Los proclamadores del Reino informan
Encomio a jóvenes Testigos en la escuela
COMO estudiante en la escuela, ¿temes expresarte en defensa de tu fe? Las experiencias siguientes revelan que unos jóvenes Testigos no temieron defender su fe cristiana, y recibieron encomio por ello.
◻ En Australia, en una escuela los estudiantes recibieron la asignación de escribir un ensayo sobre las Navidades, pero la maestra dijo a una Testigo de 11 años de edad: “Sé que eres testigo de Jehová y que no puedes escribir sobre las fiestas navideñas. Puedes escribir un ensayo diferente sobre ‘La historia de las Navidades’”. La hermanita preparó el ensayo basándose en información de las publicaciones de la Sociedad y otros libros de consulta. Para asombro de la clase, la maestra dijo que la información era excelente y los datos históricamente exactos. “De todos los ensayos que he recibido, el tuyo es el mejor de la clase”, declaró. Como resultado de esto, la joven Testigo dejó en manos de su maestra y de sus condiscípulos un folleto Escuela, 15 revistas, un libro Juventud, y dos libros Vivir para siempre.
◻ En otra escuela en Australia, ocho jóvenes Testigos fueron puestos al cuidado de una maestra sustituta cada tarde durante las últimas tres semanas del curso porque no participaban en actividades navideñas. Después ella dijo a la madre de algunos de aquellos niños: “Era poco lo que hacía. Muchos maestros han venido por aquí y han preguntado si hay problemas. Les he dicho: ‘Sin importar lo que se piense de su religión y de que no participen en algunas actividades, no he trabajado con mejor grupo de niños’”. Pocas semanas después, cuando la madre le habló mientras efectuaba su ministerio de casa en casa, la maestra dijo: “A propósito, ¿mencionó usted a otros lo que dije de los niños en la escuela? Quiero que todo el mundo lo sepa”.
◻ Desde los Estados Unidos viene esta experiencia de una estudiante de 17 años, ya para graduarse de la escuela secundaria, en cuya clase sobre las leyes del país se discutieron los derechos de libertad de cultos y la separación de la Iglesia y el Estado. Dos de los casos considerados tuvieron que ver con los testigos de Jehová y la cuestión de la sangre. A la joven hermana le pareció que el informe que se consideraba era parcial e injusto respecto a las verdades bíblicas sobre la sangre, y le dijo eso a su maestro. Él respondió dándole la oportunidad de hablar a la clase. Antes de que ella hablara a los estudiantes, estos opinaban que los tribunales habían decidido correctamente al obligar a los Testigos a recibir transfusiones de sangre contra su voluntad. Pero después de escuchar el argumento bíblico la clase votó unánimemente en contra de las decisiones del tribunal. Nuestra hermana se alegró cuando muchos de los estudiantes le hablaron para pedirle más información sobre las creencias de los testigos de Jehová. Ahora dice que comprende mejor que la escuela es su territorio especial.
Sí, ustedes los jóvenes estudiantes tienen un territorio singular. Según se les presente la oportunidad, sigan desplegando bondad que ayude a sus condiscípulos a enterarse del magnífico propósito de Dios, ¡y recibirán encomio, no solo de otros, sino de Jehová mismo! (Job 40:14.)