BIBLIOTECA EN LÍNEA Watchtower
Watchtower
BIBLIOTECA EN LÍNEA
español
  • BIBLIA
  • PUBLICACIONES
  • REUNIONES
  • yb80 págs. 3-32
  • Anuario de los testigos de Jehová para 1980

No hay ningún video disponible para este elemento seleccionado.

Lo sentimos, hubo un error al cargar el video.

  • Anuario de los testigos de Jehová para 1980
  • Anuario de los testigos de Jehová para 1980
  • Subtítulos
  • Información relacionada
  • SU ESPERANZA
  • BASE FIRME PARA LA ESPERANZA
  • EL PODER DE LA ESPERANZA
  • FORTALECIENDO LA ESPERANZA CRISTIANA
  • BUENAS NOTICIAS POR LA ACTIVIDAD QUE LA ESPERANZA INSPIRÓ
  • LA PÁGINA IMPRESA DA ESPERANZA
  • LA ESPERANZA BÍBLICA CAMBIA LA VIDA DE LA GENTE
  • ESPARCIENDO LA ESPERANZA A PESAR DE LA PERSECUCIÓN
  • LA ASAMBLEA “ESPERANZA VIVA”
  • Esperanza
    Ayuda para entender la Biblia
  • La Biblia... el libro que da esperanza
    La Atalaya. Anunciando el Reino de Jehová 1969
  • Mantengamos fuerte nuestra esperanza
    La Atalaya. Anunciando el Reino de Jehová (estudio) 2022
  • Esperanza
    Perspicacia para comprender las Escrituras, volumen 1
Ver más
Anuario de los testigos de Jehová para 1980
yb80 págs. 3-32

Anuario de los testigos de Jehová para 1980

Hoy día millones de personas se encuentran ‘sin esperanza y sin Dios en el mundo.’ (Efe. 2:12) A pesar de las esplendorosas promesas humanas que se hacen en este siglo acerca de un futuro más brillante, esas personas desesperan de ver arregladas alguna vez las condiciones que afligen y perturban al mundo. El espíritu del mundo las arrastra consigo, y estas multitudes se convierten en personas apáticas, deprimidas y cínicas. Frustradas, muchas recurren a la violencia las drogas, la inmoralidad sexual, el crimen y hasta el suicidio. Por eso, un informe de Nueva Zelanda declara: “Jamás ha estado la gente tan desmoralizada, tan insatisfecha con el gobierno humano.”

Pero hay una notable excepción. Hay un grupo de personas, más de dos millones de ellas, esparcidas por unos 200 países e islas de los mares, que tienen una ‘esperanza viva’ respecto al futuro. ¿Por qué? Porque tienen fe implícita en que el Creador tiene el poder y la disposición necesarios para arreglar los asuntos a su propio debido tiempo. Y tienen sólidas razones para creer que vivimos cerca de ese tiempo debido. ¿Quiénes son estas personas? Son los testigos de Jehová. Ellos han experimentado en su propia vida el cumplimiento de estas palabras inspiradas: “Que el Dios que da esperanza los llene de todo gozo y paz por el creer de ustedes, para que abunden en la esperanza con poder de espíritu santo.”—Rom. 15:13; 1 Ped. 1:3.

SU ESPERANZA

La esperanza de estas personas se basa en las promesas garantizadas de Dios. ¿Qué ha prometido Dios? Sus promesas están realzadas en las palabras que expresó su Hijo, Jesucristo, mientras estuvo aquí en la Tierra, y en la oración que enseñó a sus seguidores a hacer: “Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Efectúese tu voluntad, como en el cielo, también sobre la tierra.” Aquí, él estaba dando a los cristianos algo en lo cual poner esperanza. (Mat. 6:9, 10; 7:7) Esto era así porque, al hacer estas peticiones, los cristianos estarían esperando con fe la vindicación del nombre de Dios, el triunfo de la justicia y la eliminación de la hipocresía religiosa y todos lo demás males que hay en la Tierra.

Sí, el que la voluntad de Dios se haya de efectuar sobre la Tierra significará que Dios “limpiará toda lágrima de [los] ojos [de ellos], y la muerte no será más, ni existirá ya más lamento ni clamor ni dolor.” (Rev. 21:4) Esas palabras, de hecho, prometen vida eterna en perfección y felicidad en una Tierra paradisíaca para miles de millones de descendientes de Adán, vivos y muertos. Además, se ha acercado el tiempo en que estas cosas se han de realizar. Esto lo demuestran los hechos físicos que cumplen profecías como las que se encuentran en los capítulos 24 y 25 de Mateo, el capítulo 13 de Marcos, el capítulo 21 de Lucas, 2 Timoteo 3:1-5 y Revelación 6:1-8.

Para que se elimine todo duelo y lloro, también tendrían que volver de las sepulturas las personas amadas que han muerto. Así que se nos da la esperanza de que habrá una resurrección de “todos los que están en las tumbas conmemorativas,” “así de justos como de injustos.” Debido a esta esperanza, los cristianos no se apesadumbran como lo hacen otras personas.—Juan 5:28, 29; Hech. 24:15; 1 Tes. 4:13.

BASE FIRME PARA LA ESPERANZA

¿Por qué pueden los testigos de Jehová desplegar tanta confianza respecto a su esperanza cristiana? Ante todo porque Jehová Dios, el Creador, ciertamente existe. Toda su creación visible testifica de eso; y no solo de su existencia, sino también de sus muchísimas cualidades o atributos maravillosos, tales como su sabiduría, poder y amor. (Rom. 1:20) Además, los tratos de él con la humanidad, según están registrados en Su Palabra, prueban que es un Dios fiel, que de ningún modo miente. (Tito 1:2; Heb. 10:23) Debido a esto, los cristianos ‘tienen fuerte estímulo para asirse de la esperanza que se ha puesto delante’ de ellos. Lo que Jehová promete, lo cumple.—Heb. 6:18.

