Los jóvenes preguntan...
¿Qué futuro puede tener cualquiera de nosotros?
ÚLTIMAMENTE, los jóvenes europeos han estado en primera plana. En los Países Bajos, un grupo de jóvenes amotinados causó daños por valor de 2.500.000 dólares durante la coronación de la reina Beatriz. En Zurich, un grupo de amotinados causó daños a la propiedad por valor de unos 5.000.000 de dólares. Noticias procedentes de Berlín indican que el famoso centro comercial de Kurfurstendamm fue convertido en un “campo de batalla”. En Gran Bretaña, algunos jóvenes de la raza blanca atacaron a grupos raciales minoritarios.
¿Cuál fue su motivo? “La violencia es el único modo de lograr que la gente entienda los errores que se han cometido”, explicó al Financial Times, de Londres, un joven manifestante. “Nos han hecho muchísimas promesas y nunca las han cumplido. Lo que cuenta es la violencia contra la propiedad.” ¿A qué “errores” se estaba refiriendo este joven?
En los Países Bajos el asunto comenzó con el problema de la vivienda. En ese país es muy difícil conseguir un apartamento a precio módico, de manera que un grupo de jóvenes sin hogar entró por fuerza en un edificio de apartamentos abandonado y estableció un campamento. Pero eso fue solo el comienzo. “Empezamos con la cuestión de la vivienda. Pero pronto nos dimos cuenta de que toda la sociedad está corrompida”, dijo a la revista Time cierto joven.
Hay otros “errores”... el desempleo, por ejemplo. En los estados miembros del Mercado Común Europeo, 40 por 100 de los desempleados tienen menos de veinticinco años de edad. La amenaza nuclear es otro ‘error’. En Europa se ve a los jóvenes en gigantescas manifestaciones contra las armas atómicas. Sin embargo, hay ocasiones en que a los observadores les parece que la violencia no tiene sentido. En un folleto se dijo: “Zurich está ardiendo en llamas. La gente se pregunta: ‘¿Por qué Zurich... la tranquila y limpia Zurich?’. No tenemos respuesta, salvo que ya era hora de que esto sucediera”. Uno de los manifestantes dijo a un periodista de Zurich: “Todo es perfecto, todo es pacífico, todo el mundo es rico. Esta situación nos da ganas de vomitar”.
¿Qué soluciones proponen los jóvenes amotinados? Algunos de ellos ofrecen sugerencias de carácter radical. Según el World Press Review, una encuesta que se efectuó recientemente en Alemania reveló que por lo menos un millón de estudiantes quieren tener la opción de elegir otra cultura... una que posiblemente se base en el modelo de las sociedades tribuales de los indios norteamericanos. “Queremos nuestras propias reservas”, dijo un joven de veinte años de edad. “Y que los vaqueros se mantengan a raya.”
Pero lo más inquietante del asunto es que muchos rebeldes no proponen alternativa alguna. Simplemente luchan contra el modo de vida que ofrecen los estados europeos modernos. Los garabatos que cubren las paredes de Berlín Occidental son seña de un motivo dominante: “Yo, no la sociedad”. Creen que los asuntos marchan mal, pero no tienen idea de cómo mejorarlos.
¿Por qué hay tanto descontento?
¿Pudiera hallarse la respuesta en dos principios que se registran en la Biblia? ¿Qué principios? Jesús mismo declaró el primero de ellos: “No de pan solamente debe vivir el hombre, sino de toda expresión que sale de la boca de Jehová” (Mateo 4:4). El segundo se halla en el libro de Proverbios: “Donde no hay visión el pueblo anda desenfrenado” (Proverbios 29:18). ¿Notas cómo estos principios encierran la clave de los problemas de los jóvenes hoy día?
Las palabras de Jesús indican que el hombre tiene necesidades espirituales y físicas. Desde la última guerra mundial, en algunos países de Europa occidental se han desarrollado sociedades prósperas en sentido material, sociedades que están entre las más acaudaladas de la historia del mundo. No obstante, la mayor parte de los europeos no han prestado mucha atención a las necesidades espirituales. Por lo tanto, ya que dan por sentada la seguridad material, a muchas personas les parece que es inútil, o que no tiene sentido, dar atención a las necesidades espirituales.
