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  • Antiguo patrón de intolerancia se enciende de nuevo

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  • Antiguo patrón de intolerancia se enciende de nuevo
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¡Despertad! 1976
g76 8/2 págs. 17-26

Antiguo patrón de intolerancia se enciende de nuevo

POR un período de tres años, desde 1972 hasta 1975, Mozambique sirvió de lugar de refugio para más de 30.000 testigos de Jehová del cercano Malawi. Obligados a huir de su patria natal debido a la violenta persecución, estos hombres, mujeres y niños malawianos hallaron hasta cierto grado paz en diez campos de refugiados en Mozambique. Informes recientes revelan que, al tiempo de escribir esto, un número considerable de ellos todavía halla refugio allí. Los testigos de Jehová en toda parte de la Tierra le agradecen todo esto al pueblo de Mozambique.

Ahora, sin embargo, la intensidad del ataque que algunos elementos están desatando sobre los testigos de Jehová nativos de Mozambique amenaza con convertir un lugar de refugio en un crisol de opresión brutal.

En Mozambique, las radios y los diarios han emitido un diluvio de propaganda contra los testigos de Jehová. Los pintan como “agentes dejados atrás por el Colonialismo Portugués,” “anteriores ‘Pides’ [agentes secretos de la policía portuguesa],” cuya mira es “trastornar el Orden Social.” (Noticias, 9 de octubre de 1975) Se dijo que “se adhieren tenazmente a un fanatismo religioso . . . como medio para no pagar los impuestos, para no mostrar respeto por el Orden Social y para aniquilar la movilización y organización del Pueblo,” para lograr “la anarquía,” según A Tribuna del 22 de octubre de 1975.

Compare esto con otro relato de una fuente de información diferente. Tiene que ver con una ocasión en que una chusma había agitado y alborotado a una ciudad a tal grado que una muchedumbre de gente se reunió ante los funcionarios de la ciudad gritando: ‘Estos hombres, que han trastornado el mundo entero, también han venido acá y todos van contra las leyes.’

Este es el informe de un suceso que tuvo lugar hace mil novecientos años. Y las acusaciones en esa ocasión fueron dirigidas contra el apóstol cristiano Pablo y su compañero Silas. (Hech. 17:6, 7, Versión Popular) Las palabras que se hablaron en aquel entonces fueron mentiras, enteramente falsas.

Tales palabras son enteramente falsas cuando las hablan hoy acerca de los testigos de Jehová, que son bien conocidos como cristianos observantes de la ley en unos 200 países de la Tierra. Las acusaciones a las que tienen que enfrentarse hoy en Mozambique son esencialmente las mismas acusaciones que se hicieron contra los cristianos primitivos del primer siglo. Y es la misma intolerancia que les acarrea sufrimiento a los cristianos verdaderos ahora.

Ese patrón de intolerancia en Mozambique no empezó con el cambio de gobierno en 1975. Y esto expone la falsedad de las alegaciones que se han hecho de que los testigos de Jehová que están allí sirven de algún modo los intereses del colonialismo portugués. Los hechos muestran que nada pudiera ser más ajeno de verdad.

Durante los pasados cuarenta años los testigos de Jehová en Mozambique han sentido el látigo de la intolerancia dictatorial. Sufrieron mucho trato brutal en manos de la PIDE (policía secreta portuguesa). Note ahora lo que revelan los hechos de la historia:

El registro de la historia testifica

Fue allá en 1925 que unos hombres de Mozambique que estaban trabajando en las minas de oro en Sudáfrica recibieron algunas publicaciones de los testigos de Jehová que explicaban doctrinas bíblicas. Algunos de esos hombres, al regresar ese año a sus hogares en Vila Luisa (al norte de Lourenço Marques, la capital de Mozambique), se pusieron a hablar con sus vecinos acerca de las cosas que habían aprendido.

Así es que fueron nativos de Mozambique, no misioneros del extranjero ni agentes portugueses, quienes introdujeron en el país el mensaje acerca del reino de Dios que los testigos de Jehová le llevan a la gente por toda la Tierra.