Los mismísimos pasos que Jehová Dios ha dado para cumplir sus promesas dan a los cristianos más fundamento para tener una esperanza firme. El principal entre estos pasos es el de haber enviado a su Hijo a la Tierra con el fin de que éste muriera por nuestros pecados. Puesto que la humanidad había sido vendida a la esclavitud al pecado y la muerte por medio del pecado de Adán, el que podamos disfrutar de vida eterna bajo las condiciones del Reino exigiría la abolición de la esclavitud al pecado y la muerte. (Rom. 5:12) Con este fin, Dios “dio a su Hijo unigénito, para que todo el que ejerce fe en él no sea destruido, sino que tenga vida eterna.” Desde entonces Dios ha estado efectuando más preparaciones para las bendiciones del Reino al llamar y entrenar a 144.000 seguidores ungidos de Jesús que estarán asociados con él como la ‘descendencia de Abrahán,’ que bendecirá a toda la humanidad.—Juan 3:16; Gál. 3:16, 29; Rev. 14:1; 20:6.

EL PODER DE LA ESPERANZA

La esperanza y la fe están estrechamente relacionadas. Pero sería un error considerar la esperanza como un simple aspecto de la fe. Los escritores de la Biblia distinguen entre estas dos cosas, como en 1 Corintios 13:13: “Ahora, sin embargo, permanecen la fe, la esperanza, el amor, estos tres.” La fe da sustancia a la esperanza, tal como leemos: “Fe es la expectativa segura de cosas esperadas.” Por otro lado, la esperanza fortalece la fe.—Heb. 11:1.

La esperanza sostuvo a los hombres fieles de la antigüedad. No hay duda de que la profecía que Jehová Dios pronunció en Edén suministró a Abel base para tener esperanza: “Pondré enemistad entre ti [la Serpiente] y la mujer y entre tu descendencia y la descendencia de ella. Él te magullará en la cabeza y tú le magullarás en el talón.” Debido a esta promesa, el apóstol Pablo pudo escribir: “Porque la expectativa ansiosa de la creación [el mundo de la humanidad] aguarda [aunque sin saberlo] la revelación de los hijos de Dios [los miembros ungidos del cuerpo de Cristo]. Porque la creación fue sujetada a futilidad, no de su propia voluntad, sino por aquel que la sujetó, sobre la base de la esperanza de que la creación misma también será libertada de la esclavitud a la corrupción y tendrá la gloriosa libertad de los hijos de Dios. Porque sabemos que toda la creación sigue gimiendo juntamente y estando en dolor juntamente hasta ahora.”—Gén. 3:15; Rom. 8:19-22.

La esperanza de una “ciudad” que tendría fundamentos verdaderos, el reino de Dios, sostuvo a los patriarcas Abrahán, Isaac y Jacob. Por esto, pudieron esforzarse por alcanzar un lugar mejor, uno perteneciente al cielo. La esperanza también sostuvo al profeta Moisés.—Heb. 11:10, 13-22, 24-26, 35.

Y, ¿no fue la esperanza lo que sostuvo a Jesucristo? Sí, porque leemos que fue “por el gozo que fue puesto delante de él” por lo que pudo aguantar tanto y salir victorioso. Tenía confianza firme en el triunfo final de la justicia, como se puede ver en su Oración Modelo. Él también tenía la esperanza de participar nuevamente de la gloria que había tenido originalmente con su Padre.—Heb. 12:2; Juan 17:5.

¡Qué cuadro triste presentaron los apóstoles de Jesús y otros discípulos cuando los enemigos dieron muerte a su Amo! En aquel tiempo estaban sin esperanza, deprimidos, atemorizados, inactivos. Pero, ¡qué cambio aconteció cuando la resurrección de Jesús de entre los muertos revivificó sus esperanzas!—Luc. 24:17, 32.

¡Cuán prominentemente se manifestó la esperanza en la vida de ellos después de aquello! En particular tuvieron esperanza firme en el regreso de su Amo y en la resurrección de los muertos. Su esperanza, de hecho, llegó a ser la cuestión polémica entre los gobernantes y aquellos cristianos. Así, en una ocasión el apóstol Pablo declaró, cuando se vio ante un tribunal, que por ‘la esperanza de la promesa que fue hecha por Dios a nuestros antepasados se hallaba en pie llamado a juicio.’—Hech. 26:6, 7; 23:6; 3:21.

No hay duda alguna: la esperanza tiene poder sustentador. Nos apoya cuando nos vemos en alguna dificultad, cuando nos vienen pruebas y desilusiones. Los cristianos de Tesalónica demostraron esto, porque Pablo les escribió: “Incesantemente tenemos presentes su fiel obra y su amorosa labor y su perseverancia debida a su esperanza en nuestro Señor Jesucristo delante de nuestro Dios y Padre.”—1 Tes. 1:3.

La esperanza también sirve de protección. Por eso se le asemeja a un yelmo: “Mantengamos nuestro juicio y llevemos puesta la coraza de fe y amor y como yelmo la esperanza de salvación.” (1 Tes. 5:8; Efe. 6:17) Tal como el yelmo que se usaba en tiempos pasados, hecho de varios materiales, protegía al soldado que participaba en guerrear carnal, así la esperanza, el yelmo espiritual, protege nuestra mente contra los ataques de las dudas en cuanto a nuestras enseñanzas y contra el que nos sintamos tentados a violar los principios bíblicos.

