticas reanudaron su lucha por la independencia nacional al ser puestas en libertad. Se anunció que la Gran Bretaña se proponía dar autonomía a la gente, y los asuntos públicos rápidamente degeneraron en una condición que rayaba en la anarquía. Comunidades religiosas luchaban unas con otras por alcanzar el poder... hasta por su propia existencia, lo cual finalmente llevó a violentos choques en Calcuta y Bombay. La armada y la fuerza aérea de la India se amotinaron. Huelgas en el servicio postal y telegráfico perjudicaron las comunicaciones. El hambre y la muerte parecían colgar sobre el país y amenazaban a centenares de miles de personas. Esas eran las condiciones durante 1945.

Permitamos que el hermano Garrard nos relate un incidente ahora: “Durante los alborotos contra los blancos, no era cosa agradable para nosotros vernos amenazados por chusmas. Sin embargo, nuestros pensamientos siempre se dirigían a Jehová. ¡Recuerdo la primera vez que una chusma de unas cincuenta personas me amenazó de muerte pero no supo cómo empezar! Al fin me dejaron ir porque yo era predicador. En otra ocasión tres de nosotros nos vimos con una chusma a un lado y otra al otro. Antes de comenzar el disturbio uno se siente nervioso, pero cuando empieza uno se siente tan sereno como pudiera desearlo. Parece que el espíritu de Jehová neutraliza el propio temor de uno. Uno sencillamente confía en él. No se puede hacer nada más, y es sorprendente ver lo bien que todo marcha.”

Todo el país era una masa hirviente de descontento. Pero en medio de este furioso mar de humanidad había firmeza en un grupo de personas que en sentido numérico era insignificante. Los testigos de Jehová, sin agitarse ante las condiciones, sin haber sido sacudidos en su resolución de adorar a Dios y predicar acerca de su reino, exhortaban a las naciones a alegrarse con el pueblo de Jehová.—Deu. 32:43.

VIVOS ESPIRITUALMENTE EN MEDIO DEL TUMULTO

Como estímulo para la joven congregación de Calcuta, la Sociedad celebró una asamblea allí en 1946. Se creía que el discurso sobre “El Príncipe de Paz” sería un bálsamo calmante para las feas heridas que había causado el reciente terrible derramamiento de sangre en Calcuta. La Liga Musulmana había declarado el 16 de agosto un Día de Acción Directa. En aquella fecha una gran cantidad de hindúes fueron muertos en Calcuta y su propiedad fue saqueada y destruida. La ciudad se convirtió en el escenario de uno de los más brutales alborotos entre comunidades.

Desde 1940 la Liga Musulmana había estado creando agitación a favor de un Estado Musulmán de Paquistán separado de la India. Un abogado prominente, M. A. Jinnah, propuso esta idea para el noroeste de la India, porque esta región era predominantemente musulmana. En las provincias de Sind y Pendjab, el sentimiento de odio entre los hindúes y los musulmanes llegó a un punto de explosión. En medio de estas condiciones en Karachi, Rawalpindi y Lahore, unos cuantos precursores trataban de mantener viva la obra del Reino, pero las condiciones de temor perturbaban a las masas. Hasta muchos publicadores indios dejaron de asociarse con la Sociedad en su campaña de predicación. Parece que originalmente se habían hecho Testigos con un motivo egoísta oculto, esperando que se les suministrara sostén financiero. Así, la obra que se efectuaba en la zona que más tarde sería Paquistán cayó a un nivel bajo.

TRATANDO DE SONDAR EL PENSAMIENTO HINDÚ

Con relación al territorio de la India en general, la primerísima dificultad a que se enfrenta el publicador del Reino es hallar algún terreno mental común. Para un graduado hindú, algo puede ser a la vez cierto y no cierto. Si uno piensa que el fuego arde, entonces eso es verdad para uno, y si piensa que no arde, entonces eso es la verdad para uno. El hindú concuerda en que el argumento cuidadoso y lógico que uno le presenta es la verdad, y entonces al momento siguiente concuerda con lo que es exactamente opuesto a eso. ¡Dice que ambas cosas con ciertas!

El hindú puede tenerle un respeto superficial a la Biblia, pero en realidad no estima a las Santas Escrituras en conjunto. Para él no hay tal cosa como la verdad y el error. Todo es verdad y todo es error. No hay cosas como el mal y el bien El mal es bueno y el bien es malo. No hay Dios y no hay Satanás. Nosotros somos Dios y nosotros somos Satanás. Todo es Dios. Esa silla que uno ocupa... ¿le parece a uno que no tiene vida? Eso es porque uno no puede detectar sus ondas de pensamiento que son superiores, ni comunicarse con su inteligencia, que, dice el hindú, es superior a la de uno. ¡Esa silla también es Dios, dice!

UNA VISITA MUY PROVECHOSA

Esta era la clase de territorio en el cual un puñadito de precursores había estado luchando por muchos años y en el cual estaban a punto de servir unos misioneros procedentes de la Escuela de Galaad. La llegada de los primeros misioneros de Galaad en 1947 coincidió con la visita del hermano N. H. Knorr a la India, la primera visita de un presidente de la Sociedad Watch Tower Bible and Tract desde que el pastor Russell había estado aquí años atrás, en 1912.

El lunes 14 de abril de 1947 el hermano Knorr, acompañado por el hermano M. G. Henschel, partió de Rangún, Birmania, por hidroavión. Descendieron sobre el río Hugli cerca de Calcuta y los hermanos los recibieron en la orilla del río. No era un tiempo de gran calma. Los hindúes y los musulmanes estaban buscando pelea y había toques de queda en algunos sectores de la ciudad. Los hermanos Knorr y Henschel, mientras viajaban por Calcuta en un autobús destartalado, recibieron impresiones como éstas:

‘La manera de vestir de la gente nos atrajo al principio . . . La mayoría de los hombres usaban dhotis, que, según parece, no son más que unos cuantos metros de tela de algodón envueltos alrededor de la parte inferior del cuerpo y fijados en la cintura. Muchos usaban pugris de varios colores sobre la cabeza, e indicaban así su nacionalidad por medio de esta cobertura parecida a un turbante. En algunos sectores se destacaba el fez. Fue interesante ver a hindúes bien vestidos llevando camisas como las que se usan en el mundo occidental, pero con la larga “cola” de la camisa colgando. Las mujeres usaban sus brillantes saris y una abundancia de brazaletes y ajorcas de plata u oro. Algunas mujeres llevaban pendientes y anillos en la nariz; otras tenían piedras preciosas incrustadas en los lados de la nariz. . . .

‘Entonces vimos la primera vaca que observábamos transitando por la acera. Parecía que la vaca tenía el derecho principal a la vía y todas las personas aparentemente le dejaban hacer cuanto quería. Entonces vimos más vacas y toros sagrados. Esta fue una cosa nueva para nosotros. Estábamos acostumbrados a ver las vacas en un pasto o un corral o en un establo, pero el verlas caminando por las calles principales de una ciudad de cuatro millones de personas, comiéndose las verduras de una tienda en el camino y siendo echadas de allí solo para que fueran a otra tienda, o comiendo sobre la acera lo que alguien dejaba caer, ¡todo esto era muy diferente de lo que habíamos visto en otros países que habíamos visitado! Estos eran animales “sagrados.” . . .

‘Pronto llegamos al Salón del Reino, y tuvimos la reunión con quince hermanos. El toque de queda que había anunciado la policía había hecho que algunos no vinieran. . . . Pudimos hablarles acerca del amor y los saludos que les enviaban sus hermanos de otras partes del mundo, y les dimos también admonición espiritual. . . . Por lo general, por toda esta metrópoli el aire es sofocante, caliente y acre. Aquella noche hubo una buena brisa. No fue exactamente tiempo frío, pero fue agradable para la asamblea de 100 personas que escuchó el discurso del hermano Knorr. . . . Esta fue la última reunión que tuvimos con los hermanos de Calcuta y quiso decir que tuvimos que despedirnos.’

En Bombay, hubo mucho que hacer en la oficina de la sucursal, y el informe continúa así: “Durante todo el día trabajamos mientras escuchábamos los clamores de los que pedían limosnas y el incesante ruido de las bocinas de los taxímetros y los autobuses. En las calles hay tanta gente que los conductores sencillamente siguen tocando sus bocinas sin cesar.”

La asamblea comenzó bien en el Salón de Conferencias del Colegio de Economía y Sociología de la Universidad de Bombay, un lugar deleitable en el centro de la ciudad. El primer día —el martes 22 de abril— hubo una concurrencia de 114 personas y seis se bautizaron.

Una ilustración de la superstición religiosa de los hindúes fue un incidente que sucedió mientras los hermanos Knorr y Henschel se encaminaban a la asamblea el segundo día. El informe declara lo siguiente: “Cuando nos dirigíamos hacia el salón de la asamblea vimos a un hombre que llevaba agua. Se nos informó que tenía agua ‘bendita’ de un pozo cercano. Los hindúes consideran sagrado el pozo y algunos acostumbran beber su agua. Se nos informó que algún tiempo atrás uno de los intocables que quería agua bajó un cubo al pozo y sacó alguna agua para sí. Esto ‘profanó’ el pozo y se produjo un alboroto. Pero eso no limpió el agua. Lo único que pudieron hacer los religiosos para que el agua fuera ‘bendita’ de nuevo fue tomar siete cubos llenos de estiércol de toros sagrados y arrojarlos en el agua. Después de eso los hindúes podían beber de nuevo esta agua ‘bendita’ y usarla con fines sagrados. También se dice que este pozo es una de las grandes causas de cólera de Bombay.”

En aquella sesión de la mañana, el hermano Knorr presentó un bosquejo de la obra en la India y lo que se pensaba hacer en el futuro. Esto fue bien recibido y los hermanos se alegraron de oír el anuncio de que la obra en la India experimentaría una reorganización. La concurrencia fue de 120 personas de Karachi, Delhi, Madrás, Travancore, Calcuta, Ceilán y muchos otros lugares. Era notable lo resueltas que estaban estas personas a proclamar las buenas nuevas del Reino.

Para el discurso público “El gozo de todos los pueblos” hubo 504 personas presentes. La información estaba preparada especialmente para la gente del Oriente. La despedida después de esta asamblea no fue fácil. Pero nuestros visitantes se fueron del agitado país de la India.

¡ARDE LA VIOLENCIA!

El 20 de febrero de 1947 el Gobierno Británico declaró su intención de abandonar a la India para junio de 1948, y nombró como virrey a lord Mountbatten para que efectuara la transferencia del poder. La Liga Musulmana respondió por medio de motines sangrientos. Bengala Oriental, el Pendjab o Punjab y la Provincia Fronteriza del Noroeste se vieron azotados por asesinato, saqueo, incendio premeditado y violencia general. Como resultado de esto, el partido político nativo del Congreso de la India aceptó la división de la India, y el resultado fue un Estado de Paquistán separado.

El horror culminante estalló el 15 de agosto, cuando el país fue dividido en el Paquistán musulmán y la India hindú. Incitados por el fanatismo religioso, el temor y la pobreza, hindúes, sijs y musulmanes se atacaron unos a otros con toda arma que cayó en sus manos... cuchillos, hachas, espadas y fuego. Además, hubo un tránsito sin precedente de caravanas en una dirección y en la otra. Millones de personas se mudaban de lugar... los musulmanes huían de la India a Paquistán y los sijs e hindúes se apresuraban a salir del Pendjab para entrar en la India. Un corresponsal dijo que cierta caravana se extendía por 116 kilómetros. Otro informe reveló que un convoy de refugiados estaba compuesto de 400.000 personas, de seguro algo sin precedente. Aquello fue una senda de angustia, hambre y cadáveres en ambas direcciones. Hubo una cruel reacción en cadena de represalias, señaladas por crueldad y carnicería humana. En medio de este holocausto sin restricciones, el hermano Cotterill se encontró en el lado que correspondía a Paquistán en la Partición, mientras servía a los hermanos de Karachi.

La siguiente asignación de Cotterill era una asamblea de circuito en Dehra Dun, uno de los centros de los motines. El individuo que conseguía los pasajes trató de desanimarlo de viajar en lo que sería un viaje de pesadilla. Pero el hermano Cotterill razonó de este modo: “Si es la voluntad de Jehová, trataré de llegar allí.” Escribió:

“Así que después de unos cuantos días felices con los hermanos en Karachi partí. El tren parecía moverse cautelosamente hacia el norte a través de Multan y Montgomery. A medida que nos fuimos acercando a Lahore, había mucha evidencia de confusión, pues muchos refugiados huían de Paquistán y otros de la India. Un musulmán devoto que estaba en mi compartimiento colocó muchas veces su alfombra de oración en el suelo y oró a Alá, sin duda pidiendo protección. La escena me hizo recordar a Londres durante la II Guerra Mundial. Después de pasar toda la noche sentado en la plataforma de la estación, conseguí un tren que, según se pensaba, viajaría hacia la India. El coche estaba atestado de gente; se podía percibir el temor que reinaba. Todo estaba en silencio en mi compartimiento. Leí La Atalaya y le di al hombre que estaba a mi lado una ¡Despertad! para que leyera. ¡En nuestro compartimiento de primera clase, que estaba construido para acomodar a seis personas, con el tiempo hubo cuarenta!

“Muchedumbres de personas llenaban por completo la plataforma de cada estación. Viajando por el país, observé muchísimos convoyes de refugiados con camellos, caballos, jaquitas, ovejas y cabras. Me alegré de no ver matar a nadie. Sin embargo, se asesinaba a trenes enteros de personas, como sucedió en el caso de la gente que iba en el tren inmediatamente anterior al nuestro. En Amritsar, unos sijs, armados con largos cuchillos atados a palos largos, efectuaron una búsqueda en todo coche con la intención de matar si pensaban que era lo correcto. Yo sencillamente le oré a Jehová por medio de su Hijo, Cristo Jesús, para que me mantuviera en calma y seguro, si ésa era su voluntad. En realidad me sentía bastante sereno mientras continuaba leyendo su Palabra, las Santas Escrituras.

“Hombres, mujeres y niños, y hasta cabras, eran amontonados sobre el techo de los coches, junto con su equipaje y posesiones. Un cuáquero americano . . . me dio un paquetito de alimento del ejército americano y comí algunas galletas y chocolate. Finalmente llegamos a Saharanpur, al otro lado de la frontera, donde pude conseguir algo de comer, junto con el joven que había estado leyendo ¡Despertad! Me enteré de que era un soldado musulmán del ejército indio que regresaba a los cuarteles. Me dijo que éste había sido el día más terrible de su vida. Si los otros hubieran sabido que él era musulmán, lo hubieran matado. Probablemente era el único musulmán en aquel tren.

“La mañana siguiente fui por autobús a Dehra Dun, donde pronuncié el apropiado discurso ‘Benditos son los pacificadores.’ En aquella zona en particular los sijs y los musulmanes estaban matándose unos a otros. El hermano Gerald Garrard y yo acompañamos a las hermanas, para su seguridad, hasta sus hogares. Para la última sesión de la asamblea tuvimos una concurrencia de seis personas debido al estricto toque de queda que existía. Mi siguiente parada fue Calcuta, donde el hermano Randall Hopley era el siervo para los hermanos. Tuvimos nuestra asamblea de circuito en el Auditorio de la YMCA en Chowringhee, donde me alegré de reunirme por primera vez con los hermanos de habla bengalí. Ahora empecé un larguísimo viaje por tren hasta Travancore. Aquí en Talapady, los hermanos malayalis cantaron la canción de apertura en un arreglo en el cual los hermanos de más edad se sentaban juntos a manera de coro. . . . Se hizo necesario ofrecer a los hermanos de habla malayalam algún consejo en cuanto al hecho de que somos testigos de Jehová. Algunos de ellos, al llenar los formularios de censo del gobierno, declararon que en cuanto a religión eran ‘Russellistas.’ ¡Imagínese!

“Dando una vuelta completa, me encaminé hacia Bangalur, donde me reuní con los hermanos y los insté a comprender lo necesario que es aceptar la invitación de Jehová de dar apoyo a las asambleas de circuito. Siguiendo mi camino hasta Madrás para celebrar una asamblea pequeña, pero alegre, aprendí a amar profundamente a los hermanos de habla tamil. Desde Madrás regresé a Bombay para volver a encontrarme con el hermano Carmichael en nuestra asignación misional de habla marathi.”

MÁS AYUDA DE GALAAD

Homer y Ruth McKay, graduados de la octava clase de la Escuela de Galaad en 1947, ciertamente se dieron cuenta de que su nuevo hogar en la India estaba en gran contraste con el que había sido su país, el Canadá. Después de un largo viaje, sus compañeros de clase Dick Cotterill y Hendry Carmichael y otros hermanos les dieron la bienvenida en Bombay.

Antes en 1947, cuando el hermano Knorr se puso a examinar la cocina del Betel de Bombay, hizo esta declaración lacónica: “Esto le destrozaría el corazón a una americana.” Bueno, ahora Ruth McKay recibió la asignación de ser la cocinera y ama de casa de Betel. Pero que ella relate la historia: ‘Este era un hogar que no se podía comparar con nada de lo que yo había visto. La cocina no tenía fregadero, sino un grito en la pared de la esquina con una parte levantada de concreto para evitar que el agua corriera por todo el piso. El agua no fluía durante las 24 horas, sino que tenía que ser guardada para ocasiones en las cuales se cortaba el suministro. La estufa de la cocina era un receptáculo metálico portátil llamado un sigri, en el cual se podía quemar carbón y en el cual solo se podía colocar una cacerola a la vez. No había refrigeración. Por eso el alimento tenía que comprarse diariamente en el mercado. Todo tenía que ser cubierto, pues aprendí por experiencia que los artículos que se dejaban al descubierto se atraían la atención de los cuervos. Estos se llevaron más de un huevo. Los cuervos se comieron la porción central de un budín o pastel antes de que yo hubiera aprendido aquella lección.’

En cuanto a las circunstancias de la gente, la hermana McKay hizo este comentario: “Al principio la condición de extrema pobreza de la gente y la manera en que vivían hicieron que nos preguntáramos cómo podríamos continuar en medio de aquellas condiciones. Era algo muy deprimente. Pero a medida que el tiempo pasó la necesidad de ayudar a la gente a aprender la verdad quitó de nuestra mente aquellos pensamientos. Repetidas veces nos dijimos que en realidad el nuevo sistema de cosas después del Armagedón era la única respuesta en cuanto a limpiar este viejo sistema de cosas.”

Homer McKay recibió el nombramiento de siervo para los hermanos de la zona de Bombay en un arreglo de parte del tiempo. Su circuito abarcaba una zona grande y una población grande, pero pocos proclamadores del Reino. Para visitar a un solo publicador aislado, viajaba 792 kilómetros desde Bombay a Haidarabad, un viaje de aproximadamente quince horas por tren. En otra ocasión viajó desde Bombay una distancia de 491 kilómetros para visitar a una familia aislada en Ahmedabad. Contando la experiencia que tuvo en la ocasión de una reunión pública allí, Homer McKay escribió:

“Ahmedabad es una ciudad grande dedicada a la elaboración del algodón y con una población de más de un millón de personas, y en ella habíamos alquilado un salón para nuestro discurso. Sin embargo, el único anuncio fue el poco trabajo que habíamos hecho durante la semana, además de un anuncio de hechura casera que colgamos del edificio. Aparte de la familia que mostraba interés solo asistieron otras tres personas... musulmanes. ¡Allí estaba yo en un salón grande para 500 personas y con un auditorio de unas siete personas!”

IMPRIMIENDO DE NUEVO EN NUESTRA PROPIA PRENSA

Inmediatamente después de la II Guerra Mundial, la Sociedad había podido obtener aprobación para la compra de una prensa de platina Chandler y Price de los Estados Unidos. Con el tiempo fue instalada en un pequeño cobertizo a unos tres kilómetros de la oficina sucursal de Bombay. Se había traído tipo (caracteres de imprenta) malayalam de Travancore y se compró algún tipo inglés. Claude Goodman comenzó las operaciones, ayudado por K. T. Matthew. Anteriormente, la edición de La Atalaya en malayalam había sido compuesta en la sucursal de Love Lane; después fue impresa en un establecimiento comercial. Ahora podíamos componer el tipo y efectuar la impresión nosotros mismos. Sin embargo, toda impresión de material en cualquier otro idioma tenía que hacerse enteramente por medio de impresores comerciales.

De paso, la prensa de la Sociedad que se usó para imprimir la edición de La Atalaya en malayalam originalmente funcionaba por medio de un pedal. Esto significaba trabajo duro durante los húmedos meses del verano, y algún tiempo después la Sociedad compró un motor eléctrico para la prensa y se eliminó esta dificultad en la operación.

SE ENCUENTRA NUEVO INTERÉS EN BOMBAY

Cierto día de 1949, mientras los hermanos Harsha Karkada, padre, y Satyanathan trabajaban con las revistas en la calle cerca de Flora Fountain, colocaron una revista en kanarés en manos del Sr. Rocky D’Souza. Resultó que él vivía en un lugar donde moraban unos cincuenta solterones en un edificio al estilo de dormitorio, del cual parte se usaba como club de varones al cual venían otras personas para divertirse. Casi todos estos miembros del club afirmaban ser cristianos y venían del sector de Brahmavar en la costa de Konkan del oeste de la India. Cada semana, a medida que los hermanos Karkada, padre, y Satyanathan visitaban a Rocky D’Souza, hablaban con diferentes miembros del club y sostenían conversaciones bíblicas con ellos. Gradualmente, el interés resultó en la formación de un estudio regular al cual asistían de veinte a treinta personas.

Surgió oposición por parte de otros miembros. En la sala común había un altar grande en el cual había una cruz religiosa y ante el cual se prendían velas. Los que estudiaban no tardaron en comprender que la adoración de ídolos no le agradaba a Dios y esperaron una oportunidad para hacer que la cruz desapareciera por completo del club. Esa oportunidad se presentó cuando los miembros hicieron un arreglo para blanquear el interior del edificio y se desmontó el altar para efectuar la limpieza primaveral. Nunca fue instalado de nuevo, porque la cruz y el altar sencillamente desaparecieron. Esto causó una conmoción y una división entre los miembros del club; por eso se decidió hacer una votación en cuanto al asunto. Por un margen pequeño de mayoría las personas que se interesaban en la verdad aprobaron la remoción del altar. El presidente del club, P. P. Lewis, llegó a ser Testigo dedicado, lo mismo que Rocky D’Souza y varios otros. Se presentaron discursos públicos con regularidad en el club cada domingo por la mañana y a ellos asistían de cuarenta a cincuenta personas, incluso familias de miembros que no residían en el edificio. El cultivo de este nuevo interés resultó ser un verdadero estímulo a la obra en Bombay.

