Cuando se diagnostica Alzheimer
“ALFIE, mi esposo, trabajaba de capataz en una de las minas de oro de Sudáfrica —explica Sally—. Cuando me dijo que quería retirarse, me quedé atónita. Solo tenía 56 años y era un hombre muy inteligente y trabajador. Sus compañeros de trabajo me contaron después que estaba cometiendo extraños errores de juicio, y muchas veces lo habían encubierto.
”Cuando se jubiló, compramos un hotel. Como Alfie era habilidoso, creí que se ocuparía del mantenimiento del edificio. No obstante, siempre llamaba a alguien para efectuar las reparaciones.
”Aquel mismo año fuimos de vacaciones a la playa de Durban con nuestra nieta de tres años. A ella le encantaba jugar sobre una cama elástica que había al otro lado de la calle, justo enfrente del apartamento donde nos quedábamos. Una tarde, alrededor de las cuatro y media, Alfie la llevó a saltar en la cama elástica y dijo que regresarían al cabo de media hora. Dieron las siete, y aún no habían regresado. Llamé a la policía, pero me explicaron que no podían iniciar la búsqueda de una persona hasta que no llevara por lo menos veinticuatro horas desaparecida. Aquella noche creí volverme loca, pues me imaginaba que los habían matado. Al día siguiente, hacia el mediodía, llamaron a la puerta y, cuando abrí, allí estaba Alfie con la niña en brazos.
”—¿Dónde te metiste? —le pregunté.
”—No te enfades conmigo —respondió—. No lo sé.
”—Abuelita —aclaró la niña—, nos perdimos.
”Imagínese. ¡Perderse al otro lado de la calle! Todavía no sé dónde durmieron aquella noche. Bueno, por lo menos una amiga mía los encontró y les indicó cuál era nuestro apartamento.”
Después de este incidente, Sally llevó a Alfie a un neurólogo, quien le diagnosticó demencia (pérdida de funciones psíquicas). Resultó que Alfie tenía la enfermedad de Alzheimer, para la cual todavía no existe ni tratamiento eficaz ni cura.a La revista británica New Scientist dice que el Alzheimer “ocupa el cuarto lugar entre las enfermedades más letales del mundo desarrollado, después de las cardiopatías, el cáncer y la apoplejía”. Se le ha denominado “la principal enfermedad crónica de la vejez”, aunque también puede aparecer a una edad relativamente joven, como fue el caso de Alfie.
Con el progresivo aumento de la esperanza de vida en los países prósperos, los pronósticos sobre la cantidad de personas que padecerán demencia son alarmantes. Un estudio señaló que el porcentaje de aumento entre el año 1980 y el 2000 puede ser del 14% en Gran Bretaña, del 33% en Estados Unidos y del 64% en Canadá. Un documental de la televisión australiana presentado en 1990 dijo: “Se calcula que en Australia hay actualmente 100.000 personas con Alzheimer. A finales de siglo, la cifra será de 200.000”. Se estima que para el año 2000 habrá 100 millones de enfermos de Alzheimer en el mundo.
¿En qué consiste la enfermedad?
Aunque se están investigando varias posibilidades, todavía se desconoce su verdadera causa. Se sabe, no obstante, que produce la destrucción gradual de las células cerebrales, con lo que ciertas partes del cerebro literalmente se reducen. Las zonas más afectadas son las relacionadas con la memoria y la razón. En la fase inicial se deterioran las células de la región cerebral que controla las emociones, lo que produce cambios en la personalidad. Otras partes del cerebro —las relacionadas con la vista y el tacto, así como la corteza motora, que controla la actividad muscular— tal vez se mantengan intactas hasta las etapas finales de la enfermedad. Estos cambios, explica la revista Investigación y Ciencia, “producen la clásica y trágica situación de una persona que puede andar, hablar y comer, pero que está ausente del mundo que le rodea”.
El Alzheimer dura generalmente de cinco a diez años, pero a veces más de veinte años. Conforme progresa la enfermedad, las facultades de los pacientes van menguando. Llega el momento en que ya no reconocen a sus seres queridos. En los estadios finales suelen quedar postrados en cama y sin poder hablar ni alimentarse por sí mismos, aunque muchos pacientes fallecen por otras causas antes de llegar a esta fase final.
Si bien la enfermedad de Alzheimer se presenta de forma físicamente indolora, el dolor emocional que provoca es inmenso. Se comprende que al principio haya quienes se nieguen a aceptar el diagnóstico, con la esperanza de que el problema desaparezca.b Pero es mucho mejor afrontar la realidad y ver la manera de aliviar el dolor emocional que este mal ocasiona. “Ojalá hubiera sabido antes cómo afecta al paciente la pérdida de la memoria”, dice Bert, cuya esposa tiene 63 años y padece Alzheimer. En efecto, a las familias les resulta útil conocer la naturaleza de la enfermedad y algunas pautas para sobrellevar la situación. Siga el examen que hace ¡Despertad! de estos y otros factores en los dos próximos artículos.
[Notas]
a La enfermedad de Alzheimer recibe su nombre de Alois Alzheimer, neurólogo alemán que en 1906 la describió por vez primera tras practicar la autopsia a una paciente que había muerto en un estado grave de demencia. Se calcula que el Alzheimer constituye el 60% de todas las demencias y afecta a 1 de cada 10 personas mayores de 65 años. Hay un tipo de demencia en particular, denominada multiinfarto, que aparece como consecuencia de una serie de infartos leves que dañan el cerebro.
b Advertencia: Antes de concluir que una persona tiene Alzheimer, es fundamental someterla a un reconocimiento médico exhaustivo. Entre el diez y el veinte por ciento de los casos de demencia se originan de dolencias que tienen tratamiento. En cuanto al diagnóstico del Alzheimer, el libro How to Care for Aging Parents (El cuidado de los padres cuando envejecen) explica: “El Alzheimer solo puede diagnosticarse con certeza estudiando el cerebro durante una autopsia, pero los médicos pueden ir descartando otras posibilidades y llegar al diagnóstico por el proceso de eliminación”.
[Comentario de la página 4]
Se estima que para el año 2000 habrá 100 millones de enfermos de Alzheimer en el mundo