Sirviendo al “Dios vivo y verdadero”
POR cientos de miles, personas de muchas naciones, tribus y lenguas están abandonando la adoración falsa. Están haciendo grandes cambios en sus vidas y frecuentemente hacen un esfuerzo extraordinario para obtener una posición aprobada delante del “Dios vivo y verdadero.” (1 Tes. 1:9) Considere algunos ejemplos de lugares ampliamente esparcidos.
India
Algunas personas en la India practican ritos religiosos de una naturaleza tan repugnante que el gobierno se ha visto obligado a declarar ilegal sus rituales.
Un caso que sirve de ejemplo tiene que ver con la tribu kasi en la India oriental. La mayoría de los miembros de esta tribu pertenecen a una iglesia de la cristiandad. Sin embargo una gran cantidad de ellos son adoradores de serpientes. Su culto de la serpiente requiere un sacrificio humano una vez al año. Aunque esto está prohibido por la ley, los periódicos continúan informando casos de esos sacrificios.
La gente de la tribu kasi también tiene un sistema matriarcal, es decir, la esposa es la cabeza de la casa. Ella posee la propiedad y el dinero. Los hijos llevan su nombre, no el del padre.
Las iglesias de la cristiandad no han podido ayudar a estas personas a liberarse de su adoración detestable y de su vida familiar que está opuesta a las Escrituras. Acerca del asunto de la jefatura, la Biblia dice: “La cabeza de la mujer es el varón.” (1 Cor. 11:3) Es cierto, la gente que ve las cosas diferente de las normas de la Biblia quizás encuentre muy difícil el cambiar. Pero, ¿pueden hacerlo?
Sí, pueden. Considere el ejemplo de una mujer de la tribu kasi. Después de estudiar la Biblia con los testigos de Jehová llegó a ver la necesidad de hacer cambios para poder estar entre los siervos aprobados de Dios. Ella vivía con un hombre con quien no estaba legalmente casada. Además de reconocer la necesidad de corregir esto, comprendió que tendría que ceder la posición de jefatura en la familia. Pero cuando le habló al hombre acerca de ello, él rechazó la posición, diciéndole que no sabía cómo desempeñarla. Puesto que estaba preocupada por querer vivir en armonía con la voluntad de Dios, lo abordó una vez más, asegurándole que le ayudaría a cumplir su responsabilidad como cabeza de familia. Entonces él aceptó renuentemente. Después de esto ella hizo registrar su matrimonio y llegó a ser una testigo de Jehová bautizada.
Panamá
En ocasiones, además de limpiar sus vidas, las personas han tenido que aprender un nuevo idioma con el fin de equiparse para servir al “Dios vivo y verdadero.” Este ha sido el caso entre los indios guaymi de Panamá.
Hace unos quince años un guaymi abandonó su aldea india para trabajar en una plantación de plátanos, Allí aprendió a leer y escribir en español. Poco después se puso en comunicación con los testigos de Jehová, comenzó a estudiar la Biblia con ellos y con el tiempo progresó hasta el punto de ser bautizado. Más tarde, regresó a su aldea nativa, cuyos habitantes pertenecían a la Iglesia Metodista.
El Testigo puso en claro los requisitos de Dios ante toda su familia, parientes y, de hecho, todos los aldeanos. Esto suscitó en ellos un verdadero deseo de obtener un conocimiento acertado de la Biblia. Pero no había ayudas para estudiar la Biblia en su idioma nativo. ¿Cómo superaron el problema? Se impusieron la tarea de aprender a leer y escribir en español.
Con el tiempo toda la aldea aceptó la verdad según la proclaman los testigos de Jehová. Como resultado, el ministro metodista renunció a su empleo y se mudó a otra comunidad. Allí vivió con dos esposas. Su conducta no bíblica resultó en que los miembros de su iglesia en esta nueva comunidad volvieran a su culto indio.
Los Testigos guaymis, sin embargo, continuaron sosteniendo en alto las normas de la Palabra de Dios y haciendo un esfuerzo diligente para enseñar aun a otros. Para alcanzar a otros con el mensaje de la Biblia, hacen largos y frecuentemente peligrosos viajes a través de la selva y, a lo largo de la costa, en canoas. Cada fin de semana tienen sus reuniones en el idioma guaymi. Solo la lectura se hace en español, puesto que no hay ayudas para estudiar la Biblia en su idioma nativo. Adicionalmente, dos grupos más pequeños se reúnen en otra parte. ¡Qué excelente ejemplo son de lo que puede hacer la gente apropiadamente instruida en la Palabra de Dios!
