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¿Vive usted su fe?La Atalaya 1963 | 1 de febrero
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las buenas nuevas del reino de Dios. Si su fe está viva influirá en todo lo que usted haga.
Recuerde, sin embargo, que Dios no le está preguntando a usted si su hermano vive su fe. La pregunta es: “¿Vive usted su fe?” Concéntrese en el cuidadosa y piadosamente vigilar su propia conducta, no la de su hermano. Parte de su fe es el animar a su compañero cristiano en el camino a la vida por medio de siempre ponerle un ejemplo excelente. Deje que su hermano vea el gozo y las bendiciones que vienen a usted debido a que realmente usted vive su fe. Entonces él querrá vivir la suya. ¿Ve usted la sabiduría de esto? Entonces, como dijo Jesús, “si ustedes saben estas cosas, felices son si las hacen.”—Juan 13:17.
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Asambleas de distrito “Ministros valerosos”La Atalaya 1963 | 1 de febrero
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Asambleas de distrito “Ministros valerosos”
“PERMÍTAME decir que he oído a muchas personas decir que se impresionaron mucho de sus delegados y de la manera en que se condujo su asamblea. . . . Estoy seguro de que hablo de parte de los residentes de Sheboygan al decir ‘¡Bienvenidos para que vuelvan pronto!’”—Oficial municipal de Sheboygan, Wisconsin.
Esta es tan solo una de las muchas expresiones hechas como resultado de las Asambleas de distrito “Ministros valerosos” de 1962, asambleas de tres días sobre las cuales hasta la fecha se han dado informes procedentes de noventa ciudades— cuarenta y nueve en los Estados Unidos de la América del Norte, once en el Canadá, ocho en las Islas Británicas y las demás en otros ocho países. Muchas más de estas asambleas se celebraron en varias partes del mundo.
“Ministros valerosos”—¡qué tema apropiado para estas asambleas cristianas! Todos los hombres de todas partes tienen necesidad de ser valerosos en estos tiempos cruciales. Y estas asambleas de distrito, celebradas empezando en junio, se prepararon con el mismísimo propósito de inspirar a hombres de buena voluntad a ser valerosos.
No extraña, entonces, el que decenas de miles de personas recibieran gozosamente en su presencia a los ministros de Jehová. En cuarenta de las cuarenta y nueve ciudades de los Estados Unidos mencionadas, los testigos de Jehová celebraban asambleas de distrito por primera vez. Este hecho dejó que el mensaje del reino de Dios fuese llevado a estas secciones con un impacto jamás experimentado antes. Los muchos lugares de asamblea hicieron que fuese más fácil que un número mayor de entre el público asistiera con poco costo o inconveniencia. Y, también, hicieron que fuese posible que muchas más personas que tenían familias numerosas asistieran a una asamblea, personas que de otro modo quizás lo hubieran hallado gravoso económicamente. Todo esto resultó en buena publicidad y una excelente reacción de parte del público, y las cifras de concurrencia manifiestan esto.
En West Palm Beach, Florida, por ejemplo, el número de concurrentes del domingo de 5,288 representó un aumento de 58 por ciento sobre la concurrencia de la noche del sábado. En Southend, Inglaterra, hubo un aumento asombroso de 70 por ciento, y en Jersey City, Nueva Jersey, a pesar de una tronada, un aumento de 30 por ciento—todo lo cual muestra que un número saludable de público se presentó para oír la conferencia pública intitulada “¡Cobre valor—el reino de Dios se ha acercado!”
Otros hechos emocionantes se ven en los totales. Por ejemplo, ¡en la asamblea que se celebró toda en francés en la ciudad de Quebec, Canadá, los asambleístas se emocionaron de una concurrencia de 2,103, y 63 se bautizaron! Hace solo unos años un mero puñado de Testigos allí luchaba por su vida cristiana, pero ¡ahora mire lo que está sucediendo! La cifra total para el Canadá es de 44,711, señal verdaderamente alentadora para expansión futura. Las Islas Británicas gozaron de una concurrencia total de 51,587 para la reunión pública. Las asambleas en español que se celebraron en la ciudad de Nueva York, San Antonio, Tejas, así como sesiones en solamente español en la asamblea de Pomona, California, informaron una concurrencia de 10,278. ¡La sorprendente cifra total de concurrencia en los Estados Unidos fue de 312,734! ¡Y la extraordinaria suma total para unas noventa asambleas fue de 479,699! Quizás más emocionante aun es el hecho de que en estas noventa asambleas 9,029 personas simbolizaron su dedicación a Jehová Dios por medio de bautismo en agua. ¡Qué bendición es todo esto!