En 1935, durante el régimen del dictador portugués Antonio Salazar, dos Testigos de Sudáfrica, Fred Ludick y David Norman, entraron en el país para cooperar con los Testigos de Mozambique en su actividad. ¿Qué sucedió? Pronto fueron arrestados por la policía portuguesa y echados del país. Esfuerzos parecidos en 1938 y 1939 produjeron los mismos resultados: expulsión inmediata.

Esta vez, sin embargo, las autoridades portuguesas hicieron más. Empezaron a arrestar a los habitantes de Mozambique que recibían la revista La Atalaya. Algunos pasaron hasta dos años en la cárcel antes de ser enjuiciados. ¡Algunos fueron desterrados a la colonia penal de São Tomé por doce años! Otros recibieron una sentencia de diez años en campos de trabajo en la parte norteña de Mozambique.

Esta severa oposición bajo el régimen dictatorial de Salazar sometió a prueba el valor y la perseverancia de los testigos de Jehová de Mozambique. Cuando se reunían para estudiar la Biblia juntos, siempre lo hacían ante el peligro de ser arrestados. En el transcurso de los años, muchos fueron arrestados, golpeados, detenidos en prisión o enviados a las islas penales.

Todo esfuerzo por conseguir alivio fue rechazado. En 1955 se envió a un testigo de Jehová de Inglaterra, John Cooke, a Mozambique para solicitar el reconocimiento oficial de la obra de los testigos de Jehová. Con el tiempo se le hizo presentarse ante un inspector de la policía secreta (PIDE) y fue sometido a un interrogatorio largo. Lo acusaron de ser comunista y de celebrar reuniones secretas. Aunque la entrevista convenció al oficial de que los testigos de Jehová no son comunistas, le dijo a Cooke: “No obstante, ustedes están en contra de la Iglesia Católica y la Iglesia Católica es nuestra iglesia. ¡Nos ayudó a edificar el Imperio Portugués!” Le dieron a Cooke cuarenta y ocho horas para salir del país.

El diario Noticias de Mozambique del 9 de octubre de 1975 dice que el caudillo de Frelimo y presidente de Mozambique Samora Machel hizo la siguiente pregunta (en Massinger, Mozambique) según se le citó: “Cuando nos ataban y golpeaban los colonialistas portugueses, ¿dónde estaban estos testigos de Jehová?” ¿Dónde estaban? ¡La respuesta de muchos testigos de Jehová es que entonces estaban encarcelados por esas mismas autoridades portuguesas!

Considere por ejemplo a Francisco Zunguza. Lo pusieron en prisión en Lourenço Marques en 1956 por seis meses; en 1964 por tres meses; en 1965 por un año; y en 1969 lo pusieron en la prisión de Machava por más de dos años. En esa ocasión su esposa y otros diez Testigos también fueron arrestados. Todo esto simplemente porque eran testigos de Jehová, pero no por ningún acto hostil o sedicioso contra el gobierno portugués.

Desde 1969 en adelante la policía secreta portuguesa (PIDE) intensificó su actividad contra los testigos de Jehová. Vez tras vez los llevaban a las oficinas y los interrogaban. Y ¿de qué se quejaban principalmente contra los Testigos las autoridades portuguesas y la policía secreta? ¡De que rehusaban tomar parte en pelear contra Frelimo, el partido revolucionario que para ese tiempo se había hecho activo y que ahora forma el gobierno de Mozambique!

Los testigos de Jehová pusieron en claro su neutralidad con respecto a toda política y las guerras de las naciones. Su posición estaba en plena armonía con las palabras que Cristo Jesús le habló al gobernador romano, Poncio Pilato: “Mi reino no es parte de este mundo. Si mi reino fuera parte de este mundo, mis servidores habrían peleado para que yo no fuera entregado.”—Juan 18:36.

Durante ese mismo año, 1969, se les pidió a los ancianos de las congregaciones de los testigos de Jehová del sur de Mozambique que se presentaran en las oficinas de la policía. Se les informó a estos ancianos que las actividades y reuniones de los testigos de Jehová estaban proscritas. Aunque esto los estorbó en gran manera, lograron seguir adelante, obrando en armonía con la posición que adoptaron los apóstoles de Cristo Jesús cuando las autoridades de Jerusalén trataron de obligarlos a obrar de acuerdo con una proscripción impuesta a su actividad. Los apóstoles se vieron obligados a escoger una de las dos cosas: obedecer a las autoridades judías, u obedecer el mandato de Dios. A pesar de ser personas observantes de la ley, dijeron con denuedo que, en un caso como este en que los mandatos eran contradictorios: “Tenemos que obedecer a Dios como gobernante más bien que a los hombres.”—Hech. 5:29.