UNA MIRADA A LA OBRA DE CIRCUITO EN SUS PRINCIPIOS

En 1949, Hendry Carmichael emprendió su nueva asignación de viajar a lo largo y lo ancho de la India como superintendente de circuito. Había nuevos lugares que él podía visitar, incluso los criaderos de oro de Kolar, donde el hermano Ponniah, médico, y Robert Rushton y su familia trabajaban con la congregación local. Varias cosas hicieron que esta visita fuera interesante. Carmichael escribió: “Como el nombre da a entender, los Criaderos de Oro de Kolar son la ubicación de minas de oro, de las cuales se alega que son las de mayor profundidad en el mundo. El bajar por el Tiro de Clifford, que es el más profundo tiro singular del mundo, una bajada de 1.981 metros, fue verdaderamente emocionante. Ciertamente fue sorprendente ver la inmensidad de las operaciones mineras en este nivel, con sus talleres, departamento de bomberos, almacenes de explosivos y una red de vías férreas para transportar las existencias. Sin embargo, tuve la oportunidad de bajar por el Tiro de Heathcote a más de 2.743 metros bajo la superficie, donde, a pesar del enorme sistema de acondicionamiento de aire, la temperatura era de 43 grados Celsius. Aquí me ofrecieron la oportunidad de perforar en la fachada de la roca donde estaban empezando a cortar hacia una vena de oro. . . .

“Un acontecimiento sobresaliente en aquel año fue la formación de un circuito de doce congregaciones y una familia aislada en Travancore. En agosto, junto con el hermano A. J. Joseph, que servía de intérprete para nuestros hermanos de habla malayalam, abarcamos unos 966 kilómetros por diferentes medios de transportación además de 129 kilómetros a pie. ¡Todavía puedo recordar una visita a Upputhara, en la cordillera Alta, donde, después de llegar tarde en la noche, hallé a todos los hermanos esperando en su Salón del Reino de techo de paja para oír el discurso! . . .

“Para visitar la congregación de Kangazha subimos a un autobús para empezar nuestro viaje a las regiones rurales. Los asientos eran bancos de madera que se extendían a todo lo ancho del vehículo y en los cuales desde cada lado se iban amontonando los pasajeros con sus compras, que incluían cabras, gallinas y otros animales vivos, hasta no caber más. (Pero no se fija límite. Por eso, si otros quieren viajar se cuelgan de los lados y de la parte de atrás, dondequiera que haya un lugar en el cual poner un pie firme y haya de qué agarrarse. Llenan el techo hasta que parece una muchedumbre de gente con un motor que fuera a paso lento debajo.)

“Esta era solo la primera etapa de nuestro viaje. En cierto lugar desmontamos y empezamos a caminar uno tras otro a través de un bosque de palmeras. Oscureció, de modo que torcimos frondas de palma para convertirlas en antorchas que iluminaran nuestra senda. Parecía que aquella caminata nunca terminaría, pero horas después llegamos y recibimos una afectuosa bienvenida. . . .

“Travancore tiene un clima caluroso y húmedo y una abundancia de palmeras de diferentes variedades junto con arrozales y aldehuelas. Aunque los habitantes quizás no tengan mucho dinero efectivo, cultivan mucho de lo que necesitan y usan abundantemente las palmas para hacer techos y preparar bandejas. De la cáscara del coco hacen utensilios. Los terrenos donde hay arrozales están cruzados por canales de riego, sobre los cuales la única manera de andar es sobre palmeras derribadas. Esto aumenta los riesgos de la testificación de casa en casa. Lo que me sorprendió fue que, habiéndose hecho arreglos para un discurso público, me llevaban a un claro o una unión de sendas rurales en medio de un bosque de palmeras. Allí esperaba pacientemente y, precisamente cuando estaba llegando a la conclusión de que no venía nadie, los hermanos se presentaban. Todavía no he podido descubrir cómo sabían dónde era el lugar de la reunión. Finalmente, entre doscientos y trescientos se reunían para escuchar y nunca quedaban satisfechos con que se les hablara por una sola hora. Esto era un acontecimiento grande y querían oír todo lo que podían. Allí estaban en cuclillas o sobre árboles caídos o sentados en el suelo escuchando cuidadosamente y examinando las cosas en su Biblia . . .

“La culminación de esta gira de Travancore fue una asamblea de tres días en Talapady, del 2 al 4 de septiembre de 1949. ¡Cuánto nos alegramos cuando el hermano Skinner bajó de Bombay para pronunciar el discurso público, al cual vinieron 800 personas!”

PERSEVERAN LOS MISIONEROS EN CALCUTA

Los misioneros que acababan de establecerse en Calcuta estaban tratando de aprender bengalí, el lenguaje de aquel sector. Para ayudar a introducir la obra del Reino en aquel campo, en 1949 la Sociedad produjo la edición en bengalí del folleto El gozo de todos los pueblos. Naturalmente, a los misioneros les tomó algún tiempo ajustarse a la diferencia de condiciones. La hermana Marie Zavitz recuerda lo siguiente: “Cierto día, mientras trabajaba con las revistas en la calle, di una vuelta y me vi ante un hombre que estaba parado allí con una enorme serpiente pitón de unos tres metros de largo. La serpiente me estaba mirando directamente. A mí no me gustan las serpientes. Me puse a gritar y eché a correr calle abajo.” Se trataba sencillamente de un encantador ambulante de culebras de la India que trataba de ganarse su sustento.

La hermana Zavitz continúa su narración: “En otra ocasión yo estaba testificando de casa en casa y una señora quiso una revista, pero me dijo que la pusiera en el escalón. Lo hice. Entonces la señora recogió la revista del suelo y cuando me dio la contribución la dejó caer en mi mano de modo que la mano de ella no tocara la mía. Me hirió el que ella se sintiera tan santa que no quisiera tomar la revista de mi mano. Esto se debía a sus prácticas del sistema de castas.

“En cierta ocasión comencé un estudio con una ‘cristiana’ india y la llevé conmigo a otro estudio. En el camino, nos encontramos en la calle con un señor a quien yo le había dejado un libro. Por eso nos detuvimos para hablar con él acerca del libro. La vez siguiente que fui al estudio de esta señora india, me dijo que no podía acompañarme más. Cuando le pregunté por qué, dijo: ‘Mire, yo soy una mujer de la India y no se me puede ver hablándole a un hombre en la calle, porque en todo el vecindario se hablaría mal de mí. No puedo hablarle a un hombre en la calle ni aunque sea pariente mío.’ Pero algún tiempo después ella se ofreció a salir conmigo de nuevo, y con el tiempo venció aquel problema. Entró en la verdad y con el tiempo fue precursora especial y ahora va por las calles sola.”

Gerald Zavitz recuerda lo siguiente: “Al principio pensábamos que este campo iba a ser fructífero, pero pronto nos dimos cuenta de que el interés era superficial. Estaban dispuestos a escuchar, pero no creían. Todavía se apegaban a su propia filosofía, y al principio pensé en tratar de razonar con ellos en cuanto a su idea de karma, por ejemplo. Su teoría de karma enseña que todo es según la voluntad de Dios y que siempre hay algún bien en todo. Por eso, traté de usar una muy clara ilustración acerca del asesinato de Mohandas Gandhi. Seguramente aquello había sido un crimen malvado; ¡no pudiera haber nada bueno en aquello! Pero no, había algo bueno en ello; lo único que sucede es que no entendemos lo que es. Así, pues, abandoné la idea de tratar de razonar con ellos sobre esa teoría. Aunque una pareja de hindúes han entrado en la verdad aquí en Calcuta, se nos hace más provechoso estudiar con los ‘cristianos’ indios.”

MÁS ADELANTOS EN EL CAMPO BENGALÍ

En las postrimerías de 1949, Hendry Carmichael, graduado de Galaad, hizo una visita de circuito a Bengala. Escribió: “Mientras estaba en Kanchrapara visitando a la congregación recién formada, hice arreglos para viajar a Chapra, una aldea a unos 126 kilómetros al norte de Calcuta. El clero y los misioneros de la cristiandad trataron de hacer cuanto pudieron para evitar que presentáramos un discurso público en Chapra. A pesar de esto, unas sesenta personas se presentaron en una clara noche de luna en un claro al aire libre. Nuestra iluminación artificial venía de una lámpara de petromax. Después del discurso una anciana bengalí dijo: ‘¡Y pensar que yo he estado escuchando al clero toda mi vida y nunca había sabido que todas estas cosas están en la Biblia!’”

Carmichael también escribió: “Mientras iba de casa en casa en Chapra, comencé con dos compañeros y terminé con unas quince personas que me iban siguiendo los pasos. Las casas estaban situadas sobre plataformas de arcilla endurecida por el sol que se levantaban hasta poco más de medio metro del suelo y los techos de palmas se inclinaban directamente hasta ellas, traslapando las plataformas de arcilla con el fin de evitar que las lluvias poderosas mojaran el interior. Cuando se nos invitaba a entrar, teníamos que doblarnos, y subíamos a la plataforma y entonces nos sentábamos en el suelo junto con las otras quince personas. Todos escuchaban y razonaban en cuanto a los textos bíblicos mientras yo los consideraba. En este sector, muchas veces me mantuve sentado hasta las primeras horas de la mañana explicando verdades bíblicas, y sin embargo al amanecer ya estaba despierto para esparcir las buenas nuevas más allá en el campo.”

UN VISTAZO AL PROGRESO

Para 1949, en la India, había un solo superintendente de circuito que rendía servicio a los 270 publicadores y 23 precursores especiales que había en 29 congregaciones... 13 de habla malayalam, 1 de bengalí, y 15 de habla inglesa.

Para cuando nació la nueva República de la India el 26 de enero de 1950, la sucursal de la Sociedad en Bombay se ocupaba en transferir su imprenta desde el suburbio de Sewri a un almacén cerca de la oficina de Love Lane. Era una prensa relativamente nueva, pero mientras estaba siendo descargada ciertos apoyos de madera se rompieron y la prensa cayó al suelo y se averió en un punto vital. No obstante, se le hicieron reparaciones y pronto estaba funcionando bien de nuevo.

¡A TRAVÉS DEL CICLÓN Y LOS DERRUMBES!

En cierta ocasión cuando el superintendente de circuito Hendry Carmichael estaba por partir de Darjeeling, un terrible ciclón azotó aquel sector. Esto estuvo acompañado de lluvias torrenciales que ascendieron a 127 centímetros en dos días. Esto causó muchísimos derrumbes que devastaron la región entera, barriendo con las bustis, o aldeas, y sepultando en la muerte a todo el que había en ellas. De hecho, un derrumbe se llevó la casa que estaba al lado de donde se alojaba el hermano Carmichael. Rocas y escombros se amontonaron contra el lugar donde él estaba, y, como resultado, aquel lugar se llenó de agua y sedimento. Al enterarse de que Darjeeling había quedado aislada del mundo y que pudieran pasar meses antes de que se abriera un camino hacia el exterior, Hendry Carmichael y el precursor Melroy Wells-Jansz decidieron ver si podían salir de allí por su cuenta. Además, se esperaba que condujeran un bautismo en la siguiente etapa de la gira de circuito.

“Primero subimos unos 305 metros hasta llegar a una vieja carretera militar que bordeaba la serranía,” informó el hermano Carmichael. “Al llegar a la carretera la hallamos en terribles condiciones . . . nos esforzamos por avanzar sobre acumulaciones de escombros y árboles y al fin llegamos a Ghoom. Desde allí, empujados por el hambre, seguimos caminando fatigosamente por la carretera principal, que a menudo se desplomaba detrás de nosotros a medida que desde las montañas se precipitaban derrumbes y la barrían con ellos. Un derrumbe cayó entre nosotros, pero pudimos encontrarnos de nuevo. Al fin nos vimos obligados a detenernos. Ante nosotros se abría una enorme brecha de unos 12 metros de extensión y 610 metros de profundidad, por el medio de la cual se precipitaban las aguas rugientes de un torrente. Todo lo que quedaba de lo que había sido el puente del ferrocarril eran las dos vías conectadas por las traviesas. Esto colgaba en el aire cerca de las aguas alborotadas . . .

“Aquella noche nos refugiamos en una choza ferroviaria enganchada en el borde de la montaña, más arriba de la cual había un enorme montón de piedras que podían precipitarse en cualquier momento. Después de una noche de insomnio e indescriptible penalidad, salimos a enfrentarnos de nuevo con aquel par de vías. . . . Llovía a torrentes y el viento meneaba de lado a lado las vías, pero al fin ambos nos encontramos al otro lado. Sin embargo, nuestras dificultades no habían terminado, porque pronto llegamos a Sonada, donde nos encaramos con otro abismo. Pero esta vez no quedaban vías del tren. . . . Subimos por el precipicio hasta una altura de 914 metros, a veces muy cautelosamente y de espaldas a la cara del precipicio, y progresamos lentamente por salientes peligrosos hasta que no hubo más saliente. Los derrumbes se habían llevado hasta el saliente, de modo que nos vimos obligados a volver por donde habíamos venido hasta que hallamos otro lugar por el cual subir. Finalmente, trepamos sobre la cumbre, y penetramos en un bosque que era territorio de osos salvajes. Bajamos hasta Kurseong después de una caminata de dos días y una noche. Llegamos con hambre, cubiertos de lodo, con los pies llenos de ampollas y sangrantes, pero salvos y en otros respectos sanos. Un sacerdote católico romano que nos vio llegar dio aviso de esto a la gente del pueblo. No obstante, logramos el propósito de nuestra visita.”

PROVECHOSO VIAJE AL SUR DE LA INDIA

Se decidió que el hermano Skinner hiciera un viaje al sur de la India y visitara a los hermanos de Kanara del Sur y Travancore. Hendry Carmichael, el superintendente de circuito, aunque entonces estaba recuperándose de una seria operación, acompañó al superintendente de sucursal en esta gira. Los dos hermanos salieron de Bombay por vapor costanero y se detuvieron en Mangalur un fin de semana. Allí hallaron a un grupo de catorce personas que se interesaban en la verdad y que estudiaban con regularidad La Atalaya en kanarés. Ninguna sabía inglés muy bien y no había intérprete. Por lo tanto, el discurso público se anunció como reunión en inglés, en la cual hablaría el hermano Skinner. Cuando se considera que el discurso fue anunciado un solo día, fue sorprendente notar una concurrencia de noventa personas.

En el siguiente lugar, Cochin, se habían hecho arreglos para celebrar una asamblea en un esfuerzo por comenzar algo en esta parte del campo. Bajo el dominio británico Cochin había sido un estado separado de Travancore, con su propio maharajá y sistema de gobierno, aunque la gente del estado de Cochin hablaba malayalam, como los de Travancore. Sin embargo, hasta aquel tiempo la mayor parte del trabajo que se había efectuado en este campo de habla malayalam se había hecho en el estado de Travancore, en el sur. En la sesión de apertura de esta asamblea de Cochin hubo una concurrencia de 210 personas. De treinta a cuarenta personas que se interesaban en la verdad habían venido de Travancore. Hubo 110 Testigos participando en la actividad de testificar con relación a la asamblea y los ojos asombrados de la gente de Cochin vieron de veinte a treinta hermanas andando por el pueblo con cartelones en los cuales se anunciaba el discurso público... algo que nunca antes se había visto en Cochin. Esta es una ciudad saturada de catolicismo romano, con un obispo residente. Sin embargo, hubo una concurrencia final de 1.022 personas a la reunión pública, de modo que fue la más grande asamblea que se había celebrado en la India hasta aquel tiempo. Fue satisfaciente observar el bautismo de veinticinco personas y hallar a un grupo de cinco hombres de habla inglesa que deseaban formar una congregación.

EVALUANDO EL AUMENTO

El esparcir a los misioneros por todo el país obró como fuerza estabilizadora y creó confianza en los hermanos locales de la India, cuando unos y otros trabajaron juntos.

En Calcuta se habían comenzado varios estudios bíblicos con hindúes. ¿Indicaba esto una penetración sin precedente en el campo hindú? Se estaban conduciendo treinta y ocho estudios bíblicos de casa entre los hindúes de habla bengalí y el informe dijo: “Esto es solo el principio.” Sin embargo, junto con los comentarios esperanzados había expresiones características como las siguientes: “Tienen estudios por cortesía,” “para mejorar su inglés,” “para estudio comparativo, pero estando resueltos a nunca cambiar de religión.” Un informe expresó una verdad general que revela la actitud de la mayoría de los hindúes, al decir: “Hay antipatía general a toda religión revelada, y no pueden aceptar la idea de un rescate.”

En 1950 se había enviado un cuestionario a los hermanos para ver exactamente cuántos estudios bíblicos se estaban conduciendo con personas que no afirmaban pertenecer al cristianismo. El resultado mostró que en toda la India se conducían 114 estudios bíblicos de casa con hindúes, budistas y otros que no eran “cristianos.” Se había dado comienzo a unos cien estudios que luego fueron descontinuados. Treinta y cuatro de estas personas asistían a nuestras reuniones, once habían participado en el servicio del campo y dos se habían bautizado. En 1951, las respuestas revelaron que había ochenta y tres estudios bíblicos, una baja de treinta y uno. Pero trece individuos que no habían sido cristianos nominales estaban participando en la testificación y tres se habían bautizado. Por consiguiente, el aumento venía principalmente de los que afirmaban ser cristianos. Había sido animador el ayudar a cincuenta y nueve discípulos nuevos a llegar a la dedicación y al bautismo en aquel año, de modo que se alcanzara un máximo de 499 Testigos.

DIFICULTADES EN PUNA

El esparcimiento del cristianismo verdadero en la India no era cosa que agradara a ciertos movimientos religioso-políticos, particularmente el de los R. S. S. o los Rashtriya Seva Sangh (Siervos de la Patria), conocidos por todo el país como el grupo que asesinó a Mohandas K. Gandhi en 1948. En octubre de 1951 trataron de crear dificultades durante una asamblea de circuito que celebrábamos en Puna. El 14 de octubre el hermano Skinner había de pronunciar el discurso público en el salón llamado Gokhale Hall, en una localidad sólidamente hindú. Pero una muchedumbre de alborotosos anticristianos desbarató la reunión y los hermanos tuvieron que salir de allí en medio de burlas y gritos de: “¡Fuera de la India!” También se les amenazó con violencia. Ni siquiera la policía pudo restaurar la ley y el orden.

Todos los hermanos se reunieron en el Salón del Reino de Puna, donde completaron el programa de la asamblea. Después de aquello los hermanos Skinner y Carmichael fueron al cuartel policíaco y presentaron una queja. Entonces se hicieron planes para celebrar otra reunión pública en el mismo salón el 31 de octubre, pero esta vez con protección policíaca. Los hermanos organizaron otra campaña de publicidad y distribuyeron 10.000 hojas sueltas en los idiomas marathi o mahárata e inglés. Cuando llegó la hora para la reunión había dos oficiales de la policía y unos doce agentes policíacos presentes. Escasamente había terminado el hermano Skinner su introducción, cuando de nuevo estalló el alboroto. La policía intervino, pero en poco tiempo se vio superada en números y pronto se reunieron grandes muchedumbres de gente que gritaba, de modo que parecía que los hermanos y las personas interesadas en la verdad que se habían reunido estaban en peligro.

Sin embargo, se habían hecho arreglos con un vecino cuya verja trasera daba hacia el terreno del salón para que, si surgían dificultades, él abriera la verja y permitiera que los hermanos escaparan. Así, mientras la policía batallaba contra las fuerzas tremendamente superiores al frente, los hermanos fueron saliendo silenciosamente sin que los observaran y todos escaparon sin daño. Más tarde, los periódicos dieron considerable publicidad al asunto, mucha de la cual era desfavorable para el pueblo de Jehová. El superintendente de la sucursal envió una carta de protesta contra la violación de los derechos constitucionales de los Testigos a libertad de palabra y adoración al ministro de asuntos interiores, Gobierno de Bombay, con copias al primer ministro Nehru y al inspector general de la policía, estado de Bombay.

OTRA VISITA DESPIERTA OPTIMISMO

Un suceso sobresaliente para la India fue la llegada de los hermanos Knorr y Henschel en enero de 1952. Ellos se separaron en Karachi, Paquistán, pues el hermano Henschel se dirigió a Delhi y Calcuta y el hermano Knorr a Bombay y el sur de la India.

En Madrás, el hermano Knorr se reunió con un grupo de misioneros. Aquel mismo día, a las cuatro de la tarde, cincuenta y siete hermanos se reunieron para escuchar un discurso. A las seis de la tarde, noventa y cinco vinieron para escuchar el discurso público.

Al día siguiente, los hermanos Knorr y Skinner partieron hacia una asamblea en Ernakulam, cruzando por agua desde Cochin. Doscientos sesenta sonrientes hermanos de Travancore esperaban para recibir a los viajeros. “Aunque solo pudimos hablarles por medio de un intérprete, su amor teocrático era tan manifiesto como el que se encuentra entre el pueblo de Jehová en cualquier parte,” escribió el hermano Knorr. La asamblea expresó gran gozo cuando recibió el libro “Sea Dios veraz” en el lenguaje malayalam. A la reunión pública que se celebró aquella noche concurrieron 700 personas.

“El día siguiente subimos al avión que iba a Bombay, donde me encontré de nuevo con el hermano Henschel y oí sus experiencias de Delhi y Calcuta,” escribió el hermano Knorr. En Delhi, el hermano Henschel halló a varias personas que mostraron interés, particularmente mientras trabajaba de casa en casa con un precursor local. Los hermanos apreciaron mucho el discurso que pronunció la primera noche, y el segundo día setenta y tres personas vinieron a la reunión pública, la mayor concurrencia que se había tenido hasta aquel tiempo.

En Calcuta, setenta y cinco personas llenaron por completo el Salón del Reino para la visita del hermano Henschel. La congregación pequeña, pero en desarrollo, de aquel lugar estaba recibiendo la ayuda de los cinco misioneros, el matrimonio Zavitz, Marjorie Haddrill, Florence Williams y Joyce Larke. El hermano Knorr declaró: “Artistry House, un lugar famoso por sus exhibiciones de pinturas y tejido, fue alquilado para el discurso público y 205 personas oyeron la respuesta a la pregunta: ‘¿Hará frente la religión a la crisis mundial?’ Aquí también hubo un estimulador margen de nuevo interés que pudiera desarrollarse en el futuro.”

