Viviendo en medio del desorden en Irlanda
EN EL invierno de 1968-1969 las dificultades que persistentemente han atribulado a Irlanda volvieron a estallar en conflicto abierto. Desde entonces ha habido terrible derramamiento de sangre y destrucción de propiedad de grandes proporciones. Más de mil individuos han muerto en bombardeos, tiroteos y asesinatos. Otros millares han sido mutilados, desfigurados y lastimados. ¿Por qué?
Básicamente, se debe a diferencias religiosas/políticas... entre protestantes y católicos romanos. Por un lado están los protestantes asociados con el gobierno británico, y por el otro lado los católicos romanos vinculados con la lucha por la independencia irlandesa. Tristemente, aun después de todas las lecciones de la historia, muchos piensan que la violencia es la manera de zanjar las diferencias.
ANTECEDENTES PROTESTANTES
Nací en Belfast en Irlanda del Norte en 1917. Una de las principales influencias en mi vida fue la Orden Orange, una sociedad dedicada a la causa del protestantismo. Toma su nombre de la famosa victoria que el rey Guillermo de Orange consiguió sobre el rey Jacobo II de Inglaterra en la Batalla del Boyne en 1690.
El punto descollante de cada año para los varones de Orange es el desfile de grandes proporciones del 12 de julio para conmemorar dicha victoria. La multitud de bandas de flauta y tambor que dan colorido y excitación a la marcha despiertan las pasiones. Me acuerdo bien de haber caminado junto a mi padre, que era un tambor preponderante en una de las bandas. Es una verdadera demostración de fuerza y poder protestantes en el norte de Irlanda y, por supuesto, sirve para avivar el rencor entre las comunidades.
CAMBIO A NEUTRALIDAD CRISTIANA
El punto de viraje de mi actitud fue a mediados de los años cincuenta. Mi madre, en otro tiempo una firme protestante, por muchos años había estado asociada vagamente con los testigos de Jehová. Sin embargo, ninguno de nosotros, los jovencitos, empapados como estábamos de un espíritu de nacionalismo y superioridad protestante, prestábamos mucha atención a lo que nos decía.
Llegué a ser miembro regular de la Iglesia de Irlanda, la más grande iglesia protestante del país. Sin embargo, los testigos de Jehová eran muy persistentes, aunque bondadosos. Con el tiempo iniciaron un estudio bíblico con mi esposa. Poco después se despertó mi interés al grado de que empecé a asistir a sus reuniones. A causa de la excelente instrucción que recibí, rápidamente llegué a un conocimiento de la Biblia, y tanto mi esposa como yo fuimos bautizados por los testigos de Jehová en 1956. Ahora, en vez de que yo tuviese la actitud fanática y odiosa que había señalado mis primeros años, la verdad de la Biblia ha desarrollado en mí un aprecio a las verdaderas cualidades cristianas.—Gál. 5:22, 23.
Los testigos de Jehová son estrictamente neutrales en lo que toca a la contienda faccionaria que supura a su alrededor; rehúsan participar de manera alguna en los conflictos religiosos/políticos que rabian. De modo que han desaparecido los días cuando, por ejemplo, yo amenazaba enterrar mi martillo en la cabeza de un compañero de trabajo católico romano si volvía a abrir su boca sobre el tema de la religión.
Pero quizás se pregunte usted, ¿cómo puede una persona que permanece neutral hacer frente a las presiones que inevitablemente le son acarreadas? ¿Cómo puede mantener neutralidad cristiana ante la fanática controversia religiosa/política? ¿Cómo afecta su vida y la vida de su familia?
Un vistazo a algunas de las experiencias que les han sucedido a mi familia y amigos contestará estas preguntas.
MANTENIENDO UN PUNTO DE VISTA CORRECTO
Trabajo en uno de los hospitales principales de Belfast, donde veo directamente a muchas de las tristes víctimas de los temidos bombardeos. Estas tragedias acontecen casi diariamente, en particular en ciudades como Belfast y Londonderry.
El ver a personas sin piernas y sin brazos y de otra manera mutiladas que con regularidad traen al hospital puede ser una experiencia espantosa. A menudo produce una amargura terrible en la gente, y solo es por medio de mantener firmemente fija en la mente la promesa de Dios de un justo nuevo orden que uno puede mantener un punto de vista correcto.—2 Ped. 3:13.