En 1969 la queja era que los testigos de Jehová rehusaban pelear contra Frelimo. Pero en 1973 la policía secreta (PIDE) arrestó a varios Testigos, y ¡esta vez los acusaron de ser apoyadores de Frelimo! Bajo esa acusación, el 5 de marzo de 1974, un Testigo, el padre de tres hijos, fue encerrado en una pequeña celda de la prisión de Machava. Lo tuvieron incomunicado por dos meses, con solo el piso sobre el cual dormir. Su caso es tan solo uno de muchos casos parecidos en que hubo trato injusto durante los años finales del régimen portugués en Mozambique.

Ya sin colonialismo... ¿mayor luz de libertad, o continúa oscuridad de intolerancia?

Llegó el 25 de abril de 1974. Casi de la noche a la mañana cambió dramáticamente la situación política en Portugal y en sus posesiones de ultramar. Un golpe maestro en Lisboa terminó cuarenta y ocho años de gobernación dictatorial y sacudió al imperio portugués.

Las perspectivas de mayor libertad en Portugal y en sus territorios de ultramar parecían excelentes. En Mozambique la gente se regocijaba. Los testigos de Jehová mismos se preguntaban si fuera posible que estuvieran saliendo de un túnel largo y oscuro de unos cuarenta años de persecución.

Un gobierno interino fue establecido en Mozambique como preparación para la transferencia completa del poder a las fuerzas del Frelimo para junio de 1975. Durante este período de libertad relativa los testigos de Jehová pudieron celebrar públicamente sus estudios bíblicos. Hasta celebraron asambleas grandes a las cuales se invitó a todo el público.

En abril de 1975, por primera vez, les fue posible celebrar una asamblea mixta de africanos y blancos en Lourenço Marques. Eso hubiera sido imposible bajo la dictadura portuguesa. Los Testigos se alegraron de poder disfrutar de compañerismo cristiano libre de cualquier separación racial.

Pero entonces las fuerzas políticas empezaron a hacer hincapié en exhibiciones exteriores de apoyo político. Grupos activistas fueron de un lugar a otro informando a todos que asistieran a reuniones políticas donde los concurrentes habrían de gritar “Viva Frelimo” y levantar el puño derecho (como en el saludo comunista).

¿Qué posición adoptaron los testigos de Jehová? Permanecieron apolíticos. Adoptaron la misma posición que habían adoptado los testigos de Jehová en Italia durante el régimen de Mussolini cuando se esperaba que uno gritara “Viva il Duce” e hiciera el saludo fascista. Hicieron lo mismo que habían hecho los testigos de Jehová en Alemania cuando se esperaba que todo el mundo gritara “Heil Hitler” e hiciera el saludo nazista. Hicieron lo mismo que habían hecho sus hermanos en los países ocupados por los japoneses durante la segunda guerra mundial cuando se exigía que la gente se inclinara en adoración al emperador japonés.

Sí, y su posición era la misma que los Testigos habían adoptado en Inglaterra, los Estados Unidos, Portugal, España y en todo otro país en la redondez de la Tierra. Se adhirieron a la neutralidad cristiana en asuntos políticos, prescindiendo de la penalidad que pudiera acarrearles el negarse a gritar lemas políticos o hacer saludos políticos. Miles de Testigos pasaron años en campos de concentración alemanes o en rigurosos campos de trabajo siberianos.

Pero, lo mismo que en todos los otros países alrededor del mundo, los testigos de Jehová de Mozambique siguieron mostrándoles pleno respeto a las autoridades del Estado, en armonía con el mandato que se da en la Biblia en Romanos 13:1. Y manifestaron esto tanto por medio de seguir pagando sus impuestos fielmente sin pensar en usar de evasivas, como por medio de ser trabajadores industriosos y fidedignos y también por medio de seguir siendo ciudadanos observantes de la ley. No se opusieron a ninguna ley a no ser que estuviera claramente en pugna con las propias leyes de Dios expuestas en su Palabra, la Biblia. ¿Qué resultado dio esto?