Fue interesante también esto que escribió el hermano Knorr: “Un precursor que trabaja en Darjeeling, en la frontera de Nepal, contó que allí había centenares de misioneros sectarios que habían venido de la China debido a la persecución. Darjeeling no es una ciudad muy grande, y uno se pregunta qué pudieran estar haciendo allí tantos misioneros. El hermano explicó que no hacen mucho. Algunos de ellos reúnen niñitos y les enseñan himnos, por lo cual los niños reciben porciones de arroz que se les prometen. Es el alimento lo que produce la respuesta, y cuando en el país hay escasez de alimento, mayores cantidades de niños vienen. Sin embargo, los niños no aprenden nada acerca de lo que la Biblia enseña. Otros misioneros ofrecen tes gratuitos en la tarde, y cuando la gente se reúne para el té y los niños están cantando se toman fotografías, que a los misioneros les gusta enviar a los Estados Unidos o a otros lugares para dar prueba de lo que están ‘logrando.’ Basándose en esto, piden más dinero, de modo que hacen de esta práctica un fraude.

“Debido a que la verdad denuncia estos fraudes y la hipocresía, estos sectarios se enojan mucho con los testigos de Jehová y la presencia de sus misioneros en la India. Muchas veces tratan de hacer que la gente rechace nuestro mensaje por medio de amenazarlos con pérdida de empleo, o de tratamiento curativo o educación para sus hijos. Pero pronto queda claro quiénes son los verdaderos amigos de la gente. Cuando de vez en cuando los cambios gubernamentales colocan a los llamados paganos en el poder, los misioneros seudocristianos a menudo recogen sus cosas para mudarse a un lugar donde la vida se les haga más fácil. Por lo tanto, no cumplen con los requisitos apostólicos, . . . pesada culpa tiene que caer sobre ellos por la manera en que su religión falsa le ha fallado así a la humanidad.”

La asamblea principal que se había programado entonces para la India había de celebrarse en Bombay. Empezó el 14 de enero de 1952. Entonces, en una sesión privada, se instó a los misioneros a aprender el lenguaje que hablara la mayoría de las personas de cada localidad.

“La asamblea se llenó de gran gozo cuando se presentó ‘Sea Dios veraz’ en kanarés,” escribió el hermano Knorr. “Un punto prominente tuvo que ver con la reunión pública. Yo había recibido una nota amenazadora marcada por la hoz y el martillo del comunismo. El que la escribió mencionó un disturbio anterior que había interrumpido una reunión pública en Puna unos meses antes. Se le notificó esto a la policía, pero todo marchó sin percance y hubo una concurrencia total de 784 personas que escucharon el discurso. Después, muchas hicieron preguntas. Hay que mencionar que cuarenta y tres personas se presentaron para bautizarse en agua.”

De paso, veintinueve de las personas que se bautizaron en aquella asamblea eran hermanos de habla kanaresa/konkani que habían venido de aquel solo club de comunidad que hallaron los hermanos Karkada, padre, y Satyanathan allá en 1949. Durante la asamblea el hermano Knorr le habló a Arthur Kaunds, y le dijo que sería bueno que seis de estos hermanos de habla kanaresa/konkani se mudaran como precursores especiales al campo en el cual se hablaba su idioma. Poco después de haber dado a conocer esto Kaunds a los hermanos, los precursores John Maben y Raphael Louis salieron de Bombay para servir donde había gran necesidad de ayuda. Más tarde, otros los siguieron, incluso Ruzario Lewis. Él se fue a Cundapur, y luego a Brahmavar, donde trabajó enérgicamente para establecer congregaciones.

Durante el breve intervalo entre las visitas de 1947 y 1952 del hermano Knorr había habido aumento. En 1947 había solo 198 publicadores en la India británica. Sin embargo, para noviembre de 1951 había un máximo de 514 publicadores en la India. Además, había veintitrés misioneros y dieciocho precursores locales que servían en la India. Se comprende el que nuestros visitantes de la oficina central de la Sociedad partieran con un sentimiento de optimismo en cuanto a una intensificación de la proclamación del Reino en este vasto país.

LOS MISIONEROS, FUENTE DE ESTÍMULO

Ciertamente el aumento continuó durante el año 1952 a pesar de la oposición religiosa. Ahora que la hermana Jeffries había partido de Bombay para trabajar con Marjorie Haddrill en el hogar misional de Calcuta, la nueva compañera de Margrit Hoffman fue Nasreen Mall, una hermana precursora india.

Allí en Bandra, las hermanas Hoffman y Mall estaban trabajando en una localidad muy pobre entre gente azotada por la pobreza que vivía en chozas, cuando se encontraron con severa oposición por parte de un sacerdote católico romano que había entrado en una choza donde Margrit Hoffman consideraba la Biblia con un señor de nombre William Parmar. El sacerdote se descontroló por completo, quitó de la mano de la hermana Hoffman unos folletos y trató de patearla a ella. Le desbarató los folletos y la amenazó con violencia, diciendo que estas personas eran “su rebaño.” Al momento se reunieron muchos vecinos allí y a los niños se les dijo que insultaran a la hermana en toda ocasión en que se acercara a aquel lugar. Pero Margrit Hoffman persistió y el hombre en cuya choza aconteció esto se hizo publicador regular del Reino. El hermano William Parmar tuvo el valor de mantenerse firmemente a favor de lo que era correcto. Siete publicadores del Reino de ese grupito de chozas con el tiempo se regocijaron por haber obtenido libertad de la “prisión” católica romana.

En Delhi, la capital de la India, se estableció un nuevo hogar misional. A principios de 1952 los hermanos canadienses Bernard Funk y Peter Dotchuk llegaron a la India desde la Escuela de Galaad y pronto fueron enviados a la capital. La Sociedad transfirió a los hermanos George Singh y Arthur Sturgeon desde Madrás para que se unieran a éstos y trabajaran con la pequeña congregación que se desarrollaba allí.

A los nuevos misioneros no les tomó mucho averiguar a qué se encaraban con relación a la población no cristiana. Por ejemplo, a Bernard Funk, “los hindúes le daban la impresión de ser esquivos y elusivos en todo lo que les presentaba para considerarlo.” También notó una tendencia hacia evadir responsabilidad, como cuando “un amo de casa nos remitía al ‘hermano mayor,’ entonces el hermano mayor nos remitía al padre y el padre al propietario.” Además, el hermano Funk notó que las iglesias de la cristiandad le habían enseñado a la gente a esperar que la religión les suministrara beneficios materiales, “y por eso muchos fingían estar interesados, mientras que en realidad tenían otro motivo en el corazón.” Además, halló que las costumbres sociales estaban tan directamente enlazadas con la adoración ‘que un cambio de religión significaba el quebrantamiento de la mayoría de las costumbres, algo que muchos no podían hacer.’ Sin embargo, los misioneros perseveraron, declarando el mensaje del Reino y siendo una fuente de estímulo a los Testigos locales.

BUENOS RESULTADOS EN BRAHMAVAR

La influencia de los misioneros también fue un estímulo para la obra del Reino en Brahmavar. En la costa de Konkan de la India, alrededor del sector de Brahmavar, hay muchos estuarios en los cuales hay esparcidas muchas islitas, y en éstas había familias interesadas en la verdad. El hermano Carmichael recordó lo siguiente de su actividad allí en la obra de circuito: “El medio de comunicación en las regiones de las aguas interiores era un tronco de árbol hueco empujado por palos largos. Dondequiera que hablábamos a multitudes de centenares de personas al aire libre, se manifestaba interés.”

Acerca de la misma visita de circuito, Arthur Kaunds escribió: “Por Brahmavar y las aldeas cercanas desarrollamos estudios y despertamos interés en varias islas fluviales. Estos ‘cristianos’ con antecedentes sirios y católicos romanos estaban aprendiendo la verdad. Nos sentábamos alrededor de una lámpara de kerosene en sus casas de arcilla y aprendíamos y cantábamos cánticos del Reino. Entre estas aldeas una buena cantidad de la población ‘cristiana’ se ha hecho testigos de Jehová, y la verdad originalmente les llegó de parientes creyentes de entre los miembros del club de comunidad de Bombay.”

Durante aquella gira de circuito de Brahmavar y su distrito, en una aldea se hicieron arreglos para pronunciar un discurso público en un teatro construido de estera. Ciento treinta personas se presentaron para escuchar el discurso, pero todas se mojaron por completo cuando se desató una tempestad de lluvia sobre ellas. Sin arredrarse, los hermanos anunciaron otra reunión para el día siguiente. En aquel tiempo 300 personas concurrieron y muchas dejaron su nombre y dirección para que los precursores las visitaran. En un pueblo cercano se celebró una reunión pública, pero la oposición hizo imposible obtener un salón público. Por eso, se hicieron arreglos para celebrar una reunión al aire libre. El pueblo entero se llenó de agitación mientras se dio publicidad a este acontecimiento y 150 personas se presentaron para oír al discursante. De nuevo se entregaron varios nombres y los precursores kanareses recibieron un buen principio en su nueva asignación.

PROBLEMAS CON LA ENTRADA DE MISIONEROS

Desde entonces definitivamente empezaron a aumentar las dificultades en cuanto a lograr la entrada de misioneros en la India, particularmente ciudadanos estadounidenses. La comunidad hindú en general se resentía por la presencia de misioneros “cristianos.” Siempre había algunas sectas pequeñas de hindúes pidiéndole al gobierno que restringiera las actividades misionales. En el año 1953 este movimiento empezó a desarrollarse. Sin embargo, aparte de algún clamor y perturbación en ciertas localidades, esto no afectó la obra de los testigos de Jehová en conjunto.

Aunque se había inducido al gobierno a investigar la obra de algunos misioneros de la cristiandad y el gobierno hasta emprendió acción contra algunos por lo que parecía ser entremetimiento en asuntos políticos, nosotros agradecimos a Dios que no se intervino seriamente con los testigos de Jehová. La prensa pública había sido el foro de mucho argumento a favor y en contra de la obra misional “cristiana.” Los protagonistas en la lucha contra la actividad evangélica organizaron reuniones públicas para agitar el sentimiento popular contra la obra de los misioneros. Un informe periodístico dijo: “El presidente del extremista Partido Hindú Mahasaba dijo en una reunión pública que la obra de 5.000 misioneros aquí en la India es una amenaza a la solidaridad e integridad de la India.”

En 1952 se hizo difícil por un buen espacio de tiempo el lograr la entrada de un misionero de la Watch Tower en el país. Después de mucha dificultad en obtener un visado de entrada, Howard Benesch llegó para casarse con la misionera Molly Thompson en Bangalur. Ellos permanecieron en Bangalur, pero a él no le permitieron permanecer en la India por mucho tiempo. El gobierno rehusó extenderle su visado residencial después de doce meses. Por eso, la Sociedad envió al hermano Benesch y a su esposa a Dacca, en Paquistán Oriental, para que trataran de desarrollar la obra del Reino allí. Eran los únicos testigos de Jehová en Paquistán Oriental.

En 1953 unos graduados de Galaad que eran ciudadanos estadounidenses fueron asignados a la obra misional en la India, pero se les negó terminantemente el permiso para entrar en el país. Desde entonces en adelante, solo ciudadanos del Commonwealth Británico que hubieran recibido entrenamiento en Galaad eran asignados a la India, puesto que ésta también era miembro el Commonwealth.

ASAMBLEA TOTALMENTE EN MALAYALAM

Ahora que en Ernakulam, en Travancore, se había abierto un hogar misional, se decidió tener una asamblea que fuera totalmente en malayalam. El lugar que se seleccionó fue Upputhara, una aldea situada bien arriba en la cordillera Alta, y la asamblea fue organizada por el superintendente de circuito V. C. Itty. El lugar estaba más allá de los terrenos de té, a 24 kilómetros de la oficina de correos más cercana. Pero en 1953 había una pequeña congregación de unos veinte publicadores allí. Los hermanos locales se ganaban la vida cultivando pimiento, jengibre y otras especias. El hermano Skinner estuvo en aquella asamblea y recuerda lo siguiente:

“Los hermanos habían levantado un pandal, es decir, un techo protector hecho de palmas plegadas y apoyado en palos de bambú. Esta estructura no tenía lados, de modo que la brisa podía pasar por ella y refrescar. Los hermanos alquilaron un generador portátil, que suministraba energía para tres lámparas eléctricas sobre la plataforma y un equipo de altavoz de 30 vatios. La publicidad se efectuó por medio de anuncios colgantes de tela, cartelones y hojas sueltas en un radio de 8 a 16 kilómetros. La primera sesión comenzó con una concurrencia de 283 personas, entre las cuales había muchas personas del público interesado, y en la reunión pública contamos 522, pero muchas más pudieron oír desde lejos por medio de dos altavoces que fueron colocados en árboles fuera del pandal. Desafortunadamente, una tormenta eléctrica se presentó a la hora de la reunión pública y no hay duda de que la lluvia evitó que algunos asistieran a la reunión. En un río cercano se bautizaron veintisiete personas.

“Una cosa que me complació mucho fue la manera en que los dos misioneros se esforzaron por usar el idioma malayalam. Douglas Fraser pronunció un discurso en inglés, pero con una introducción de cinco minutos en malayalam. También concluyó en malayalam. Su hermano Donald presentó una demostración de cuarenta minutos, con la ayuda de dos hermanos locales, completamente en malayalam.”

ASAMBLEA “SOCIEDAD DEL NUEVO MUNDO”

La Asamblea “Sociedad del Nuevo Mundo” de los testigos de Jehová había de celebrarse en la ciudad de Nueva York en 1953. Cundió la excitación entre los hermanos de la India cuando se anunció que delegados de la India irían a aquella asamblea. ¡Qué deleite fue para el hermano A. J. Joseph el que su hija más joven, Gracie, asistiera a la Escuela de Galaad junto con su compañera de clases india Nasreen Mall! Poco se imaginaban que estarían trayendo a su país nativo una buena cantidad de otros misioneros. Entre los delegados de la India que asistieron a aquella famosa asamblea internacional celebrada en Nueva York en 1953 estuvo el hermano A. J. Joseph. Más tarde, los delegados compartieron con los hermanos de la India las buenas cosas que habían oído, en una asamblea que fue “eco” de aquella en Bombay. En la asamblea de Bombay hubo 358 hermanos presentes, y cuarenta y ocho personas se bautizaron. Una muchedumbre final de 707 personas vino a escuchar el discurso público “Después del Armagedón... el nuevo mundo de Dios.”

BASE PARA EXPANSIÓN

Se colocó la base para más expansión en la India precisamente después de esta asamblea debido a que junto con las hermanas Gracie Joseph y Nasreen Mall llegaron más graduados de Galaad. Se preparó un segundo hogar misional en Trichur en Travancore. Allí la familia misional fue asignada al campo de habla malayalam, y la hermana Joseph les sirvió de instructora en el idioma.

Más al norte, en Ahmadnagar o Ahmednagar, un nuevo misionero, Percy Gosden, de Australia, se unió al hermano Cotterill. Allí trabajaron juntos en el campo de habla marathi. Más al norte todavía, en las llanuras del río Sutlej en el Pendjab oriental, se obtuvo otro hogar misional en Jullundur. Cinco misioneros fueron asignados para trabajar allí, entre ellos Nasreen Mall, que ahora podía trabajar en el sector en el cual se hablaba su propio idioma, urdu. Así, trece nuevos graduados de Galaad habían llegado a la India, de modo que la cifra de estos bien entrenados trabajadores ascendió a treinta y uno.

UN SIJ ACEPTA LA VERDAD

Para este tiempo, Samuel Waller, de Bombay, estaba testificando en la calle, anunciando una conferencia pública, cuando un joven de la religión sij se detuvo para tomar una hoja suelta. ¡Imagínese la sorpresa de los hermanos cuando este sij con su turbante entró en el Salón del Reino para oír el discurso! Se llamaba Harjit Singh Dadyala. Concordó en estudiar la Biblia con la ayuda del libro “Sea Dios veraz.”

En la religión sij todos los hombres se dejan crecer el pelo y nunca se afeitan. Recogen su largo cabello, del cual están muy orgullosos, en forma de bola sobre la cabeza y lo cubren con un turbante. Por eso, la sorpresa de los hermanos siguió aumentando cuando este caballero sij entró en su Salón del Reino en Bombay cierto día con el cabello recortado y cepillado al estilo occidental y sin barba. Estaba claro que él era lo suficientemente humilde como para dejarse enseñar y que no temía seguir la senda de la verdad. No fue fácil para Harjit Singh Dadyala dedicarse a Jehová y bautizarse. Dos veces fue rechazado de la casa de su padre, golpeado y amenazado de muerte si no renunciaba al cristianismo. Más tarde, llenó una solicitud para alistarse como precursor. El hermano Dadyala gradualmente progresó hasta el punto de recibir la oportunidad de entrenarse en Galaad.

BUENA OBRA POR TESTIGOS INDIOS

Los hermanos de la India estaban efectuando excelente trabajo en todo el campo. En Delhi, el hermano Addison, de edad avanzada, estaba empleado en una oficina del gobierno central donde testificaba a su cuerpo de trabajadores mientras esperaba el autobús cada día. Esto hizo que muchos se expresaran sarcásticamente, pero movió a otros a investigar. Pronto un hindú empezó a estudiar la Biblia y asistió a algunas reuniones. En poco tiempo se matriculó en la Escuela Teocrática y empezó a participar con regularidad en el servicio del campo. Se bautizó en una asamblea de circuito en Jullundur. Este nuevo hermano, R. P. Nigam, influyó en su sobrino hindú, I. P. Nigam, de modo que éste también empezó a estudiar la Biblia y comenzó a asistir a las reuniones con regularidad.

En el sur de la India también hubo adelanto en el esparcimiento del cristianismo verdadero a los no cristianos. El joven hermano Eric Falcon, quien tenía una granja al sur de Bangalur, en las afueras, empezó a presentar la verdad a los que trabajaban en su granja. Los que trabajaban en la granja de Falcon eran en su mayoría analfabetos. La lengua de ellos era el telugu. El hermano Falcon conocía ese idioma y podía hablarles acerca del Dios verdadero Jehová y su Hijo, Jesucristo. Debe haber habido unos cien trabajadores en la granja, con sus familias. Con el tiempo, unos veinte de estos trabajadores se dedicaron a Jehová y se bautizaron. A pesar de que eran analfabetos, iban a aldeas vecinas en los fines de semana para compartir con otros lo que habían aprendido acerca de Cristo y el reino de Dios.

DE NUEVO DIFICULTAD EN PUNA

Al tiempo del Memorial de 1954 se produjo dificultad una vez más en Puna. Richard Cotterill, que trabajaba como misionero en Ahmadnagar, recibió una asignación de viajar a Puna para encargarse de los arreglos para el Memorial allí. El grupito lo celebró el sábado, y Cotterill permaneció allí para pronunciar un discurso público el día siguiente. Él nos cuenta lo que sucedió:

“Acabábamos de celebrar el estudio de La Atalaya cuando una muchedumbre grande de hindúes de habla marathi, encabezada por uno de sus líderes, quien había desbaratado las reuniones anteriores, entró en el lugar precisamente antes de que comenzara el discurso. Después de haber oído la primera oración, clamaron: ‘¡Hable en marathi! ¡Hable en marathi!’ Se les recordó que se había anunciado que el discurso se pronunciaría en inglés, que habíamos hecho arreglos para tener discursos en marathi y que éstos se habían presentado en Puna muchas veces. Pero esta gente quería causar problemas. Tratamos de mudarnos al salón del hotel, puesto que estábamos afuera en el jardín. Pero ellos impidieron que pronunciáramos el discurso allí. Entonces hicieron que la policía nos llevara, a las hermanas Mulgrove y Newland y a mí, al cuartel policíaco. Uno de sus líderes se puso de pie en una plataforma elevada . . . y se puso a entonar la frase: ‘Le estimamos, Sr. Skinner.’ Entonces vino el coro: ‘Pero sálgase de la India.’ ‘Le estimamos Sr. Cotterill’... entonces el coro: ‘Pero sálgase de la India.’ Más tarde nos enteramos de que a la gente del sector del acantonamiento de Puna se le dijo que no tomara literatura de los testigos de Jehová.”

Poco después de este incidente, los hermanos Cotterill y Percy Gosden fueron transferidos de Ahmadnagar a Puna. Parecía práctico hacer esto, puesto que Puna era una zona más grande y más cosmopolita. Varias familias de habla marathi o mahárata en Puna estaban mostrando algún interés en la verdad y a los dos misioneros se les hizo posible edificar la pequeña congregación de aquel lugar. Para ayudarlos y estimularlos en su actividad, la Sociedad hizo disponible en aquel año la edición marathi de “Sea Dios veraz.”

LA OPOSICIÓN FRACASA

Debido a los excelentes ejemplos de los misioneros, la obra de los precursores especiales entre los hermanos locales continuó en expansión. Ruzario J. Lewis, uno de los hermanos de habla konkani/kanarés, se hizo precursor especial y estaba trabajando en su distrito nativo original de la costa de Konkan cerca de Brahmavar. Sus actividades enérgicas no quedaron sin ser notadas por los líderes religiosos católicos locales, quienes incitaron a los católicos a oponerse a su obra. En cierta ocasión, hasta le quemaron su pequeña canoa. En ella el hermano Lewis había viajado mientras testificaba por la región de las aguas del interior de Brahmavar. No obstante, él se apegó a su asignación y las personas de corazón sincero respondieron. Por ejemplo, el clero y los líderes católicos trataron de imponer una proscripción a sus actividades, y se esforzaron por lograr que fuera echado de aquel sector. Pero el hermano Lewis acudió al cabeza local de la aldea, llamado el Patel. El Patel convocó una reunión de católicos y Lewis, para escuchar lo que decían ambos lados. Después de oír la explicación bíblica que dio el hermano Lewis de su obra por asignación divina, aunque el cabeza de la aldea era hindú anunció que Lewis podía permanecer allí y continuar su predicación.

