Ponderando las noticias
El “hoyo negro” de la evolución
“Realmente no es sorprendente que la vara justa de la ciencia haya aplastado a la serpiente del creacionismo”, escribió D. P. Doyle, director de estudios sobre normas educativas del Instituto Norteamericano de Empresas, de Washington. En su artículo, que apareció en Los Angeles Times, él pasó a decir: “De hecho [...] por todas partes la ciencia reina de manera suprema. Nuestra abundancia de material, nuestras máquinas bélicas, nuestros juguetes dirigidos por computadoras, las ondas del aire que titilan con imágenes fantasmales de televisión, el ambiente envenenado y el agua contaminada... todo esto da testimonio silencioso del papel que desempeña la ciencia y del lugar que ocupa”.
No obstante, con relación al apoyo científico de la evolución, Doyle preguntó: “¿En qué sentido son contundentes las pruebas científicas?”. Respondió: “Claro, la ciencia simplemente derrota por completo al creacionismo cuando es asunto de describir dinosaurios, meteoritos, fósiles y grandes explosiones. Pero en el fondo de la empresa científica queda una duda atormentadora, una especie de hoyo negro tocante a lo espiritual”.
Este “hoyo negro tocante a lo espiritual” existe debido a que “cualquier persona reflexiva, en vista de la realidad física, tiene que preguntarse si la vida tiene un propósito mayor”, explicó el investigador. Aunque “la ciencia pueda explicar cómo funciona el mundo”, Doyle advirtió: “Lo que está en discusión es la cuestión más importante en cuanto al papel que desempeña el hombre en el universo, el sentido de propósito del hombre, su concepto de un orden moral... o, más importante, la posibilidad de que exista un orden moral. Los evolucionistas científicos, que denostan contra el creacionismo con el entusiasmo y la finura de Goliat, están en peligro mortal de perder de vista este punto crítico”.
¿“Error” de Jesús?
En el periódico Fraternité Matin, de Abidján, Costa de Marfil, apareció una reseña del libro intitulado Christians and Politics, escrito por el teólogo haitiano Fritz Fontius y publicado recientemente. La reseña hizo notar:
“El pastor reconoce que, según los recuerdos que se tienen de Jesucristo mismo, éste dejó la impresión de ser una persona que ‘se mantenía escrupulosamente separada de la política’. [...] Después de él, sus apóstoles, especialmente Pablo y Pedro, predicaron acerca de esta misma actitud del cristiano que no participaba en la política. Podría mencionarse aquí también que la actitud de Jesús tuvo su origen en el error que él cometió al creer que se acercaba el fin del mundo. Todos sus esfuerzos giraron en torno al cielo. Hoy los testigos de Jehová perpetúan el mismo error”.
Es grato saber que se considera que los testigos de Jehová están en compañía de personas tan distinguidas al cometer este llamado error o equivocación. Desde luego que es verdad que el creer que se acercaba el fin de los sistemas políticos del mundo influyó en el parecer que Jesús y sus discípulos tenían de la política. Lo que el escritor de la reseña del libro que apareció en Fraternité Matin aparentemente ha perdido de vista es que Jesús “se mantuvo escrupulosamente separado de la política” principalmente debido a que su “reino no es parte de este mundo”, que tiene como gobernante a quien Jesús identificó como Satanás. (Juan 18:36; 14:30; Mateo 4:8-10.)
El factor determinante con relación a la neutralidad política de los cristianos verdaderos, tanto los de aquel entonces como los de ahora, es que tampoco son ‘parte del mundo de Satanás’. Más bien, muestran lealtad al Reino de Dios como el único gobierno que verdaderamente puede resolver los problemas de la humanidad. (Juan 17:16; Mateo 6:33.)
El gobierno “está temblando”
Bajo el encabezamiento “La ‘roca’ del gobierno está temblando por todo el mundo”, en una columna del Washington Post se indicó que recientes conflictos militares alrededor del mundo “refuerzan la idea de que los sucesos están fuera de control”. El periódico entonces llamó la atención a un análisis político de Horace W. Busby, ex ayudante del presidente y consultor político. Busby dijo que “desde la década de los años sesenta, los gobiernos por todas partes, tanto en Occidente como en Oriente, han dejado de funcionar”. Ilustró esto refiriéndose a problemas de los Estados Unidos, y declaró que “las instituciones dentro del sistema se encaminan hacia la parálisis y no saben cómo encararse a la creciente cantidad de decisiones críticas que tienen que tomarse para gobernar de manera ordenada, ni cómo tratarlas con éxito”.
Esto explica por qué los observadores que conocen el propósito que Dios tiene de pronto reemplazar a tales gobiernos ‘temblorosos’ con un Reino mundial que realmente funcione no siguen apoyando los esfuerzos inútiles que se hacen por mantener dichos gobiernos en pie. (Daniel 2:44.)