La amenaza a la vida y la propiedad siempre está presente. Por ejemplo, uno de mis asociados cristianos era vigilante de una manzana grande de oficinas que había llegado a ser blanco de bombarderos terroristas. Él y su familia apenas se las arreglaron para salir del edificio antes que estallara una bomba de doscientas libras [90,7 kilos], arruinando el edificio y destruyendo todo lo que ellos poseían.
Pero no se puede permitir que tales cosas perturben a uno. Después que una bala había despedazado la ventana de su recámara, una amiga en nuestra congregación cristiana dijo que su reacción fue: “Voy a poner mi cama en la otra habitación. ¡No voy a dejar de dormir a la noche!” En una ocasión mi hermano se encontró en medio de una batalla con armas de fuego entre las fuerzas de seguridad y los terroristas. En otra ocasión le robaron su auto.
Un día una bomba de cincuenta libras [22,7 kilos] estalló en el edificio directamente enfrente de nuestra casa, a menos de ocho metros de distancia. Causó gran daño a muchos hogares de esa zona.
En esa ocasión, nos preparábamos para salir a una de nuestras asambleas cristianas. Pero rehusamos dejar que este incidente sirviera de estorbo. Después de efectuar reparaciones temporales, partimos para la asamblea, dejando atrás nuestras dificultades. La fuerza y esperanza que da nuestro Creador, Jehová Dios, nos ayuda a hacer frente a estas tempestades.
ASISTIENDO A LAS REUNIONES DE CONGREGACIÓN
Parte de nuestra adoración es asistir con regularidad a las reuniones cristianas. Pero el simplemente viajar a ellas puede ser una experiencia exasperante. Hay un peligro siempre presente de bombas en los autos. Llenan de explosivos a vehículos y luego los estacionan, listos para estallar, en algún punto diseñado para causar estrago. En una ocasión estalló un auto sin advertencia a menos de quince metros de nuestro automóvil. Es aterrador ver la llamarada de la bomba que estalla, ¡con la gente lanzada al suelo entre los escombros que vuelan!
A veces efectuamos largas desviaciones alrededor de zonas de peligro y sitios donde se sabe que hay dificultad. Tenemos que estar preparados para largas demoras mientras dirigen el tráfico por otra vía lejos de un vehículo sospechoso. También, a veces las fuerzas de seguridad revisan a grado cabal los vehículos en su búsqueda de explosivos. Tenemos que esperar estas cosas y salir para las reuniones con bastante anticipación para estar seguros de llegar a tiempo.
A menudo es prudente que los viajeros se encierren con llave dentro de sus autos para impedir que abran las puertas a la fuerza los que tratan de secuestrar autos. Una familia, en camino a una reunión de congregación, se detuvo en una línea de autos ante un semáforo. Se horrorizaron al ver a los terroristas avanzando velozmente de un auto al siguiente tratando de expropiar vehículos. ¡Una de las cerraduras de su vehículo estaba rota! Afortunadamente, al acercarse los terroristas, cambió la luz del semáforo y se pusieron en marcha. Sin necesidad de decirlo, la cerradura de la puerta se reparó velozmente.
Estas condiciones han causado mucha incomodidad, pero todas nuestras reuniones de congregación en la zona de Belfast han continuado como de costumbre. Nadie ha sufrido daño mientras asiste.
VIGILANTES
Un desenvolvimiento que nos ha causado considerable dificultad al adherirnos a un derrotero de neutralidad es el surgimiento de los movimientos de vigilantes, en particular en Belfast y Londonderry. Estos grupos se forman donde las comunidades católicas romanas y protestantes están estrechamente adyacentes. Estos son lugares donde la menor cosa puede hacer estallar el disturbio. Los residentes de estas zonas se organizan para protegerse de las incursiones de parte de los extremistas resueltos al asesinato y la destrucción de propiedad.
A menudo vecinos bien intencionados ejercen gran presión en los testigos de Jehová para que participen en la protección de la zona. Por ejemplo, uno de mis hermanos cristianos recientemente se había mudado a una calle cuando los vecinos decidieron organizarse en un grupo de vigilantes. Se llamó a todos los residentes a una reunión especial. Sin necesidad de decirlo, la familia de Testigos, los únicos en la calle que no participaron en la reunión, se sentían algo incómodos. Ya varias familias católicas romanas en esa calle se habían visto obligadas a irse cuando apedrearon sus casas.
Después de disolverse la reunión especial, se oyó un toque en la puerta principal. Dos mujeres estaban colectando alimento y otros abastecimientos para los vigilantes. La familia explicó su posición de neutralidad como testigos de Jehová, y las mujeres se fueron sin que ocurriera dificultad.—Juan 17:15, 16.
