Los pastores falsos en contraste con los verdaderos
Algo en que se destaca notablemente el contraste entre la actitud de los pastores falsos, quienes sólo se alimentan a sí mismos, y los verdaderos, quienes alimentan a las ovejas, es la siguiente experiencia de una oveja perdida que andaba en busca del Pastor Propio, Cristo Jesús. Esta oveja perdida, un señor de buena voluntad que vive en cierto pueblo de Noruega, consiguió un ejemplar del “Nuevo Testamento” allá en 1949 y se puso a leerlo. Al leerlo quedó convencido de que éstos eran los postreros días, y para conseguir más conocimiento compró una Biblia completa. Su estudio de la Biblia lo llevó a la conclusión de que él tenía que hacer algo; pero qué cosa, no sabía. Empezó a hablar con sus amigos y vecinos, pero éstos no estaban interesados. Fué a ver al obispo protestante, pero el obispo estaba descansando y por eso no se le podía molestar. Sin embargo logró preguntar: “¿Dónde puedo hallar un predicador que quiera hablar conmigo acerca de la Biblia?” Se le dijo: “Eso lo hallará en la guía telefónica.” De modo que buscó en la guía telefónica y entonces se dirigió a varios predicadores, pero todos ellos le dijeron que no era necesario que él estudiara la Biblia—que sólo fuera a la iglesia con regularidad, eso era lo importante. Pero esto no le satisfizo.
Año y medio pasó y todavía estaba buscando entendimiento de la Palabra de Dios. Entonces un día se acercó a un testigo de Jehová que estaba en la calle ofreciendo revistas bíblicas a los que iban pasando y habló con él. ¿Se interesarían los testigos de Jehová en hablar de la Biblia con él? ¿Estarían dispuestos a estudiar la Biblia con él? Se le invitó a que asistiera al discurso público que se iba a pronunciar al día siguiente, y se hicieron arreglos para tener un estudio regular de la Biblia con él. Después de unas cuantas noches de estudio se unió a su instructor en la actividad de testificar en las calles, ofreciendo las revistas bíblicas a los que iban pasando. Siguió progresando y pronto se dedicó a Jehová, se bautizó, y hoy día es un siervo en la congregación local, llevando la delantera en ayudar a otros a llegar a ser ministros capacitados. Feliz porque halló al Pastor Propio, él ahora está ayudando a otros a hallarlo.