Porque la esperanza también contribuye a la seguridad, se le asemeja a un ancla. “Esta esperanza la tenemos como ancla del alma, tanto segura como firme.” (Heb. 6:19) Tal como el ancla sirve para suministrar firmeza, seguridad y estabilidad a un barco en medio de una tormenta rugiente, así nuestra esperanza cristiana nos ayuda a sobrevivir las tormentas de la vida, prescindiendo de la naturaleza de éstas... desilusiones, injusticias, enfermedad, adversidad o persecución.

FORTALECIENDO LA ESPERANZA CRISTIANA

No hay duda de que Jehová Dios hizo que todo lo anterior se registrara en su Palabra para que “por medio del consuelo de las Escrituras tengamos esperanza.” (Rom. 15:4) Por consiguiente, si nos alimentamos diariamente de la Palabra de Dios fortalecemos nuestra esperanza. Esto exige tanto tiempo como esfuerzo. En realidad significa tomar tiempo que ordinariamente dedicaríamos a hacer otras cosas y usarlo para la lectura y el estudio de la Biblia. (Efe. 5:11, 15, 16) Puesto que ningún cristiano se basta a sí mismo, también tenemos que reunirnos con nuestros compañeros cristianos. En esas reuniones, por medio de hacer declaración pública de nuestra esperanza podemos incitar a otros, y ser incitado por ellos, al amor y a las obras excelentes. (1 Cor. 12:14-26; Heb. 10:23-25) De hecho, en toda ocasión en que se nos presenten oportunidades, queremos “tener fuertemente asida nuestra franqueza de expresión y el jactarnos en la esperanza firme hasta el fin.” Mientras más hacemos eso, más brillante y firme se hace nuestra esperanza.—Heb. 3:6.

Pero no pasemos por alto el hecho de que es también “por medio de nuestra perseverancia” como obtenemos esperanza. No solo sucede que la esperanza nos ayuda a perseverar o aguantar; también el aguante fortalece nuestra fe. Por eso está escrito: “Alborocémonos mientras estamos en tribulaciones, puesto que sabemos que la tribulación produce aguante; el aguante, a su vez, una condición aprobada; la condición aprobada, a su vez, esperanza, y la esperanza no conduce a la desilusión.” Sí, cuando seguimos haciendo la voluntad de Dios, resistiendo la oposición y las tentaciones, llegamos a darnos cuenta de que Dios nos aprueba, de que le somos agradables. Esto, a su vez, fortalece nuestra esperanza. (Rom. 5:3-5) Es tal como también leemos: “Deseamos que cada uno de ustedes muestre la misma diligencia a fin de tener la plena seguridad de la esperanza hasta el fin, para que . . . por medio de fe y paciencia [hereden] las promesas.”—Heb. 6:11, 12.

¿Qué otra cosa puede dar firmeza a nuestra esperanza? El amor altruista lo hace, porque ‘el amor cree todas las cosas, espera todas las cosas, aguanta todas las cosas.’ (1 Cor. 13:4, 7) El amor cree todas las cosas que Dios ha prometido en su Palabra, y de ese modo da firmeza a la esperanza. El amor nos hará optimistas, positivos, con la visión puesta en el futuro; nos hará esperar lo mejor. La esperanza no se rinde fácilmente en cuanto a la expectativa de que otras personas mejoren. Está dispuesta a darles el beneficio de la duda. El amor hace que el cristiano que está casado con un incrédulo siga esperando que el incrédulo con el tiempo se haga creyente. ¡Vez tras vez ese esperar ha sido recompensado, hasta después de 25 años! Cuando vamos de casa en casa con las buenas nuevas del reino de Dios, el amor nos hace trabajar con la esperanza de hallar personas semejantes a ovejas que tengan hambre y sed de la justicia.

El tener una buena conciencia, ser honrados con nosotros mismos y tener una buena relación con nuestro Padre celestial también sirve para fortalecer nuestra esperanza. Judas, por su corazón malo, vio su caso como una situación desesperanzada, y por eso cometió suicidio. (Mat. 27:3-5) El apóstol Pedro, porque tenía un corazón bueno, pudo recobrarse de haber negado a su Amo tres veces. (Mat. 26:75; Juan 21:15-17) El apóstol Pablo, debido a su buena conciencia, pudo, con esperanza, pedir a otros que oraran por él: “Ocúpense en orar por nosotros, porque confiamos en que tenemos conciencia honrada.”—Heb. 13:18.

Como ya se ha declarado, las oraciones son, en realidad, expresiones de esperanza. Fortalecemos nuestra esperanza por medio de expresarla en oración, y también debemos orar a Dios para que fortalezca nuestra esperanza, pues Jesús enfatizó que siempre debemos ‘orar y no desistir.’ (Luc. 18:1) Por eso, seguimos orando que nuestras esperanzas se realicen al debido tiempo de Dios. Puesto que, mientras más oramos, más fuerte se hace nuestra esperanza, ‘sigamos orando incesantemente,’ sí, sigamos ‘persistiendo en la oración.’—1 Tes. 5:17; Rom. 12:12.

El hecho de que los testigos de Jehová tienen esta clase de esperanza se puede ver por los informes de la actividad que llevaron a cabo, inspirados por la esperanza, en el año de servicio de 1979.

