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  • Tribunal turco envía a testigos de Jehová a prisión
  • La Atalaya. Anunciando el Reino de Jehová 1985
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  • Personas que obedecen la ley
  • Acontecimientos que culminan en el juicio
  • Acusaciones falsas
  • Testimonio religioso falso
  • La defensa suministra pruebas
  • El tribunal rechaza las pruebas
La Atalaya. Anunciando el Reino de Jehová 1985
w85 1/4 págs. 28-31

Tribunal turco envía a testigos de Jehová a prisión

EL 12 DE DICIEMBRE DE 1984 el Tribunal para la Seguridad Estatal, en Ankara, Turquía, dictó un fallo vergonzoso. ¡Sentenció a prisión a cinco testigos de Jehová, cada uno de los cuales cumpliría una condena de seis años y ocho meses, además de dos años y dos meses en el exilio! Otros dieciocho Testigos fueron sentenciados a cuatro años y dos meses de prisión, además de otro año y cuatro meses en el exilio. A otros Testigos se les ha de someter a juicio por separado ante un tribunal penal.

¿Qué “delito” cometieron? Fueron hallados culpables de violar el artículo 163 del Código Penal de Turquía. Según éste, es un delito ‘hacer propaganda religiosa con el objetivo de cambiar el orden social, económico, político o legal del estado’. De modo que se alegó que una cantidad muy pequeña —tan solo un puñado— de testigos de Jehová estaba tratando de cambiar el orden gubernamental existente de Turquía. Pero ¿cómo podría este grupito de personas, que son pacíficas, están desarmadas y no han recibido entrenamiento alguno en subversión política, ser una amenaza para derrocar todo el sistema establecido de la nación?

Personas que obedecen la ley

Los testigos de Jehová son bien conocidos por todo el mundo como personas que observan la ley. Por ejemplo, un gobernador general de Nigeria dijo de ellos: “Han contribuido en gran medida a la edificación espiritual de nuestro pueblo, Nigeria”. También añadió: “Si todas las sectas fueran como los testigos de Jehová, no tendríamos asesinatos, robos, delincuencia, presos ni bombas atómicas. Las puertas no se cerrarían con llave día tras día”.

Además, los testigos de Jehová nunca se han inmiscuido en la política. Su neutralidad en tales asuntos es bien conocida. La publicación italiana Il Corriere di Trieste dijo que a los “testigos de Jehová debe admirárseles”. ¿Por qué, entre otras razones? Porque, como dice esta publicación, la religión de ellos les enseña a ‘no mezclar la política con la religión ni a servir los intereses de los partidos políticos’.

Por consiguiente, durante sus más de 100 años de historia, nunca han tratado de cambiar ningún orden político de ningún estado. Más bien, hacen lo que la Biblia les dice que hagan... aceptan los gobiernos existentes como “autoridades superiores” que deben ser respetadas (Romanos 13:1). Por lo tanto, es contrario a sus convicciones religiosas el participar en cualquier clase de actividad subversiva. Por eso las naciones que no tienen gobiernos dictatoriales reconocen que los testigos de Jehová son ciertamente una religión y les han concedido las libertades de que disfrutan otros ciudadanos, incluso la libertad de culto.

Hay otra razón por la cual las sentencias son completamente injustas. El 24 de marzo de 1984 el Tribunal Supremo de Apelaciones de Turquía decretó que a los testigos de Jehová no se les podía castigar, pues la religión de ellos no violaba la ley. El tribunal los había absuelto de los cargos de subversión.

Acontecimientos que culminan en el juicio

Así que surge la pregunta: ¿Qué información usó el tribunal para tomar su decisión? ¿Han cambiado los testigos de Jehová su actividad o creencias desde 1980? Consideremos brevemente las circunstancias que condujeron al juicio, así como el procedimiento judicial.

El 20 de noviembre de 1974 un tribunal de distrito en Estambul dio aprobación legal a los testigos de Jehová como religión. Por consiguiente, los testigos de Jehová podían legalmente hacer constar en sus tarjetas de identificación la religión de ellos, lo cual hicieron. Y desde diciembre de 1974 los testigos de Jehová empezaron a reunirse libremente para adorar en varias ciudades del país. El gobierno militar que subió al poder en 1980 también les permitió celebrar reuniones públicas en sus “Salones de Adoración”.

No obstante, en marzo de 1984, tres familias de Eskişehir solicitaron ante el tribunal que se les inscribiera como testigos de Jehová. Ese acontecimiento se publicó en la primera plana de los periódicos locales. Puesto que anteriormente habían sido musulmanes, la solicitud que hicieron despertó la animosidad de musulmanes fanáticos, quienes empezaron a atacar y a difamar a los testigos de Jehová en varios periódicos.

