Visitando a los enfermos
“El no practicar la religión práctica es la contribución desorganizadora de la cristiandad al programa de destrucción que el comunismo lleva a cabo,” dijo el clérigo Caleb J. King, padre, escribiendo en el Times Union de Jacksonville, Florida, EE. UU., del 21 de febrero de 1959. “Por lo menos el 95 por ciento de los más de cien millones de personas que dicen ser cristianos y que están inscritos en las iglesias de los Estados Unidos son solamente cristianos de nombre— en lo que respecta a practicar lo que enseña Cristo acerca de visitar a los enfermos y ministrar a los necesitados, incluyendo a las viudas y huérfanos. Uno puede hallar demostraciones disgustosas de este hecho en casi toda congregación. Un ejemplo se puso de manifiesto hace poco en el informe que hizo la esposa de uno de los más fieles sostenedores de una iglesia local. Este matrimonio había sido miembro y estado activo en la iglesia por 20 años. Dos o tres años atrás él se enfermó, y estuvo enfermo por largo tiempo. Pero la esposa dijo que ni una sola persona de esa iglesia visitó a su esposo durante su entero período de invalidez. Ahora la pareja trata de hallar una iglesia cuyos miembros traten de manera diferente a los que se enferman, o están afligidos de otra forma.”