Fueron asambleas sobresalientes todas ellas, pero ¿qué hizo que lo fueran? Su gran número (noventa) fue un rasgo sobresaliente, es verdad, pero ciertamente no el más sobresaliente. Su tamaño también las hizo diferentes, pero no todas ellas podían considerarse “pequeñas.” Por ejemplo, Jersey City, Nueva Jersey, tuvo 22,229 en asistencia; Oakland, California, 13,636, y Costa Mesa, California, tuvo una concurrencia de 13,521. Ninguna de éstas, lo mismo que muchas otras, podría en realidad llamarse “pequeña.”
Pero lo que hizo que todas ellas sin excepción fueran sobresalientes fue el hecho de que la misma cantidad grande de información importante fuese puesta en circulación en cada una en tan poco tiempo. Para que siquiera tratemos de experimentar de nuevo algo de la emoción y espíritu manifiestos a medida que se dieron a conocer estas verdades, pudiéramos juntarlos en varias categorías, la primera de las cuales es
VALOR
¡Qué apropiado fue el tomar el texto del año: “Sé valeroso y sea fuerte tu corazón. Sí, espera en Jehová,” y entrelazarlo en un tema de asamblea! Desde los comentarios de apertura hasta los de clausura, se recalcó el tema del valor. El discurso de bienvenida del presidente llamó la atención de los asambleístas a la gran necesidad de ser valeroso en estos últimos días, debido a la tensión y el trastorno mundiales, y porque todos nos enfrentamos a un sistema satánico y oposición demoníaca. Hasta los niñitos se confrontan con presiones aumentadas. De ahí la necesidad de ser valeroso.—Sal. 27:14.
¡Qué despliegue de valor vieron los asambleístas cuando en cada asamblea los candidatos para el bautismo se pusieron de pie para contestar preguntas y luego salir en fila para simbolizar su dedicación por medio de bautismo en agua! ¡Qué experiencia gozosa la de ver a estos nuevos declararse de parte de Jehová! Su decisión valerosa fue recibida por series de aplauso. Muchos ojos se humedecieron al conmoverse los corazones ante esta gran ocasión.
Todos los que aman a Jehová tienen que manifestar tal valor. ¡Qué apropiado, entonces, el que la conferencia pública invitara a todos los que profesan el cristianismo a identificarse denodadamente de parte de Jehová y de su reino! Resonó aplauso espontáneo cuando el auditorio oyó que Jehová protegerá en el Armagedón a los valerosos, que éstos sobrevivirán para entrar en el nuevo mundo de Dios. (2 Ped. 3:13) Cuando el presidente les dijo que podían leer esta conferencia inspiradora para sí mismos en la forma de un folleto que en ese momento se les ofrecía, ¡cómo respondieron! Manifestaron gozo parecido cuando, antes de eso, se puso en distribución la edición de lujo de la Traducción del Nuevo Mundo de la Biblia (en inglés) por una contribución de dos dólares. En cada ocasión muchedumbres se apretujaron para obtener sus ejemplares individuales. Entonces, más tarde, se les veía examinándolas y estudiándolas.
ASOCIACIÓN, LEALTAD Y EDUCACIÓN
Los asambleístas aprendieron que el valor se obtiene y se mantiene por medio de mucho trabajo y sacrificio duros, que se nutre por medio de las asociaciones correctas. De ahí la necesidad de que asistan a reuniones donde se reúnen cristianos para recibir instrucciones. Aprendieron también que el valor se mantiene por medio de permanecer leal a la organización de Jehová, que la lealtad se demuestra por medio de apoyar a la organización y sus muchos programas. Fue una vista conmovedora el ver a jóvenes y a viejos haciendo apuntes en apreciación de los puntos aclarados. Obviamente les complacían estos recordatorios.
Otro motivo de emoción fue el de reflexionar sobre los “Beneficios de la Escuela del Ministerio Teocrático.” Antes de 1943, ¿cuántos oradores capacitados había en la organización de Jehová? Algunos centenares, sin duda, pero ¡ahora hay literalmente miles! ¡Más de dos mil quinientos diferentes oradores altamente capacitados hablaron tan solo en estas asambleas de distrito! No solamente eso, ¡literalmente centenares de miles de publicadores de congregación han sido entrenados a dar sermones excelentes en su ministerio del campo! Y los oradores aseguraron a sus auditorios de que hay más—¡mucho más por venir!