Sin embargo, el fervor de vigilantes se extendió y se multiplicaron las peticiones de ayuda material. Se pidió dinero para ropa abrigadora para los que estaban de guardia durante las frías noches de invierno. También, hubo una colecta de dinero para un fondo a fin de hacer salir de la zona a las esposas y los hijos en caso de agravarse la dificultad. Cada vez que se hacían las peticiones, se explicaba la posición cristiana de los testigos de Jehová.
A medida que aumentaban las tensiones, y la destrucción de casas y otra propiedad no conocía límites, también aumentó la presión para amoldarse y tomar partido. Hay que ver la abrumadora cantidad de devastación que ha arruinado grandes zonas de Belfast para apreciar plenamente lo crítico de la situación, y la desesperación de la población para protegerse. El Testigo en esta calle explica:
“Los vigilantes se hacían cada vez más impacientes con nuestra posición de neutralidad. Todos, explicaban ellos, estaban desempeñando un papel en la protección de la zona mientras yo dormía a pierna suelta en mi cama calientita, protegido bajo su custodia.
“Todo lo que tenía que hacer, se me dijo, era caminar alrededor de la manzana por unas cuantas horas cada noche e informar cualquier cosa sospechosa. Trataron de probar que yo no podía ser cristiano, porque el ministro local estaba tomando su turno. Aunque el antagonismo contra mi posición estaba montando mucho, expliqué de nuevo por qué mi conciencia no me permitiría participar en tal actividad.
“Al remitirme a los principios bíblicos en que me basaba, empezaron a salir uno por uno. Sin embargo, advirtieron que si mi casa ardiera como resultado de actividad terrorista, no me ayudarían.
“Pude explicar al único vigilante que se quedó que los cristianos primitivos no participaron en el conflicto al tiempo de la destrucción de Jerusalén en el primer siglo. No pelearon ni por los ejércitos romanos imperiales ni por las fuerzas judías nacionalistas, sino que permanecieron absolutamente neutrales, aunque esto les acarreó condenación de sus vecinos. Indiqué que no era que a los cristianos del primer siglo no les interesaran sus conciudadanos —Jesús lloró ante la perspectiva de lo que le iba a suceder a Jerusalén— sino que su lealtad era para el reino de Dios, y rehusaban dejarse arrastrar a las luchas políticas del mundo.
“Después de una consideración de estos y otros puntos, el que se quedó dijo que ahora entendía nuestra posición. Desde entonces no nos han vuelto a molestar.”—Juan 18:36.
Esto pone de relieve las fuertes presiones que el cristiano verdadero tiene que resistir si no ha de dejar que este sistema lo prense en su molde.
BARRICADAS
De vez en cuando la gente local obra por su propia cuenta y cierra las zonas donde viven. Se erigen barricadas para protegerse, y se niega el paso a las personas consideradas indeseables.
En una ocasión había habido muchos tiroteos y matanzas en la zona donde viven mi yerno y su familia. Prevalecía antagonismo odioso, y montaban la cólera y la ira virulentas. Se levantaron barricadas.
Una de estas barricadas bloqueaba completamente la entrada lateral de la casa de mi yerno. El mudarla unos cuantos centímetros le habría ahorrado mucha incomodidad. De modo que decidió tratar de conseguir que los constructores de la barricada la mudaran. Sin embargo, no estaban de humor para una discusión razonable. Uno de ellos señaló encolerizadamente que mi yerno no tenía derecho de quejarse puesto que no estaba participando en la defensa de la zona.
Ante la hostilidad que le manifestaron, decidió que no valía la pena argüir en cuanto al asunto. Toleró la incomodidad.
DISCUSIONES DE FAMILIA
Una cosa que ha ayudado a nuestra familia a mantener conducta cristiana apropiada y evitar dificultad innecesaria es el tener discusiones de familia con regularidad. Hablamos en cuanto a qué acción nos sería apropiado tomar para hacer frente a las diversas circunstancias que surgen durante las presentes condiciones turbulentas. El tener claramente presente de antemano cuál sería el proceder prudente y bíblicamente aprobado ciertamente ha sido una ayuda.