BUENAS NOTICIAS POR LA ACTIVIDAD QUE LA ESPERANZA INSPIRÓ

“Como agua fría a un alma cansada, así es un buen informe procedente de un país distante.” (Pro. 25:25) Este año ciertamente han venido buenos informes de muchos países. Esto verdaderamente da razón para experimentar regocijo porque el pueblo de Jehová ha sufrido pruebas severas en los últimos años. Ha habido pruebas debido a desilusiones en cuanto a la realización de ciertas esperanzas. En cada vez más países el nacionalismo está haciendo más difícil la obra de testificar. Debido a la inflación y el desempleo, las presiones económicas son cada vez mayores. La tendencia moderna hacia el materialismo, el entregarse a los placeres y la satisfacción de los deseos carnales ha causado bajas. (Por ejemplo, si no hubiese sido por las expulsiones, en los Estados Unidos hubiera habido un aumento de casi 3,5 por ciento en vez de casi 1,5 por ciento.)

El hecho de que verdaderamente hay causa para dar gracias se puede ver porque, a pesar de ligeras disminuciones en la colocación de literatura en manos de la gente durante el año de servicio de 1979, hubo un aumento de aproximadamente 19 por ciento en la cantidad de bautismos, de modo que se alcanzó un total de 113.672. Hubo aumentos también en las horas, aproximadamente 4 por ciento, y también ligeros aumentos en la cantidad de revisitas y estudios bíblicos en los hogares. También son razón para dar gracias los informes que vienen de países como Nigeria y las Filipinas. Después de unos cuantos años de disminución en la cantidad de los Testigos en estos países, en los últimos meses ha habido un cambio definitivo hacia el aumento. En un país africano —a pesar de la proscripción impuesta— miles de Testigos pudieron asistir a asambleas de circuito, y centenares se han bautizado. Las esperanzas de estas personas son brillantes y firmes a pesar de su situación.

En conjunto, las noticias que vienen de Malawi son animadoras. Nuestros hermanos han salido victoriosos. (Isa. 54:17) En 1979 hubo un punto de viraje, porque la mayoría de nuestros hermanos han sido puestos en libertad, aunque miles permanecen en campos de refugiados al otro lado de la frontera, en Mozambique. En la actualidad los funcionarios gubernamentales están dando énfasis al pago de los impuestos, y por eso ahora lo que exigen es un recibo de impuestos pagados más bien que una tarjeta de partido político. Esto no presenta problema alguno a los Testigos. También se suministró socorro a los que necesitaban cosas materiales. En muchos lugares los hermanos están ganándose una buena reputación por medio de trabajar vigorosamente en proyectos de comunidad. Ha habido aumento en la cantidad de circuitos y estudios bíblicos en los hogares, así como en la cantidad de bautismos.

En el Brasil, la actividad inspirada por la esperanza resultó en un número máximo sin precedente de 106.970 Testigos además de un máximo de concurrencia sin precedente de 299.453 personas al Memorial. Durante el año un total de 9.387 personas simbolizaron su dedicación por bautismo en agua. En Hong Kong hubo un aumento de 10 por ciento; Italia tuvo un aumento de 8 por ciento, y alcanzó un total de 77.774 Testigos, y el Japón tuvo un aumento de 10 por ciento, de modo que alcanzó un máximo de 50.473 publicadores. También fue alegrador ver aumentos este año, aunque no grandes, en países como los Estados Unidos y la Gran Bretaña. Al consultar el cuadro de la actividad, uno puede notar muchos otros países en los cuales hubo aumento. En Alemania se bautizaron centenares más que el año anterior.

Entre los aspectos más animadores del informe del año de servicio de 1979 está el de la muy aumentada cantidad de las personas que participaron en el servicio de precursor y, especialmente, en la obra de precursor auxiliar; en esta última se requiere dedicar 60 horas al mes a predicar y enseñar. Esto muestra que muchísimos testigos de Jehová tienen espíritu de abnegación a pesar de la tendencia del mundo de satisfacerse cada vez más a sí mismo.

Así, el año pasado el Japón alcanzó un máximo de 15.194 precursores, lo cual, entonces, era más del 30 por ciento del total de los Testigos allí. En Corea hubo un aumento de 46 por ciento en la cantidad de precursores auxiliares sobre el año anterior. Allí un Testigo que es conductor de taxi efectúa su obra aunque durante la mayor parte de cada día trabaja para ganarse el sustento. ¿Cómo hace esto? Deja una ayuda para el estudio de la Biblia en el asiento trasero de su auto, y por lo general esto resulta en oportunidades para testificar. De este modo ha podido colocar hasta 142 libros en un solo mes. Otra cosa que sucede en Corea es que, cada mes, un promedio de 15 por ciento de los hermanos que han sido encerrados en prisión por su posición de neutralidad se las arreglan para hacer obra de precursores auxiliares.

Entre otros países que dan informes animadores acerca de este rasgo de la obra de testificar están Gran Bretaña, Francia y los Estados Unidos. En Gran Bretaña, madres que tienen varios hijitos se las arreglan para organizar sus asuntos de modo que puedan servir de precursoras auxiliares por de seis a nueve meses del año. En México, madres que tienen seis, siete y hasta diez hijos se las arreglan a veces para hacer lo mismo. ¡En Terranova una madre sirvió con éxito como precursora auxiliar por un mes aunque trabaja seglarmente ocho horas al día, pues tiene que atender a un esposo que está desempleado y a siete hijos!

LA PÁGINA IMPRESA DA ESPERANZA

¿Puede un solo tratado hacer que una persona que tiene hambre de la verdad abrace la esperanza bíblica que los Testigos llevan? Sí, definitivamente. Un Testigo que iba de casa en casa en Sesota, África del Sur, habló con una señora que, como resultado de leer el tratado “¿Por qué estamos aquí?” había estado esperando que los Testigos la visitaran. Quería hacerse miembro de la “iglesia” de ellos, porque la lectura de este tratado le había hecho entender claramente que los Testigos tenían la verdad. Se comenzó un estudio bíblico con ella y un año después la señora se dedicó a Dios y se bautizó.