Dahomey
Prescindiendo de las costumbres locales, los testigos cristianos de Jehová no transigen de los elevados principios de la Biblia. Insisten en amoldarse a la Palabra de Dios. Esto se ilustra bien en el caso de un católico en Dahomey, África.
Este hombre estaba opuesto a la obra de los testigos de Jehová, principalmente porque un amigo le había dicho que éstos extraviaban a la gente. Así es que cuando los testigos de Jehová lo visitaban rehusaba escucharlos.
Mientras visitaba a su segunda esposa en Nigeria, este hombre fue visitado por un Testigo. Queriendo probar que el Testigo estaba equivocado, le preguntó cuál era la diferencia entre los testigos de Jehová y los católicos. El Testigo contestó con una breve explicación de que cosas como la doctrina de la Trinidad, el uso de imágenes en la adoración, y la enseñanza de la inmortalidad del alma humana no eran bíblicas. Impresionado con las pruebas bíblicas que se presentaron, aceptó la ayuda para el estudio de la Biblia “La verdad que lleva a vida eterna.” Esa noche leyó hasta tarde para terminar esta publicación.
Quedó convencido de que era la verdad, y al retornar a Dahomey, buscó a los Testigos. Sabiendo que frecuentemente había visto pasar a los misioneros por el frente de su lugar de trabajo, los esperó. Una mañana detuvo a un misionero que viajaba en bicicleta y le pidió un estudio de la Biblia. Pronto asistía a todas las reuniones de los testigos de Jehová. Empezó a ver aun más claro la diferencia entre los testigos de Jehová y las iglesias de la cristiandad. Como católico, él había sido un buen miembro de la iglesia aunque tenía varias esposas y no estaba casado legalmente con ninguna de ellas. Con el tiempo corrigió su situación matrimonial. También se encargó de proveer materialmente para sus anteriores esposas segunda y tercera, alquilándoles dos apartamentos. Habiéndose limpiado moralmente, comenzó a participar con los testigos de Jehová en enseñar a otros la verdad de la Biblia.
Japón
Antes de que algunos puedan iniciar el servicio al Dios verdadero tienen que reconocer que él verdaderamente existe. Ese fue el caso con un joven en Tokio, Japón.
Cuando lo visitó un Testigo, declaró que sus estudios de ciencia le habían probado que no había Dios. Pero quedó sorprendido ante la respuesta del Testigo de que la ciencia verdadera confirma la existencia de Dios. “Nunca he oído semejante cosa,” dijo, “pero estoy dispuesto a escuchar su lado de la cuestión.” Se hicieron arreglos para otra visita para la mañana siguiente. Él estaba esperando. En un pizarrón había escrito “punto de vista de la ciencia” del lado izquierdo, y del lado derecho “punto de vista de la Biblia,” dejando un gran espacio en el medio. “Explíqueme la brecha,” dijo, cuando llegó el Testigo. Siguió una vívida discusión. La información a la que se le llamó la atención avivó interés adicional, y él accedió a otra discusión.
Unas pocas semanas más tarde estaba estudiando la Biblia dos veces por semana. Hizo un progreso asombroso, cambiando su apariencia de la de un estudiante andrajoso a la de un joven bien vestido. Pronto trajo a su hermano más joven a una reunión. Este joven estudiante de primer año de universidad de dieciocho años de edad tenía el cabello hasta los hombros y parecía una muchacha muy alta. Pero para la siguiente reunión, él también, tenía una apariencia nítida, masculina. Ambos jóvenes están ahora ayudando celosamente a otras personas a hallar gozo en servir al Dios verdadero.
Por lo tanto se puede ver que el servir al “Dios vivo y verdadero” no significa estar afiliado a una iglesia de la cristiandad. Significa saber la verdad de la Palabra de Dios y de ahí en adelante vivir en armonía con ella. Como dijo Jesucristo: “No todo el que me dice: ‘Señor, Señor,’ entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos.”—Mat. 7:21.
Si su deseo es aprender lo que enseña la Biblia, los testigos cristianos de Jehová se complacerán en ayudarlo. ¿Por qué no se aprovecha de sus arreglos gratuitos de un estudio de la Biblia en su hogar?