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Sujetándonos a “toda creación humana”La Atalaya 1963 | 1 de mayo
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LIBERTAD Y HONRA
20. ¿Qué no nos autoriza a hacer nuestra libertad cristiana, y, si lo hiciéramos, qué se verían obligados a hacer los gobernadores?
20 El pensamiento de Pedro debería ser claro para nosotros. Nuestra libertad cristiana no nos da derecho a pasar por alto a los gobiernos políticos ni a tratar de vivir como si no existieran, así tratándolos con desprecio, desafiándolos aun en cosas no contrarias a la voluntad y ley de Dios. Tal conducta irrespetuosa solo nos metería en dificultad, porque todavía estamos en este viejo mundo, no en el nuevo mundo de justicia de Dios. Es solo correcto que nos retraigamos de la maldad moral. Aun los gobiernos políticos no nos considerarían libres para cometer la maldad moral sino que nos castigarían correctamente como malhechores en cumplimiento de sus deberes oficiales. Por lo tanto no debemos abusar de nuestra libertad en Cristo.
21. Por lo tanto, ¿qué sola cosa pudiera dar a entender Pedro con respecto a la sujeción cristiana a las creaciones humanas?
21 Cuando Pedro dice que el sujetarnos es la voluntad de Dios para nosotros y que al hacer nosotros esto debería ser como “esclavos de Dios,” hay una sola cosa que él pudo dar a entender. ¿Qué? Que el sujetarnos a las creaciones humanas tales como reyes y gobernadores de este mundo no es total, no es ilimitado, sino simplemente relativo. No nos hace sus esclavos abyectos. Seguimos siendo esclavos de Dios, obedeciéndolo a Él como nuestro un solo Amo y así permaneciendo libres de otros amos. Aunque nos sujetamos, jamás olvidamos que estamos trabajando como esclavos de Dios, no de reyes, emperadores o gobernadores políticos.
22. ¿Con qué actitud hacia las creaciones humanas no debe efectuarse nuestro sujetarnos?
22 Cuando nos sujetamos así voluntaria y sabiamente, no debería ser con un desdén hacia las creaciones solo porque son humanas y son parte de un mundo condenado a destrucción. Pedro nos dice cuál es la actitud correcta que debemos adoptar para con estas creaciones, diciendo: “Honren a hombres de toda suerte, tengan amor para toda la asociación de hermanos, estén en temor de Dios, tengan honra para el rey.”—1 Ped. 2:17.
23, 24. (a) ¿Qué hace de la honra que los cristianos rinden a miembros de la congregación una cosa diferente de la que se rinde a “todos los hombres” afuera? (b) ¿Por qué debemos honrar a “todos los hombres” afuera, y hasta qué grado?
23 La honra que los cristianos rinden a todas las personas dentro de la congregación es, por supuesto, diferente a la que se rinde a todos los hombres afuera. No obstante, debemos rendir honra a todos los hombres que se hallan en puestos políticos de responsabilidad fuera de la congregación. Es honra formal. Mas para “toda la asociación de hermanos,” los cristianos deben tener más que simple honra formal; deben tener amor, el amor fraternal que prueba que ellos son los discípulos de Cristo. (Juan 13:34, 35) Con respecto a rendir honra, Romanos 12:10 dice a la congregación: “En amor fraternal ténganse cariño tierno unos a otros. En mostrarse honor unos a otros lleven la delantera,” así no buscando honra de parte de nuestros hermanos.
24 Sin embargo, no podemos pasar por alto a los hombres mundanos en puestos encumbrados fuera de la congregación. Debemos honrarlos debidamente de acuerdo con la posición que ocupan como representantes de sus súbditos, sus pueblos. No, no debemos aclamarlos ni idolatrarlos, hacer dioses de ellos. La honra que debemos rendirles solo es relativa; la rendimos al mismo tiempo que obramos como Pedro dice: “Estén en temor de Dios,” el Dios verdadero Jehová. Figurando bajo el que tengamos temor de Dios se halla nuestra obligación presente: “Tengan honra para el rey,” y en consecuencia para los gobernadores enviados por él para gobernar bien.
ESCLAVOS Y ESPOSAS
25, 26. (a) ¿Cómo se hace más claro que Pedro quiere decir una sujeción relativa a las creaciones humanas? (b) ¿Qué dice Pedro en cuanto a siervos domésticos?