Sin embargo, esto no detuvo a los católicos. Planearon la muerte del hermano Lewis. Cierta noche, mientras él regresaba a su casa después de haber pasado el día en el servicio del campo, cruzaba la senda de la selva en la oscuridad. Mientras se acercaba a una charca, un matón se abalanzó contra él para empujarlo en la charca y ahogarlo. Ambos lucharon al borde del agua y, providencialmente, alguien pasó por allí, lo cual hizo que el atacante se apartara y huyera. Después de eso, el hermano Lewis siempre planeaba una ruta diferente para ir a su territorio y volver.

En una aldea murió un infante de diez días de edad de una persona que se interesaba en la verdad. Entre estos aldeanos, una de las excusas más comunes para no interesarse en la verdad giraba alrededor de la pregunta: “¿Quién me enterrará cuando yo muera?” La muerte de este niño hizo que la gente de allí se preguntara qué harían los testigos de Jehová.

La Iglesia Católica local no quiso permitir que el infante fuera enterrado en su cementerio. Por eso Ruzario Lewis entró en acción. Habló a las autoridades locales y éstas le otorgaron cierto terreno para que los testigos de Jehová pudieran tener su propio cementerio. El hermano Lewis pronunció un sermón tan excelente en el entierro que centenares de personas oyeron acerca de lo que dijo y se despertó mucho interés. De paso, durante un período de veintidós años, comenzando en 1954, Ruzario Lewis ayudó a noventa y cuatro personas a hacerse publicadores dedicados del reino de Dios.

ENFRENTÁNDOSE A LAS RESTRICCIONES

El libro ¿Qué ha hecho la religión para la humanidad? fue muy apropiado para las gentes del Asia, pues contenía muchas importantes verdades acerca del budismo, el islam y el hinduismo. Sin embargo, a algunas personas no les gustó lo que decía acerca de estas religiones no cristianas. Por eso, en 1955 el gobierno de la India prohibió la distribución pública de este libro, aunque permitió que los hermanos poseyeran sus propios ejemplares personales. Ellos podían estudiar esta publicación juntos y usar lo que aprendían en su servicio del campo.

Estaban imponiéndose restricciones a los misioneros extranjeros en conjunto, con el fin de limitar la actividad misional a obra puramente social, educativa o médica. Se formó un comité gubernamental para investigar las actividades de las misiones cristianas. En 1955 le enviamos un ejemplar del folleto La cristiandad o el cristianismo... ¿cuál es “la luz del mundo”? al presidente de este comité. Él acusó recibo del folleto y respondió: “Tal como la cristiandad difiere del cristianismo (como declara su folleto) así difiere de Jesús el Hijo de Dios el cristianismo. Me parece a mí que la mente humana ha trascendido del tipo institucional de religión (de templo, iglesia y mezquita), y busca nueva luz para que el hombre se encuentre con el hombre bajo la vasta bóveda celeste con la verdad como su escritura y el corazón animado por la bondad amorosa.” El escritor era hindú y su declaración probablemente refleja el pensamiento general del hindú educado de término medio. Muchos nunca entran en sus templos hindúes. Afirman que son buscadores de la verdad, pero se apoyan en las filosofías de los hombres.—Col. 2:8.

AJUSTES ENTRE LOS MISIONEROS

Ahora surgió un nuevo centro misional en Ahmedabad en Gudjerat o Gujarat. Aparte de la ciudad de Bombay, con esto empezó más o menos la obra en el campo de habla guzrati o gujarati. Ahmedabad es una ciudad conocida como lugar en el cual se encuentran las arquitecturas hindú, musulmana y jain. Había llegado a ser una ciudad elaboradora de algodón y seda, donde también se producen cosas como encaje, artículos de joyería y tallado en madera. Con el tiempo, varias familias de habla guzrati aceptaron la verdad de entre los que afirmaban ser cristianos allí.

Ahora se nombró al hermano Cotterill para que efectuara obra de circuito y su actividad lo llevó casi de un extremo de la India al otro. Él viajaba a los hogares misionales de Travancore, Bangalore (Bangalur) y Madrás, entonces subía a Calcuta y seguía adelante a Darjeeling y Kalimpong. En 1955, en Darjeeling, el punto desde donde comenzaba el ascenso al Himalaya, Cotterill conoció al guía sherpa Tenzing Norgay, el hombre que fue el primero en llegar a la cumbre del Everest con sir Edmund Hillary. El hermano Cotterill le testificó a Tenzing; le habló acerca de vivir para siempre y disfrutar de las hermosas montañas de Jehová bajo condiciones de perfección. Tenzing respondió amigablemente y prometió leer el folleto Base para creer en un nuevo mundo.

Debido a ciertas circunstancias que se desarrollaron, surgieron vacancias en algunos hogares misionales. Por ejemplo, Nasreen Mall, que entonces estaba asignada a Kanpur (Cawnpore), enfermó gravemente y tuvo que experimentar una grave operación quirúrgica, de la cual nunca se recobró. La muerte de Nasreen Mall fue un golpe para el campo misional.

EL PROBLEMA DE AJUSTARSE

En julio de 1955, en el Estadio Yankee, ciudad de Nueva York, aconteció la graduación de la clase veinticinco de la Escuela de Galaad. Entre los graduados estuvo Mammoottil Aprem Cheria, que procedía del Betel de Bombay y que también había sido precursor abajo en Travancore. Él y otros de aquella clase fueron asignados a la India.

El 17 de noviembre de 1955, cuando dos de los misioneros, las misioneras June Riddell y Brenda Stafford, llegaron a Bombay, había motines en las calles, con disparos y quema de autobuses. Esto, por supuesto, no hacía más fácil el problema de ajustarse a nuevas circunstancias. La hermana Riddell (ahora la Sra. June Pope) dijo esto de sus primeras impresiones: “Después de un largo viaje por mar, cuando finalmente el barco arribó y pasamos a tierra, el calor parecía envolvernos como una sábana. De súbito vimos a una hermosa dama vestida en lo que me pareció el más grácil vestido que había visto. Sí, era el sari. La dama parecía una princesa india. Nos estaba llamando por señas y, cuando nos acercamos a hablar con ella, se identificó como la hermana Agnes Kamlani. Mientras nos transportábamos rápidamente en su automóvil, ella nos dijo que su esposo, que estaba en la verdad, había sido hindú. Él era actor de películas, cómico, pero ahora se iba a entretener viendo como respondíamos a las cosas que eran nuevas para nosotras. . . .

“En la noche, al oír el aullido de los chacales nos apresuramos a cerrar todas las ventanas, pues nos imaginábamos que pudiera haber tigres también. Durante aquella primera semana, alguien entró en la casa de los Kamlanis y robó. Este robo, además de los motines, hizo que aumentara en nosotras un sentido de desolación.

“Además, la pobreza, las enfermedades, el calor y, sobresalientemente, la mentalidad filosófica hindú, me hicieron cada vez más consciente del hecho de que solo podría perseverar en esta asignación en la India por medio del espíritu de Jehová. Él ha resultado ser un refugio en todo tiempo, y siempre ha manifestado su interés continuo en los que le sirven. Ciertamente ha valido la pena dar el testimonio en este país. Considero que es un privilegio. Hay personas amables aquí, como en todos los demás países, y el haber participado hasta cierto grado en ayudar a alguien a servir a Jehová ha hecho más que solo compensar por cualquier escasez que yo haya experimentado.”

Las hermanas Stafford y Riddell fueron asignadas a Kanpur para que sirvieran allí junto con las hermanas Moss y Haddrill. Cuando partieron en su viaje de 1.347 kilómetros por tren, estaban tan nerviosas que cerraron completamente todas las puertas y ventanas de su compartimiento. La hermana Stafford (ahora Brenda Norris) nos cuenta este incidente embarazoso que le sucedió en aquel viaje: “Cuando el tren entró en el empalme de Jhansi y gradualmente se detuvo, June y yo decidimos comprar unos cuantos bananos de un vendedor que estaba en la plataforma. Por eso, con valor yo bajé del tren y estaba consiguiendo los bananos cuando súbitamente el tren empezó a apartarse con alguna velocidad. Me apresuré a correr tras el tren, pero mientras más rápidamente yo corría, más rápidamente parecía moverse el tren. June me hacía ademanes frenéticos desde la ventana del tren para que me apresurara. Entonces, tan inesperadamente como había comenzado a moverse, el tren se detuvo. Estaba siendo movido a otra vía. ¡Qué ola de alivio me envolvió cuando me di cuenta de que, después de todo, no me estaban dejando atrás en un lugar extraño! ¡Pero qué embarazoso el tener que volver sobre mis pasos, con la cabeza baja, por entre toda la gente que se me había quedado mirando con asombro mientras yo corría por la plataforma!”

MISIÓN A MANGALUR

La Sociedad había hecho arreglos para que los nuevos misioneros Christiansen y Norris dieran comienzo a la obra del Reino en el campo de habla kanaresa con su central en Mangalur (Mangalore). Ellos, también, tendrían algunos problemas de ajuste en su asignación. Hendry Carmichael, quien muy poco antes acababa de casarse con una hermana local anglonepalesa, Joyce Webber, recibió la asignación de llevar a los dos nuevos misioneros a Mangalur, y hallarles un lugar conveniente y establecerlos en su asignación. El hermano Carmichael dijo: “Nunca olvidaré el temor y la ansiedad que se reflejaban en el rostro de ellos cuando vimos a tantos individuos de Mangalur que sufrían de la temida enfermedad llamada elefantíasis. Se dice que una de cuatro personas sufre de esa enfermedad en esa ciudad. Sin embargo, se sintieron más tranquilos cuando les informé que podían evitar la enfermedad por medio de dormir bajo un mosquitero.”

Se necesitaron dos semanas para buscar una casa en Mangalur y conseguir mobiliario. Mientras tanto, los tres hermanos permanecieron en un hotel. ‘Durante aquellas dos semanas caminamos como en un estupor,’ admitió más tarde el hermano Norris. ‘Usamos el tiempo acostumbrándonos a los extraños alrededores y a las cosas extraordinarias que veíamos. Aquel primer caso de elefantíasis fue el peor que he visto. Vimos este caso cada día por dos semanas, porque el que lo tenía era un mendigo brahmín hindú que venía diariamente a nuestra habitación en el hotel a pedir dinero. Aprendimos desde el principio a no recibir a los mendigos.

‘En nuestra primera comida en Mangalur, el mozo sencillamente llevaba un taparrabo sucio y unas cuantas cuerdas alrededor del hombro para indicar que era un brahmín. Puso tres grandes hojas de plátano sobre la tosca mesa de madera y arrojó agua sobre ellas. Con esto se suponía que laváramos las hojas. Entonces trajo una gran cantidad de arroz blanco hervido y lo colocó en el centro de nuestros “platos” de plátano. Entonces, de varios receptáculos sacó con una cuchara pelotones de diferentes vegetales condimentados, pero para nosotros todos eran iguales. ¡Todos eran tan picantes por las especias! No había cuchillería, así que usamos nuestros dedos para comer. Pronto, con los ojos llorando, las narices goteando y las lenguas ardiendo, el hermano Christiansen y yo nos miramos el uno al otro y nos preguntamos qué estábamos comiendo.’

A pesar de los problemas de ajuste, los misioneros perseveraron. El hermano Norris escribió: “Nos establecimos en nuestra asignación, donde trabajamos con una congregación de unos treinta publicadores de habla kanaresa y dos precursores especiales, Harsha Karkada, hijo, y Raphael Louis. Harsha Karkada, hijo, nos enseñó el idioma kanarés. Pronto empecé un estudio bíblico con la señora Soans, que no sabía inglés. Todos los viernes nos sentábamos a considerar el libro en kanarés ‘Sea Dios veraz.’ Para mí fue una gran ayuda aquello en cuanto a aprender el idioma, y cuando llegó el tiempo en que se me había de transferir a otra asignación, la Sra. Soans había empezado a asistir a las reuniones. Nosotros cultivamos un amor genuino para los hermanos kanareses.”

PROGRESO EN EL CAMPO TAMIL

En 1956 se dio un gran paso adelante en el desarrollo de la obra del Reino entre la gente de habla tamil de la India y del mundo cuando la Sociedad comenzó a imprimir mensualmente La Atalaya en el idioma tamil. Esta era ahora la cuarta edición de La Atalaya en un idioma vernáculo de la India. Los otros idiomas eran: malayalam, en el cual se imprimió desde 1927, urdu, desde 1953, y kanarés, desde 1954.

Siempre permaneció el gran problema de obtener traductores capacitados y confiables. Para la edición en tamil, había una hermana viuda que vivía en Madrás con dos hijitos que mantener. Para ganarse el sustento, Lily Arthur era maestra. La Sociedad la nombró precursora especial. La hermana Arthur pudo entonces dedicar todo su tiempo al servicio de traducción y a la obra efectiva de precursora en la ciudad de Madrás. Lily Arthur perseveró en su adoración a Jehová y llegó a ser una excelente y confiable trabajadora para el pueblo de Dios. Su hija Rathna fue criada en la “regulación mental de Jehová,” fue precursora especial y se casó con el precursor especial Richard Gabriel. Ellos tres cooperaron en el trabajo de publicación de la Sociedad en tamil y en servir de precursores en Madrás.—Efe. 6:4.

La hermana Lily Arthur dice lo siguiente acerca del progreso de los hermanos de habla tamil a través de los años desde aproximadamente 1956: “Originalmente, cuando comenzamos nuestra predicación, no teníamos literatura en nuestra lengua madre. Se nos hacía muy difícil presentar el mensaje del Reino en tamil. Cuando testificábamos en tamil pasábamos por alto las casas en las cuales solo se conocía el tamil, porque todavía teníamos el vocabulario de la cristiandad. Yo misma, por ser hija de un clérigo, estaba llena de él. Tuvimos que despojarnos por completo de nuestro viejo vocabulario y aprender el nuevo vocabulario teocrático antes de que pudiéramos empezar a explicar la palabra de la verdad pura a la gente de habla tamil. La Atalaya en tamil nos ha ayudado a todos nosotros los hermanos que hablamos tamil a hacer eso. Con el transcurso de los años he tenido el privilegio de observar a los hermanos ir edificando gradualmente un nuevo vocabulario con la ayuda de La Atalaya y han empezado a dar un testimonio eficaz con franqueza de expresión. Como resultado de esto, hemos visto un aumento en la cantidad de hermanos de habla tamil como evidencia de la bendición de Jehová.”

UN TIEMPO DE CAMBIO

La nueva República de la India pensó que era necesario hacer ajustes dentro de sus fronteras. Por eso, un gran plan de reorganización estatal se puso en vigor en 1956. Hubo un reajuste de muchas de las divisiones anteriores, quizás por la combinación y ampliación de divisiones pequeñas, o la reducción de otras divisiones que eran mayores, y se cambiaron algunos nombres. El factor principal que determinó la reorganización de los estados fue el lenguaje. Por ejemplo, los dos anteriores estados de Travancore y Cochin usaban el lenguaje malayalam. Por eso, estos dos estados, más la sección del estado de Madrás donde se hablaba malayalam, fueron combinados bajo el nuevo nombre de Kerala. Ciertas secciones del estado de Madrás donde se hablaba kanarés fueron separadas de aquel estado y combinadas con el estado de Misora, en el cual el lenguaje predominante era el kanarés. Esto despertó resentimiento entre ciertos sectores de la gente, particularmente en las fronteras donde más se sentían estos cambios. El resentimiento estalló en agitación violenta y ataques con armas de fuego y ésta fue una de las causas de los alborotos que hubo en Bombay para este tiempo. La ciudad de Bombay fue asignada al estado de Maharashtra, algo que disgustó mucho a la gente de habla guzrati. Manifestaron su cólera por medio de motines violentos en las calles de Bombay. Sin embargo, con el tiempo las condiciones se tranquilizaron y la gente se ha acostumbrado al nuevo arreglo estatal.

En el nuevo estado de Kerala, la comunidad católica romana era un campo fructífero para nuestros publicadores. En Trivandrum el hermano K. T. Varghese habló con un joven al que se conocía como el Sr. Joseph. Éste empezó a ponerse firmemente de parte de la verdad, aunque no sin que recibiera oposición de su familia. Sus padres querían que él se educara para el sacerdocio católico romano y lo enviaron a una institución católica en la Goa portuguesa. Debido a mala salud, el Sr. Joseph regresó a Trivandrum, donde consiguió empleo en una oficina donde trabajaba el hermano K. T. Varghese. El hermano Varghese le habló prudentemente a este joven de veintiún años de edad acerca de la Biblia y bondadosamente respondió a sus muchas objeciones, pues el hombre creía que solamente la Iglesia Católica Romana enseñaba la verdad. Sus preguntas le fueron contestadas bíblicamente, y él concordó en tener un estudio bíblico en su casa. Pronto quedó convencido de que realmente estaba aprendiendo la verdad y pudo ver los errores de la doctrina católica. El Sr. Joseph era anteriormente miembro de la “Legión de Santa María” en Trivandrum, y esta organización se esforzó en vano por quebrantar la integridad de él a Jehová. Pronto se bautizó.

UNA VISITA ANIMADORA

Durante 1956, en la India disfrutamos de la visita de un representante del Betel de Brooklyn, F. W. Franz. Él le dio la vuelta al mundo en una gira de servicio y en su viaje estuvo incluida la India. Después de pasar ocho horas en angustiosa espera de cuarentena en Paquistán, al fin el hermano Franz pudo cumplir sin dilaciones con sus citas dentro de los siguientes nueve días. Fue una gran sorpresa la visita del hermano Franz a Stephen Smith en Nueva Delhi, a mitad de la mañana del lunes 24 de diciembre. Los misioneros y los hermanos locales de Delhi habían hecho arreglos para encontrarse con él en el aeropuerto de Palam a las 6:40 de aquella tarde y ¡mire! ¡ya estaba en el pueblo, sin que lo supieran la mayoría de los hermanos! Así que el proceso fue al revés. El hermano Franz fue al aeropuerto de Palam para encontrarse con nuestros hermanos de la India allí. Fue una muy agradable sorpresa cuando él se presentó en el automóvil de una persona interesada en la verdad y saludó a la muchedumbre que había venido a darle la bienvenida. Al estilo usual de la India, una hermana de tierna edad le puso alrededor del cuello una fragante guirnalda de rosas y crisantemos, como bienvenida tradicional a este gran subcontinente.

El día siguiente era “Navidad.” En la India, los hindúes, junto con los cristianos nominales, celebran mucho el 25 de diciembre enviándose tarjetas unos a otros y envolviéndose en el llamado espíritu de la Navidad. Nuestros hermanos de Delhi aprovecharon el día festivo para participar en la actividad de ofrecer las revistas. En total, veintiocho hermanos y hermanas participaron en el servicio del campo aquella mañana, y los hermanos Franz y Smith testificaron por turno en las casas mientras trabajaban juntos.

Los hermanos entonces se reunieron en el auditorio llamado Corporation Public Works Department Assembly Hall. A las cuatro de la tarde, después de una excelente comida, un auditorio de ochenta y cinco personas escuchó al hermano Franz hablar sobre el tema: “Paz del nuevo mundo en nuestro tiempo... ¿por qué?” En el auditorio había hindúes, sijs, jains, mahometanos y supuestos cristianos. Después del discurso, el discursante se mezcló en conversación con el auditorio y se alegró de considerar en detalle asuntos en los cuales éstos se interesaban.

Aquélla fue una asamblea de un solo día. Por eso, al día siguiente unos hermanos llevaron al hermano Franz a ver algunas de las cosas famosas que se pueden ver en Delhi. En despliegue en el templo moderno llamado Birla Mandir estaban deidades hindúes como Brahma, Visnú, Siva y la diosa Durga. Al lado derecho de la entrada principal estaban escritas en sánscrito, hindi e inglés estas palabras: “El que es conocido como Visnú es verdaderamente Rudra, y el que es Rudra es Brahma, una sola entidad que funciona como tres dioses, es decir, Rudra, Visnú y Brahma.” ¡Qué sorprendentemente parecido al credo de la Trinidad que se encuentra en la cristiandad!

Después el hermano Franz fue a Calcuta, donde se habían hecho planes para una asamblea de dos días. Se usaron doscientos cartelones y 5.000 hojas sueltas para dar publicidad a la asamblea. El programa de dos días de la asamblea permitió usar una mañana en servicio en el campo y también permitió celebrar una sesión en bengalí. El hermano Franz entonces habló a sesenta y nueve hermanos de habla bengalí por medio de un intérprete. Dio énfasis a la importancia de no prestar atención a los que hablan contra la organización de Jehová y sus maneras teocráticas de predicar. Se hizo un llamamiento para efectuar la obra de precursor en la proclamación del Reino.

En el segundo día de la asamblea, diez personas se presentaron para bautizarse... tres bengalíes, tres hindostanes, un bihari y tres angloindios. Aquella noche los delegados se alegraron mucho cuando el auditorio llamado Artistry House se llenó con la muchedumbre más grande para Calcuta hasta aquel tiempo, y 261 personas escucharon atentamente el discurso: “Paz del nuevo mundo en nuestro tiempo... ¿por qué?” Para la sesión final, 135 personas permanecieron allí para disfrutar de las declaraciones del hermano Franz, quien mostró que era necesario permanecer en la organización por medio de limpieza, obediencia y fidelidad. La mañana siguiente, cuarenta y nueve hermanos fueron al aeropuerto de Dum Dum para ver al hermano Franz partir por avión hacia Rangún, Birmania.

OTRO VISITANTE NOS EDIFICA

Mientras F. W. Franz estaba en Delhi y Calcuta, el hermano N. H. Knorr estaba visitando a Bombay. El mejor auditorio de la ciudad, el Sir Cowasji Jehangir Hall, ya había sido conseguido por la Asociación de Pasajeros del Ferrocarril para una conferencia. Pero el secretario de la Asociación concordó en cambiar la fecha de su conferencia para que nosotros pudiéramos usar aquel salón mientras el hermano Knorr estaba en Bombay. Lo único que nos cobrarían sería el costo de los sellos que se necesitarían para notificar a sus miembros que el tercer día de su conferencia había sido cancelado.

Se efectuó excelente publicidad desde semanas antes de la asamblea, y los hermanos se sintieron muy bien recompensados, porque 1.080 personas atestaron el auditorio... el más grande grupo de personas en una de nuestras asambleas en la India hasta aquel tiempo. El tema fue: “Paz en nuestro tiempo... ¿por qué?”

