Estudio 27
Haciendo resaltar el tema y los puntos principales
1-4. Explique lo que se quiere decir por el tema de un discurso.
1 Todo discurso necesita un tema que le dé dirección y enlace todas sus partes de manera agradable. Sea cual sea su tema, debe difundirse por todo el discurso. Es la sustancia o esencia de su discurso; se pudiera expresar quizás en una sola oración y sin embargo incluiría cada aspecto del material presentado. El tema debería ser obvio a toda persona del auditorio, y lo será si se le da el énfasis apropiado.
2 El tema de un discurso no es simplemente un asunto amplio, como “fe”; es el aspecto particular desde el cual se considera ese asunto. Por ejemplo, el tema pudiera ser “Su fe... ¿hasta dónde alcanza?” O pudiera ser “Se necesita fe para agradar a Dios” o “El fundamento de su fe” o “Siga aumentando en fe.” Aunque todos estos temas giran alrededor de la fe, cada uno considera el asunto de manera diferente y exige elaboración en direcciones completamente diferentes.
3 En algunos casos usted quizás tenga que recoger material antes de seleccionar su tema. Pero el tema debe estar definitivamente establecido antes de que comience la preparación del bosquejo del discurso o antes de que se seleccionen los puntos principales. Por ejemplo, después de cada estudio bíblico de casa usted quizás quiera considerar la organización de los testigos de Jehová. Ese es un asunto amplio. Para decidir lo que dirá sobre este asunto, usted debe considerar a su auditorio y el propósito de su discurso. Con esto como base usted seleccionará un tema. Si usted estuviera tratando de iniciar a un nuevo en el servicio, quizás decidiría mostrar que los testigos de Jehová imitan a Jesucristo al predicar de casa en casa. Ese sería su tema. Todo lo que usted dijera se diría para desarrollar y establecer ese aspecto del asunto amplio, los testigos de Jehová.
4 ¿Cómo puede usted dar énfasis a un tema en su discurso? Primero, usted debe seleccionar un tema apropiado, uno que convenga a su propósito. Esto exige preparación de antemano. Una vez que el tema ha sido seleccionado y su discurso ha sido desarrollado alrededor de éste, casi automáticamente recibirá énfasis si usted habla siguiendo el bosquejo que ha preparado. No obstante, en la presentación misma del discurso, el repetir de vez en cuando las palabras claves o la idea central del tema dará más seguridad de que el tema se comunique.
5, 6. ¿Cómo puede usted determinar si un tema es apropiado o no?
5 Tema apropiado. En la Escuela del Ministerio Teocrático usualmente no es problema tener un tema apropiado, porque en muchos casos se le suministra uno al discursante. Pero esto no será cierto en todo discurso que tenga que pronunciar. Por eso, es sabio dar atención cuidadosa al tema.
6 ¿Qué determina si un tema es apropiado o no? Varias cosas. Usted tiene que considerar a su auditorio, su objetivo, y el material que se le ha asignado que abarque, si el caso es de esa índole. Si usted descubre que pronuncia discursos en los cuales no se da énfasis a ningún tema, eso se puede deber a que usted no esté realmente construyendo su discurso alrededor de alguna idea central. Es posible que esté incluyendo en el discurso demasiados puntos que realmente no contribuyen al tema.
7, 8. Muestre maneras en que se puede hacer resaltar el tema.
7 Palabras o idea del tema repetidas. Una manera en que se puede hacer que todas las partes de un discurso hagan resaltar el tema es repetir palabras claves declaradas en el tema o repetir la idea central del tema. En la música, un tema es una melodía repetida con suficiente frecuencia como para caracterizar la composición entera. En realidad, por lo general basta con solo unos cuantos compases para que se pueda reconocer la pieza. La melodía no siempre reaparece en la misma forma. A veces solo aparece una frase o dos de la melodía, a veces se usa una variación sobre el tema, pero, de una manera u otra, el compositor teje y entreteje con habilidad su melodía en la composición hasta que ésta está difundida en el todo y lo caracteriza.