En la Constitución de la República del Pueblo de Mozambique, que se puso en vigor el 25 de junio de 1975, el artículo 33 reza:

“El Estado garantiza las libertades individuales a todos los ciudadanos de la República del Pueblo de Mozambique. Estas libertades incluyen la inviolabilidad del hogar y la conservación secreta de la correspondencia y no pueden ser restringidas, a no ser que sean casos especiales provistos por la ley.

“En la República del Pueblo de Mozambique el Estado garantiza a sus ciudadanos la libertad de practicar, o de no practicar su religión.”

El Artículo 25 de la Constitución declara lo siguiente:

“En la República del Pueblo de Mozambique a nadie se le puede arrestar y someter a juicio excepto según las estipulaciones de la ley. El Estado le garantiza al acusado el derecho de defensa.”

¿Tienen verdadero significado estas palabras? Lo que les ha sucedido a los testigos de Jehová en Mozambique hace de eso una pregunta seria.

Alrededor de un mes antes de la proclamación de la plena independencia, en un lugar que se llama Chonguene, a unos cuantos kilómetros del pueblo de João Belo, la congregación local de testigos de Jehová se reunió el domingo para su acostumbrado estudio de la Biblia. Un grupo de personas, católicas romanas y protestantes, en camino a una reunión política, entró en la reunión de estudio bíblico, interrumpiéndolo y preguntando a los concurrentes por qué no asistían a la reunión política. Amenazaron a los Testigos y se fueron.

Unos cuantos días después, el 23 de mayo, llegaron unos camiones de la policía con soldados del Frelimo y prendieron a seis individuos de los que habían asistido a la reunión bíblica de los Testigos. El comandante dio órdenes para que sus hombres golpearan y patearan a esos seis hombres y luego se los llevaran a la prisión.

En la prisión golpearon a estos hombres diariamente en un esfuerzo por obligarlos a decir “Viva Frelimo.” Tres de ellos solo eran personas recién interesadas, no Testigos bautizados. Estos tres cedieron bajo las palizas. Los tres que eran Testigos bautizados se negaron firmemente a violar su conciencia cristiana. Entonces los hicieron salir y les mandaron cavar un hoyo suficientemente hondo para poder estar en él de pie. Los obligaron a pararse en el hoyo con solo la cabeza visible, y se les dijo que si rehusaban decir el lema político los fusilarían y enterrarían allí mismo. Pero permanecieron firmes en su determinación de no violar su conciencia. Por fin los hicieron salir y volver a la prisión.

Felizmente, cuando se informó este tratamiento al Ministro de la Defensa en Lourenço Marques, expresó sorpresa y le telefoneó al comandante del Frelimo en esa zona. Dentro de poco los Testigos fueron librados. Sin embargo, eso solo era una parte alegre en un cuadro oscuro.

Entonces, en el Día de la Independencia, el 25 de junio de 1975, la nueva Constitución entró en pleno vigor. ¿Serían una cosa del pasado ahora los ataques brutales contra la libertad de religión como el que se acaba de describir? ¿Triunfaría una actitud progresiva, esclarecida, sobre la intolerancia estrecha?

Se lanza una campaña violenta

La respuesta llegó rápidamente, casi en cosa de días. Por todo el país se lanzó una campaña para difamar a los testigos de Jehová. Muchos de los ataques se hicieron en la forma de discursos por radio pronunciados por los gobernadores de distrito y otros políticos.

Por instigación de los grupos activistas, los testigos de Jehová en varios lugares fueron arrestados y llevados al centro de operaciones del Frelimo para ser interrogados. A menudo fueron golpeados. Como un ejemplo, considere lo que le sucedió a la congregación de los testigos de Jehová de Choupal en el distrito de Lourenço Marques el 13 de septiembre de 1975:

Un anciano visitante de los testigos de Jehová, Elias Mahenye, estaba pronunciando un discurso bíblico ante unas 300 personas en el Salón del Reino de la congregación. Hacia el fin de su discurso, miembros del grupo activista local entraron en el salón y trataron de interrumpir la reunión. Se les informó firme y cortésmente que la reunión todavía no había terminado, y se les pidió que esperaran.