25 Al seguir leyendo la primera carta de Pedro llega a ser cada vez más claro que el sujetarse los cristianos a “toda creación humana” solo debe ser relativo, limitado a cierta esfera. ¿Por qué? Porque Pedro habla de otros casos, también, en que los cristianos tal vez tengan que estar sujetos a otros. ¿Cuáles casos? Los de esclavos y esposas. No podemos evitar el nacer bajo varias formas de gobierno político de este mundo, pero el ser nosotros esclavos y esposas puede depender mucho de lo que nosotros decidamos hacer. Pedro dice:
26 “Que los siervos domésticos estén en sujeción a sus dueños con todo el debido temor, no solo a los buenos y razonables, sino también a los difíciles de agradar. Porque si alguien debido a conciencia hacia Dios aguanta aflicciones y sufre injustamente, ésta es una cosa que agrada [¿a quién?]. Porque ¿qué mérito hay en ello si, cuando ustedes están pecando y son abofeteados, ustedes lo aguantan? Pero si, cuando ustedes hacen lo que es bueno y sufren, lo aguantan, eso es algo que agrada a Dios.”—1 Ped. 2:18-20.
27. (a) ¿Cómo muestra esto que la sujeción de los siervos es solo relativa? (b) El sufrimiento que les viene a los siervos debe ser solo ¿por qué? y ¿cómo deben aceptarlo los siervos cristianos?
27 Debido a que los siervos domésticos o esclavos continúan siendo guiados por su conciencia cristiana, su sujeción a sus dueños no puede ser más que sujeción relativa. Esto debe ser así especialmente para con los dueños no cristianos, que no son buenos o que no usan de raciocinio sino que son difíciles de agradar. A pesar de hacer lo mejor que su conciencia les permite, los siervos o esclavos cristianos pudieran ser maltratados por dueños de tal clase. También, debido a que su conciencia cristiana no puede permitirles hacer las cosas moralmente malas o impías que tales dueños demanden, los siervos o esclavos quizás sufran castigo injusto. Pero éste es sufrimiento “debido a conciencia hacia Dios.” Aunque el sufrimiento sea injusto, el siervo o esclavo cristiano debe aceptarlo. No debe escaparse o repeler el ataque sublevándose. Debe aguantarlo sujetándose apropiadamente a su dueño. Cuando él procede así, esto llega a ser “algo que agrada a Dios.” No refleja nada malo sobre el cristianismo al cual se adhiere el esclavo.
28, 29. (a) En medio de tal sufrimiento, ¿qué tiene un siervo cristiano para su consuelo y guía? (b) ¿Cómo describe Pedro este comportamiento modelo?
28 En medio de este sufrimiento inmerecido a manos de los dueños que son difíciles de agradar el siervo o esclavo cristiano tiene un modelo que seguir. De este modelo puede sacar gran consuelo. Es un modelo suministrado por alguien mayor que él mismo, sí, por su propio Señor y Amo, Jesucristo. Observe cómo Pedro consuela a los esclavos cristianos que sufren refiriéndose a este modelo perfecto, al decir Pedro:
29 “De hecho, ustedes fueron llamados a este derrotero, porque hasta Cristo sufrió por ustedes, dejándoles un modelo para que siguieran cuidadosamente sus pisadas. El no cometió pecado, ni engaño se halló en su boca. Cuando él estuvo siendo vilipendiado, él no se puso a vilipendiar a su vez. Cuando él estuvo sufriendo, no se puso a amenazar, sino que siguió encomendándose al que juzga justamente. El mismo cargó nuestros pecados en su propio cuerpo sobre el madero, para que nosotros termináramos con los pecados y viviéramos a la justicia. Y ‘por sus azotes ustedes fueron sanados.’ Porque ustedes eran como ovejas, se estaban desviando; pero ahora han vuelto al pastor y superintendente de sus almas.”—1 Ped. 2:21-25.
30. En cuanto a este Modelo, ¿cuál es el punto principal que se debe observar, y por qué es importante esto?
30 Dado que el Caudillo del cristianismo sufrió así injustamente, sus discípulos no podían esperar escaparse de sufrir injustamente de manera semejante. Pero el punto principal que se debe observar es que nuestro Caudillo lo aguantó sin quejarse. Para imitarlo debemos proceder de igual modo, sea como esclavos o no. Como en el caso de Jesucristo, tal sufrimiento injusto sin queja, amenaza ni vilipendio resulta en bien, aun para otros. Solo es el aguantar la clase de sufrimiento injusto, inmerecido, lo que es “algo que agrada a Dios.”
