Reuniones de congregación—Parte 6. Aprecio por el Estudio de “La Atalaya”
1 El amo, Jesucristo, ha nombrado al “esclavo fiel y discreto” para proveer el “alimento a su debido tiempo.” (Mat. 24:45-47) ¿Cuál ha sido el medio principal por el cual la clase ungida del “esclavo” ha distribuido el “alimento”? Está claro que por más de cien años este medio ha sido La Atalaya.
¿CÓMO CONSIDERA USTED “LA ATALAYA”?
2 El saber que la “clase del esclavo” es el medio que Cristo utiliza para tratar con la congregación hoy, debe hacer que nuestro corazón sea bien receptivo a lo que dice La Atalaya. También, el saber que La Atalaya se esfuerza por apegarse estrechamente a la inspirada Biblia engendra confianza y nos hace estar deseosos de examinar cada número de la revista a medida que los recibimos.—Hech. 17:11; vea también wS65 pág. 94.
3 Verdades vitales han sido traídas a la atención del pueblo de Jehová por medio de La Atalaya. Desde sus comienzos, ésta ha hecho resaltar denodadamente el reino celestial de Dios como la verdadera esperanza para la humanidad; ha probado que la presencia de Cristo es invisible; y que 1914 marcó el fin de los Tiempos de los Gentiles. La necesidad de predicar el Reino establecido, la clara distinción entre la organización de Jehová y la de Satanás, la esperanza de vida eterna en una Tierra Paradisíaca... todas han sido consideradas bíblicamente a su debido tiempo. La Atalaya, desde su primer número, siempre ha edificado aprecio por el valor del sacrificio de rescate de Jesucristo y esto sigue moviéndonos en nuestro servicio.
4 Aunque hemos visto al mundo hundirse cada vez más en la corrupción con cada década que pasa, Jehová nos ha protegido con advertencias oportunas contra la inmoralidad sexual, el abuso de drogas, etc., y ha delineado procedimientos para la expulsión de malhechores no arrepentidos a fin de proteger la congregación. La Atalaya nos ha ayudado a entrenar nuestra conciencia en muchísimos aspectos de la vida a fin de que podamos disfrutar de una buena relación con Jehová. Apreciamos muchísimo que Jehová nos conduzca paciente y progresivamente.—Pro. 4:18.
CÓMO BENEFICIARNOS PLENAMENTE
5 El considerar La Atalaya juntos como congregación ciertamente contribuye a nuestra unidad en el modo de pensar y edifica en nosotros fe sólida, basada en la Biblia. (1 Cor. 1:10) Pero, ¿cómo podemos contribuir individualmente a hacer de cada estudio de La Atalaya el punto culminante de la semana en sentido espiritual, tanto para nosotros como para nuestros hermanos? Hay tres cosas que necesitamos para beneficiarnos plenamente del estudio de La Atalaya. (1) La preparación personal y de familia, y la aplicación personal del material según sea necesario. ¿Aparta usted tiempo para esto? ¿Qué surte mejor efecto en su familia? Durante tal estudio, ¿presta usted atención particular a las Escrituras y toma nota de cómo utilizarlas y aplicarlas? ¿Por qué sería bueno esto? (2 Tim. 2:15) (2) Asistir con regularidad. ¿Hay algunos entre nosotros que acostumbran irse después del discurso público? (3) Participar libremente. No debemos pensar que necesitamos dar un comentario largo y complicado. Las respuestas cortas y al punto muchas veces son mejores. El esforzarnos por comentar en nuestras propias palabras sin duda aumentará nuestro entendimiento de lo que está impreso y moverá más a otros. Tome la iniciativa de buscar y aplicar los textos bíblicos citados. Todos apreciamos los comentarios sobre la aplicación práctica de puntos o experiencias pertinentes al material.
LO QUE LOS ANCIANOS PUEDEN HACER
6 Los conductores del estudio de La Atalaya hacen bien si de vez en cuando repasan sus métodos de enseñanza. Pudieran preguntarse: ¿Comento con demasiada frecuencia? ¿Estoy haciendo resaltar los puntos principales? ¿Animo a los hermanos a participar? ¿Utilizo la Biblia durante el estudio? ¿Estoy bien preparado? Debe prepararse un programa para que otros ancianos, designados por el cuerpo de ancianos como buenos maestros, conduzcan periódicamente.—Note Nuestro Servicio del Reino de octubre de 1977, página cuatro.