El hermano Knorr dijo lo siguiente acerca de su visita a la India en 1956: “Se hizo . . . necesario que el hermano Skinner y yo viajáramos a diferentes partes de Bombay misma para tratar de hallar un mejor lugar en el cual construir un Salón del Reino, una oficina sucursal y un pequeño establecimiento de imprenta para atender nuestra obra. . . . Ahora parece que pronto tendremos una buena ubicación y estaremos listos para construir nuestro propio lugar de alojamiento y mudarnos de nuestro lugar actual en Love Lane. . . . Cuando esto se anunció en la sesión final de la asamblea, los hermanos se entusiasmaron tremendamente, pues les alegraba darse cuenta de que algo nuevo se construiría para la India, porque esto era otra evidencia de la expansión que alcanzaba la actividad en este gran país de muchos millones de personas. . . .

“A los hermanos de la India les deleitó el poder poner en función su propia cafetería, la primera que había habido en la India; y lo hicieron muy bien. Los hermanos de la sucursal se levantaban temprano para ir al salón y dar comienzo a las cosas para que se alimentara a las muchedumbres.”

AUMENTAN LAS PROVISIONES ESPIRITUALES

En 1957 salió de la prensa el primer número de La Atalaya en bengalí. Desde entonces en adelante los hermanos de la región bengalí, en ciudades como Calcuta y en los pueblos del exterior de Kanchapara y el distrito, pudieron recibir un surtido regular de material tanto para su sostén espiritual como para su obra de hacer discípulos.

Durante 1957 la Sociedad estaba produciendo 2.100 ejemplares de cada número de La Atalaya en tamil, y enviando algunos de éstos a Ceilán, Birmania, Singapur, Viti, Mauricio, la República Sudafricana y Surinam. Sin embargo, entonces se hicieron arreglos para imprimir la edición en tamil de La Atalaya de caracteres de imprenta más bien que haciendo copias.

LOS PRECURSORES INDIOS SE APEGAN A SU OBRA

Considere ahora la obra que estaban efectuando los precursores indios. Un raro incidente ocurrió cuando un precursor aislado logró que un hindú estudiara la Biblia. El hindú interesado tenía un hermano que era un sanyasi (un asceta hindú) que había visitado casi todo lugar de peregrinación de la India. Éste vino a vivir por algún tiempo con su hermano y se sorprendió al hallarlo estudiando las Escrituras. Él, también, empezó a leer la Biblia. Esto hizo que hubiera mucha discusión tanto con su hermano como con el precursor. “Ahora,” escribió el precursor, “para gran sorpresa nuestra, el pelo y la barba largos y sucios, que no habían recibido el perfume del aceite ni la pomada por muchos años, habían desaparecido. Él . . . asistió al estudio de ‘La Atalaya’ junto con su hermano.”

ASAMBLEAS “VOLUNTAD DIVINA”

Veintiún delegados de la India asistieron a la Asamblea Internacional “Voluntad Divina” de los Testigos de Jehová en la ciudad de Nueva York en 1958. Cuatro de los estudiantes de Galaad que se graduaron allí fueron Noel Hills, Gerald Seddon, Alice Itty y Sarah Matthew, todos de la India.

La propia Asamblea “Voluntad Divina” de la India se celebró en Bombay del 27 al 30 de octubre de 1958. Los Testigos allí se afanaron en la búsqueda de alojamiento para los hermanos que vendrían de toda la India. Se manifestó la bendición de Jehová en el hecho de que se obtuvo una residencia palacial vacía de uno de los anteriores maharajaes de la India. En este lugar sesenta y cinco hermanos, usando su propio material necesario para dormir, durmieron sobre los pisos de mármol. Una organización caritativa musulmana ofreció dos pisos completos de un lugar de hospedaje de cuatro pisos recientemente construido, y aquí hubo espacio para unos cincuenta hermanos.

Las sesiones de la asamblea se celebraron en siete idiomas. En el discurso público “El reino de Dios domina... ¿se acerca el fin del mundo?” un total de 1.009 personas llenaron el auditorio, para gran deleite nuestro. Además, durante esta asamblea cuarenta y cinco nuevos hermanos y hermanas simbolizaron su dedicación a Jehová por medio de bautizarse en agua.

¡MÁS DE MIL PREDICADORES!

Para aquel tiempo había cuarenta graduados de Galaad trabajando en la India en varias asignaciones. Ellos, en asociación con sus hermanos de este lugar, habían trabajado industriosamente, y el año de 1958 les produjo gran gozo a todos. ¡La cifra de publicadores pasó de la marca de 1.000 por primera vez en la historia de la India! De hecho, nuestro promedio de publicadores mensual para 1958 fue de 1.091. Se habían necesitado cincuenta y tres años para alcanzar el primer millar de publicadores del Reino.

Ahora que había más de mil publicadores esparcidos por toda la India, además de otras mil personas que mostraban interés, según lo indicó la concurrencia al Memorial en 1958, era necesario fortalecer la obra de distrito y circuito en este país. Esto, a su vez, fortalecería a la organización en conjunto.

Para este tiempo la hermana Pope estaba estudiando la Biblia con una Sra. K. Peters, la esposa de un médico y maestra de escuela para la secta de los Adventistas del Séptimo Día. Una vez que esta señora quedó convencida de la verdad, ni siquiera la visita de uno de sus ‘pastores’ europeos prominentes pudo apartarla de la verdad. Después de este encuentro, él le dijo a la hermana Pope: “Ustedes se están llevando a una de las mejores trabajadoras de la India.” Y ciertamente la hermana Peters llegó a ser una Testigo extremadamente celosa. Algunas de sus adelantadas calificaciones académicas se pusieron a buen uso en la traducción de las publicaciones de la Sociedad al hindi.

A medida que hubo aumentos en la India, toda clase de persona estuvo respondiendo al mensaje de Dios, y, en muchos casos, se necesitó mucho tiempo para que las personas se limpiaran de costumbres de este sistema de cosas. Algunos individuos sencillamente no pudieron hacer la transformación necesaria y otros volvieron a sus viejas costumbres. Desde que en 1952 se había aclarado lo correcto de expulsar a algunos, el número de casos no había sido tan notable entre los Testigos en la India. Pero durante 1959, cuando en un solo año catorce personas fueron expulsadas, los hechos llamaron vigorosamente la atención de la sucursal sobre la necesidad de mantener limpia y pura la organización de Jehová. Hasta aquel tiempo, ochenta y una personas habían sido expulsadas. Esto, sin embargo, preparó el camino para una organización más fuerte.

CIRCUNSTANCIAS QUE EXIGÍAN MEJORAMIENTO

No se habían usado métodos uniformes al efectuar la obra de distrito y circuito. Por ejemplo, las asambleas de circuito se celebraban solo cuando era conveniente. Los superintendentes de circuito no estaban visitando las congregaciones con regularidad. Las visitas podían durar dos o tres días y consistían principalmente en reuniones especiales en las cuales el superintendente de circuito pronunciaba muchos discursos largos. Pero la visita del superintendente de circuito no se consideraba como un tiempo para un aumento en la actividad de servir en el campo.

En cuanto a las condiciones de aquel tiempo, Hadyn Sanderson, en su asignación de viajero, informó que en una congregación de Kerala había más de cien personas, la mayoría de las cuales se habían bautizado y asistían a las reuniones con regularidad. Sin embargo, solo dieciséis entregaban informes como publicadores. Si se les preguntaba: “¿Es usted russellista?” la mayoría respondía: “Sí.” Los hermanos asistían a las reuniones según la posición del Sol en el cielo. No había tal cosa como comenzar una reunión a una hora dada. En algunas congregaciones se tocaba una campana por cinco minutos antes de la hora de empezar; entonces la reunión no comenzaba sino hasta que todos los hermanos hubieran llegado. Los hermanos se sentaban en un lado del salón de reunión y sus esposas y hermanas en el otro, según su costumbre religiosa local. De modo que las familias no se sentaban juntas en sus reuniones.

El hermano Sanderson también informó que se disfrutaba mucho de las asambleas de circuito, pero no se prestaba mucha atención al programa. Los hermanos tenían la costumbre de agruparse en la plataforma después de las sesiones y cantar sobre asuntos bíblicos con música tomada de películas populares. En los discursos públicos los presidentes siempre daban introducciones largas. Un hermano habló por veinte minutos antes de presentar al discursante.

A medida que el hermano Sanderson viajó en la obra de distrito, no solo enseñó principios bíblicos, sino que dio énfasis a detalles sobre organización. Entrenó a los superintendentes de circuito, y entonces se ayudó a otros superintendentes. Había un espíritu presto, pero falta de conocimiento. Se hicieron arreglos para visitar con regularidad las congregaciones, además de visitar sistemáticamente los circuitos. Ahora por primera vez se planearon los circuitos de tal manera que cada uno pudiera tener una asamblea cada seis meses.

Empezando en diciembre de 1959, hubo ocho circuitos en la India. Los viajes que efectuaban el hermano Sanderson y su esposa eran arduos. Él dijo: “Teníamos nuestros baúles en el hogar misional de Madrás, pero no teníamos alojamiento. Cuando pasábamos por la ciudad recogíamos lo que necesitábamos para los siguientes seis meses. El domingo servíamos en una asamblea en Bangalur y el martes siguiente teníamos que estar en Darjeeling, a una distancia de 2.679 kilómetros, para llegar a la cual teníamos que hacer cinco cambios de trenes.” El perímetro de un solo distrito en aquel tiempo se extendía desde Trivandrum a través de Bombay y Ahmedabad, cruzando hasta Delhi, Darjeeling y Calcuta y entonces bajando a Madrás y regresando de nuevo por vía de Bangalur a Trivandrum... unos 6.437 kilómetros.

NUEVO EDIFICIO DE SUCURSAL

Mientras tanto, hubo desenvolvimientos significativos en Bombay. El aumento en la cantidad de Testigos en la India exigía un nuevo edificio de sucursal que suministrara mejores instalaciones y servicios para ayudar a los hermanos que trabajaban en el campo. Así, en noviembre de 1959 se firmó un contrato para levantar un edificio en la agradable zona residencial de Santa Cruz West, casi 21 kilómetros al norte del centro de Bombay. El terreno mismo medía 38 metros por aproximadamente 27. Los contratistas empezaron la obra de construcción el 2 de noviembre de 1959. Hubo mucha dificultad en obtener el cemento. El suministro estaba siendo controlado y racionado. Aunque la Sociedad pudo conseguir todo el cemento que necesitaba, esto se logró por un lento proceso que envolvió diferentes formalidades.

Durante los siguientes doce meses el edificio fue tomando forma. Era una estructura de dos pisos con armazón de concreto y relleno de ladrillos. En todo el frente se puso una fachada de trabajo de pedrería, lo cual le añadió belleza y dignidad al edificio. En un extremo había una entrada principal con secciones de mármol gris, y a cada lado de los escalones había compartimientos para la siembra de flores. El vestíbulo también formaba una sala de recibo, y estaba hermoseado por una sección de vidrio grabado al agua fuerte en el cual se pintaba la Tierra paradisíaca. En el piso bajo estaban el comedor, la cocina, un lugar para almacenaje general y la oficina de la sucursal. En el edificio también había seis dormitorios y un espacioso y bien iluminado Salón del Reino con asientos para 150 personas. Arriba en el terrado del techo había buen espacio para celebrar reuniones al aire libre. Todo el edificio estaba rodeado por un jardín de belleza paradisíaca.

Nos mudamos a la oficina en noviembre de 1960, precisamente doce meses después de haber comenzado la construcción. El nuevo edificio de la sucursal fue dedicado a Jehová el mes siguiente, en diciembre, cuando el superintendente de zona G. D. King visitó a la India. El hermano Skinner, uno de los discursantes, resumió los principios primitivos de la obra del Reino en la India y su crecimiento hasta aquel tiempo, relacionando esto con la profecía de Zacarías 8:23. En el discurso de la dedicación, el hermano King expresó gratitud a Jehová, el Dador de este excelente nuevo edificio, que sería dedicado exclusivamente al cumplimiento de Su voluntad.

LLEGANDO A MUCHOS GRUPOS LINGÜÍSTICOS

Un precursor relata que con frecuencia los hermanos tenían que resolver problemas lingüísticos. La mayoría de la gente sabe que la India es un país de muchos idiomas, pero a veces es difícil comunicar una idea clara de lo que en realidad significa este problema. Este precursor halló mucho interés entre un grupo de católicos de habla tamil en un pueblo en el cual por lo general no se habla ese idioma. La lengua materna del precursor era el kanarés, pero sabía inglés también. Para resolver el problema de conducir estudios bíblicos con estos tamiles, dos veces al mes el precursor llevaba consigo a un hombre de la localidad que sabía tamil e inglés y juntos cooperaban mientras se conducía un estudio bíblico de casa con la ayuda de un libro en inglés. Una de las hermanas escribió: “¡Ah, usted debería haber estado en nuestro estudio el martes pasado! Había doce de nosotros allí: gente de habla kanaresa, marathi o mahárata, e inglesa. Un hermano explicaba lo que se decía a los de habla kanaresa, otro hermano decía lo mismo a los de habla malayali y yo hablaba en indostani para los maháratas. ¡Qué grupo más feliz!”

A medida que los hermanos fueron desarrollando aptitud en la obra de hacer discípulos, se hizo necesario suministrarles más literatura, particularmente en los idiomas vernáculos de la India. Así, en 1960 la Sociedad comenzó a publicar ¡Despertad! en malayalam... un logro importante con referencia a esa publicación en un idioma de la India. En 1961 se publicó ¡Despertad! en tamil en Madrás. Para aquel tiempo, la Sociedad estaba suministrando La Atalaya en seis lenguajes vernáculos... malayalam, kanarés, tamil, urdu, marathi y bengalí. Otras publicaciones en idiomas vernáculos de la India (libros y/o folletos) que se suministraron durante el período de tres años de 1959-1961 se distribuyeron en nueve lenguajes. Estas lenguas fueron: bengalí, guzrati, hindi, kanarés, marathi, telugu, tamil, malayalam y urdu. Así, la Sociedad hizo un esfuerzo genuino por producir incentivo para llegar a los pueblos de la India con el mensaje del Reino.

Por unos cincuenta y cinco años el hermano A. J. Joseph había sido el principal traductor de la Sociedad para el idioma malayalam, pero últimamente se había estado debilitando debido a la edad avanzada. La salud del hermano Joseph gradualmente le falló hasta que no pudo continuar con su trabajo de traducción y por eso no se le requirió que continuara con esta responsabilidad cuando alcanzó la edad de setenta y siete años en 1961.

LA ESCUELA DEL MINISTERIO DEL REINO AYUDA

El censo gubernamental oficial de 1961 reveló que la población de la India era de más de 439.000.000 de personas, y de esta cantidad se pensaba que solo el 24 por ciento sabía leer y escribir. En aquel tiempo teníamos una proporción de un Testigo por cada 303.129 habitantes del país. Además, el 97 por ciento de la gente de la India vivía en territorio no asignado. Esto quería decir que los testigos de Jehová en la India estaban predicando entre 4.392.347 personas, ¡o solo el 3 por ciento de los habitantes! De seguro, ‘los obreros eran pocos.’—Luc. 10:2.

Ciertamente se requería un vigoroso trabajo de entrenamiento para equipar de mejor manera a los hermanos para que hicieran que sus esfuerzos contaran y para mejorar la calidad de su predicación. Con este fin, la Sociedad introdujo la Escuela del Ministerio del Reino en la India en diciembre de 1961. La primera clase de veinticinco estudiantes de habla inglesa estuvo compuesta de superintendentes de circuito, precursores especiales, misioneros y superintendentes de las congregaciones. Al vivir y trabajar en el Betel de Bombay, los estudiantes aprendieron algo de la organización de la sucursal. Fue una experiencia que apreciaron.

La graduación de la segunda clase de la Escuela del Ministerio del Reino fue particularmente impresionante, puesto que a algunos de los estudiantes se les entregaron asignaciones que los llevarían a lugares muy distantes de sus propias poblaciones. Ahora empezó a hacerse la obra en nuevos territorios. Los hermanos M. A. Cheria, M. C. Joseph y P. J. Matthew fueron enviados como precursores especiales a un lugar sumamente distante, Shillong, en Asam, a unos 4.023 kilómetros de Bombay.

Estos tres hermanos obtuvieron más de 200 suscripciones durante sus primeros dos meses en Shillong. Por supuesto, no pasó mucho tiempo antes de que los líderes religiosos se alarmaran. En una ocasión un sacerdote católico romano de un seminario local, junto con algunos de sus estudiantes, quisieron entrevistarse con los hermanos Cheria, Joseph y Matthew, y se hicieron arreglos para esto. El primer problema que molestaba al sacerdote era el de la doctrina de la Trinidad. Según todo informe, los hermanos ciertamente ganaron la discusión, porque dos días después uno de los estudiantes se encontró con P. J. Matthew y lo amenazó con golpearlo, diciendo: “Usted confundió a nuestro ‘padre’ y él es nuestro profesor.” Entonces se expidieron muchísimas advertencias contra los testigos de Jehová desde los púlpitos de las iglesias. A pesar de esto, se comenzaron muchos buenos estudios bíblicos.

Al principio de 1963, y por doce meses más o menos, sesenta y ocho estudiantes se beneficiaron de la segunda serie de sesiones de la Escuela del Ministerio del Reino en la India. Los estudiantes estuvieron divididos en grupos aproximadamente iguales de tres diferentes idiomas... kanarés, inglés y malayalam. Puesto que el hermano R. J. Masilamani hablaba cinco idiomas de la India, pudo instruir a las tres clases. La clase de malayalam se congregó en el estado de Kerala, y las otras dos en el Betel de Bombay.

UNA VISITA DE ZONA PROMUEVE EL PROGRESO

Las visitas anuales de los superintendentes de zona produjeron una unidad más estrecha entre el campo y la sucursal indios y la central mundial de la Sociedad Watch Tower en Nueva York. Desempeñando el papel de superintendente de zona, M. G. Henschel vendría ahora a la India desde los países del Oriente Medio vía el país montañoso de Afganistán. El 3 de febrero de 1962 el hermano Henschel llegó al aeropuerto de Santa Cruz, Bombay, para visitar a la sucursal allí.

De toda la India vinieron hermanos a Bombay para la asamblea de distrito que coincidiría con la visita del hermano Henschel. Los de las aldeas de Kerala, en el sur, vieron una ciudad moderna por primera vez. Otros vinieron del norte lejano. Una familia viajó desde tan lejos como Nepal en el Himalaya. Su viaje de cuatro días empezó a través de nieve acumulada y terminó en el calor tropical.

Durante una sesión de la asamblea, el hermano Henschel habló a las 770 personas que se congregaron en cuanto a la importancia de adquirir conocimiento bíblico debido a los esfuerzos que hace el Diablo por apartar de las Escrituras a la gente. También dio énfasis a la importancia de trabajar por nuestra propia salvación con temor y temblor. (Fili. 2:12) En otra ocasión, el hermano Henschel presentó un programa de hermosas diapositivas fotográficas en colores que daban un cuadro de la obra de nuestros hermanos por todo el mundo. Fue muy emocionante escuchar acerca de cómo Jehová está haciendo que se declare su nombre por toda la Tierra. Esto indudablemente fortaleció a todos los hermanos reunidos en su resolución de apegarse lealmente a la organización terrestre de Jehová.

Los delegados en la asamblea hablaban nueve diferentes idiomas, incluso inglés. El auditorio fue dividido en secciones según el idioma y lo que se decía en los discursos en inglés se comunicaba por altavoces a cada una de éstas. En estas secciones los intérpretes podían recibir la información y traducirla a sus lenguajes respectivos. Esta asamblea ciertamente fue otro paso en el adelanto de la organización unida del pueblo de Jehová en la India.

Como resultado de la visita de zona del hermano Henschel, se hicieron algunos ajustes ventajosos. Se pensó que entrenar a hermanos indios en responsabilidades de organización en la sucursal sería provechoso por si sucedía que los misioneros tuvieran que salir del país. Estaba haciéndose cada vez más difícil lograr la entrada de misioneros en la India y retenerlos allí.

TRATANDO CON OBSTÁCULOS A LA PUBLICACIÓN

Sin embargo, el rebaño creciente del pueblo de Jehová en la India se estaba viendo en dificultades, debido al gobierno nacional en reciente desarrollo. En un esfuerzo por aumentar el uso de los productos nacionales, se estaban imponiendo restricciones a las importaciones. Debido a un decreto oficial reciente del interventor gubernamental sobre Comercio de Importación en el sentido de que no se podían importar publicaciones en los idiomas vernáculos de la India, hubo un intento de prohibir la importación de las publicaciones de la Sociedad en inglés. Aunque el decreto de las publicaciones en inglés no se puso en vigor con toda rigurosidad, se impuso una gran restricción en la cantidad de importaciones en inglés. Por consiguiente, desde 1962 en adelante a la sucursal de la Sociedad se le permitió solicitar una licencia de importación una sola vez al año y solo para las publicaciones en inglés.

Para contrapesar este obstáculo, el hermano Knorr autorizó a la sucursal a imprimir sus propias publicaciones en idiomas vernáculos en la India. En sus esfuerzos por hacer esto, los hermanos se enfrentaron a otro obstáculo... obtener suficientes cantidades de papel. También se estaba controlando la importación del papel y se hizo ilegal el comprar papel de imprenta sin permiso gubernamental. La compra de papel de imprenta se restringía según lo que la Sociedad necesitara para la tirada de sus publicaciones. Esto presentaba grandes problemas cuando tratábamos de aumentar la tirada de las revistas. Sin embargo, a pesar de que es necesario cumplir con muchas formalidades oficiales, la sucursal de la India ha podido mantener surtidos con publicaciones en los lenguajes vernáculos a los hermanos que trabajan en el campo.

COMENZANDO EN GOA

El enclave de Goa que era posesión de Portugal era una constante ‘espina en la carne’ para el gobierno de la India. En 1961 el ejército de la India penetró en Goa y echó a los gobernantes portugueses. Durante 1962 el ejército de la India salió de allí, dejando a Goa bajo la administración de un gobierno civil.

Aunque se hicieron esfuerzos por conseguir la entrada de precursores en Goa, por los primeros meses a nadie se le permitió entrar sin un permiso. Aun cuando aquella restricción fue removida, a los que no eran de Goa no se les hacía fácil entrar en aquella tierra. No obstante, la Sociedad logró enviar a los precursores especiales Benedict y Gretta Dias a Margao, en el distrito de Salcete, en Goa. Debido a que Goa era un baluarte firme del catolicismo romano, durante los primeros años el progreso fue lento. Pero el hermano Ruzario Lewis pudo edificar el interés local hasta que aquel interés se desarrolló en una congregación progresiva.