Entre los opositores estaba el “Concilio Superior de Religión de la Junta Administrativa de Asuntos Religiosos”, oficina de gobierno musulmana. Este concilio declaró: “Este movimiento [el de los testigos de Jehová], que en ningún país se le acepta como religión [...] es una orden cristiana bajo influencia judía”. Declaró además que “si este movimiento se permite [en Turquía], presentará un peligro al Estado así como al Islam”.

Después de la campaña maliciosa que se desató en los periódicos, repentinamente dos testigos de Jehová fueron arrestados en Ankara por ofrecer sus publicaciones a otra persona. Sin embargo, aquellas publicaciones se habían impreso legalmente en Turquía.

Durante los siguientes días, la policía de Ankara arrestó a los cinco ancianos de una congregación, así como a otros testigos de Jehová. En total, 31 personas fueron arrestadas. Varias de ellas fueron arrestadas mientras estaban en su casa; otras, mientras estaban en su lugar de empleo, y algunas, después de su reunión en el “Salón de Adoración”. De los 31 Testigos que originalmente fueron arrestados, 23 quedaron bajo detención, y los demás fueron puestos en libertad.

Acusaciones falsas

A medida que transcurría la audiencia, se hizo cada vez más evidente que, en realidad, no era un caso de violación de la ley. Más bien, era una cuestión religiosa lo que el tribunal estaba juzgando.

Por ejemplo, como supuesta prueba de culpabilidad, el fiscal usó una declaración de la Junta Administrativa de Asuntos Religiosos. En esta declaración se califica de “movimiento cristiano loco” que “no [tiene] profetas ni libro sagrado especial” a los testigos de Jehová. Por el contrario, a los testigos de Jehová se les conoce como una sociedad de personas completamente cuerdas, observantes de la ley y pacíficas. Y no hay duda de que tienen un profeta... Jesucristo, a quien, incidentalmente, hasta los musulmanes reconocen como profeta. Y no les hace falta otro “libro sagrado especial”, pues ya tienen uno... la Santa Biblia, que “es inspirada de Dios”. (2 Timoteo 3:16.)

También se alegó que los testigos de Jehová no aceptan “las naciones ni los estados existentes ni sus fronteras nacionales”. Esto, también, es totalmente falso. La religión de ellos les pide específicamente que ‘estén en sujeción a las autoridades [gubernamentales] superiores’ y a todas las leyes que no estén en conflicto con las leyes de Dios. Eso es lo que la Biblia dice que hay que hacer. (Romanos 13:1; Hechos 5:29.)

Además, la Junta Administrativa de Asuntos Religiosos alegó que los testigos de Jehová participan en una actividad “para establecer por todo el mundo un orden religioso que se basa en la Biblia”, y que el Reino de Dios sería establecido entre el río “Éufrates y el Nilo”. Esta declaración trata de probar que los testigos de Jehová cambiarán el orden político establecido de Turquía, puesto que el río Éufrates pasa por la parte oriental de Turquía.

Ésa es otra acusación totalmente falsa. Los testigos de Jehová nunca han creído que el Reino de Dios estará en la Tierra. En lugar de esto, siempre han enseñado que será una gobernación celestial. De modo que no puede estar localizado en ninguna parte de Turquía. (Mateo 4:17; 6:9, 10.)

Testimonio religioso falso

Además, el tribunal designó a tres “expertos” para que examinaran las publicaciones y las creencias de los testigos de Jehová. Uno de ellos era miembro de la Junta Administrativa de Asuntos Religiosos. El segundo era profesor auxiliar de una facultad islámica. El tercero, profesor auxiliar de la facultad de leyes de la Universidad de Ankara.

El abogado defensor objetó el nombramiento de dos de los “expertos” religiosos. Éstos ya habían expresado en un libro su opinión en contra de los testigos de Jehová. Por lo tanto, no podía esperarse que dieran al tribunal una opinión imparcial. No obstante, el tribunal denegó la petición de la defensa y permitió que estos religiosos prejuiciados participaran en el proceso.

Cuando los tres hombres presentaron su informe, resultó tal como se esperaba. Los examinadores religiosos hallaron culpables  a los testigos de Jehová. No obstante, el experto en leyes no halló que fueran culpables de nada. Él declaró: “Están esperando el cambio que Dios efectuará en el mundo después de la guerra de Armagedón”, y no por medio de intervención humana alguna.