¿Puede la lectura de un solo ejemplar de una revista inspirar esperanza en alguien? De nuevo, la respuesta es: Sí. En Portugal, un prisionero recibió por casualidad un ejemplar de la revista ¡Despertad! por primera vez. ¿Cómo respondió? Escribió a la sucursal de aquel país: “Estimados señores: He leído la revista ¡Despertad! por primera vez y quisiera expresarles mi aprecio por esta espléndida revista de tenor no político, humanitario y cien por ciento en armonía con la realidad. En realidad se me hace imposible expresar todos mis sentimientos; sin embargo, trataré de darles un cuadro de lo que pudiera haber sido mi carrera si hubiera pasado mi tiempo de ocio leyendo una revista como ¡Despertad! Entonces habría seguido un derrotero diferente del que me ha puesto tras las barras de una prisión . . . No obstante, estoy convencido de que con la preciosa ayuda de la revista ¡Despertad! lograré trazarme un nuevo derrotero en la vida.”

De lo que sigue se desprende claramente que el leer un solo libro también puede dar a uno la esperanza cimentada en la Biblia: En México cierta joven, enviciada por las drogas y en lamentable condición tanto en sentido físico como moral, pidió cigarrillos a un Testigo que visitaba una prisión. En vez de cigarrillos, el Testigo le dio un ejemplar del libro La verdad. Las circunstancias impidieron una nueva visita a la joven, pero un año después el Testigo que le había dado el libro se encontró con ella en la calle. La joven estaba muy feliz. Había vencido su vicio de las drogas y se asociaba ahora con los Testigos. El libro le había gustado tanto que se había comunicado con publicadores, había empezado a estudiar la Biblia con los Testigos, y en poco tiempo se había dedicado a Dios y bautizado.

Una publicación que en particular ha sido instrumento eficaz para edificar esperanza en la gente ha sido el libro de bellas ilustraciones Mi libro de historias bíblicas. Como muestra de esto, de Belice, en la América Central, viene este informe: “El libro Mi libro de historias bíblicas parece haber arrebatado de entusiasmo a Belice. Un señor de ochenta años de edad expresó así su aprecio por lo que había aprendido: ‘Después de todos estos años acabo de descubrir que todavía soy un niño.’ Es cosa común el que la gente se acerque a un Testigo en la calle y le pida ‘uno de esos libros que mi vecino tiene.’ Personas que nunca antes han prestado atención solicitan los libros. Entre los niños de escuela es EL LIBRO que todos quieren tener.” Un experimentado Testigo nigeriano expresó pensamientos similares. Es un “libro que atrae a amigos y enemigos . . . he visto a algunas personas venir a los hogares de los testigos de Jehová para pedirles un libro. . . . Veo que hasta personas que jamás permitían que los testigos de Jehová estuvieran a su puerta antes vienen a pedir el libro. En nuestro territorio se le conoce como ‘El libro.’ A los maestros de escuela les gusta el libro . . . hasta personas que no pueden leer lo quieren.”

Una jovencita austriaca de ocho años de edad escribió a la Sociedad: “Quisiera dejarles saber lo mucho que me gusta el libro ‘Mi libro de historias bíblicas.’ Especialmente me gusta ver y volver a ver las láminas, tan magníficas. Todas las historias son maravillosas. He leído todo el libro y ahora empiezo a leerlo de nuevo con todos los textos bíblicos. También he podido mostrar el libro a mi maestra y además se lo estoy leyendo a mi amiga. Quiero darles muchas gracias por él.”

Un Testigo que vive en el Japón presentó el libro Historias bíblicas al presidente de su compañía, con quien viaja al trabajo. Después de leer cuidadosamente el libro, este señor consiguió 300 ejemplares para sus empleados. Al regalarles el libro, los estimuló a leerlo con sus familias.

En Nigeria, un Testigo pudo colocar 37 ejemplares del libro Historias bíblicas en manos de los estudiantes de la universidad donde trabajaba. Una joven Testigo de 15 años de edad puso en manos de sus maestros y compañeros de estudio más de 400 ejemplares de este libro.

En la República Dominicana, a cierto pastor protestante le agradó tanto el libro Historias bíblicas que pidió 50 ejemplares de él para los miembros de su iglesia. En Nueva York, una maestra de escuela dominical pidió 60 ejemplares para sus discípulos y amigos.

En Viti un joven obtuvo un ejemplar de Historias bíblicas y lo llevó consigo a la isla donde vivía. Cuando un Testigo visitó aquel lugar semanas después, halló a un grupo de 15 jovencitos que estaban deseosos de decirle las cosas que aquel joven les había enseñado. Un productor de programas radiales que consisten en preguntas bíblicas declaró personalmente que le había sido provechoso leer este libro. Ahora la gente pide ejemplares para poder contestar las preguntas que él hace.

El libro Tu juventud... aprovechándola de la mejor manera también ha sido bien recibido en Viti. Una Testigo que tiene una familia grande trata de testificar por medio de traducir a su idioma y presentar en la radioemisora local artículos tomados de las publicaciones de la Sociedad. Como resultado de la traducción y transmisión del capítulo “Lo que dicen tu ropa y apariencia... de ti” recibió 40 solicitudes de ejemplares del libro Juventud, del cual se sacó la información. Ahora viene gente a la casa de ella para solicitar estudios bíblicos.

En el Ecuador dos misioneros suelen visitar las escuelas y pedir permiso para hablar con los estudiantes. En nueve meses colocaron en manos de éstos 5.817 ejemplares de los libros Tu juventud... aprovechándola de la mejor manera y ¿Llegó a existir el hombre por evolución, o por creación?

