¿Considera usted importantes las cosas pequeñas?
“LAS cosas pequeñas son de mucha importancia.” Eso dice la letra de una canción popular. Asimismo, el maestro más sabio del mundo hizo la siguiente observación: “La persona fiel en lo mínimo es fiel también en lo mucho”. (Lucas 16:10.)
Es cierto: las cosas pequeñas pueden tener gran importancia. De hecho, el mundo se compone de muchas cosas pequeñas. No obstante, debido a su reducido tamaño, muy a menudo tendemos a pasarlas por alto o incluso a menospreciarlas.
Cosas pequeñas de gran importancia
Algo muy pequeño sin lo cual ninguno de nosotros estaría aquí es el óvulo humano fertilizado. Russell Colman, un ingeniero australiano, considera que su núcleo es “posiblemente el dispositivo lógico más impresionante de todo el universo conocido, capaz de convertir materias primas sencillas en seres humanos complejos e inteligentes”.
Nuestro cuerpo consta de unos cien billones de células de tamaño microscópico. El ADN de cada una de estas diminutas células contiene instrucciones incorporadas que si se descifraran, llenarían miles de páginas.
¿Y qué podemos decir del átomo, al que en un principio se consideró indivisible? A este minúsculo bloque de construcción se le ha definido como la unidad más pequeña de un elemento que conserva su identidad química. Su pequeñísimo núcleo está rodeado de electrones de tamaño infinitesimal, de manera que el átomo en sí se compone de por lo menos un 99,9999999999999% de espacio vacío.
En comparación con el universo conocido, nosotros, los humanos, somos verdaderamente pequeños. Cuando consideramos, por ejemplo, que la masa de nuestro planeta Tierra es trescientas treinta y tres mil veces menor que la de nuestro Sol, el cual, a su vez, no es más que una estrella de tamaño medio en una de los incontables miles de millones de galaxias del vasto universo, ¿no nos recuerda eso nuestra relativa pequeñez?
Incluso el tiempo mismo, aunque nunca termina, puede ser dividido en unidades pequeñas. Los milisegundos forman los segundos; estos se transforman en minutos, que a su vez se convierten en horas, y así sucesivamente ad infinitum. En las competiciones deportivas, las fracciones de segundo pueden significar la diferencia entre la victoria o la derrota.
Felicidad por las cosas pequeñas
Las cosas pequeñas son de mucha importancia entre los amigos, pues consolidan relaciones duraderas. A menudo son estas cosas pequeñas —palabras, miradas o acciones bondadosas— las que más contribuyen a mantener un vínculo cálido y amoroso en el matrimonio. Y, a la inversa, la omisión negligente de estas “cosas pequeñas” puede llegar hasta el punto de causar grandes problemas, que incluso podrían deshacer un matrimonio.
La fe y la lealtad, cualidades en sí mismas importantes, muchas veces se expresan en cosas pequeñas. Pero piense en las grandes recompensas, la satisfacción y la felicidad que estas pequeñas expresiones de confiabilidad y formalidad pueden ocasionar.
Sí, con mucha frecuencia las cosas pequeñas son de gran importancia. Por supuesto, el que algo sea grande o pequeño es relativo, y depende en gran medida de quién hace la comparación. No obstante, sean expresiones de cariño, cualidades de nuestra personalidad o las imperceptibles sustancias que mantienen la vida, para las personas apreciativas, ‘las cosas pequeñas verdaderamente son de mucha importancia’.
[Fotografías en la página 17]
Pequeñas atenciones que tienen importancia