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Una unión política destinada a la destrucción desde su comienzoLa Atalaya 1967 | 1 de agosto
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angustia. Y está informado de los que buscan refugio en él.” Aun a los gobernantes nacionales Jehová advierte: “Y ahora, oh reyes, ejerzan perspicacia; déjense corregir, oh jueces de la tierra. Sirvan a Jehová con temor y estén gozosos con temblor. Besen al hijo, para que Él no se enoje y no perezcan ustedes del camino, porque su cólera se enciende fácilmente. Felices son todos los que se refugian en él.” Felices somos si prestamos atención a la advertencia que se da a los reyes, y nos refugiamos en el nombre de Jehová, que es una torre fuerte para todos los que lo aman. Solo así podremos evitar la destrucción de los que son guiados por esta conspiración a pelear contra Dios. Solo de esta manera podemos tener una esperanza de vida eterna bajo Su glorioso gobierno del Reino.—Nah. 1:7; Sal. 2:10-12; Pro. 18:10.
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Un lugar de seguridadLa Atalaya 1967 | 1 de agosto
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Un lugar de seguridad
● “Realmente morarán en seguridad.” (Eze. 34:28) Esta bendición es evidente donde se aplican los principios bíblicos como se muestra en esta experiencia de la República de las Filipinas en el Yearbook of Jehovah’s Witnesses para 1967: “A menudo la gente nos pregunta: ‘¿Cómo sería el mundo si todos fueran testigos de Jehová?’ Una buena respuesta a esta pregunta se puede hallar en una pequeña y aislada aldea en Palawán donde todos los habitantes son Testigos dedicados o personas interesadas. Los hermanos establecieron la aldea hace como dos años, y desde entonces han construido una carretera, una escuela y un Salón del Reino sin ninguna ayuda del gobierno. Aunque la aldea está registrada con las autoridades municipales, es la única que no ha elegido un dirigente de barrio o concejales, y sin embargo está bien organizada y es más pacífica que otras aldeas. Una maestra de afuera fue asignada a la escuela, y recientemente se le ofreció un traslado a una mejor colocación en la escuela central. No obstante, ella rehusó mudarse, explicando: ‘Me encanta mi asignación.’ Cuando se le preguntó por qué, ella replicó: ‘No es la localidad, ni las condiciones, ni el trabajo lo que me encanta. Es la gente con quien vivo. Me siento segura viviendo con esta gente, como si estuviese viviendo con mi propia familia. No hay borrachos, ni tahúres, ni criminales, ni delincuentes juveniles. Todos cooperan conmigo, y los niños me hacen mandados y son respetuosos y obedientes.’ Cuando se le pidió que diera su opinión en cuanto a la razón por la cual estas personas son tan diferentes, ella comentó: ‘Creo que es la religión de ellos. Casi todos son testigos de Jehová, y nunca he visto un grupo tan bien disciplinado como éste.’”
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Aprovechándose de cada oportunidadLa Atalaya 1967 | 1 de agosto
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Aprovechándose de cada oportunidad
◆ Las oportunidades de predicar la verdad son ilimitadas. Cierto día en el Canadá una persona que tomaba los datos de empadronamiento vino a la casa de una testigo de Jehová. El ama de casa aprovechó esta excelente oportunidad para testificar incidentalmente y describió las bendiciones del justo nuevo orden de Dios. Colocó los libros ‘Imposible que mienta’ y “Asegúrense de todas las cosas,” junto con dos revistas. Ella se alegró mucho de aprender acerca de las maravillosas promesas que contiene la Biblia. Tres semanas más tarde esta empleada del censo regresó a la casa de la publicadora, y le hizo saber que tanto ella como su hija habían disfrutado de leer las revistas. ¿Querría ella tener una suscripción? Por supuesto que sí, y se suscribió gustosamente tanto a La Atalaya como a ¡Despertad! Antes de partir, esta señora del censo vio un libro Paraíso y preguntó si podía tener un ejemplar. Debido a su interés, el ama de casa le preguntó: “¿Quisiera usted tener un estudio bíblico en su casa?” La respuesta de ella: “¡Me encantaría!” Así se ve que el dar testimonio incidental continúa desempeñando su parte en nuestro ministerio cristiano.
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