Maguey... una planta de muchos usos
Por el corresponsal de “¡Despertad!” en México
AL VIAJAR por el centro de México, uno ve campos sembrados con largas y rectas hileras de plantas bastante grandes, pero que crecen relativamente a poca altura. En otros lugares por lo general se conocen como plantas de agave, pero en México se les llama maguey.
Algunos viajeros parcialmente informados quizás piensen que el maguey solamente es la fuente de bebidas populares. Quizás sepan que el pulque, una bebida mexicana local, y la tequila, de fama internacional, se hacen de los jugos del maguey. Pero el maguey tiene muchos otros usos. De hecho, miles de personas en México están empleadas para hacer productos de estas extraordinarias plantas.
Apariencia y crecimiento
El maguey tiene un tallo corto y abultado, lo cual da la apariencia de que sus hojas brotan directamente de la raíz. Las hojas verde grisáceas son gruesas y carnosas, y se apiñan alrededor de la base de la planta. Sin embargo, ¡pueden llegar a alcanzar 2,70 metros de altura y 30 centímetros de ancho! Las hojas tienen aguzadas espinas negras en las puntas, y tienen bordes espinosos.
El maguey crece muy lentamente. Cada año se forman más hojas, y se almacena más y más alimento en ellas. Después de unos veinte o treinta años, brota un tallo central, ¡que alcanza seis metros o más de altura en solamente unos pocos días! Este tallo florece con racimos de flores amarillentas. Y entonces, después de florecer solamente una vez en su vida, la planta muere.
El cultivo del maguey no es de origen reciente. Hace cientos de años los indios aztecas de México cultivaban la planta para obtener la bebida que hacían de sus jugos, así como por su fibra, la cual usaban para hilar. El maguey crece bien en un clima de entre 17,8 grados a 22,8 grados centígrados y a una altitud de 1.000 a 1.900 metros. Por lo tanto medra en el centro de México, no lejos de la ciudad de México.
El pulque, popular bebida en México
El pulque se hace de variedades de la planta de maguey. Esta bebida lechosa y blancuzca se produce y se consume principalmente en la parte central de México, así es que poca gente fuera del país siquiera han oído de ella. Debido a que su popularidad está limitada a México, hay el dicho, “más mexicano que el pulque,” que se usa para referirse a algo que es solamente del país.
Han ocurrido pocos cambios en la fabricación del pulque de la manera en que lo hacían los aztecas hace siglos. Cuando la planta de maguey comienza a echar su gran tallo de flor, hay una afluencia de savia azucarada hacia el tallo. Cortando el brote antes que emerja y cortando una cavidad en el centro de la planta, esta savia liviana, llamada aguamiel, puede ser recogida. ¡Se dice que una planta rindió 1.000 litros de savia!
En la fabricación del pulque se deja que la azucarada savia se fermente. Cuando este líquido se hace espeso, lechoso y más o menos viscoso, a medida que los azúcares se transforman en alcohol, el producto se vende como pulque. En 1521 los españoles, oyendo el nombre que los indios daban a esta bebida fermentada, “Poliuhqui” (descompuesto), lo pronunciaron “pulque,” y se le quedó ese nombre. Algunas personas ponen reparos al olor y la consistencia, sin embargo, la bebida, ha mantenido su popularidad.
Los indios usaron el pulque como un ingrediente para muchas medicinas. Hasta hoy día se sabe que la bebida tiene muchas propiedades saludables, especialmente si se usa con moderación. Contiene una buena proporción de proteínas, complejo vitamínico B, vitamina C y sales minerales. Básicamente se encuentran en el pulque los mismos elementos nutritivos que se encuentran en la leche y en la carne.
En los estados mexicanos de México e Hidalgo el uso del pulque es muy común; hasta los niños lo beben desde la infancia. Sin embargo, si no se usa con moderación, los resultados pueden ser perjudiciales. El uso excesivo hasta puede producir embotamiento mental e hinchazón de la cara y las extremidades. Indicador de los malos efectos que puede producir es el dicho que algunos mexicanos tienen acerca del pulque: “El néctar blanco de los sueños negros.”
Tequila y mezcal
Una bebida hecha del maguey que se usa aun más es la tequila. La producción de tequila es una gran industria en México. Anualmente se producen más de 30 millones de litros, de los cuales se exporta aproximadamente el 10 por ciento. La tequila se hace del maguey azul.
Para poder obtener tequila, el maguey azul tiene que haber llegado a la madurez, lo que requiere de 6 a 13 años. Entonces se cortan las hojas hasta que se ahueca el tallo central como un tazón de forma de ananás en el cual se recoge la savia. Esta savia se lleva a la fábrica, donde se le deja fermentar, y entonces, mediante un proceso de destilación, se obtiene un licor de un color claro y trasparente. Es muy fuerte, y, si no se usa con moderación, puede producir efectos perjudiciales.
El mezcal es otra bebida que se produce mediante la destilación de los jugos de la planta del maguey. Es de un color amarillento y también es una poderosa bebida alcohólica cuyo uso prudente es solo con moderación. Interesante es el hecho de que algunas clases de mezcal se venden con un gusano dentro de la botella. Estos gusanos, que viven en las plantas de maguey, también los usan como alimento algunos mexicanos.
Otros productos del maguey
Entre otros productos que se hacen de la planta del maguey están varias clases de jarabes. Uno de ellos es de color ámbar, claro y transparente, y de un sabor exquisito. Se considera de valor terapéutico debido a su alto contenido de vitaminas y proteínas.
También se obtienen del maguey un alcohol industrial y un vinagre de excelente calidad. También lo son una goma, que es parecida a la goma arábica, y una madera sintética. Las fuertes fibras, llamadas “istle,” que se obtienen de las hojas del maguey, se usan para confeccionar sogas de excelente calidad. Y el maguey también se usa como forraje para el ganado.
El maguey es cultivado por la gente humilde de México, quienes se benefician de él de muchas maneras. Lo queman para combustible, y las hojas verdes o secas se usan para envolver los sabrosos platos nativos. Además, las hojas secas sirven de techo a las casas de adobe. El gobierno mexicano, a principios de los años 1960 formó el Patronato del Maguey, el cual tiene el propósito de estudiar y planear una mayor utilización de la planta y de sus productos, con la mira de mejorar el nivel de vida de los trabajadores del maguey.
Así es que, como es cierto de muchas otras cosas que produce la tierra, el maguey es una planta que se puede usar de muchas maneras para el beneficio del hombre.