31, 32. (a) ¿A quiénes se dirige entonces con consejo Pedro, y por qué? (b) ¿Qué les aconseja Pedro a éstos en cuanto a lo que deben hacer?
31 Después de estimular y consolar a los esclavos cristianos que sufrían injustamente “debido a conciencia hacia Dios,” entonces Pedro se dirige a otros que tenían que sujetarse aun bajo casos de trato injusto. Estas eran esposas cristianas casadas con esposos no cristianos que no obedecían la Palabra de Dios. Las esposas, algo como esclavos, son propiedad de dueños, a saber, sus esposos, a quienes los judíos aun hoy llaman Baalim o Dueños. (Ose. 2:16; Éxo. 21:22; Deu. 22:22, 24; Pro. 31:11, 23, 28) En vez de aconsejar a las esposas cristianas que obtengan una separación o divorcio de los esposos incrédulos, no dedicados, el apóstol Pedro se refiere al caso de los esclavos y dice:
32 “De la misma manera, ustedes esposas, estén en sujeción a sus propios esposos, para que, si algunos no son obedientes a la palabra, sean ganados sin palabra por la conducta de sus esposas, por haber sido testigos oculares de su conducta casta junto con profundo respeto [más literalmente, con temor (fobos)]. Y que no sea su adorno el de trenzados externos del pelo ni el de ponerse ornamentos de oro ni el de usar prendas de vestir exteriores, sino que lo sea la persona secreta del corazón en la indumentaria incorruptible del espíritu sereno y apacible, que es de gran valor a los ojos de Dios. Porque así, también, anteriormente las mujeres santas que esperaban en Dios solían adornarse, sujetándose a sus propios esposos, como Sara solía obedecer a Abrahán, llamándolo ‘señor.’ Y ustedes han llegado a ser hijas de ella, siempre que sigan haciendo el bien y no temiendo ninguna causa de terror.”—1 Ped. 3:1-6.
33, 34. (a) ¿Qué clase de sujeción es esta sujeción de esposa, y qué buen resultado es posible por ésta? (b) ¿A quiénes señala Pedro como ejemplos para las esposas cristianas, y en particular como quién deberían adornarse?
33 No más que en el caso de los esclavos cristianos, las esposas cristianas no rinden una sujeción total a sus dueños, sin tomar en cuenta a Dios o la conciencia cristiana. La sujeción de esposa también es simplemente relativa y tiene que ser equilibrada con temor de Dios y una consideración gobernada por la conciencia para con la Palabra de Dios. Si ella dejara a su esposo incrédulo y no se sujetara a él de manera que agradara a Dios, ¿cómo podría la esposa ganarse a su esposo al cristianismo sin una palabra de la boca sino por medio de su conducta cristiana fiel? No podría hacerlo. Para ejemplos de sujeción de esposas Pedro indica, no a divorciadas o mujeres mundanas que exigen “los derechos de la mujer” e igualdad con los hombres, sino a las “mujeres santas” de tiempos antiguos que esperaban en Dios.
34 Pedro dijo a las esposas que obraran como hijas de Sara, instruidas por Sara sobre cómo obrar como esposas. Sara reconoció a Abrahán como su señor esposo. Ella lo obedeció aunque él le pidió a ella que protegiera la vida de él a riesgo de la propia libertad y seguridad de ella. (Gén. 12:11-20; 20:1-14) Al sujetarse así a su esposo Sara fue recompensada con desempeñar un papel importante tocante a la salvación eterna de ella misma y del resto de la familia humana. Ella vino a ser la madre de Isaac, y así una antepasada del Señor Jesucristo. Asimismo una esposa cristiana puede sujetarse a su esposo y hacerlo con esperanza en Dios, en cuyos ojos ella se adorna con un “espíritu sereno y apacible” para con su esposo. Esto puede obrar no solo para su propia salvación sino para la de su esposo y de otros.
35, 36. (a) Durante la existencia de este mundo, ¿a qué estamos obligados a sujetarnos, y hasta qué grado? (b) ¿Cómo es esto una salvaguarda y una ventaja?