Los religiosos alegaron que los testigos de Jehová no son una religión. Ésa obviamente es otra acusación falsa. También alegaron que la creencia de los testigos de Jehová en Dios y en Jesucristo “solo sirve de pretexto religioso para ocultar el verdadero propósito”. ¿Y cuál se supone que sea ese “verdadero propósito”? Los consejeros religiosos dijeron: “Bajo la apariencia del Reino de Dios colocan un fundamento para ciertos desenvolvimientos políticos en un futuro desconocido”. Citaron varias porciones de las publicaciones de los testigos de Jehová que no tenían ninguna relación y concluyeron que eran una organización secreta bajo influencia sionista que usa de pretexto sus reuniones religiosas.

Sin embargo, estos dos religiosos no produjeron ni una sola prueba de que los testigos de Jehová hayan tratado alguna vez de derrocar el gobierno turco. No pudieron producir tal prueba porque los Testigos no participan en derrocar los gobiernos existentes. Es Dios quien ha de ajustar cuentas con los gobiernos. Él es el Juez, no ningún humano. Y cualquiera que conozca a los Testigos sabe que ellos no tienen relación alguna con el sionismo.

La defensa suministra pruebas

Por otro lado, la defensa suministró mucha prueba de que los testigos de Jehová no eran culpables de violar ninguna ley. En adición al fallo que dictó el Tribunal Supremo de Apelaciones el 24 de marzo de 1980, la defensa presentó otras tres resoluciones del Tribunal Supremo. En éstas también se había absuelto de las mismas acusaciones a los testigos de Jehová.

La defensa también presentó una segunda opinión de otro profesor de leyes, quien había examinado las publicaciones de los testigos de Jehová. Él no halló en ellas ninguna violación de la ley.

También se sometió ante el tribunal otros 20 fallos judiciales que habían sido dictados en los últimos 30 años en Turquía. Todos aquellos tribunales habían absuelto a los Testigos de los mismos cargos.

Y finalmente, pero de ningún modo menos importante, hasta el policía a quien habían nombrado para controlar las reuniones de los testigos de Jehová testificó ante el tribunal. Declaró que él no había “observado ninguna violación de la ley durante todo el año” que había estado controlando las reuniones.

El tribunal rechaza las pruebas

Sin embargo, ¡el tribunal rechazó todas las pruebas que presentó la defensa! Aceptó solamente los escritos calumniosos y totalmente infundados que presentó el fiscal. Dichos escritos fueron las declaraciones de la Junta Administrativa de Asuntos Religiosos y también el informe de los dos prejuiciados comentaristas religiosos.

Las sentencias hicieron surgir preguntas serias. ¿Estaban prejuiciados los jueces del tribunal debido a sus creencias musulmanas? ¿Se ejerció presión religiosa sobre el tribunal para que sentenciara a los testigos de Jehová?

Por supuesto, se está apelando de la decisión. Así que el Tribunal Supremo tendrá la oportunidad de revisar el asunto. Se espera que este tribunal dicte un fallo que esté en plena armonía con los hechos. Lamentablemente, hasta ese tiempo los 23 testigos de Jehová —15 hombres y 8 mujeres— seguirán en prisión.

No hay duda de que, por todas partes, personas imparciales que aman la libertad se preguntan: ¿Cómo pudo haber ocurrido semejante cosa en un país que afirma ser un estado democrático? ¿Cómo pudieron los tribunales turcos hacer algo como eso cuando el gobierno turco también ha firmado la Declaración de Derechos Humanos, la cual garantiza libertad de cultos?

Si usted se siente indignado de que se haya cometido tal injusticia de sentenciar a prisión a personas pacíficas e inocentes, entonces usted tiene la oportunidad de expresar su opinión. Puede escribir a los funcionarios que se alistan abajo y hacerles saber lo que usted opina al respecto:

Presidente de la República:

Su Excelencia Kenan EVREN, Bakanliklar, Ankara, Turquía.

Primer Ministro:

Sr. Turgut ÖZAL, Bakanliklar, Ankara, Turquía.

Ministro del Interior:

Sr. Yildirim AKBULUT, Bakanliklar, Ankara, Turquía.

Ministro de Justicia:

Sr. M. Necat ELDEM, Bakanliklar, Ankara, Turquía.

También puede escribir al embajador turco de la zona donde usted vive.

[Comentario en la página 30]

Los testigos de Jehová no participan en derrocamientos de gobiernos

[Comentario en la página 31]

¿Cómo pudo haber ocurrido semejante cosa en un país que alega ser democrático?

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