El considerar estos asuntos repetidas veces es vital, puesto que el hacer lo correcto puede ser salvavidas. Por ejemplo, algunas de las cosas que repasamos de vez en cuando incluyen: Alejarse sin falta de todo sitio donde hay dificultad inmediatamente que se encienda la violencia, y no esperar a ver qué sucede. También, durante dificultad quedarse dentro de la casa y lejos de las ventanas. ¡Las balas que rebotan y el vidrio que vuela no hacen acepción de personas!
PREDICACIÓN DE CASA EN CASA
Ha ocupado un lugar importante en nuestras consideraciones, también, la mejor manera de llevar a cabo nuestra actividad de visitar de casa en casa para ayudar a las personas a llegar a un conocimiento exacto de los propósitos de Dios. Se necesita mucho tacto y discreción al hacer esta obra de predicación en medio del desorden actual.
Naturalmente la gente es muy sospechosa y temerosa de extraños. Ha habido muchas ocasiones cuando un toquido a la puerta en Belfast ha anunciado a una partida asesina. ¡Personas han sido muertas con armas de fuego en los escalones de sus propias puertas de entrada!
Merece consideración el hecho de que en algunas zonas de Belfast ni siquiera las fuerzas de seguridad tienen acceso libre o seguro. En algunos casos agentes secretos se han hecho pasar por visitantes de casa en casa; por consiguiente, se sospecha de todo el que no sea bien conocido en un vecindario.
En algunos casos los testigos de Jehová han tenido que abandonar ciertas zonas, incluso vecindarios católicos romanos y protestantes, debido a las amenazas de extremistas. No nos hemos detenido a argüir, sino que hemos salido rápidamente más bien que aguardar a que estalle la violencia. A veces hemos evitado ciertas localidades del todo, pero más tarde empezamos de nuevo a visitar a la gente en estas zonas. Sin embargo, tenemos que ejercer gran precaución al hacerlo.
Es importante que usemos sabiduría práctica. En consecuencia, mientras las dificultades se hallaban en su colmo, drásticamente redujimos gran parte de nuestra actividad de predicación vespertina. También, hemos descubierto que es bueno llevar algún medio de identificación positiva. No solo es esto útil cuando nos examinan las fuerzas de seguridad, sino que también ayuda a apaciguar los temores de algunos amos de casa.
Hay muchos individuos aquí a quienes se les hace difícil comprender que una persona puede ser cristiana, creyente en la Biblia, sin ser católica romana o protestante. Pero muchas más personas están empezando a darse cuenta de que los testigos de Jehová son diferentes, que somos neutrales, y estamos realmente separados de todo lo que sea político, católico romano o protestante.
EFECTOS DE LA VERDAD BÍBLICA
Yo en particular disfruto de trabajar en la obra de predicación pública entre mis vecinos católicos romanos. Al tiempo presente estoy participando con regularidad en una discusión bíblica de casa con un joven matrimonio católico romano que están apreciando las maravillosas verdades de la Biblia y su promesa de paz y seguridad genuinas. Después de un año de asociación feliz emociona el ver cómo la verdad bíblica puede derribar las barreras que han mantenido a la gente separada por siglos y han causado tanto disturbio.
Ahora espero con deleite nuestra próxima asamblea cristiana cuando el primer miembro de esta familia anteriormente católica planea simbolizar por bautismo en agua su dedicación a hacer la voluntad de Jehová. Uno de mis asociados comentó sobre cuán espléndido es ver la amistad estrecha que tenemos entre nosotros, uno anteriormente ferviente católico romano y el otro anteriormente fanático protestante.
Aunque lo peor de las dificultades se calma periódicamente, el desorden todavía está aquí. Hay una situación muy tensa, hirviendo a fuego lento cual volcán, y puede producir grandes presiones mentales y emocionales. Le doy gracias a Dios de que, aunque mi familia y yo estamos viviendo en medio del desorden aquí en Irlanda del Norte, no formamos parte de ello.—Contribuido.
[Comentario de la página 38]
‘Con instrucción apropiada de la Biblia la actitud fanática de mis primeros años cedió a un aprecio de las verdaderas cualidades cristianas.’
[Comentario de la página 39]
‘A menudo vecinos bien intencionados ejercen gran presión en los testigos de Jehová para que apoyen a los vigilantes.’
[Comentario de la página 40]
‘La lealtad de los cristianos primitivos era para el reino de Dios, y rehusaban dejarse arrastrar a las luchas políticas del mundo.’
[Comentario de la página 41]
‘La gente está comenzando a darse cuenta de que los testigos de Jehová son diferentes, que realmente estamos separados de todo lo que sea político, católico romano o protestante.’