8 Así debe ser con el tema de un discurso. La repetición de las palabras claves o la idea temática es como la melodía que aparece y reaparece en una composición musical. Los sinónimos de estas palabras o la idea del tema central puesta en frases diferentes sirven como variaciones sobre el tema. Esos medios, empleados discretamente de manera que no se hagan monótonos, harán que el tema del asunto se haga la expresión característica de todo el discurso y será el pensamiento principal que su auditorio se llevará.
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9-13. Explique lo que son los puntos principales de un discurso. Ilustre.
9 Después de determinar el tema de su discurso, el siguiente paso en la preparación es seleccionar los puntos principales que piensa usar en la elaboración del discurso. En su hoja de Consejo Oratorio esto está alistado como “Hizo resaltar puntos principales.”
10 ¿Qué son los puntos principales de un discurso? No son sencillamente ideas o puntos interesantes que se declaran brevemente de paso. Son las secciones principales del discurso, las ideas que reciben desarrollo hasta punto considerable. Son como rótulos de anaqueles o carteles en tiendas de comestibles que ayudan a uno a identificar lo que contiene una sección de anaqueles, y determinan lo que se puede incluir en esa sección y lo que debe dejarse fuera. Bajo el rótulo CEREALES, las jaleas y las compotas estarían fuera de lugar y solo confundirían a la gente. Bajo el cartel CAFÉ Y TÉ no debería estar el arroz. Si los rótulos de los anaqueles quedan escondidos debido a demasiada acumulación o sobrecarga de artículos, entonces es difícil hallar las cosas. Pero si los carteles permanecen claramente visibles, uno puede reconocer rápidamente lo que está delante de uno. Así sucede con los puntos principales de su discurso. Mientras se les pueda percibir y tener presentes, su auditorio necesitará muy pocos apuntes para seguirle hasta su conclusión.
11 Otro factor. La selección y uso de los puntos principales variarán según el auditorio y el propósito del discurso. Por esta razón, el superintendente de la escuela debe evaluar la selección de puntos principales del estudiante sobre la base de cómo los usa el estudiante, no por alguna selección arbitraria de puntos que el consejero haya hecho de antemano.
12 Al hacer su selección, escoja solo los puntos esenciales. Por lo tanto, pregúntese: ¿Qué hace esencial un punto? Es esencial si usted no puede lograr el propósito de su discurso sin él. Por ejemplo, en una discusión sobre el rescate con una persona que no estuviera familiarizada con esa doctrina, es vital establecer que Jesús fue humano en la Tierra, pues de otro modo sería imposible mostrar la cualidad de correspondencia en su sacrificio. Por lo tanto usted consideraría este punto como uno de los puntos principales de la consideración. Pero si usted ya hubiera probado a esta persona que la Trinidad es un concepto falso, entonces su consideración de la posición que Jesús ocupó como humano pudiera ser solo secundaria debido a que ya se acepta. Y debido a esto entonces sería comparativamente sencillo establecer el valor correspondiente del rescate de Jesús. En ese caso la consideración de Jesús como humano no sería punto esencial.
13 Por lo tanto, pregúntese: ¿Qué sabe ya mi auditorio? ¿Qué debo establecer para lograr mi propósito? Si sabe la contestación a la primera pregunta, puede contestar la segunda al recoger su información, poniendo a un lado, temporalmente, todos los asuntos que ya se saben y buscando y colocando en el menor número de grupos posible los puntos restantes. Estos grupos llegan a ser sus carteles de identificación en cuanto a qué alimento espiritual está presentando al auditorio. Estos rótulos o puntos principales nunca deben llegar a estar cubiertos o escondidos. Son sus puntos principales, que deben resaltar.
14-17. Dé razones por las cuales no debemos tener demasiados puntos principales.