Apenas había dicho “Amén” la congregación después de la oración final cuando estos activistas subieron a la plataforma y demandaron que toda la congregación gritara “Viva Frelimo.” Tres veces se hizo la demanda pero sin respuesta alguna. Entonces ordenaron que la congregación se quedara en el salón mientras enviaran por algunos soldados del Frelimo.

Cuando llegó el comandante de los soldados, preguntó quién era el padre o sacerdote encargado. Se le explicó que los Testigos no tienen padre; sin embargo, Mahenye se identificó como el que había pronunciado el discurso. Entonces lo colocaron a él y a otros cuatro varones en la plataforma, los despojaron de su ropa desde la cintura arriba y les mandaron gritar “Viva Frelimo.” Cuando rehusaron hacerlo, los golpearon severamente y luego los ataron con alambre eléctrico. Los brazos de Mahenye todavía llevan las cicatrices donde los alambres le cortaron los brazos profundamente.

Se llevaron a los cinco al cuartel del ejército cerca de allí, y Mahenye fue acusado de mandar que la gente dijera “¡Abajo Frelimo!”... una mentira deliberada y maliciosa. Entonces los soldados le pegaron con los puños y con las culatas de sus rifles. Luego golpearon a los cinco con los cinturones de los soldados. Los encerraron por la noche en un retrete asqueroso. A las 4 de la mañana los sacaron y volvieron a golpearlos. A Mahenye lo acusaron mentirosamente de haber entrenado a soldados para pelear contra el Frelimo y le dieron todavía otra paliza. Más tarde reconocieron abiertamente que esta acusación era infundada.

Cuando se hizo de día, llegó un sargento del Frelimo e interrogó al grupo. Les dijo: “Si no dicen ‘Viva Frelimo,’ Frelimo no los dejará quedarse en el país. Porque ellos pelearon por diez años, no para Jehová, y no recibieron ayuda de Jehová. Todo el mundo debe decir ‘Viva Frelimo,’ porque Frelimo es el dios de Mozambique y el segundo dios de Mozambique es la pistola. No queremos oír nada acerca de Jehová.”

¿Y qué le pasó al resto de la congregación, incluso a las mujeres, personas ancianas y niños que habían estado en el Salón del Reino? A fuerza los habían hecho quedarse allí toda la noche y parte del día siguiente. A muchos los golpearon y ataron con alambre. A la vez que les hacían esto, los soldados gritaban: “¿Quién es este Jehová de ustedes? ¿Por qué no viene a ayudarlos?”

Durante el período de veinticuatro horas no se le permitió a nadie, ni siquiera a las mujeres o niños, dormir, beber agua, comer o usar los excusados. Quemaron las Biblias y la literatura bíblica que se usan en las reuniones. Era como si Mozambique se hubiera tornado en Europa medioeval, como si la edad del obscurantismo y la Inquisición católica hubieran vuelto. Por fin se dejó que los Testigos partieran, después de amenazarlos que a menos que aprendieran a decir “Viva Frelimo” se hallarían en peores dificultades.

Entre otras barbaridades, en Magude, al norte de Lourenço Marques, arrestaron a trece Testigos, los golpearon y los hicieron sacar árboles del terreno, escarbando con los dedos. Entonces les ataron las piernas y los brazos y los rodaron de un lado para otro como si fueran tambores. Como en la antigua Roma, se invitó a los residentes de la localidad a venir y presenciar el espectáculo de cristianos siendo atormentados.

Cerca de Manjacaze, aprisionaron a varios miembros de dos congregaciones pequeñas de los testigos de Jehová. Entonces el gobernador del distrito de Gaza vino a la zona y se les pidió a los demás Testigos que estuvieran presentes en una reunión pública. Cumplieron con la orden. Después de discursar sobre las actividades agrícolas en la localidad, de repente el gobernador pidió que todos los Testigos presentes vinieran hacia el frente. Lo hicieron. El gobernador entonces ordenó que fueran arrestados, tanto hombres como mujeres. Los golpearon severamente, a algunos tan brutalmente que les salió sangre de un oído o un ojo. Entonces se los llevaron la prisión.