No solo han sido entrenados los del pueblo de Jehová a expresar sus convicciones valerosamente, sino que han sido enseñados a mantenerse al día con la verdad revelada, sabiendo que estas verdades son esenciales a su salvación. Así padres como jóvenes en estas asambleas oyeron sus responsabilidades expuestas claramente para ellos como nunca antes. Su reacción entusiasta reflejó su gratitud por estos hechos.
SUJECIÓN Y EL VERBO
Pero, ¿quién de entre los asambleístas jamás se olvidará de las presentaciones acerca de la “Sujeción” y “El Verbo,” sin decir nada de la poderosa y apropiada conferencia pública? ¡Estos eran los puntos que se destacaron en estas asambleas! Con Biblias delante de ellos, los asambleístas siguieron cada paso con interés intenso a medida que cada orador explicaba a base de las Escrituras quiénes son las “autoridades superiores” que se mencionan en Romanos 13:1 y de qué manera están sujetos a ellas los cristianos. A los asambleístas les gustó en sumo grado el ver cómo la sujeción de la esposa y la sujeción de esclavos se relacionan con este asunto y el saber que nuestra sujeción a Dios permanece como siempre—total. Qué murmullo feliz de conversación siguió después de esta serie a medida que muchos formaban grupos para repasar los puntos aclarados.
Y de nuevo, el domingo temprano por la mañana, muchos se sentaban en el borde de sus asientos a medida que escuchaban atentamente la serie intitulada: “‘El Verbo’—¿quién es? Según Juan.” Se hacían apuntes copiosos a medida que oradores cercenaban argumentos trinitarios favoritos hasta que la doctrina de la Trinidad quedó expuesta más allá de la negación por lo que es—¡falsa! Cuando el presidente anunció que este tema cautivante estaba disponible en un folleto de sesenta y cuatro páginas, resonó un estallido de aplauso y muchedumbres se apresuraron hacia los acomodadores para obtener sus ejemplares. Durante el intermedio se les veía a muchos hojeando felizmente el folleto y comprobando los argumentos convincentes presentados en él.
SERVICIO Y AMOR
El conocimiento exacto de la Palabra de Dios es un poder propulsor que impulsa a los ministros a acción. Y la demostración de una hora y media de la noche del viernes que giraba alrededor de la experiencia de un periodista que reunía material para un relato acerca de los testigos de Jehová mostró que la organización de Jehová tiene que ser una de acción, en la cual hay trabajo para todos. ¡Qué profundo aprecio sintieron los publicadores al ver demostrado delante de ellos el tierno cuidado amoroso de Jehová por medio de su organización! Y muchos aprovecharon estas asambleas para expresar su aprecio mediante el participar activamente en el servicio del campo, invitando a la gente circunvecina a venir y compartir con ellos estas bendiciones espirituales.
Estas asambleas recordaron a todos que hay mucho que hacer y que todavía existe una gran necesidad de ministros precursores de tiempo cabal. Poco más de un 3 por ciento es de precursores ahora. Los del auditorio fueron instados a ser precursores de ser ello posible. De hecho, se les dijo que una meta de 5 por ciento para cada congregación es lo más razonable. El ser precursor exige gran valor.
Pero, ¿no puede haber amor sin hechos? No, no en realidad. (1 Juan 3:18) Entonces, ¿puede haber hechos sin amor? Sí, pero los asambleístas aprendieron que éstos no tienen valor alguno. (1 Cor. 13:1-8) Oyeron que tienen que vestir todos sus hechos con amor, que el amor es lo que debería impulsarles a servir a Dios, que “el amor edifica,” que “el amor nunca falla.”—1 Cor. 8:1; 13:8.
Amor, gozo y tristeza se mezclaron mientras el orador final envolvió toda la asamblea en tonos exhortatorios, animando a todos a sustraer valor de la Palabra de Dios y permanecer valerosamente delante de Jehová, venga lo que viniere, porque “fiel es el que prometió,” a saber, Jehová. (Heb. 10:23) De manera que llenos de valor renovado, iluminados y refrescados, asambleístas abandonaron sus lugares de asamblea más resueltos que nunca a no desperdiciar ni una sola oportunidad de contar a otros acerca del reino triunfante de Jehová hasta que él diga: “¡Basta!”
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