La página impresa continúa usándose poderosamente para ayudar a las personas que tienen hambre de la verdad a obtener una esperanza con base sólida.

LA ESPERANZA BÍBLICA CAMBIA LA VIDA DE LA GENTE

La predicación de las buenas nuevas de la esperanza del Reino hizo que personas de los tiempos bíblicos fueran ‘lavadas’ de toda suerte de prácticas malas. (1 Cor. 6:9-11) Lo mismo es verdad hoy, como lo muestran las siguientes experiencias.

En Suecia un Testigo recibió una llamada telefónica de un hombre en cuya casa había dejado una hoja informativa de las que se deja a las personas que no están en su hogar cuando visitamos. El hombre había estado en casa, pero se había sentido demasiado deprimido para venir a la puerta. Pero al leer la hoja, que llevaba el título de “Vivo y saludable para siempre,” pidió al Testigo que lo visitara inmediatamente. El hombre se había sentido tan deprimido aquella mañana que había cargado su revólver y pensaba matarse cuando el Testigo pasó por aquel lugar. Pero al leer la hoja acerca de ‘mantenerse vivo y saludable para siempre’ cambió de opinión. El Testigo pudo consolarlo con la esperanza del Reino, y el hombre se suscribió a las revistas La Atalaya y ¡Despertad!

En el Canadá, una madre que poco tiempo antes había llegado a ser Testigo pidió que alguien testificara a su hijo, que se hallaba en prisión. Resultó que este hombre era tan violento malhechor alcohólico que había recibido una sentencia de prisión por tiempo indefinido que casi aseguraba que nunca saldría de la prisión. Los funcionarios de la prisión advirtieron acerca de este hombre a los ancianos de los Testigos. Pero él respondió tan bien a la esperanza del Reino que, después de haber estado 19 años en prisión, fue puesto en libertad bajo palabra. Siempre habrá un funcionario del arreglo de libertad condicional investigándolo. ¡Ahora es un padre tan tranquilo, sonriente, y que disfruta de tanta felicidad en el matrimonio que nadie se imaginaría que alguna vez hubiera sido un alcohólico violento!

En Austria, un Testigo que iba de casa en casa se encontró con un joven que todavía estaba en cama aunque era bien entrada la tarde. Desilusionado con la vida, éste se había entregado a la bebida y las drogas como lo único que podía hacer aparte de suicidarse. El Testigo visitante comenzó un estudio regular de la Biblia con este joven. Después del segundo estudio, el joven dejó de fumar; después del tercer estudio se libró de su grotesca barba. Con el tiempo resolvió otros problemas. En una asamblea de circuito reciente, cuando se le preguntó cuál había sido el acontecimiento más importante de su vida, respondió que era haberse bautizado el día antes.

Dos experiencias procedentes de Belice, América Central, muestran cómo la ‘esperanza viva’ ayuda a la gente a resolver los problemas de su vida marital. Unos Testigos que iban de casa en casa colocaron el libro Cómo lograr felicidad en su vida familiar en manos de una joven que vivía con un hombre sin haberse casado con él. La pareja inmediatamente empezó a leer el libro juntos, y pasaron largas horas buscando los textos bíblicos. Los Testigos, en la siguiente visita que hicieron, notaron que el libro Familia estaba en la mesa del centro. La joven había escrito todo el pasaje de Génesis 2:24, que dice: “Es por eso que el hombre dejará a su padre y a su madre y tiene que adherirse a su esposa y tienen que llegar a ser una sola carne.” Para cuando los Testigos volvieron a visitar, la joven anunció que ahora era la Sra. de _________________. Su esposo extendió la bienvenida a los Testigos y se comenzó un estudio bíblico en aquel hogar.

En el mismo país había una señora que había vivido con un hombre por 25 años y tenía nueve hijos de él. Al familiarizarse con la esperanza del Reino y sus requisitos, pidió al hombre que se casara con ella. Él se negó, por lo cual ella lo dejó y se llevó consigo a los nueve hijos. Los ancianos de la congregación de ella no solo siguieron ayudándola espiritualmente, sino que también pudieron hallarle una manera de ganarse la subsistencia y suministrar lo necesario a sus hijos. No hay duda alguna de que la esperanza de la Biblia cambia la vida de la gente a mejor condición.

ESPARCIENDO LA ESPERANZA A PESAR DE LA PERSECUCIÓN

Las experiencias por las que pasan muchos testigos de Jehová hoy día recuerdan las siguientes palabras del apóstol Pablo: “Se nos oprime de toda manera, mas no se nos aprieta de tal modo que no podamos movernos; . . . se nos persigue, pero no se nos deja sin ayuda; se nos derriba, pero no se nos destruye.”—2 Cor. 4:8, 9.

Este informe de un país africano donde hay mucha persecución muestra cómo Jehová suministra tal ayuda en nuestro día:

‘Cuando la policía nos arrestó, confiscó toda nuestra literatura, Biblias, libros y revistas. Más tarde, cuando algunos prisioneros políticos de otra zona fueron transferidos a nuestro campamento, nos sorprendió y alegró ver que éstos tenían algunas publicaciones nuestras. La policía había decidido vender los libros que les habían confiscado a nuestros hermanos, para lucrarse. Estos prisioneros políticos, a su vez, estuvieron dispuestos a vendernos los libros. De este modo pude obtener una considerable cantidad de literatura. Imagínese mi felicidad cuando pude ver escrito en la portada de un libro el nombre de un hermano a quien conocía, ¡y allí estaba yo, en la prisión, beneficiándome ahora de la literatura que le habían confiscado!