¡En ese mismo distrito de Gaza, golpearon a un grupo de Testigos día tras día, todos los días, durante un período de dos meses en un esfuerzo por quebrantar su integridad!

Pero todos estos lances solo sirvieron de preludio del golpe principal que estaba por venir. Dentro de unas semanas vino una orden oficial: Todos los testigos de Jehová en todo el país deberían ser arrestados.

Se cumplió con esta orden de una manera sistemática y cruel. Los adherentes de Frelimo fueron de casa en casa exigiendo que los residentes dijeran “Viva Frelimo.” Suponían que todos los que rehusaban hacerlo eran testigos de Jehová y se los llevaban a la prisión. Familias enteras, incluso los niños, fueron arrastradas despiadadamente de sus hogares.

Esto quiere decir que el número de testigos de Jehová actualmente encarcelados en Mozambique asciende a miles. Se ha hecho casi imposible comunicarse directamente con ellos. Sin embargo, algunos Testigos lograron escaparse a países cercanos. Informan que las cárceles en la zona de la capital, Lourenço Marques, ya están “completamente llenas.” Puesto que están llenas las prisiones, se ha establecido un campo especial para centenares de Testigos cerca del cementerio de St. José. Por no ser posible albergar a tantas personas, muchos han tenido que dormir al raso sin mantas. No se les provee alimento. Los oficiales permiten que los parientes les traigan alimento, pero solo los jueves y domingos. Estos visitantes compasivos están en peligro de ser arrestados ellos mismos si rehúsan decir “Viva Frelimo.”

Evidentemente hay planes oficiales para enviar a muchos de los Testigos varones a pueblos norteños como Nampula y Quelimane. Allí los usarán, en realidad, para hacer trabajo de esclavos en obras de construcción. Los niños han de ser enviados a escuelas políticas para que reciban adoctrinamiento Frelimo. Los anuncios emitidos por radio declaran que el dinero que los Testigos tienen en bancos será confiscado. En cuanto a los hogares y automóviles, el gobierno los embargará.

Sí, es una triste repetición del antiguo patrón del totalitarismo. El idolatrar al Estado por medio de la regimentación o dominio total; el controlar de modo total el pensar, sin permitir de modo alguno el libre ejercicio de la conciencia individual; la repetición de las prácticas nazistas de trabajo de esclavos y los campos de trabajo siberianos; la separación obligatoria de los hijos de los padres para adoctrinarlos en la política del partido.

Los mensajes de la prensa y la radio llevan declaraciones como “Mozambique no es el país de Jehová” y “hay que reeducar a estos ‘Jehovás’ fanáticos.” Lo siguiente es una muestra de la clase de ‘reeducación’ que algunos favorecen: Después de dar trato brutal a los Testigos, algunos adherentes del partido no solo insistieron en que los Testigos gritaran “Viva Frelimo” con un ademán del puño hacia arriba, ¡sino que hasta trataron de obligarlos a maldecir a Dios! También pidieron perentoriamente que los Testigos dijeran “¡Abajo Jehová!” con un ademán del puño hacia abajo.

Antes que empezaran los arrestos en gran escala, unos treinta miembros de la congregación de los testigos de Jehová de Xinavane tuvieron que comparecer y los arengaron por varias horas. Cuando los Testigos explicaron de la Biblia la razón por la cual rehusaban participar en la política y gritar lemas políticos, el comandante del Frelimo se burló de ellos, diciendo: “Le doy cinco minutos a su Jehová para que derribe esta casa.” Habiendo dejado pasar cinco minutos, dijo: “Estoy dispuesto a encontrarme con su Jehová con una pistola. Los soldados portugueses oraron por la victoria pero fueron vencidos. Frelimo peleó sin Jehová y ganó. Venceremos a Jehová. No queremos su nombre en Mozambique.”

¡Cuán parecido al Faraón del antiguo Egipto que dijo jactanciosamente: “¿Quién es Jehová, para que yo obedezca su voz y envíe a Israel? Absolutamente no conozco a Jehová y, lo que es más, no voy a enviar a Israel”!—Éxo. 5:2.

Bueno, pues, ¿qué realmente es el punto en disputa en Mozambique?