AYUDA PARA LOS SUPERINTENDENTES VIAJEROS

Debido a que los circuitos de la India eran tan extensos, a veces un superintendente viajero pasaba un día viajando entre congregaciones y grupos aislados. En algunos lugares, estos hermanos y sus esposas tenían que alojarse entre Testigos muy pobres que no podían acomodarlos adecuadamente. En otros lugares, los hoteles suministraban una habitación sin ropa de cama. Si había ropa de cama, esto había sido usado, o estaba infestado de insectos. Por eso ahora la Sociedad suministró a los superintendentes de circuito y sus esposas ropa de cama, sábanas, almohadas, toallas, un cubo de plástico y palangana y hasta jabón. El tener estas provisiones quería decir que los hermanos viajeros siempre tenían mucho equipaje en sus largos viajes por tren. Pero esta incomodidad bien valía la pena, porque podían atender sus necesidades domésticas y obtener un buen descanso en la noche. Esto también significaba que podían rendir mejor servicio a sus compañeros de creencia.

ADELANTE A LAS ISLAS ANDAMÁN Y NICOBAR

El pueblo de Jehová en la India ha buscado toda oportunidad de hacer que el mensaje del Reino llegue a los puntos más lejanos hacia las afueras de su territorio. En el año 1963, la hermana Mariamma Enose empezó a sembrar semillas de la verdad en las islas Andamán, en Puerto Blair y su vecindad.

Las islas Andamán y Nicobar forman parte de una elevada cordillera de montañas submarinas que sobresalen de las aguas de la bahía de Bengala y se extienden por unos 805 kilómetros entre Birmania y Sumatra. El Canal de Diez Grados separa los dos grupos insulares. Las islas Andamán consisten en unas 239 islas grandes y pequeñas; las Nicobar son diecinueve islas. La capital es Puerto Blair, situada en South Andaman.

La mayoría de los 115.133 habitantes de las islas Andamán y Nicobar son oriundos de la India y se ganan su sustento en la industria maderera de los árboles padouk y teca, además del cultivo del caucho, pimienta, café, cocos y anacardos.

Para 1964 en estas islas había suficientes publicadores como para considerar el enviarles un superintendente de circuito que los animara y entrenara. En la primera visita a Puerto Blair, a Robert Masilamani le presentaron tres hindúes que trabajaban en la cantera en que trabajaba el esposo de Mariamma Enose. Todos estaban mostrando profundo interés en la verdad bíblica. Anteriormente uno de ellos había sido devoto del dios hindú Siva. Para cumplir un voto, se estaba dejando crecer mucho el pelo y la barba, para recortárselo y afeitarse en el templo. Sin embargo, su devoción religiosa no le impedía participar en el juego de azar durante aquel tiempo.

Mientras predicaba de casa en casa, el hermano Masilamani habló a dos hombres de habla telugu de la Iglesia Metodista, uno de los cuales era el presidente de la iglesia local y el otro era el tesorero.

Durante la segunda visita del hermano Masilamani a las islas Andamán, el presidente de la iglesia, el Sr. Asirvadam, manifestó interés decidido. Él y su familia presentaron su renuncia a su iglesia y más tarde se hicieron Testigos dedicados y bautizados. En otras visitas, el tesorero, el Sr. Solomon Raju, y otras familias de la misma iglesia, renunciaron como miembros de aquélla y se bautizaron. Con el tiempo, muchos antiguos hindúes fueron parte de la congregación de Puerto Blair.

ASAMBLEA “BUENAS NUEVAS ETERNAS” EN DELHI

¡Ciertamente la Asamblea “Buenas Nuevas Eternas” de los Testigos de Jehová, que se trasladó alrededor del mundo en 1963, fue un factor que contribuyó al adelantamiento de la emergente organización de Jehová en la India! Hubo 583 delegados de la asamblea dándole la vuelta al mundo con relación a esta asamblea internacional.

Informando en cuanto a la parada que hizo en Nueva Delhi la asamblea que se trasladaba alrededor del mundo, Edwin Skinner escribe: “Se había obtenido permiso para que un grupo de hermanos y hermanas entraran en la sección de la aduana del aeropuerto para ayudar a los visitantes y guiarlos a través de las formalidades que tenían que ver con la salud, inmigración y asuntos aduanales. Además, las hermanas indias, vestidas en sus elegantes y coloridos saris o el traje salwa-kamis del norte de la India, saludaron a cada delegado con una guirnalda de flores y el tradicional saludo indio de Namaste (‘Te saludo’). . . . Cada vuelo que llegó durante los cuatro días de llegadas recibió el mismo saludo, fuera de día o de noche.

“Hubo delegados procedentes de veintisiete diferentes países. Un grupito vino por carretera desde Kabul, Afganistán, a través de las escarpadas montañas del paso de Kaiber, cruzando a Paquistán y entrando en la India. . . . Un grupo de 110 personas vino de Ceilán, cruzando por embarcación lo que llaman el ‘Puente de Adán’ que separa a la isla del suelo continental de la India, y entonces cruzando por ferrocarril 2.304 kilómetros en viaje de ida a Delhi. Un viaje de 2.300 kilómetros en la India, con boleto de tercera clase, sin comodidades para dormir ni aire acondicionado, y con retretes primitivos, es algo que hay que experimentar para poder comprenderlo debidamente. Pero los hermanos estaban alegres.

“Los hermanos que vivían en el sur de la India también formaron un grupo grande e hicieron un largo viaje similar de más de 1.600 kilómetros por tren a Delhi. Para ellos fue como un viaje a un país extranjero. Por primera vez en su vida oyeron a personas que hablaban un idioma diferente, vieron a la gente usando vestiduras diferentes, viviendo en casas de estilo diferente, y en tierra que difería bastante de su propia tierra nativa de Kerala o Madrás. Para muchos, esto quiso decir gastar sus pocos ahorros para poder reunirse con sus hermanos de otros países.”

Describiendo el lugar de la asamblea, el hermano Skinner escribió: “La asamblea se celebró en la impresionante y hermosa Vigyan Bhavan (Casa de la Ciencia), el salón de prestigio de la India. Este excelente edificio contiene un lujoso auditorio que acomoda a 1.069 personas.

“Habiendo entrado en el auditorio, que está todo alfombrado y tiene aire acondicionado, los delegados se sentaron en las cómodas sillas. Cada asiento tenía su propia mesita para escribir y estaba equipado con audífonos, con un interruptor seleccionador y control para el volumen, por medio de los cuales se podría seleccionar cualquiera de las cuatro traducciones lingüísticas además del discurso como se presentaba de la plataforma. Casi la mitad del auditorio fue usado exclusivamente por los delegados de la India que escucharon los discursos en kanarés, malayalam, tamil y urdu/hindi. Los hermanos de habla marathi también recibieron atención, fuera por traducción directa desde la plataforma o en un cuarto aparte.”

Los 583 visitantes que le estaban dando la vuelta al mundo fueron hospedados en el excelente Hotel Ashoka, de 320 habitaciones, que era propiedad del gobierno. Por cinco días, a las horas de las comidas el comedor fue ocupado predominantemente por testigos de Jehová, todos llevando los distintivos que usaban mientras estaban en asamblea. Charlaban tan afectuosamente que algunos miembros del personal del hotel empezaron a hablar acerca de los “hermanos que están en esta mesa,” o a decir: “Ese hermano que está allí quiere hablar con usted.”

Alguien que pertenecía a una secta de la cristiandad le preguntó al administrador del hotel cómo se las estaba arreglando con toda esta “gente de Jehová.” El administrador respondió: “Son la gente mejor disciplinada que hemos tenido en el hotel. Con gusto aceptaríamos a mil de ellos si tuviéramos sitio para todos.” Añadió: “A veces nos causan más problemas cincuenta personas que todo este grupo de 583.”

Pero, ¿qué se puede decir del programa de la asamblea? Ciertamente fue espiritualmente beneficioso. Por ejemplo, hablando sobre el tema de “Mujeres fieles de la sociedad del nuevo mundo,” F. E. Skinner señaló que en la India había muchas cristianas fieles, capacitadas y maduras. Pero Skinner dijo que demasiadas mujeres estaban llevando cargas como de esclavas en el hogar y tenían poco tiempo o estímulo para estudiar. Dijo a los esposos que mostraran afecto a sus esposas del mismo modo en que Cristo le muestra afecto a su congregación semejante a esposa.—Efe. 5:21-33.

El día grande de la asamblea de Delhi fue el jueves 8 de agosto, cuando en el programa se leyó la Resolución, que fue adoptada entusiásticamente por los 901 delegados presentes. Entre los emocionantes discursos estuvo el discurso público por el hermano Knorr acerca de “Cuando Dios sea Rey sobre toda la Tierra.” Para ese discurso la concurrencia fue la mayor que los testigos de Jehová habían tenido hasta entonces en la India... 1.296 personas, incluso unos 350 extraños, a pesar de que fue una noche muy lluviosa.

El hermano F. W. Franz pronunció el discurso “¿De qué dios es usted testigo?” Este discurso, basado en los capítulos 43 y 44 de Isaías, fue el punto de viraje para un hindú del auditorio que se había asociado con los testigos de Jehová por algunos años, pero que nunca se había dedicado a Dios. Cuando Franz explicó que el adorador pagano corta un árbol y usa la mitad de él para tallarse un dios delante del cual postrarse y la otra mitad para encender un fuego para calentarse y hornear su pan, este hindú vio la insensatez de todo aquello. Aquella misma noche expresó su dedicación a Jehová y se bautizó el día siguiente.

Entre las cuarenta y cuatro personas que se bautizaron en aquella asamblea estuvo Annabelle Lartius, de Allahabad, quien había observado a su propio hermano, George, mantenerse firme ante la oposición de sus padres. A ella se le había prohibido participar en el servicio del campo. En la India es raro el que una mujer haga valer su derecho de obedecer a Dios más bien que a los hombres, pero la Srta. Lartius había hecho cuanto servicio podía en el campo. (Hech. 5:29) Con dificultad llegó a la asamblea y, habiéndose dedicado, se bautizó.

NUEVAS EXPERIENCIAS EN EL SERVICIO DEL CAMPO

La cosa de que más disfrutaron los viajeros que le estaban dando la vuelta al mundo fue servir en el campo. La mayoría de los hermanos visitantes pudieron testificar varias veces en inglés.

Un hermano estadounidense de descendencia judía entró en una conversación acerca de la Biblia con un caballero hindú, quien interrumpió, diciendo: “Pero este mensaje es más para occidentales que para nosotros. Nosotros somos una nación que ama la paz y cree en la igualdad. Ustedes son los que separan a los negros de los blancos. ¿Por qué debería yo leer su libro sagrado?” El hermano señaló prudentemente que él no lo estaba visitando como representante de los Estados Unidos de América, ni de ningún país supuestamente cristiano, sino de un grupo de personas que siguen los principios de la Biblia. Le mostró que la Biblia enseña que Dios no es parcial, sino que en toda nación el hombre que obra justicia le es aceptable. (Hech. 10:34, 35) El solo hecho de que las naciones llamadas cristianas no siguieran estos buenos principios, mostró él, no hacía que la Biblia careciera de valor. Más bien, la Biblia contenía sabiduría para gente de toda nación. El caballero hindú comprendió este argumento y gustosamente aceptó alguna literatura, especialmente cuando se enteró de que el hermano mismo sabía lo que quería decir la discriminación, puesto que era de descendencia judía.

GIRAS ILUMINADORAS

Los visitantes también tuvieron algunas nuevas experiencias al participar en giras para las cuales se habían hecho arreglos. Andando ahora bajo una copiosa lluvia, los visitantes experimentaron algo del tiempo de monzón en la India. Pero estuvieron animados y disfrutaron de todo. Entonces, con paraguas e impermeables mojados y zapatos llenos de agua, entraron en sus autobuses para dar un paseo por las auténticas calles de bazares de la India. Aquí vieron a mendigos deformados desde la juventud, con piernas incompletas y usando las manos para arrastrarse, cochecillos de dos ruedas tirados por hombres en bicicleta, carros de bueyes, bicicletas, peatones y automóviles, junto con las vacas siempre presentes... todos luchando por espacio en la calle angosta y congestionada. Por todas partes se veían pequeñas salas de té llenas de humo, y bodegones con sus fuegos de carbón, ante los cuales unos hombres, desnudos hasta la cintura, preparaban con sus manos desnudas sabrosas chappaties y otras delicias que tanto agradan al paladar indio.

Una de las búfalas, que suministran la leche para la gente de la India, venía bajando lentamente por la calle como si fuera una reina. En la esquina de una calle un hombre estaba de cuclillas enfrente de una boca de agua y con toda calma se daba un baño. Entonces, en medio de todo aquello, se presentó un funeral musulmán, compuesto de hombres solamente, y éstos llevaban por turno el cadáver, que estaba en una camilla descubierta. Los musulmanes entierran a sus muertos. Los hindúes siempre los incineran en una pira funeral al aire libre.

Una vaca se estaba comiendo unos vegetales que habían sido colocados en la acera para que las mujeres los compraran. Una cosa que sorprendió mucho a los delegados extranjeros fue la historia acerca de la ‘vaca sagrada.’ Los que sirven en el templo recogen la orina de la vaca para usarla en sus ritos, y hasta ponen gotas de ella en el ‘agua bendita’ que beben. No solo los hindúes hacen esto, sino también los parsis.

La Asamblea “Buenas Nuevas Eternas” fue un punto de adelanto para la obra del Reino en la India. Los hermanos que vinieron a Nueva Delhi desde Irán y Afganistán se sintieron especialmente bendecidos, puesto que ellos no son tantos como para disfrutar de asambleas en sus propios países. Fue también una experiencia singular para los hermanos de la India el conocer a sus consiervos de otros países y trabajar con ellos. ¡Qué deleitable evidencia de la unidad que existe en la sociedad del Nuevo Orden, donde no existen las barreras del nacionalismo!

AYUDADOS DE VARIAS MANERAS

Una excelente manera de ayudar y educar a los hermanos ha sido por medio de la publicación de la historia de la vida de cristianos fieles en La Atalaya. La historia del hermano A. J. Joseph salió en el número del 15 de enero de 1964 de La Atalaya en inglés. El hermano Joseph, quien alegaba ser uno de los seguidores ungidos de Cristo, murió a la edad de ochenta años el 18 de diciembre de 1964. Él realmente había desempeñado un papel en el establecimiento de la obra del Reino en la India y vio el crecimiento de la organización aquí desde un solo hombre a más de dos mil personas. Cincuenta y nueve años habían pasado desde que el hermano Joseph empezó a buscar a Jehová, el Dios verdadero, en 1905. Ciertamente, el progreso había sido lento en este país no cristiano. Pero en 1964 por toda la India se manifestaban los definidos trazos de una organización teocrática.

En 1968, en una asamblea de distrito que se celebró en el salón llamado Raja Venkatarama Hall, de Bangalur, algunos fanáticos hindúes locales intentaron echar a perder la reunión. El sábado por la noche cubrieron con excremento de vaca el anuncio colgante que anunciaba el discurso público y el domingo hicieron lo mismo con las puertas de entrada y las paredes. Los hermanos limpiaron esto antes de que comenzara la sesión de la mañana, y por eso la generalidad de los hermanos no se enteró de lo que había sucedido. Como resultado de buena publicidad en los periódicos, el gobierno estatal se interesó en la asamblea. Asignaron al inspector de policía Dennis para que asistiera a todas las sesiones y preparara para el gobierno un informe completo de lo que sucediera en la asamblea.

El inspector Dennis le informó al hermano Hongal, el superintendente de la asamblea, que las cosas principales que tenía que informar eran si había habido conversiones en la asamblea, si alguna comunidad o religión en particular había sido criticada y si se habían considerado asuntos políticos. El último día de la asamblea, Hongal le preguntó al inspector qué opinión tenía de lo que había sucedido. Dennis respondió que le habían impresionado las cosas que había visto y oído, el suave funcionamiento de todos los departamentos y la presta cooperación de los hermanos.

Entonces, con toda candidez, el hermano Hongal le preguntó a Dennis qué clase de informe esperaba hacer. El inspector respondió: “Estoy en un aprieto en cuanto a eso. El informe se debe enviar al ministro del partido gobernante, de modo que si algún miembro de la oposición presenta el asunto de la asamblea de los testigos de Jehová en la Asamblea del Estado, el ministro pueda darles información específica en cuanto a la asamblea. Sin embargo, si pongo en mi informe que todos los discursantes seguían diciendo: ‘Busquemos Revelación, o Marcos, o Salmos,’ ni el ministro ni los miembros de la oposición van a poder entender de qué trata el informe. Por eso, voy a dar un informe sencillo y breve y simplemente voy a declarar que no se ha hecho nada que merezca objeción.”

Un rasgo sobresaliente de toda la serie de asambleas que se celebró en 1968 fue la concurrencia combinada de 3.132 personas a cuatro reuniones, y el que 122 personas se bautizaran. Esto es notable, en comparación con el número total de Testigos que había entonces en la India... 2.337. Esto reveló, pues, una verdadera posibilidad de que la organización continuara creciendo en la India.

Las asambleas que se celebraron desde 1964 hasta 1968 entrenaron a los hermanos de la India en procedimientos eficaces de organización. Y fue alegrador el notar que en la asamblea de Bangalur, en 1968, toda la administración estuvo bajo la dirección de hermanos de la India; Victor Hongal sirvió de superintendente de la asamblea y Prabhakar Soans de presidente de la asamblea. Además, por algunos años en Kerala las asambleas estuvieron enteramente bajo el manejo de nuestros hermanos indios. Ciertamente se estaba manifestando una fuerte y unificada organización cristiana en la India.

AUMENTO EN LAS FILAS DE LOS PRECURSORES

A medida que pasaban los años, más personas se alistaban para el servicio de precursor, a medida que Jehová movía a su pueblo a responder a la necesidad de predicadores de tiempo cabal. Desde 1965 hasta 1970 hubo un aumento de 179 precursores (66 especiales y 113 regulares), de modo que para 1970 había un total de 375 precursores. Los precursores ciertamente formaban el sostén de la actividad en el campo en la India, y dieron considerable expansión a la obra de estudios bíblicos, hasta que se alcanzó un promedio semanal de 3.024 en 1970.

CRISTIANOS NEUTRALES ANTE PRUEBAS

Durante los disturbios de la guerra no declarada entre la India y Paquistán en 1965, el pueblo de Jehová, aunque era un grupo pequeño, se asemejaba a un faro en medio de los mares de millones de personas agitadas, señalándoles el recinto seguro de la organización de Dios. Hubo alguna inconveniencia debido a los oscurecimientos que se impusieron en las ciudades, los cuales eran un impedimento para las reuniones que se celebraban de noche. En Bombay la gente tenía que estar encerrada en sus casas para las ocho de la noche y no se permitía transportación después de esa hora. Pero aquella guerra de cuarenta y ocho días no tuvo efecto dañino en la obra del Reino.

En Allahabad, el hermano Norris fue acusado de ser espía para Paquistán solo porque estaba haciendo apuntes en su registro de casa en casa mientras predicaba. Un patriota fanático le propinó golpes y reunió una chusma que amenazó con atacar al misionero si hacía algún movimiento imprudente. Alguien llamó a la policía y ésta arrestó al misionero, mientras que dejó ir al atacante. El superintendente de la policía del distrito dio por terminado el asunto diciendo: “La gente es demasiado patriótica. Les hemos pedido que no tomen la ley en sus propias manos.” Sin perturbarse, sin embargo, el pueblo de Dios siguió efectuando su vital obra de salvar vidas.

Debido a que el odio entre las naciones aumentaba, los gobiernos respectivos tomaron medidas más rígidamente nacionalistas. Esas medidas crearon un serio problema para nuestros hijitos que estaban en las escuelas. Se encararon a la cuestión de la neutralidad cristiana debido a que en todas las escuelas se adoptó la ceremonia de cantar el himno nacional. En algunos casos se rehusó eximir a los niños de participar en aquellas ceremonias. Varios niños Testigos fueron expulsados de la escuela y otros sencillamente dejaron de asistir. Algunos hermanos obraban según el consejo bíblico que obtenían, mientras que otros padres aparentemente lo pasaban por alto.

El superintendente de distrito del estado de Kerala en 1965 pudo hablar a varios maestros de escuela acerca de la neutralidad cristiana de los testigos de Jehová. Por ejemplo, el superintendente viajero Funk le habló al director de una escuela en la cual había hijos de Testigos. El principal escuchó con comprensión y otorgó a los testigos de Jehová exención de participar en la ceremonia del himno. Sin embargo, al tiempo del siguiente examen el principal no estaba presente y un maestro católico romano rehusó permitir que nuestros niñitos tomaran los exámenes debido a que no habían participado en la ceremonia del himno aquella mañana. Se envió una carta en explicación a la oficina de educación del distrito en Kanjirappalli, Kerala, junto con una petición firmada por los padres de los niños que asistían a aquella escuela secundaria. Pero esto no produjo resultados favorables. Algunos de los muchachos de más edad, privados ahora de su educación seglar, se alistaron de precursores y continuaron educándose para la vida, ayudando a otros a hacer lo mismo.

En Nueva Delhi, un abogado que ejercía en el Tribunal Supremo de la India publicaba una revista llamada “El jurista de la India.” Este abogado obtuvo permiso de la Sociedad para reproducir en su totalidad el artículo “La bandera, el juramento y Dios,” que salió en ¡Despertad! del 8 de septiembre de 1965. Esto puso claramente la cuestión polémica de la bandera ante la profesión jurídica de la India y reveló la posición bíblica de los testigos de Jehová en este asunto.—Éxo. 20:4, 5; 1 Juan 5:21.

MÁS TRABAJO DE PUBLICACIÓN

Se adelantó en cuanto a las publicaciones cuando se hicieron preparaciones para publicar La Atalaya en hindi, el idioma nacional de la India. Hubo largas demoras en obtener permiso oficial debido a las formalidades que se requerían. Primero, el representante de la Sociedad tuvo que presentar una declaración delante de un magistrado en la ciudad en la cual se había de publicar la revista, que en este caso era Ranchi. Entonces no se pudo hacer más trabajo por algunas semanas, pero finalmente se dio autoridad para imprimir en noviembre de 1965. El primer número de La Atalaya en hindi salió de la prensa en enero de 1966, y se imprimieron 1.500 ejemplares.