El año pasado, en cierto país africano se aprobó una nueva ley según la cual se tomarían medidas más estrictas contra todo practicante de una religión no autorizada. Sin embargo, los Testigos de ese país no han dejado que esto los arredre. Durante el año pasado se bautizaron más de 2.000 recién dedicados; se alcanzaron nuevos máximos en la cantidad de los predicadores de tiempo completo y ahora se conducen aproximadamente 30.000 estudios bíblicos con personas que muestran interés en la verdad.

En otro país donde la actividad de los Testigos está proscrita, cuatro hermanos pasaron cuatro meses en prisión por obedecer a Dios como gobernante más bien que a los hombres. Cuando los pusieron en libertad, dos de ellos perdieron su empleo. Uno de éstos empezó un negocio pequeño de venta de comestibles, que le permite servir ahora, con regularidad, de precursor auxiliar. Su ejemplo impulsó a otras cuatro personas de su congregación a unirse a él en esta actividad.

Hay una persecución particularmente severa en otro país donde muchos centenares de hermanos están en prisión. Sin embargo, los que están libres siguen adelante denodadamente. Por ejemplo, en una zona donde solo hay tres Testigos bautizados, siete publicadores participan en testificar y 60 personas asisten a las reuniones. Un solo hermano conduce estudios con 168 personas en grupos de unos 40.

Además de las pruebas que tienen que afrontar los hermanos en algunos países, los opositores tratan de hacer que ellos transijan no solo en cuanto al nacionalismo, sino ahora también en asuntos de brujería y adoración de antepasados. Cierto hermano relata lo siguiente: ‘Me golpearon con la culata de rifle, principalmente en la cabeza. Sin embargo, Jehová me fortaleció. Lo que me produjo gozo fue que al día siguiente los perseguidores regresaron a mi hogar y pidieron literatura, por la cual dieron una contribución.’

En otro país donde la obra del Reino está proscrita, una maestra de escuela que es Testigo se esfuerza por visitar a todos los padres de sus estudiantes. Considera con ellos el progreso de sus hijos, problemas de conducta y así por el estilo. Esto le ha presentado muchas oportunidades para dar testimonio acerca del reino de Dios y, como resultado de ello, tiene varios estudios bíblicos en los hogares de la gente.

LA ASAMBLEA “ESPERANZA VIVA”

Jehová Dios ordenó a Israel, su pueblo de la antigüedad, que se congregara tres veces al año para celebrar fiestas relacionadas con su adoración. Él sabía bien que estas reuniones contribuirían mucho a edificar fe e inspirar esperanza entre su pueblo.—Deu. 16:16.

En armonía con este patrón o modelo fijado por Dios, durante 1979, y en la mayoría de los países, el pueblo de Jehová se reunió dos veces para las asambleas de circuito y una vez para la asamblea llamada “Esperanza Viva.” La cantidad de asambleas de distrito “Esperanza Viva” en cada país varió desde una hasta más de noventa.

Estas grandes asambleas indudablemente cumplieron con su propósito de edificar la fe y fortalecer la esperanza del pueblo de Jehová. También sirvieron para dar un magnífico testimonio acerca del nombre y el reino de Jehová. De hecho, hubo mucha publicidad favorable en los periódicos, las radioemisoras y la TV. Se presentaron historias que mostraban los buenos cambios que la verdad había producido en la vida de la gente, hasta el hecho de que “unos prisioneros hallan a Dios por medio de los Testigos.” Estaciones de TV presentaron el servicio del bautismo, y en los periódicos salieron fotografías y artículos acerca de él. Un periódico mostró la fotografía de ‘un prisionero de una institución correccional federal que empezaba una nueva vida al bautizarse en la fe de los testigos de Jehová.’

Todos los concurrentes estaban conscientes de sus necesidades espirituales, y recibieron abundantes bendiciones. Así, a un celoso matrimonio de precursores se les oyó exclamar al fin de la primera asamblea de Milwaukee: “¡Esta sí ha sido la mejor asamblea a la cual hemos asistido! ¡Nos ha animado y edificado sobremanera!” Un informe de Suecia declaró: “Nunca antes [se han] oído tantas declaraciones espontáneas acerca de lo valioso del programa, tanto durante la asamblea como después de ella. Llegó al corazón de toda clase de persona y dio consejos claros y francos.” Repetidamente se oyeron expresiones como: “¡Esto es lo que necesitamos!” y: “¡Esto es lo que queremos: pautas claras!”

Por supuesto, si queremos informar acerca de la asamblea “Esperanza Viva” con el mismo candor que desplegaron los escritores de la Biblia, es necesario señalar que no toda persona que concurrió mostró el mismo aprecio. Todavía hubo personas caminando por los corredores durante el programa, o participando en larga conversación mientras los hermanos hablaban desde la plataforma. También hubo un apresurarse para conseguir asientos preferidos, lo cual difícilmente está en armonía con el amor que debe señalar a los seguidores de Cristo.—Juan 13:34, 35.

Entre las bendiciones principales de la asamblea estuvieron, por supuesto, las publicaciones que se presentaron por primera vez. El viernes por la tarde los concurrentes recibieron el Comentario sobre la Carta de Santiago. Este libro de texto, que contiene un comentario de la carta de Santiago, versículo por versículo, causó gran excitación. Se usará en muchos países como libro de texto en la Escuela Teocrática durante los próximos dos años. El sábado, los congregados se deleitaron al recibir Escogiendo el mejor modo de vivir, que contiene mucho consejo excelente fundado principalmente en las dos cartas del apóstol Pedro. Y el domingo por la mañana los asistentes a la asamblea tuvieron la agradable sorpresa de oír que se presentaban dos grabaciones en cassettes que contenían el libro de Hechos.