El proverbio bíblico muestra que necesitamos “visión”, o previsión... ver claramente hacia dónde vamos. Al tener que encararse al desempleo, la contaminación industrial, la amenaza de guerra nuclear, los sistemas económicos tambaleantes, y así sucesivamente, a muchos jóvenes les parece que su futuro es sombrío. Un sociólogo de Alemania dijo: “Los jóvenes de hoy día manifiestan temor y desesperación que se derivan de la falta de esperanza para el futuro”. El mundo simplemente no puede darles la “visión” que necesitan. ¿Hay alguien que pueda dársela?
Una alternativa a la rebelión
Sí, hay alguien que puede. Considera la experiencia de un matrimonio joven. Al principio, el estilo de vida de Buz y Becky era bastante tradicional, pero se sentían horrorizados al leer acerca de los delitos, la violencia y otras cosas terribles que estaban ocurriendo. De modo que se separaron de la sociedad.
Vendieron su casa y, junto con su hija de dos años de edad, se fueron al campo a vivir en una tienda de campaña de tipo militar. Procuraron llevar una vida bien sencilla, pues creían que de este modo no contribuirían a la destrucción de la Tierra. Pero se dieron cuenta de que sus humildes esfuerzos no estaban contribuyendo a cambiar la situación. En cierta ocasión se miraron uno al otro y dijeron: “Al hombre no le importa. La Tierra va a ser destruida, y nuestros hijos no tienen ningún futuro”. Al acostarse aquella noche, Becky se sentía tensa y nerviosa. Ella sabía que no había futuro. Con el tiempo la contaminación, o cualquier otra cosa, mataría a todo el mundo.
No obstante, ellos hallaron una solución. No fue la violencia, sino algo mucho mejor. Hallaron una esperanza. ¿Cómo? Recibieron la visita de los testigos de Jehová, y esta pareja joven descubrió algo que no habían tomado en cuenta antes. Dios tiene un propósito para la Tierra, y ese propósito se realizará, prescindiendo de lo que haga el hombre. Dios ‘causará la ruina de los que están arruinando la tierra’, pero tiene reservado para los que viven en armonía con Su manera de hacer las cosas un futuro que los llenará de satisfacción (Revelación 11:18). Los que empleen armas nucleares no sobrevivirán; tampoco los grandes conglomerados comerciales, sino solo los mansos de la Tierra: “Y solo un poco más de tiempo, y el inicuo ya no será; y ciertamente darás atención a su lugar, y él no será. Pero los mansos mismos poseerán la tierra, y verdaderamente hallarán su deleite exquisito en la abundancia de paz”. (Salmo 37:10, 11.)
Literalmente aquella pareja recibió de Dios esta esperanza, pues los testigos de Jehová se la mostraron en la Biblia, que es la Palabra de Dios. Eso dio a su vida la dimensión que les hacía falta. Descubrieron que esta esperanza no es solo una ilusión... algo a lo cual aferrarse para escapar de la realidad; no, ésta es real. Otros jóvenes han hallado lo mismo.
Tony, adolescente de Oregón, E.U.A., dijo: “El cambio de actitud más importante que hubo de parte mía fue el darme cuenta de que la Biblia es veraz, y de que mi única esperanza consistía en hacer la voluntad de Jehová”. En cierta ocasión las circunstancias obligaron a Mario, joven centroamericano, a robar para poder vivir. Se le mostró la esperanza que ofrece la Biblia, y ahora dice: “Ahora que tengo esta relación con mi Creador puedo ver que todo lo que el mundo ofrece es un montón de basura”.
Por lo tanto, solo hay una opción a la violencia o al separarse. Dios nos ha ofrecido una hermosa esperanza que es creíble, lógica y que se realizará. ¿Por qué no la investigas por ti mismo? Puede que sea justamente lo que estés buscando.