17 ”No debes desear* la casa de tu semejante. No debes desear la esposa+ de tu semejante, ni su esclavo, ni su esclava, ni su toro, ni su asno, ni cosa alguna que pertenezca a tu semejante”.*+
21 ”’Tampoco debes desear la esposa de tu semejante.+ Tampoco debes, egoístamente, desear con vehemencia* la casa de tu semejante, su campo o su esclavo o su esclava, su toro o su asno o cosa alguna que pertenezca a tu semejante’.+
15 Entonces les dijo: “Mantengan abiertos los ojos y guárdense de toda suerte de codicia,+ porque hasta cuando uno tiene en abundancia, su vida no resulta de las cosas que posee”.+
7 Entonces, ¿qué diremos? ¿Es pecado la Ley?+ ¡Jamás llegue a ser eso así! Realmente, yo no habría llegado a conocer el pecado+ si no hubiera sido por la Ley; y, por ejemplo, no habría conocido la codicia+ si la Ley no hubiera dicho: “No debes codiciar”.*+
14 Tienen ojos llenos de adulterio,*+ y no pueden desistir del pecado,+ y cautivan* almas inconstantes. Tienen un corazón entrenado en la codicia.+ Son hijos malditos.+