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¿Cómo deberían los cristianos considerar el baile?La Atalaya 1963 | 1 de enero
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los espectadores? ¡Qué felices seremos si, cuando haya razones para duda respecto a la propiedad de seguir cierto derrotero, hacemos las cosas que edifican a nuestros hermanos y no hacen tropezar a los nuevos! “El amor edifica.”—1 Cor. 8:1.
Aunque la selección que uno haga de su diversión es asunto personal, el cristiano maduro nunca insistirá en sus “derechos” en este respecto cuando perturbara la conciencia de un compañero cristiano o cuando pudiera hacer tropezar a los nuevos. “Ya no estemos juzgándonos unos a otros, sino más bien sea ésta su decisión, no poner delante de un hermano un tropiezo ni causa para dar un traspié.” Que cada uno ejerza el espíritu de una mente sana. Que cada uno busque el provecho espiritual de otros. Que cada uno se porte tal como lo haría en la presencia del Señor Jesucristo y del Dios santo, Jehová. Entonces “sea que estén comiendo o bebiendo o haciendo cualquier otra cosa,” harán “todas las cosas para gloria de Dios.”—Rom. 14:13; 1 Cor. 10:31.
REFERENCIAS
1 Times de Nueva York del 19 de octubre de 1961.
2 Life del 24 de noviembre de 1961.
3 Time del 20 de octubre de 1961.
4 Times Magazine de Nueva York del 3 de diciembre de 1961.
5 Times de Nueva York del 4 de enero de 1962.
6 Newsweek del 4 de diciembre de 1961.
7 Times de Nueva York del 15 de noviembre de 1961.
8 Ib., número del 21 de octubre de 1961.
9 Times Magazine de Nueva York del 17 de diciembre de 1961.
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Preguntas de los lectoresLa Atalaya 1963 | 1 de enero
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Preguntas de los lectores
● En el artículo de La Atalaya del 1 de febrero de 1957: “Ceremonia y requisitos del matrimonio,” el párrafo 20 declara que una esposa consensual que acepta la verdad y quiere que su matrimonio sea legalizado y registrado, pero no puede hacer que el hombre con quien ella vive convenga a ello, puede firmar una declaración escrita de que ella será fiel a su cónyuge consensual como a un esposo y que legalizará el matrimonio tan pronto como pueda lograr que el hombre lo legalice, y luego ella puede ser bautizada. ¿Aplica esto en todos los países del mundo, a todas o a algunas formas de matrimonio consensual?
La Atalaya estaba discutiendo aquí el matrimonio consensual y mostró que hay una diferencia entre él y el matrimonio de derecho consuetudinario. Este mismo párrafo fue mencionado en La Atalaya del 15 de mayo de 1961, bajo el encabezamiento “Necesario legalizar el matrimonio.”
Aunque el matrimonio de derecho consuetudinario es reconocido legalmente en algunos estados o provincias del país y es un matrimonio legal, en otros estados o provincias de ese país o en otros países tal vez no sea reconocido como legal. Por lo tanto la Sociedad Watch Tower Bible and Tract requiere que los que vivan en matrimonio de derecho consuetudinario tengan una ceremonia matrimonial legal y que ésta debe ser registrada definitivamente en el registro del gobierno civil. Antes de eso la Sociedad Watch Tower no reconocerá la dedicación de las dos partes interesadas del matrimonio de derecho consuetudinario ni las considerará dignas del bautismo en agua y de ser admitidas en la sociedad del nuevo mundo. Este proceder proveerá posición legal apropiada para sus hijos en cualquier país o estado y está en completa conformidad con la ley de Dios.
Sin embargo, si una mujer que está viviendo en matrimonio de derecho consuetudinario, en un estado donde se reconocen los matrimonios de derecho consuetudinario como legales, no tiene éxito en persuadir a su esposo de derecho consuetudinario a hacer que se registre legalmente el matrimonio, la Sociedad hace una concesión. Permite a tal mujer que aprende la verdad a presentar evidencia al comité de la congregación de que ha hecho gran esfuerzo por persuadir a su cónyuge de derecho consuetudinario a registrar el matrimonio legalmente. Entonces el comité de congregación le permitirá a ella firmar una declaración votando fidelidad en la relación matrimonial con el hombre renuente y ella puede ser aceptada para el bautismo y participar en las actividades de la congregación. Lo mismo aplicaría al hombre que no puede hacer que su esposa de derecho
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