Cierto día a principios de 1966 el precursor especial George Gregory estaba esperando a unos publicadores que pensaban reunirse en un punto donde se unían unas carreteras en Secunderabad. Él notó al administrador local de la Sociedad Bíblica de la India saliendo de su oficina. Rápidamente el hermano Gregory se le acercó y le ofreció la Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras. El administrador la aceptó gustosamente, junto con algunos folletos. Algunos días después, el hermano Gregory recibió una carta de este administrador de la Sociedad Bíblica en la cual le pedía otros tres ejemplares de la Traducción del Nuevo Mundo. Al entregar las Biblias, el hermano Gregory descubrió que la Sociedad Bíblica estaba preparando una revisión de las Escrituras en el lenguaje telugu. El grupo que preparaba la traducción en telugu quedó tan impresionado con la Traducción del Nuevo Mundo que habían decidido usarla en su revisión. El obispo local, según informes, había dicho que la New World Translation (Traducción del Nuevo Mundo) era la mejor traducción al inglés que había leído.

Tanto el obispo como el administrador vinieron al Salón del Reino a escuchar el siguiente discurso público. Invitaron al hermano Gregory a observar mientras el comité de la traducción a telugu efectuaba su trabajo el día siguiente. Gregory fue y colocó otros cuatro ejemplares de la Traducción del Nuevo Mundo en manos de ellos.

NO ATEMORIZADOS POR CONTRARIEDADES

Alegraba mucho el ver a los hermanos de la India presentándose como voluntarios para el servicio de precursor especial, porque se estaba haciendo cada vez más difícil la entrada de misioneros en la India. Podían venir solo como reemplazo de los misioneros que salían de la India. En el espacio de tiempo desde 1965 hasta 1970, la India perdió varios misioneros por diversas razones.

¡Más tarde todavía, el gobierno eliminó la concesión de permitir siquiera reemplazos para los misioneros en el país! ¡No se admitiría a más misioneros extranjeros!

A pesar de todas estas contrariedades en el campo misional, la obra en la India progresó. Los hermanos indios alcanzaron mayor espiritualidad y se hicieron disponibles para la obra de precursor especial y puestos de superintendencia. Así, desde 1965 hasta 1970, por ejemplo, varios hermanos indios, dos de los cuales habían sido hindúes, fueron nombrados superintendentes de circuito. El hecho de que la India ahora estaba produciendo sus propios superintendentes de circuito era otra indicación de que estaba surgiendo una organización teocrática madura.

EL LIBRO “LA VERDAD” UNA BENDICIÓN

En 1968 se suministró la maravillosa ayuda para el estudio de la Biblia La verdad que lleva a vida eterna. El publicar este libro en hindi, kanarés, malayalam, tamil, telugu y urdu quiso decir una gran cantidad de traducción, corroboración, corrección de pruebas, composición en tipo e impresión. La impresión se logró por medio de establecimientos comerciales de afuera, pero la sucursal pudo supervisar esta obra por medio de precursores especiales que trabajaban en los pueblos en los cuales se efectuaba la impresión. Todos los traductores eran testigos de Jehová y dominaban bien el inglés así como el lenguaje indio, y la verdad.

Para la sucursal, el dirigir toda esta obra desde gran distancia era como cuando una torre de control de un aeropuerto dirige varios aviones por medio del radar en condiciones de niebla. No obstante, la obra se logró por la bondad inmerecida de Jehová. Con el tiempo, muchos estudios bíblicos de casa se estuvieron conduciendo con las personas que mostraban interés por medio de las ediciones del libro La verdad en idiomas vernáculos.

Por ejemplo: Un grupo de cuarenta personas empezó a estudiar el libro La verdad en el lenguaje malayalam. Cuando el sacerdote local se enteró de esto, desde su púlpito denunció a los testigos de Jehová como borrachones y alborotadores. Inmediatamente, una señora se puso de pie y gritó: “Eso es falso. Mi hijo era un borrachín cuando asistía a la iglesia suya, y ahora que está estudiando con los testigos de Jehová se le ve cargando una Biblia en la mano en vez de una botella.”

En otro caso, un católico romano leyó el libro La verdad en una semana. Cuando el publicador regresó, el católico dijo: “Todos los cristianos necesitan ese libro.” Se comenzó inmediatamente un estudio. Llegaron al tema de adorar a Dios con espíritu y verdad. (Juan 4:24) La siguiente semana el publicador vio que todos los cuadros religiosos habían sido removidos de las paredes y en su lugar había un solo texto bíblico: “En cuanto a mí y a mi casa, nosotros serviremos a Jehová.”—Jos. 24:15.

UNA VISITA BREVE, PERO PROVECHOSA

Mientras tanto, el hermano Knorr estaba efectuando una extensa gira de servicio en el Extremo Oriente, volviendo hacia Brooklyn por vía de la India y Europa. En esta visita de mayo de 1968, el hermano Knorr estuvo principalmente interesado en inspeccionar la sucursal. Se alegró de ver el edificio de la sucursal de la India por primera vez desde que había sido construido en 1960. Pero también habló a los hermanos en un teatro al aire libre en Bombay. Hubo más de 600 personas para su discurso sobre el tema “No debes olvidarte.”

La visita del hermano Knorr también ofreció una oportunidad para considerar problemas de impresión del momento y el costo de tal operación. La Atalaya se estaba publicando en siete idiomas... bengalí, hindi, kanarés, malayalam, marathi, tamil y urdu. ¡Despertad! se estaba publicando en dos idiomas: malayalam y tamil. Toda la impresión la hacían establecimientos comerciales de afuera, puesto que a la Sociedad se le hacía económicamente imposible efectuar la impresión.

El hermano Knorr otorgó permiso para comprar una máquina de grabar en relieve “Bradma” con su máquina de impresión compañera, hechas en la India. Esto facilitaba el envío rápido de las revistas y suministraba un medio más eficaz de llevar un archivo de las direcciones de los precursores y las congregaciones.

Puesto que estaba haciéndose difícil el almacenaje en la sucursal entonces, el hermano Knorr aprobó la construcción de un garaje externo para los vehículos de la sucursal. Entonces el garaje existente que estaba en el edificio principal se podía usar como espacio adicional para el almacenaje de las existencias de literatura.

EVALUANDO EL EFECTO DE NUESTRA OBRA

Una indicación del hecho de que la organización pura de Jehová estaba haciéndose más prominente en medio de la maleza de religiones falsas en la India era el callado pero eficaz efecto que iba teniendo en ciertos miembros de las gigantescas religiones del país. Tal como un incesante gotear de agua puede hacer hueco en una roca, así las actividades incesantes de la organización de Jehová hicieron hueco en la resistencia por dureza de corazón al mensaje del Reino. La mayoría de los hindúes no hacen una investigación significativa del propósito predicho de Jehová por medio de un estudio de la Biblia. Los falsos dogmas religiosos de la cristiandad y sus malas prácticas han puesto mucho prejuicio en la mente de los hindúes sinceros. Pero algunos gradualmente respondieron a la verdad. En 1969 el seis por ciento del total de publicadores de la India lo componían antiguos hindúes.

Mientras trabajaba en la ciudad de Haidarabad, el hermano Boothapaty, un precursor especial, tuvo esta experiencia: “Mientras visitaba un hogar hindú observé que el padre y cuatro hijos estaban prestando mucha atención, y que les emocionaba el pensar en un nuevo sistema de cosas justo que vendría. Aceptaron gustosamente un folleto en telugu y en una revisita comencé un estudio bíblico con ellos.

“El padre, que era mecánico, pronto logró que otra familia asistiera al estudio, y el total de las personas que asistían semanalmente al estudio llegó a entre diez y doce. Cuando se recibió el libro La verdad en telugu, rápidamente empezamos a utilizarlo. Debido a la sencillez y a las francas declaraciones de éste, se logró rápido progreso. Puesto que se trataba de hindúes, los parientes de estas personas presentaron oposición e intentaron arruinar el estudio. Sin embargo, se había colocado un cimiento firme y la familia resistió la presión. Rápidamente empezaron a asistir a las reuniones aunque se celebraban a seis kilómetros de distancia. Rompieron todo enlace con la religión babilónica y se hicieron publicadores regulares de las buenas nuevas.”

El lograr esto con una familia de hindúes dentro de nueve meses es una verdadera hazaña en la India. Por supuesto, a Jehová va el crédito por tal logro.

Por otra parte, en 1969 el 93 por ciento de los publicadores del Reino de la India eran personas que habían estado asociadas con las diferentes sectas de la cristiandad. De hecho, un gran porcentaje de los testigos de Jehová en la India en 1969 habían sido anteriormente católicos romanos. Un ejemplo era un joven que estudiaba para el sacerdocio en Melukavumattom, Kerala. Él había estudiado por siete años en un seminario para hacerse sacerdote católico romano, pero durante aquellos años había observado mucha parcialidad e injusticia. Esto lo convenció de que el catolicismo romano no era la verdad y por eso abandonó el seminario. Su tía, una testigo de Jehová, lo visitó y despertó su interés en entender la Biblia. Lo invitó al hogar de ella en Heaven Valley, un sector de siembra de té en la Alta Cordillera.

Mientras el ex-seminarista estuvo allí, V. P. Abraham, el superintendente de circuito en aquel tiempo, visitó aquella congregación, conoció a este joven católico y despertó su interés en asistir a las reuniones locales. ¡Qué diferencia! El joven inmediatamente notó el verdadero amor y la unidad que reinaban entre los Testigos. Impresionado, regresó a Melukavumattom y empezó un intenso estudio de la Biblia con las publicaciones de la Sociedad. El precursor especial A. D. Samuel condujo el estudio y, aunque las reuniones se celebraban a una distancia de 32 kilómetros, el joven asistió a ellas con regularidad. Pronto estuvo compartiendo las buenas nuevas con otras personas e informó a sus amigos, parientes y anteriores autoridades del seminario acerca de su nueva manera de adorar.

HONRADEZ Y RESOLUCIÓN

De manera lenta, pero segura, una organización de adoradores rectos estaba edificándose en la India y se daba a conocer por su integridad con relación a los verdaderos principios cristianos. Se destacó esto en un caso que aconteció en Gajalakonda, en Andhra Pradesh, donde había una congregación pequeña de testigos de Jehová. Una de las hermanas allí era maestra de una escuela donde comúnmente se falsificaban los registros de concurrencia. ¿Por qué hacían esto los maestros? Para crear una buena impresión ante las autoridades escolares. Nuestra hermana rehusó falsificar sus registros y la llamaron ante el director para que explicara por qué daba cifras exactas, puesto que éstas estaban afectando los promedios de la escuela. La amenazaron con transferirla a otra escuela si no cumplía con aquella costumbre escolar falta de honradez. Nuestra hermana permaneció fiel a su conciencia entrenada por la Biblia y su sentido de honradez cristiana. Explicó a sus superiores escolares lo que en realidad entendía por cristianismo. Evidentemente ellos quedaron impresionados, pues la retuvieron como maestra en la misma escuela.

Más evidencia de que iba surgiendo una fuerte organización de cristianos unidos en la India fue el denodado esfuerzo que hicieron los hermanos de la ciudad de Madrás por construir su propio Salón del Reino. El hermano F. P. Anthony, ingeniero civil en el Departamento de Obras Públicas de la ciudad de Madrás, recibió la responsabilidad de supervisar la compra del terreno y la erección del edificio. La Sociedad hizo arreglos para que la congregación obtuviera un préstamo. Se compró un terreno apropiado en la carretera Brick Kiln en el suburbio de Madrás llamado Vepery. Después de haberse trazado planes satisfactorios, se construyó un excelente nuevo Salón del Reino, lo suficientemente grande como para acomodar a unas 150 personas. Después de eso la congregación progresó rápidamente y llegó a ser la mayor de la India. Con el tiempo, fue dividida en dos congregaciones, de modo que llegó a haber un total de cuatro en la ciudad de Madrás.

ASAMBLEAS “PAZ EN LA TIERRA”

Estas se celebraron en Bombay, Madrás y Cochin. Quinientos hermanos de catorce diferentes estados vinieron a Bombay, algunos desde el remoto Sikkim, el reino en el Himalaya al norte. Fue un problema conseguir alojamiento para los que venían, puesto que Bombay está notablemente superpoblada. Enfrente del mismo salón de la asamblea había una escuela católica romana para niñas. El principal demostró mucha cooperación y nos permitió usar la escuela como dormitorio, y unos ochenta hermanos fueron acomodados allí. Otra provisión inesperada se hizo en una casa de construcción ligera de un maharajá, donde trabajaba la madre de uno de los hermanos. Allí se obtuvo alojamiento para treinta hermanos. Entonces el hermano Jack D’Silva, de Bombay, logró que su compañía permitiera que los hermanos usaran el lujoso apartamiento de ésta que se reservaba para huéspedes de la compañía. Otros treinta hermanos fueron acomodados allí. La asamblea de Bombay se condujo en cinco diferentes idiomas. Sorprendentemente, durante el drama bíblico de Jonás diez monjas católicas romanas de un convento cercano se presentaron en la asamblea.

La asamblea de esta serie en Madrás se celebró en el espacioso Museum Theatre, aunque las sesiones en telugu se celebraron en un salón diferente. Todo se tradujo para nuestros hermanos de habla tamil en el auditorio principal. Afuera en los terrenos del salón donde se celebraba la asamblea se erigió un pandal, o cobertizo con techo de paja, para la cafetería. La concurrencia para la reunión pública fue de 814 personas, y cuarenta y dos nuevos dieron el paso de bautizarse en agua.

La asamblea tercera y final se celebró en Cochin, el puerto marítimo y estación naval india en la costa occidental de lo que ahora es el estado de Kerala. Esta asamblea se celebró en el auditorio llamado Nehru Memorial Hall. Centenares de hermanos se alegraron de dormir en el salón mismo; era barato y conveniente. Hasta el alcalde de Cochin suministró ayuda en cuanto a alojamiento. Puso a disposición de los hermanos varias casas de construcción ligera de propiedad gubernamental que por lo general se reservaban para funcionarios. Todos los alojamientos gratis fueron asignados a publicadores de los cuales se sabía que dejarían una impresión favorable en sus anfitriones. Muchos de los que ofrecieron alojamiento en sus casas asistieron a la asamblea, y, cuando ésta terminó, lloraron al tener que despedirse de sus huéspedes cristianos.

De las 1.253 personas que concurrieron al discurso público, 153 eran precursores. Se bautizaron otras cuarenta y tres personas.

LLEGANDO A LA GENTE DE SIKKIM

El estado montañoso de Sikkim está bajo la sucursal india de la Sociedad Watch Tower. He aquí la descripción que dio el hermano Pope de uno de sus primeros viajes para visitar a los hermanos de esta escabrosa tierra de Sikkim.

“El principal modo de transportación es el tren, lo que por lo general preferimos. A menudo uno tiene que transportarse en un yip o un autobús en las partes más empinadas. Aquí se necesitan vehículos que puedan rendir buen servicio en las carreteras, pero por lo general no existen . . . El resultado es que se impone una fuerte prueba a los nervios y la ecuanimidad de los pasajeros. Un caso de esto fue durante un viaje a través de las colinas al pie del Himalaya para llegar a Darjeeling, cuando el yip desarrolló un temblor muy perturbador en las ruedas del frente después de cada kilómetro más o menos. Debido a esto había que frenar violentamente para no perder el control del vehículo. Después de lograr una empinada bajada por una estrecha carretera de las montañas con precipicios a un lado, llegamos a una parada obligatoria en un puesto de control de la policía. Aquí, al investigar con más cuidado lo que sucedía se descubrió que el mecanismo de dirección estaba defectuoso, puesto que el volante podía ser movido 120 grados a la derecha o a la izquierda antes de que el mecanismo enganchara con las ruedas del frente. Cuando se le señaló este serio defecto al conductor, él insistió en que todo estaría thik hojāega, queriendo decir que todo estaría ‘bien.’ Sí pudimos viajar un trecho de 80 kilómetros de carretera de las montañas sin desviarnos completamente de él; así que quizás el conductor tenía razón en lo que dijo. Pero los severos dolores de cabeza que nos afligieron mostraban que nosotros no concordábamos con él.

“Era un gozo hacer una visita cerca de la frontera de Sikkim. Aunque no podíamos entrar, los hermanos siempre sacaban tiempo para visitarnos en la cercana Darjeeling. Muchas veces, temprano en la mañana había un tímido golpear en la puerta, y allí nos regalaban huevos, naranjas y vegetales en muestra de su aprecio. Dependiendo de los fondos que tuvieran y la transportación, esto quería decir que viajaban veintidós kilómetros y medio desde Sikkim, con frecuencia a pie. Durante la semana volvían a la aldea de la misma manera para ver si todo iba bien en cuanto a los miembros de edad avanzada de la familia, y entonces regresaban.

“Lo que hace que esto sea más extraordinario es que estas familias habían sido anteriormente hindúes, pero debido a la celosa iniciativa de un miembro de la familia, otros recibieron gran estímulo. Este celoso miembro de la familia, que ahora es un hermano, oyó el sonido de la verdad y la verdad le agradó. Él suministra buena ayuda a los demás de aquel territorio montañoso aislado de Sikkim que buscan el camino que lleva de regreso a la paz en el paraíso.”

Sikkim está en su mayor parte en el Himalaya, y el budismo es la religión estatal. Aproximadamente una cuarta parte de los 7.299 kilómetros cuadrados del territorio montañoso de Sikkim tiene bosques. Zonas de gigantescos árboles coníferos llegan hasta donde empieza la nieve en el norte de Sikkim. Las orquídeas añaden color a este pequeño estado en el Himalaya. Bosques de rododendro cubren enteras laderas de las montañas. Flores alpinas se extienden como una alfombra por los valles más elevados y los pasos. En este marco pintoresco, hay veintidós publicadores del reino de Jehová proclamando las buenas nuevas entre una población que se calcula en 194.000 habitantes, la mayoría de los cuales son budistas o hindúes.

LAS “BUENAS NUEVAS” LLEGAN A NEPAL

El país vecino de Nepal, el único estado independiente hindú del mundo, también viene dentro del cuadro de la actividad teocrática en la India. Este país está en las laderas del sur del Himalaya. En el norte colinda con el Tíbet, en el este con Sikkim, y en el sur y el oeste con la India. Nepal tiene una población de unos doce millones de personas. Tiene la distinción de contener la cumbre más alta del mundo, el monte Everest, y también de producir algunos de los más temibles combatientes del mundo... los gurkhas.

Algún tiempo atrás, la familia del hermano A. B. Yonzan, de nacionalidad nepalesa, se mudó desde Kalimpong, en la India, a Katmandú, la capital de Nepal. Aunque allí se prohíbe el proselitismo, lo cual resulta en que no se pueda efectuar mucho servicio en el campo, esta familia hizo alguna obra excelente en la declaración de las buenas nuevas del reino de Dios a la gente de ese país. El trabajo seglar del hermano Yonzan lo ha puesto en estrecha comunicación con funcionarios gubernamentales, y hasta la corte real. Por consiguiente, nuestras publicaciones cristianas han llegado a la familia real.

DESENVOLVIMIENTOS DE ORGANIZACIÓN

Con el año 1971 vino a la India el cimiento para un nuevo rasgo de organización teocrática. Por medio de las Asambleas de Distrito “Nombre Divino,” celebradas en siete lugares ampliamente separados, se bosquejó el arreglo apostólico para la dirección de las congregaciones cristianas primitivas. En el discurso “Organización teocrática en medio de las democracias y el comunismo” se explicó lo deseable de administrar las congregaciones de la actualidad por medio de grupos o cuerpos capacitados de ancianos espirituales. ¡Qué apropiado el que esta presentación también se hiciera en una asamblea en el estado de Kerala, donde la India democrática tiene uno de sus más fuertes elementos comunistas!

Esta fue la más grande asamblea del pueblo de Jehová que se había celebrado en el mismo sector en el cual originalmente se estableció la obra de Dios en este país. Porque en la ciudad de Kottayam no había un salón o auditorio lo suficientemente grande, se obtuvo el enorme terreno de las Paradas Policíacas. Allí se construyó una enorme y sombreada cubierta de palmas tomadas de palmeras de coco. En este marco cálido, tropical, 2.259 personas escucharon cómo se gobernarían en el futuro las congregaciones cristianas.

A principios de 1972 se reorganizó por completo la obra de circuito en la India. Los superintendentes visitantes dieron menos atención a los registros y las cifras. Se colocó énfasis en estimular a los hermanos a participar en el servicio del campo y en edificar la condición espiritual de las congregaciones.

En septiembre de 1972 las congregaciones de la India pusieron en vigor la administración por cuerpos de ancianos. Esto resultó ser un gran adelanto en estabilizar espiritualmente a las congregaciones. La mayoría de las congregaciones de la India aceptaron el arreglo con entusiasmo.

Sin embargo, el arreglo reveló un nivel relativamente bajo de madurez espiritual y falta de experiencia al tratar con problemas locales. Algunas dificultades iniciales indicaron que ciertos hermanos nombrados tenían motivos equivocados o carecían de los debidos requisitos espirituales. El arreglo de ancianos también señaló en qué congregaciones se necesitaba ayuda espiritual. Por ejemplo, en un total de 247 congregaciones (incluso lugares donde solo vive un hermano o dos), hasta mediados de 1976 solo 121 tenían ancianos nombrados. Por eso, muchos de los 416 siervos ministeriales nombrados tenían que servir de superintendentes sustitutos.

No hay duda de que el efecto general de esto en la India ha sido elevar el tono o carácter de la norma de superintendencia. Esto ha contribuido también a un aumento de 22 por ciento en el pueblo de Jehová en la India durante los años desde que el arreglo de los ancianos comenzó. Pero lo más importante es que los nuevos desenvolvimientos en cuanto a organización han mostrado que la obra de Dios no depende de ningún hombre en particular. Más bien, se enfoca la atención en Cristo como cabeza de la congregación, con ancianos nombrados como un cuerpo interdependiente y unido que labora como esclavo a favor de sus hermanos.

