Observando el mundo
Disminuye el interés por la Biblia en Suecia
Según un informe titulado El pueblo sueco y la Biblia, en Suecia se lee cada vez menos la Biblia. El autor, Thorleif Pettersson, profesor adjunto de la Sociedad Bíblica Sueca, indica que solo el 36% de la población afirma leer la Biblia, y de estos, el 3% dice leerla diariamente. El 64% restante nunca la lee. En contraste, en el año 1949 había un 66% que leía la Biblia y un 34% que no lo hacía. El señor Pettersson indica en su informe que el 11% de la población no tiene la Biblia y que esa es la situación del 25% de las personas menores de 30 años. Cuando se le preguntó si los jóvenes ‘leerían la Biblia cuando fuesen mayores’, respondió: “No, nunca leerán la Biblia. La lectura de la Biblia irá disminuyendo lentamente si este proceso continúa y si no empiezan a soplar los vientos de la espiritualidad”.
Donde las dan las toman
El historiador egipcio Ahmed Behgat ha publicado un libro en el que presenta la acusación de que “durante el éxodo, los israelitas de la antigüedad sacaron ilegalmente oro de Egipto y lo utilizaron para hacer el becerro de oro”. La investigación que ha hecho el señor Behgat en los archivos antiguos de Egipto le ha llevado a la conclusión de que Israel debería pagar a Egipto 40.000 millones de dólares, pero sin intereses, en consonancia con la ley islámica. Sin embargo, cuando se publicaron sus conclusiones, “la emisora de radio La Voz de Israel reclamó daños y perjuicios por los trabajos forzados que los faraones impusieron a los israelitas”, comentó un artículo de la revista World Press Review.
Recuerdos almibarados
El conocido jarabe de arce del Canadá está en grave peligro de convertirse simplemente en un recuerdo si la polución atmosférica no se detiene pronto de alguna manera, dice un artículo del periódico canadiense The Globe and Mail. “Desde 1978 los productores de jarabe de arce de Quebec han venido informando la muerte sin causa aparente de árboles de todas las edades. La única explicación que han podido dar es la polución atmosférica, como la lluvia ácida y la contaminación por productos químicos”, comentó el mencionado periódico. Las inspecciones que se han hecho en las zonas damnificadas indican un alarmante aumento en la cantidad de árboles afectados adversamente desde 1983: de un 29% en ese año a un 80% en 1986. En su esfuerzo por salvar los árboles y la industria del jarabe de arce, los investigadores están pidiendo que se detenga la polución atmosférica causada por productos químicos como el anhídrido sulfúrico y el nítrico.
Debate en la ONU
Unas jarras de agua fueron el tema de un animado debate de tres horas en las Naciones Unidas y, como en el caso de otros muchos asuntos que discuten, había poco consenso. La cuestión surgió cuando, como medida de ahorro equivalente a 100.000 dólares al año, se retiraron las jarras y los vasos que se proporcionaban a cada delegado en las 13 salas de consejo. Se preguntó por qué tanto el presidente del comité como los que se sentaban en el podio seguían teniendo jarras de agua. (Se debía a que ellos no pueden dejar el podio para ir a beber.) Otra pregunta fue cómo ha podido acumular la ONU una factura tan elevada simplemente por suministrar agua a los delegados. (Porque se necesitaban cinco personas para servir agua dos veces al día y esterilizar los vasos cada vez que se usaban.) Al prolongarse el debate, el presidente indicó que el dinero que se tendría que pagar a los guardas y a los traductores por las horas extraordinarias de esa noche podría ser igual a la cantidad que se había ahorrado al dejar de prestar aquel servicio.
¿Donantes vivos?
Una cantidad creciente de médicos cuestionan si verdaderamente están muertas aquellas víctimas de accidentes “a las que cirujanos de trasplantes les extirpan órganos una vez que se las da por muertas pero mientras aún les late el corazón”, informa el periódico londinense The Sunday Times. Los médicos que critican la donación de órganos mientras “el corazón sigue latiendo” dicen que las pruebas utilizadas en tales casos para determinar la muerte son “fundamentalmente defectuosas”. ¿Por qué? Según el artículo, la razón es que el cuerpo del que hay que extirpar los órganos suele reaccionar a la primera incisión practicada por el bisturí del cirujano. “El donante sube las piernas como si tratara de protegerse, y los músculos del abdomen se ponen tensos, dificultando la operación. [...] Tanto su presión sanguínea como las pulsaciones del corazón a veces suben de golpe cuando empieza la operación [...] y en una operación normal estas señales indicarían [...] que el paciente estaba sintiendo dolor”, comenta el Times. Un juez expresó su preocupación sobre esta cuestión diciendo: “Para mí hay una clara diferencia entre la llamada muerte cerebral y la muerte del cuerpo. [...] La realidad es que cuando los médicos quieren los órganos de alguien [...], le extirpan algunos de los “repuestos” aunque no esté verdaderamente muerto en el sentido que usted y yo lo entendemos”.