14 No demasiados puntos principales. Sobre cada asunto solo hay unos cuantos puntos esenciales. En la mayoría de los casos se les puede contar con los dedos de una mano. Esto es cierto prescindiendo del tiempo que tenga para presentarlos. No caiga en el lazo común de tratar de hacer resaltar demasiados puntos. Cuando una tienda de comestibles llega a ser demasiado grande y hay demasiadas categorías, uno quizás tenga que pedir que alguien le diga dónde están las cosas. Es razonable que su auditorio solo pueda captar cierto número de diferentes ideas de una sentada. Y mientras más largo sea su discurso más sencillo debe hacerse y más fuertes y claramente definidos deben ser sus puntos claves. Por eso, no trate de hacer que su auditorio recuerde muchas cosas. Seleccione los puntos que usted cree que es absolutamente importante que ellos se lleven consigo y entonces pase todo su tiempo hablando acerca de éstos.
15 ¿Qué determina si hay o no hay demasiados puntos? Declarado sencillamente, si cualquier idea se puede dejar fuera y todavía lograrse el propósito de su discurso, ese punto no es un punto clave. Para redondear el discurso usted quizás decida incluir un punto como conexión o recordatorio, pero no debe sobresalir tan prominentemente como los que de ninguna manera podrían omitirse.
16 Otra cosa: usted tiene que tener suficiente tiempo para perfeccionar cada punto con éxito, conclusivamente. Si se tiene que decir mucho en poco tiempo, retenga a un mínimo los asuntos que el auditorio ya sabe. Quite todo menos los factores con que no está familiarizado el auditorio y haga éstos tan claros que se le haga difícil al auditorio olvidarlos.
17 Como punto final, su discurso debe dejar una impresión de sencillez. Esto no siempre depende de la cantidad de material que se presente. Puede ser solamente la manera en que se hayan agrupado sus puntos. Por ejemplo, si usted entrara en una tienda en que todo estuviera acumulado en medio del piso, todo parecería amontonado y muy confuso. Usted tendría dificultad para hallar cualquier cosa. Pero, cuando todo está arreglado apropiadamente y todos los artículos relacionados están agrupados en un solo lugar e identificados por un cartel según la sección, el efecto es bastante placentero y se puede localizar fácilmente cualquier artículo. Haga sencillo su discurso agrupando sus pensamientos bajo solo unas cuantas ideas principales.
18. ¿Cómo deben desarrollarse o perfeccionarse los puntos principales?
18 Ideas principales desarrolladas por separado. Cada pensamiento principal debe sostenerse por sí mismo. Cada uno debe ser desarrollado por separado. Esto no evita un bosquejo breve o resumen de los encabezamientos principales en la introducción o conclusión de su discurso. Pero en el cuerpo del discurso usted debe hablar acerca de una sola idea principal por turno, permitiendo solo los traslapos o vueltas a lo anterior que sean necesarios para conectar pensamientos o para énfasis. El aprender a hacer un bosquejo temático ayudará mucho a determinar si los puntos principales se desarrollan o perfeccionan por separado.
19-21. ¿Cómo deben utilizarse los puntos secundarios?
19 Puntos secundarios enfocan en ideas principales. Puntos de prueba, textos bíblicos, u otro material que se presente deben enfocar la atención en la idea principal y amplificarla.
20 Al prepararse, analice todos los puntos secundarios y retenga solo lo que contribuya directamente a ese punto principal, ya sea para aclarar, probar o amplificar el punto. Cualquier cosa que no tenga que ver con el punto debe ser eliminada. Solo confundirá el asunto.
21 Cualquier punto relacionado a una idea principal debe ser conectado directamente a ese pensamiento por lo que usted diga. No deje al auditorio el aplicarlo. Haga clara la conexión que existe. Diga lo que es la conexión. Lo que no se dice por lo general no se entenderá. Esto se puede lograr repitiendo palabras claves que expresen el pensamiento principal o repitiendo la idea del punto principal de vez en cuando. Cuando usted domine el arte de enfocar todos los puntos secundarios en los puntos principales del discurso, y enlazar cada punto principal con el tema, sus discursos adquirirán una deliciosa sencillez que los hará fácil de pronunciar y difíciles de olvidar.