Preguntas que piden con urgencia una respuesta

¿Puede resultar en algún bien para el país semejante negación de las disposiciones constitucionales de la nueva república? ¿Puede resultar de modo alguno en beneficio para el pueblo de Mozambique un ataque tan malicioso contra la libertad de adoración? ¿Puede decirse que el hecho de que los testigos de Jehová rehúsan participar en la actividad política realmente estorba los esfuerzos del nuevo gobierno por regir eficazmente al país? Los hechos demuestran exactamente lo contrario.

El nuevo gobierno de Mozambique se ha declarado a favor de muchos ideales excelentes. Incluidos están mejor instrucción para el pueblo (el colonialismo portugués dejó analfabeto al 90 por ciento de la población), la abolición de la prostitución y la borrachera, el traerle alivio de la opresión al pueblo. En realidad, los testigos de Jehová contribuyen en gran manera a esos ideales.

Pregúntese: En un país que tiene que vencer tan tremendo problema de analfabetismo, ¿es el gritar un lema o hacer un saludo lo que logrará el mejoramiento? ¿Es ser realista o práctico alegar que lo hará?

Por otra parte, ¿qué se puede decir acerca del ejemplo y la actividad de los testigos de Jehová? Su entero modo de adorar requiere una actitud positiva para con la instrucción y el poder leer. En su obra de instrucción bíblica, en país tras país, han conducido cursos para enseñar a la gente a leer y escribir.

Tan solo en México, durante los pasados veintiocho años han ayudado a 48.000 personas a aprender a leer y escribir. En Nigeria, durante los pasados cuatro años se les ayudó a 5000 personas de esta misma manera. ¡Y dentro de Mozambique mismo, tan solo en los pasados dos años, los testigos de Jehová enseñaron a 3930 individuos a leer y escribir! De modo que respecto a esto, no hay otro grupo de personas más dispuestas a impartir instrucción que los testigos de Jehová.

En cuanto a elevar las normas morales de la gente, ¿logrará esto el repetir lemas y ademanes? ¿Lo logró en la Alemania nazista o en la Italia fascista o en cualquier otra parte de la Tierra en cualquier período de la historia humana? Los hechos muestran que no lo ha logrado, y la razón nos dice que no le sería posible hacerlo.

Pero, debido a atenerse a los principios de la Biblia, los testigos de Jehová durante un período de noventa años o más han establecido una reputación por toda la Tierra por elevadas normas de vivir, decencia moral y un modo de vivir limpio. Han ayudado a centenares de miles de personas en todos los países a vencer la inmoralidad sexual, el alcoholismo, la afición a las drogas y otros hábitos igualmente degradantes.

Comentando sobre una de sus asambleas, el diario The Daily Times de Nigeria dijo: “Redunda en encomio para ellos el hecho de que más de 5000 personas, hombres, mujeres y niños, pudieran venir para orar, cantar, comer y dormir juntos por cuatro días y no haber registrado un solo caso de robo o pelea. Y sin embargo no estuvo presente un solo policía para mantener el orden.” Seguramente personas de esa índole le son de beneficio a cualquier nación. No se hallan entre los que les han causado agobio a los gobiernos con el alto costo de luchar contra el crimen y la corrupción.

El colonialismo dejó al nuevo gobierno de Mozambique abrumado bajo el cargo de grandes deudas exteriores, que ascienden a centenares de millones de dólares. ¿Serán de consecuencia los lemas y los ademanes en resolver problemas económicos como estos? ¿O es trabajo, trabajo hecho por personas que son industriosas, fidedignas y honradas, lo que puede contribuir a una norma de vida más elevada?

¿Aseguran el pago de los impuestos los lemas y los ademanes? ¿Se puede tener por seguro que los que más gritan más honrados son en pagar sus impuestos? En país tras país los casos de personas que eluden el pago de impuestos demuestran que las exhibiciones públicas de patriotismo no son un índice confiable de fidelidad en el pago de impuestos. Pero, de nuevo, los testigos de Jehová se han cobrado respeto sano en todo país debido a su acatamiento concienzudo en los asuntos de impuestos, y su honradez y confiabilidad en tratos de negocio.