Control de la natalidad en China
Durante los últimos diez años China ha empleado medidas drásticas para reducir el índice de natalidad en el país. Según el diario francés Le Figaro, la norma de tener un solo hijo “es eficaz pero tiene cierto aspecto espantoso. [...] La tradición china es que las familias tienen que tener un hijo varón. Por eso las niñas no tienen una buena acogida, ya que a las parejas les cuesta aceptar la idea de que su único heredero sea mujer”. En muchos países, por cada 1.000 nacimientos la proporción de niños y de niñas suele ser aproximadamente igual. Sin embargo, en China, “de cada 1.000 nacimientos registrados [los registros se hacen cuatro semanas después del nacimiento], 660 son niños y 340 niñas”. ¿Cómo se explica esa diferencia tan radical entre las dos cifras? Le Figaro hace la siguiente observación: “Es muy posible que cada año se dé muerte a millones de niñas recién nacidas”.
El fumar mata
Los cigarrillos matan por lo menos a 100.000 personas cada año en el Reino Unido, afirma la facultad de Medicina Comunitaria en su informe Charter for Action. Los datos que se han recogido también revelan que el 90% de todas las muertes causadas por cáncer de pulmón en Gran Bretaña, además de la tercera parte de las muertes causadas por todos los otros tipos de cáncer, puede atribuirse al tabaco. Se han promulgado nuevas leyes para impedir que los jóvenes se aficionen al rapé, tipo de tabaco que actualmente se está promocionando. En Gran Bretaña la venta de productos de tabaco a los menores de 16 años asciende a 90 millones de libras esterlinas (130 millones de dólares) al año.
Solo por estar allí
Todos los habitantes de Alaska —hombres, mujeres y niños— recibieron un cheque por 556,26 dólares al final del año pasado. Dicha cantidad era su parte correspondiente de los 296 millones de dólares que se repartieron entre los 531.911 residentes permanentes de Alaska. El dinero procede de las rentas que devenga la producción de petróleo en las tierras que pertenecen al estado. Un porcentaje se deposita en un fondo, que actualmente asciende a 7.000 millones de dólares, para que Alaska sea solvente cuando se agote el petróleo. La mitad de los intereses que ha devengado ese fondo se ha distribuido entre los residentes desde que se estableció en 1982.
El mayor elevador de embarcaciones
El departamento belga de vías navegables está construyendo el elevador de gabarras mayor del mundo. En el Canal du Centre que une las ciudades belgas de Mons y La Louvière existe un desnivel de 68 m. (223 pies). Hasta ahora siguen prestando servicio cuatro viejos elevadores hidráulicos, cada uno de 17 m. (56 pies) de altura, y utilizables por gabarras de 300 toneladas. Pero el nuevo elevador que se está construyendo tendrá 117 m. (380 pies) de altura, 130 m. (427 pies) de longitud y podrá elevar convoyes de 2.000 toneladas. Consistirá en dos tanques de unos 112 m. (368 pies) de longitud y 12 m. (40 pies) de ancho. Según explicó el diario francés Le Monde, “el elevador Strepy-Thieu es prueba de que los belgas todavía confían en el transporte por vías navegables”.
Placas polémicas
Lo que empezó como una medida bien intencionada de seguridad se ha convertido ahora en una nueva manía. Al principio, esas placas en forma de rombo, de 13 cm. (5 pulgadas) de largo y fijadas a la luna trasera del automóvil mediante una pequeña ventosa, tenían el propósito de advertir a otros conductores que condujeran con más cuidado porque en ese vehículo iba un niño. Durante los dos últimos años se han vendido en los Estados Unidos millones de placas con el rótulo “¡Bebé a bordo!” o “¡Niño a bordo!” a padres preocupados por la seguridad de sus hijos. Pero actualmente se pueden ver un sinfín de imitaciones burlescas con frases como: “¡Bebé al volante!”, “¡Nadie a bordo!” y “Suegra en el maletero”. Los funcionarios de seguridad quieren que se retiren todas las placas, pues dicen que bloquean la visibilidad del conductor y son causa de accidentes.