35 No todos nosotros los que somos testigos cristianos de Jehová somos esclavos o esposas humanos y así estamos obligados a rendir sujeción en esas esferas. Pero, mientras estamos en este viejo mundo por permiso de Dios, estamos bajo gobiernos políticos. Mientras Dios permite que éstos continúen existiendo, estamos obligados, “por causa del Señor” y de acuerdo con “la voluntad de Dios,” a sujetarnos a “toda creación humana.” Ni Pedro ni Pablo nos dejan con alguna duda con respecto a que esto de sujetarnos a estas instituciones políticas mundanas solo es relativo, sujeto a todo tiempo a una conciencia cristiana instruida en la Palabra de Dios. Cuando rendimos tal sujeción relativa, evitamos el suscitar indignación de parte de la gente sujeta a los reyes, emperadores y gobernadores debido al dejar nosotros de mostrar debida honra a sus gobernantes.
36 No solo agradará a tales personas nuestra sujeción relativa, sino que especialmente le agradará a Dios. Será una salvaguarda para nosotros contra el unirnos a conspiraciones o rebeliones políticas en contra de las autoridades constituidas, aun cuando somos perseguidos por ser testigos cristianos de Jehová. Desarmará a los enemigos del reino de Dios que estamos predicando, porque no tendrán verdadera falta que hallar o probar contra nosotros salvo que sea con respecto a la ley de nuestro Dios.
37. Por lo tanto, ¿qué se nos hallará haciendo ahora en todas partes, y dónde será total nuestra sujeción a gobierno en toda la Tierra?
37 Dondequiera que vivamos, bajo cualquier forma de gobierno de los hombres que vivamos, siempre se nos hallará haciendo el bien y glorificando a Dios. En su nuevo mundo de justicia después de la guerra universal del gran día de Dios, tendremos la honra y gozo de sujetarnos totalmente al único gobierno que entonces estará en completo dominio de la Tierra, el del reino de Dios por nuestro Señor y Salvador Jesucristo.
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Oscuridad en la cristiandadLa Atalaya 1963 | 1 de mayo
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Oscuridad en la cristiandad
● Cuelga la oscuridad sobre la humanidad tanto en Oriente como en Occidente, a pesar de la presencia de las religiones de la cristiandad. “Sería falsear la verdad el sugerir,” afirmó el ministro inglés Falkner Allison, “que la oscuridad que cobija a la vida humana en este país nuestro, la oscuridad que resulta de rechazar la luz, es menos en cualquier grado que la oscuridad de ignorancia que cobija a la India y los otros países llamados no cristianos.”
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Hipnotismo y espiritismoLa Atalaya 1963 | 1 de mayo
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Hipnotismo y espiritismo
✔ ¿Es espiritismo el hipnotismo? Sí, porque la persona que se somete al hipnotismo está bajo el control y la influencia de otra persona. (Deu. 18:11) Esta influencia controladora es aparentemente un humano, pero pone a su víctima bajo un hechizo; puede conducir a que la persona hipnotizada produzca fenómenos espiritistas. Por ejemplo, el psicólogo francés Richet experimentó con individuos a quienes él había hipnotizado previamente. Él sostuvo que, mientras estaban en este estado, a menudo podían identificar naipes aunque estuvieran encerrados en sobres opacos. Así, varias personas hipnotizadas han dado evidencia de ESP o percepción extrasensoria. Una serie más reciente de pruebas fue hecha por un perceptor extrasensorial inglés, para ver si otras personas podían desarrollar ESP. Escribiendo en su autobiografía Clock Without Hands, él dijo:
“Descubrí que cuando yo hipnotizaba a algunas personas ellas parecían poder tomar ‘prestada’ mi facultad E.S.P. . . . Aunque parezca extraño hallé que yo mismo no podía obtener ninguna E.S.P. . . . cuando estaba realmente conduciendo mis experimentos. . . . Los resultados sugieren que yo podía o transferir mi habilidad de E.S.P. a otras personas, o podía remover en ellas alguna barrera que reprimía . . . poderes psíquicos. . . . Mis propios experimentos parecían indicar que el hipnotismo tal vez sea un medio de desarrollar la facultad psíquica.”
El cristiano verdadero que está dedicado a Dios para hacer su voluntad divina no cederá el control de su facultad de raciocinio y su voluntad a otro humano, mucho menos bajo el riesgo de permitir que poderes demoníacos se apoderen de una mente hipnotizada. No, el cristiano no busca la ESP, y el vínculo del hipnotismo con tales prácticas espiritistas lo expone adicionalmente como algo que no es para cristianos.
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