En la propaganda hecha en los diarios, como en A Tribuna del 22 de octubre de 1975 y en Tempo del 26 de octubre de 1975, los escritores han tratado de acusar a los testigos de Jehová de “obscurantismo.” En los diccionarios esto se define como “oposición al progreso y a la diseminación del conocimiento, especialmente por medio de gran complejidad de idioma, ritual, etc.” Pero, ¿qué revela la realidad?

La gente de toda parte del África sabe que los testigos de Jehová, más que cualquier otro grupo religioso, han ayudado a los africanos de toda tribu a librarse de toda clase de creencias supersticiosas. Esto incluye la práctica de hechicería, ritos que esclavizan, temores tradicionales y tabúes tribuales. Los Testigos han ayudado a la gente a abordar la vida y sus problemas de un modo progresivo y práctico, lo cual ha contribuido a hacer familias unidas, trabajadores responsables y considerados, vecinos pacíficos. Ciertamente esta es la clase de progreso y esclarecimiento que no solo Mozambique sino todo el mundo necesita en gran manera hoy día.

En contraste, ¿qué se puede decir acerca de los que tratan de torcer los asuntos y hacerlos parecer diferentes de lo que realmente son, obscureciendo las cuestiones con propaganda que incita a odio contra una pequeña minoría? Seguramente ellos mismos merecen el título de “obscurantistas.” Los que recurren a la brutal supresión de las libertades fundamentales emplean métodos que son tan antiguos como la historia misma de la intolerancia y la inhumanidad.

Los que tratan de promover la acción de idolatrar al Estado a costa de las libertades humanas están copiando un antiguo patrón que se remonta hasta miles de años en el pasado, a los tiempos de los antiguos imperios de Asiria y Babilonia. Seguramente tal proceder lleva a uno hacia atrás, no hacia adelante al verdadero progreso y a la diseminación del conocimiento. La verdad es tan fuerte que no necesita recurrir a tácticas como esas.

¿Cree usted que el Estado político debería tener el derecho de controlar a grado total el pensar de sus súbditos? ¿O cree usted que la gente debería tener el derecho de adorar según los dictados de su conciencia?

Si usted sinceramente se opone a los esfuerzos totalitarios para obligar a la gente a amoldarse a cierta ideología política, y si usted se compadece de los que sufren por adherirse a sus creencias concienzudas, sin duda deseará enviar un telegrama o carta en apelación a uno o más de los funcionarios del gobierno Frelimo en la República del Pueblo de Mozambique cuyos nombres se alistan con este artículo.

[Recuadro de la página 25]

OFICIALES A QUIENES ESCRIBIR

Presidente de República Popular de Moçambique

Samora Moisés Machel

Lourenço Marques, Moçambique

Comissário Político Nacional

Armando Emilio Guebuza

Lourenço Marques, Moçambique

Vice-Presidente da República Popular de Moçambique

Marcelino dos Santos

Lourenço Marques, Moçambique

Primeiro Ministro da República Popular de Moçambique

Joaquim Chissano

Lourenço Marques, Moçambique

Ministro do Interior

Caixa Postal 614

Lourenço Marques, Moçambique

Ministério dos Negócios Estrangeiros

Ac. Antonio Enes

Núm. 4

Lourenço Marques, Moçambique

Ministro da Defesa

Alberto Chipande

Lourenço Marques, Moçambique

Ministro da Informação

Jorge Rebelo

Lourenço Marques, Moçambique

Ministro do Trabalho

Mariano Matsinha

Lourenço Marques, Moçambique

Ministro da Agricultura

Joaquim de Carvalho

Lourenço Marques, Moçambique

Ministro das Obras Públicas e Habitacão

Julio Carrilho

Lourenço Marques, Moçambique

Vice-Director do Cabinete da Presidência

Luis Bernardo Honwana

Lourenço Marques, Moçambique

Miembros del “Comite Central da Frelimo”

Lourenço Marques, Moçambique

Mariano Matsinha

Deolinda Guesimane

Jonas Namashula

Olimpio Vaz

Armando Panguene

Miembros del “Comite Executivo da Frelimo”

Lourenço Marques, Moçambique

José Oscar Monteiro

Daniel Mbanze

Gideon Ndobe

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