Israel no es atraído por lo religioso
Muchos que dicen ser cristianos afirman ver una analogía entre el regreso de los judíos de Babilonia a Jerusalén en 537 a. de J.C. y el regreso actual de los judíos a Israel. Sin embargo, allá en aquella época el incentivo era religioso; los judíos que regresaron y los que se quedaron vivían todos en la misma tierra de Babilonia, y los que regresaron tuvieron que hacerle frente a penosas dificultades en vez de encontrar condiciones mejoradas económicas y políticas. Pero hoy día es fácil ver que lo contrario es cierto; los motivos principales son políticos y económicos. Como prueba de esto se cita, por una parte, el hecho de que a medida que aumenta el antisemitismo asciende el número de inmigrantes a Israel, como se observó en la vuelta reciente y actual de judíos de Hungría, Marruecos, Egipto, Túnez y Polonia, todos los cuales tienen razón para esperar mejorar su situación económica y política. Por otra parte, los registros indican que durante los primeros siete años de la existencia del Estado de Israel, más de 5,000 más judíos volvieron de Israel a países de Occidente, donde las condiciones son más favorables, que el número que salió de esos países para Israel durante el mismo período de tiempo. Obviamente, no se pueden comparar los propósitos y motivos de los que regresaron a Israel en 537 a. de J.C. con los de los que están regresando en tiempos modernos.