Los tres dramas basados en temas bíblicos fueron muy apreciados por todos. El primero, “¿Qué está escogiendo usted?” pintó gráficamente la selección que Moisés tuvo que hacer entre todo lo que Egipto le ofrecía y ser un siervo de Jehová Dios. Después vino “La necesidad del huérfano de padre... ¿puede usted darle ayuda?” Esto llegó al corazón de todos los que lo oyeron y vieron, y sin duda su efecto se sentirá en la mayor atención que las congregaciones darán ahora a los que, literal y espiritualmente, son viudas y huérfanos de padre. Vigoroso, oportuno y muy significativo fue el drama “Transfórmense rehaciendo su mente.” Realmente tuvo un mensaje penetrante para todo el que iba descuidándose en cuanto a la clase de entretenimiento que escogía en estos días.

Muchos fueron los excelentes y edificantes discursos que se pronunciaron, pero el espacio solo permite mencionar algunos. La consideración del registro de 100 años de La Atalaya y de los que han estado asociados con ella como ‘mensajeros de la esperanza’ no solo fue iluminadora, sino muy animadora. El discurso que trató con nuestra conciencia dirigió el consejo franco a los que despreocupadamente dicen: “La conciencia mía no me duele por eso.” Este discurso mostró que es importante que nos aseguremos de lo que la Palabra de Dios dice acerca de una cuestión, y qué efecto puede tener en nuestros hermanos, así como en nosotros mismos. Y debido a que se ha visto la influencia del espíritu no limpio del mundo entre algunos del pueblo de Dios, otros discursos dieron énfasis a los requisitos cristianos de castidad dominio de uno mismo y “actos santos de conducta”

Muchos fueron los comentarios de aprecio que se escucharon acerca del simposio que trató el tema: “Buen juicio en un mundo confuso.” Estos discursos recalcaron el valor de cultivar una manera realista de ver la vida; de formar relaciones de confianza con Jehová Dios y nuestros hermanos; de fortalecer nuestra esperanza basada en la Biblia y la voluntad de vivir, así como de permitir que haya variedad y recreación en la vida de uno. Un punto excelente que se sacó a relucir en el discurso “Escogiendo el mejor modo de vivir” fue el de que Jehová Dios nos salva de tropezar —tal como lo hizo con David en el caso de la insolencia de Nabal— pero que tenemos que hacer nuestra parte. Los hermanos también apreciaron el candor de este mismo discurso, que reconoció la responsabilidad de la Sociedad por parte de la desilusión que sintieron algunos respecto a 1975.

“Modestia como la de Cristo... el proceder de la sabiduría” señaló que la modestia significa estar al tanto de las limitaciones de uno. La Biblia muestra que Dios es humilde, pero, porque no tiene limitaciones, el término modestia no aplica apropiadamente a él. Puede ser, también, que un cristiano sea humilde y sin embargo no esté completamente al tanto de sus limitaciones, como en el caso del apóstol Pedro.—Sal. 18:35; Mar. 14:27-31, 66-72.

El alentador mensaje que contenía el discurso público: “La única esperanza de la humanidad... el reino divino que no puede ser sacudido,” también produjo muchas expresiones de aprecio. El discurso final, “Impelidos por nuestra esperanza viva,” puso fin a la asamblea con una nota muy positiva y animadora.

De nuevo se destacó en la asamblea, el viernes por la mañana, la testificación de casa en casa y en las calles, el predicar las buenas nuevas del Reino y anunciar la asamblea. Y debe notarse que esto encajó muy bien con todo el consejo que se dio acerca de la importancia de la obra de dar testimonio. Suministró una excelente oportunidad para que personas que empezaban a publicar participaran en la actividad de casa en casa, así como para que todos los demás gustaran de la predicación del Reino. El servir en el campo de esta manera resulta especialmente fructífero, y se aprecia por su eficacia. En muchos lugares el hecho de que miles de personas participaran en esta actividad al mismo tiempo resultó en mucha publicidad favorable, tanto en los periódicos como en la TV. Se dieron muchas descripciones de esta obra bajo encabezamientos como: “La Atalaya lleva el mensaje por 100 años,” “El testificar para Dios es una labor de amor,” y “15.000 Testigos cubren este sector con La Atalaya hoy.”

De paso puede mencionarse que el programa simplificado de alimentación que se puso en práctica en algunos países permitió que muchos más hermanos disfrutaran del programa de la asamblea. Además, muchos expresaron gran placer por los excelentes arreglos de cánticos del Reino que se presentaron por medio de grabaciones antes de cada sesión de la mañana y la tarde.

Las asambleas “Esperanza Viva” ciertamente suministraron “alimento a su debido tiempo.” Todos los que asistieron a estas asambleas por estar “conscientes de su necesidad espiritual,” fueran Testigos o no, vieron fortalecidos su fe y su amor, y su ‘esperanza viva’ cobró más lustre y se hizo más real.—Mat. 24:45-47; 5:3.

[Tabla en las páginas 24-31]

(Para ver el texto en su formato original, consulte la publicación)

INFORME DE LOS TESTIGOS DE JEHOVÁ POR TODO EL MUNDO PARA SU AÑO DE SERVICIO DE 1979

    Publicaciones en español (1950-2025)
    Cerrar sesión
    Iniciar sesión
    • español
    • Compartir
    • Configuración
    • Copyright © 2025 Watch Tower Bible and Tract Society of Pennsylvania
    • Condiciones de uso
    • Política de privacidad
    • Configuración de privacidad
    • JW.ORG
    • Iniciar sesión
    Compartir