SE EXPLORA LO QUE NO SE HABÍA TOCADO

En el extremo nordeste de la India, se exploraron territorios que no habían sido tocados y la verdad penetró en regiones casi inaccesibles. Esta sección de la India que está dentro del trópico de Cáncer está compuesta de siete diferentes territorios. En el norte, colindando con el Tíbet y la China, está Arunachel Pradesh. Hacia el sur, tocando la frontera de Birmania, viene primero Nagaland, entonces Manipur. Al sudeste de Manipur están Mizoram y Tripura. Meghalaya está entre Bangladesh y el valle de Brahmaputra. Finalmente, a los lados del enorme río Brahmaputra está Asam, que en parte forma el paso tan estrecho que lleva a Bengala y el resto de la India.

Estas zonas son principalmente las colinas al pie del extremo oriental de la cadena del Himalaya, cuyas alturas varían de 792 a 1.463 metros sobre el nivel del mar. ¡Qué belleza de escenario natural, de picos altísimos, veloces ríos, cataratas, lagos de las montañas, verdes valles y praderas! En los valles habitan veintenas de tribus. Cada valle tiene una tribu diferente con su propio dialecto. Ciertas tribus se adhieren a costumbres matriarcales. Otras hasta recientemente estaban compuestas de cazadores de cabezas. Ahora, por primera vez, estas tribus comenzaron a oír el mensaje del reino de Dios.

Por algunos años, la obra de predicar el Reino fue hecha por precursores especiales que tenían su base en Shillong, en Asam, y desde allí la verdad se esparcía al exterior. El hermano Basumatary aprendió la verdad en Shillong y más tarde partió hacia su aldea en la selva, Dighaldong, para compartir con sus parientes y los demás aldeanos el ‘tesoro’ que acababa de encontrar. (Pro. 2:1-5) Para efectuar esta jornada de unos 200 kilómetros se exige viajar por ferrocarril, entonces por autobús, después por carreta de bueyes, y finalmente andar por el bosque.

El hermano Basumatary pronto puso manos a la obra, construyó un Salón del Reino sencillo y empezó a celebrar las reuniones cristianas corrientes. Más tarde un precursor especial que visitó quedó atónito al ver a dieciocho personas congregadas en la casa del hermano Basumatary. Tenían muchas preguntas bíblicas. El precursor especial informó: “Doce ya habían abandonado la Iglesia Luterana y estaban asistiendo a las reuniones del Salón del Reino. Me animó mucho conocer a un hombre de setenta años que había sido predicador luterano por dieciséis años, pero que ahora había cortado toda conexión con aquella religión. Como resultado de esto se le privó de su medio de ganarse el sustento, pero él exclamó: ‘He salido de “Babilonia la Grande” y ahora estoy en la organización de Dios.’” La congregación de Dighaldong ahora esparce las buenas nuevas a las aldeas vecinas en esa zona lejana de Asam.

La verdad también está llegando a las colinas Khasi en el estado de Meghalaya. Allí el sistema matriarcal rige entre las tribus y la jefatura gira alrededor de la esposa, de modo que los hijos y las hijas toman el nombre de la madre. No obstante, una mujer khasi aceptó la verdad y reconoció que tenía que hacer cambios en su vida. Aunque pertenecía a la Iglesia Presbiteriana, había vivido con un hombre por veinte años y había tenido siete hijos sin haberse casado, aunque con la aprobación de su pastor. Pero al conocer ahora la verdad, esta mujer khasi consideró estos asuntos con su compañero. A él le pareció extraño que ella sugiriera que legalizaran su matrimonio y que él fuera el cabeza de la casa. Al principio rehusó llevar estas responsabilidades, pero con el tiempo se dio cuenta de su posición. Legalizaron su matrimonio, y la mujer y sus hijos tomaron el nombre de aquel hombre. Pronto esta mujer khasi se bautizó, y es animador ver el gozo de ella a medida que ella y sus hijos asisten a las reuniones y participan en predicar el mensaje del Reino a otros en las colinas khasi.

MÁS RESPONSABILIDAD EN BANGLADESH

Allá en diciembre de 1971 la India se encontró en guerra con el país vecino de Paquistán. El 3 de diciembre, el día en que estallaron las hostilidades, tropas indias entraron en Paquistán Oriental. Tres días después nació un nuevo país... Bangladesh. La guerra de trece días terminó el 16 de diciembre de 1971, y Bangladesh quedó separada de Paquistán y como nación aliada de la India. En 1973 se le pidió a la sucursal de la Sociedad Watch Tower en Bombay que atendiera la obra en Bangladesh. Hasta donde se sabía, no vivían allí publicadores del Reino activos, aunque había habido algunos suscriptores a nuestras revistas en aquella región. Se enviaron cartas a estos suscriptores, pero solo una persona respondió hasta el grado de interesarse activamente en estudiar la Biblia. Aunque a los precursores de la India no se les hacía posible obtener permiso de residencia, por un espacio de tiempo limitado los hermanos P. Singh y P. Mondol, precursores especiales de la India, fueron enviados a Bangladesh.

ASAMBLEAS “VICTORIA DIVINA”

La asamblea nacional “Victoria Divina” de la India, celebrada en Madrás en septiembre de 1973, fue algo como una asamblea internacional en miniatura. Hubo hermanos de nueve diferentes naciones allí y se celebraron sesiones en nueve lenguajes de la India además del inglés. ¡Fue la más grande asamblea que la India había tenido hasta entonces! Hubo una concurrencia de 3.225 personas para el discurso público. En esta asamblea, 175 personas se bautizaron... el más grande bautismo de la India en una sola ocasión.

En nuestro lugar de asamblea, conocido como Abbotsbury, había habido una ‘boda prestigiosa’ a principios del mes. Para esta boda se había levantado una obra de construcción temporaria. Pero el local había quedado en condición casi caótica. Parecía que el trabajo sería demasiado grande para los pocos hermanos que se presentaron antes de la asamblea. Sin embargo, el superintendente de la asamblea, Bernard Funk, declaró: “¡Una sola semana antes de nuestra asamblea, la primera ministra de la India, la Sra. Indira Gandhi, visitó la ciudad de Madrás, y sucedió que se hicieron arreglos para que ella hablara en el local de la asamblea! ¡De modo que a todo el sitio se le dio una limpieza y un arreglo precisamente a tiempo para la asamblea ‘Victoria Divina’!”

BUEN TRABAJO CON LOS TRATADOS “NOTICIAS DEL REINO”

Poco después de la asamblea nacional de Madrás hubo una muy celosa distribución de los tratados Noticias del Reino. Esta obra suministró un tremendo estímulo en cuanto a ayudar a iniciarse en la predicación a personas que ahora calificaban para ello. Ninguna criatura humana realmente sabe hasta qué grado esta distribución de tratados está teniendo resultados eficaces. Pero no hay duda de que esta obra está logrando mucho bien.

Por ejemplo. en Madurai, en el sur de la India, cierto hombre recibió un tratado en la distribución regular de casa en casa. Cuando este hombre visitó a su padre en una aldea distante, llevó consigo el tratado. Pensaba que su padre, un predicador local se interesaría en él. ¡Así fue! El Sr. Solomon escribió a la sucursal pidiendo más información, y la congregación de Madurai en Tamil Nadu recibió instrucciones.

Inmediatamente, el hermano Alexander, un superintendente y precursor especial, fue en busca del Sr. Solomon. Viajó hasta donde el autobús podía llevarlo y entonces caminó otros diez kilómetros bajo el sol ardiente y con el tiempo lo halló. Inmediatamente comenzó un estudio bíblico. Algunos meses después, en la Asamblea de Distrito “Soberanía Divina” en Madurai en 1975, el hermano Solomon se bautizó. ¡Ciertamente aquél fue un excelente resultado de la distribución de tratados!

EXPANSIÓN EN LA CENTRAL

En 1973 se comprendió que el edificio de la sucursal de la Sociedad en la India tenía que ser ampliado en vista del aumento de la actividad por toda la nación y en vista de lo que se necesitaba para asambleas en la ciudad de Bombay. Uno de los principales arquitectos de la India preparó los nuevos planos arquitectónicos. La construcción comenzó el 8 de diciembre de 1973, bajo la supervisión de Frank Schiller, un hermano canadiense que servía donde había mayor necesidad de ayuda.

Se construyó un techo sobre lo que era el terrado abierto y el terrado mismo fue convertido entonces en un hermoso Salón de Asambleas para Bombay. Este fue el primer salón de su clase en la India y tiene asientos para unos 600 hermanos. El Salón de Asamblea también sirve de Salón del Reino para dos congregaciones de Bombay.

Esta construcción le permitió a la Sociedad convertir el antiguo Salón del Reino en espacio conveniente para oficinas, además de suministrar otro dormitorio para Betel. La oficina original en el primer piso fue utilizada para departamentos de revistas y suscripciones y como almacén adicional.

El 15 de junio de 1974 fue el día que se fijó como “día de dedicación” para el edificio. Esto sirvió como incentivo para dar adelanto a la obra de construcción. Como se planeó, las añadiduras quedaron completas y la dedicación se efectuó precisamente al tiempo fijado.

SIKKIM SE UNE A LA INDIA

En septiembre de 1974 el Parlamento indio le confirió a Sikkim una condición de “asociado” de la Unión India. En aquel tiempo había veintiún testigos de Jehová en Sikkim. En vista de la conexión política de aquel país con la India, pareció conveniente incorporar los informes de servicio del campo de Sikkim con los de la India.

Gangtok es una escena de enérgica actividad cristiana. Allí cuatro precursores especiales trabajan con la congregación. Otras congregaciones que funcionan en Sikkim están en Chungbung y Samdong.

En 1976, Robert Rai, un hermano procedente de Sikkim y anciano que vivía en Londres, Inglaterra, viajó en automóvil con su esposa hasta Sikkim mismo con fondos para la construcción de un Salón del Reino en Chungbung. Dentro de dos meses habían logrado construir un edificio bastante grande en el cual había cabida para sesenta personas. Habiendo hecho esto, el hermano Rai y su esposa volvieron a su hogar en Londres.

1975... UN AÑO MEMORABLE

Ciertamente el año 1975 fue un tiempo excitante para los hermanos en la India. A principios de ese año disfrutamos de la memorable visita de dos miembros del Cuerpo Gobernante, N. H. Knorr y F. W. Franz. Testigos procedentes de lugares distantes de la India viajaron a Bombay para escuchar a los hermanos visitantes. Por dos días espiritualmente edificantes, 948 personas atestaron por completo el edificio de la sucursal que recientemente había sido ampliado. Entre otras cosas, el hermano Knorr instó a los hombres jóvenes a esforzarse por tener responsabilidades en la congregación.

El siguiente acontecimiento emocionante fue la Cena del Señor, el 27 de marzo. Por primera vez en la India, la concurrencia pasó de la marca de 10.000 personas. Esto mostró que los 4.531 Testigos de aquí realmente están ocupados, y les suministró incentivo para seguir esforzándose en el servicio de Jehová.

LA CUESTIÓN DE LA SANGRE

Mientras tanto, en el campo los hermanos iban vigorizándose en su comprensión de la importancia de apegarse a los principios bíblicos. Por ejemplo, la hermana Muniyamma, precursora especial de la Congregación Paradise Farm, de cerca de Bangalur, se vio con un grave tumor abdominal, perdió mucha sangre y se debilitó mucho físicamente. Cuando rehusó aceptar una transfusión de sangre, un hospital que pertenecía a una iglesia rechazó su caso. La hermana Muniyamma fue llevada a otro hospital, que también rehusó operarla sin sangre. Para este tiempo el caso era crítico. Mientras tanto, el hermano Mall, de Bangalur, pariente del principal oficial médico del primer hospital, había logrado que éste aceptara el caso de la hermana Muniyamma. El médico operó sin sangre y la hermana Muniyamma sobrevivió. Esto fue un testimonio tremendo a las autoridades eclesiásticas que dirigían el hospital, y todo el personal del hospital empezó a mirar con respeto a los testigos de Jehová. Ahora la hermana Muniyamma ha regresado a su asignación de precursora, y comparte el mensaje de vida con otros.

ESPARCIENDO EL TESTIMONIO

La obra de predicar el Reino marcha adelante en los territorios lejanos del nordeste. Por ejemplo, en Imphal, en Manipur, el precursor especial K. V. Joy encontró a un adolescente de la tribu tangkhul naga. Aunque el muchacho empezó a estudiar la Biblia inmediatamente, pronto se desarrollaron dudas en él debido a la presión que en él ejercieron religiosos de su misma religión bautista y dejó de estudiar. Pero este naga, cuyo nombre es Grace, más tarde halló el nombre de Dios, Jehová, en un libro escolar y también aprendió de aquella publicación que algunas costumbres populares “cristianas” tienen origen pagano. Reanudó sus estudios de la Biblia con el hermano Joy.

Ahora la presión procedente de la comunidad religiosa se hizo intensa. El joven informa: ‘Los líderes de mi aldea tribual me amenazaron con las siguientes posibilidades: abandonar mi nueva religión y regresar a la Iglesia Bautista; o pagar una multa de 250 rupias; o ser muerto según la costumbre tribual. Pasé por alto aquellas amenazas y con el tiempo mi hermano mayor, Angam, mi primo Narising y yo nos desligamos de la iglesia. Durante 1975 me bauticé en símbolo de mi dedicación a Jehová. Poco después de eso Angam y Narising también se bautizaron y permanecieron en mi aldea para esparcir la verdad a los miembros de mi tribu, que, hasta pocos años atrás, eran cazadores de cabezas. Hasta ahora enfrente de algunos hogares de mi aldea hay cráneos humanos en despliegue como recuerdo del torvo pasado.’

La verdad bíblica en forma impresa también se difunde dentro de las zonas tribuales del nordeste. Unos diecisiete precursores especiales que estuvieron allí entre 1973 y 1975 distribuyeron 4.769 libros y aproximadamente el doble de esa cantidad en revistas. La mayoría de aquellos precursores especiales eran del distante estado de Kerala, que tiene la más grande concentración de Testigos en la India. Aquellos precursores del sur de la India dejaron voluntariamente sus tierras nativas para servir en territorios extraños a casi 1.931 kilómetros de distancia. Aquello fue como una asignación en el extranjero para ellos, pues quiso decir aprender nuevos idiomas y trabajar entre gente de una naturaleza enteramente diferente. Dentro de pocos años la verdad se esparció, y cincuenta personas locales de aquellos territorios tribuales se bautizaron. Algunas de estas personas se prestaron para traducir la literatura en sus propios dialectos.

A medida que hubo más trabajadores disponibles, la Sociedad dio comienzo a la obra en las grandes ciudades que hasta aquel momento estaban “sin desarrollo” en lo que se refiere a la predicación del Reino. Por ejemplo, se estableció un hogar misional en Patna, en el estado de Bihar. Allí la familia Alford prestaba servicio. La Sra. Barbara Alford y sus cuatro hijos eran ciudadanos indios que habían emigrado al Canadá y habían hallado la verdad allá. Con el tiempo, Josephine Alford asistió a la Escuela de Galaad y fue asignada a la India. Por eso la madre de ella, Barbara Alford, y sus hijos se ofrecieron como voluntarios para regresar a la India y servir en el hogar misional de la ciudad de Patna.

ADELANTO EN CUANTO A PUBLICACIONES

En la India, los estados por lo general están determinados según las lenguas locales, y cada uno tiene su propio idioma. Un libro en cierto idioma tendría que imprimirse donde se usara esa lengua. Teníamos que hallar un lugar donde hubiera una buena prensa y donde hubiera precursores especiales que superentendieran la impresión. En la mayoría de los casos era necesario entrenar a los precursores para que supieran cómo podía producirse un buen libro, y este entrenamiento se lograba por medio de correspondencia que venía de la sucursal. ¡En el proceso de hacer esto había un tremendo intercambio de correspondencia! También era necesario que los precursores mejoraran en el conocimiento de su propio idioma de modo que estuvieran capacitados para examinar con exactitud la obra de imprimir. De esta manera, la sucursal de Bombay tiene en función su organización de imprenta en once diferentes ubicaciones por medio de un sistema de ‘control remoto.’

Sin embargo, en muchos casos también estuvo envuelto en este arreglo el enseñar a las imprentas comerciales a producir libros de la alta norma que la Sociedad requiere. En varios lugares estos impresores creen que el hecho de que hayan adquirido una más elevada norma de impresión se ha debido principalmente al entrenamiento que recibieron por medio de la cuidadosa supervisión de los precursores que atendían la impresión de las publicaciones de la Sociedad.

Por mucho tiempo los siervos de Jehová han estado interesados en poner en los muchos idiomas de la India la verdad bíblica. En fecha tan temprana como la de 1912, el primer presidente de la Sociedad Watch Tower, C. T. Russell, hizo arreglos para que nuestros folletos se tradujeran en indostani, guzrati, malayalam, telugu, marathi y tamil, los seis idiomas principales de la India. Para principios de 1976 la sucursal de la India estaba suministrando literatura para su propio campo en veinte diferentes idiomas. Durante los pasados cinco años se imprimieron 636.677 ejemplares de nuestros libros en este país... hasta 500 por ciento más que en los cinco años anteriores. La Atalaya se prepara en siete idiomas, y esperamos prepararla en dos más en el futuro cercano. ¡Despertad! se publica en dos idiomas de la India. Desde esta sucursal se envían revistas a otros setenta y tres países. Para hacer todo este trabajo de publicación, más de cincuenta hermanos trabajan fuera de la sucursal en operaciones de traducción, impresión y envío.

Debido a la norma reciente del gobierno de la India, ha habido gran limitación en la importación de literatura. Con regularidad solicitamos permiso para importar publicaciones por valor de 40.000 rupias (5.000 dólares). Sin embargo, año tras año esto se nos disminuía hasta un valor de 10.000 rupias. En 1975 solicitamos una licencia de importación valuada en 50.000 rupias en libros. ¡Imagínese nuestro gozo cuando llegó la licencia en la cual se autorizaba la importación de libros desde Brooklyn por valor de 50.000 rupias! La bendición de Jehová había resultado en abundantes suministros de alimento espiritual para la India.

ASAMBLEAS DE DISTRITO REVELAN CRECIMIENTO CONSTANTE

Con el transcurso de cada año, se han celebrado asambleas de distrito con regularidad, y un número cada vez mayor de ciudades por toda la India ha recibido un testimonio más intenso. Las asambleas han revelado un crecimiento continuo en el número de personas que muestran interés en los propósitos de Jehová. Por ejemplo, en las quince Asambleas “Soberanía Divina” que se celebraron aquí durante 1975 se bautizaron 243 personas, y hubo una concurrencia de 6.061 a la reunión pública. En ese tiempo había 4.300 publicadores en la India.

La producción de dramas bíblicos para estas asambleas ha aumentado el trabajo que se efectúa en la central. ¡Imagínese la cantidad de trabajo que se hace para producir grabaciones de los dramas en diez idiomas en una sucursal pequeña o bajo la supervisión de una sucursal pequeña! Primero hay que traducir el material. Entonces hay que entrenar a los individuos para que representen a los personajes bíblicos para la grabación. Después hay el gran problema de la grabación. En la sucursal se preparan los dramas en solo cuatro idiomas. Los demás los preparan hermanos en un lugar u otro del campo. En la mayoría de los casos tienen poco equipo y se les hace difícil encontrar suficientes hermanos y hermanas competentes como para desempeñar todos los papeles que corresponden con los personajes.

Su ‘estudio’ de grabar pudiera ser un hogar muy humilde. Muchas veces los hermanos no empiezan su trabajo de grabar sino hasta aproximadamente la una de la mañana, porque para ese tiempo los sonidos de la vida cotidiana se han apagado. En cierto caso se asignó a dos hermanos para que arrojaran piedras en charcas cercanas para silenciar el croar de las ranas. El preparar un programa para una asamblea de distrito envuelve seis meses de trabajo arduo. Pero el aprecio que muestran las personas que asisten a la asamblea en su idioma vernáculo hace que cada minuto valga la pena.

NUEVA ADMINISTRACIÓN EN LA SUCURSAL

Como en otros países, al principio de 1976 la superintendencia de la obra de la predicación del Reino en el campo de la India fue transferida a un comité de sucursal con un presidente alternante y un coordinador permanente. Este arreglo se vio como un paso de adelanto, particularmente en cuanto a atender una carga de trabajo más pesada y cualesquier problemas posibles. Daba mayor amplitud de responsabilidad por la superintendencia a los hermanos locales y también permitía un más amplio entendimiento de los problemas del campo al permitir que hubiera un miembro del comité en contacto más estrecho con las operaciones en el campo.

BASE PARA OBRA FUTURA CON DIOS

Esperando con gran interés que durante esta generación se produzcan maravillosos acontecimientos, los testigos de Jehová en la India, en Nepal y Bangladesh se preparan para las dificultades del futuro por medio de mantenerse apegados a la organización visible de Jehová. El último máximo de publicadores en la India fue de 4.687, y 11.204 personas asistieron al Memorial de la muerte de Cristo el 14 de abril de 1976. Solo once verdaderos cristianos de la India profesaron ser seguidores ungidos de Jesús.

Aunque la India es una tierra de vasto tamaño y población, está recibiendo un testimonio acerca del Reino establecido de Jehová. Particularmente desde 1912 se ha declarado la verdad bíblica entre los muchos millones de personas de la India. Se han hecho esfuerzos estrenuos por llevarla a la gente... por medios como la distribución de miles y miles de Biblias y otras publicaciones cristianas, campañas de discursos públicos presentados por medio de automóviles con altavoces, el trabajo con fonógrafos, presentaciones de información bíblica de casa en casa, revisitas y estudios bíblicos de casa. A pesar de las muy difíciles condiciones climáticas, peligros a la salud y otras penalidades, millones de personas han tenido la oportunidad de oír el mensaje de salvación de la Biblia. Satisface el saber que unos miles de personas han respondido favorablemente.

La India ha experimentado el crecimiento gradual de una organización teocrática desde grupos esparcidos de publicadores aislados en diferentes zonas lingüísticas hasta un cuerpo unido, estrechamente entrelazado, de evangelizadores cristianos. Esto se ha producido a pesar de la indiferencia de la religión falsa y los estallidos esporádicos de fanatismo, proscripciones durante dos guerras mundiales, luchas políticas y otros problemas. En todas estas circunstancias, Jehová ha estado con nosotros, y como testigos de él estamos profundamente agradecidos de estar ‘trabajando junto con Dios.’—2 Cor. 6:1.

[Ilustración de la página 53]

Una casa-automóvil, con máquina reproductora de grabaciones, usadas en la predicación de las “buenas nuevas” en los años treinta

[Ilustración de la página 109]

La sucursal en Bombay

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